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¿Rasgos, habitos, habilidades, conocimientos competencias de Liderazgo?
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Enviado por José Manuel Benitez y Otro Autor
Código ISPN de la Publicación: EpyZVyppAleBLfDakg
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| Resumen: Muchos estudiosos del fenomeno del Liderazgo, coinciden en opinar que la calidad del Liderazgo a interno de la organizacion es un factor clave para la supervivencia de la misma. Ahora, si observamos como cada uno de estos autores denomina "que es lo que requiere desarrollarse en un individuo, para que pueda desempenarse de manera efectiva como un verdadero lider, lo que su vez incide en la calidad de su actuacion, encontramos una gran variedad de terminos y definiciones, aunque la esencia del contenido sea la misma. |
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Introducción
Desarrollo.
Bibliografía.
I-Introducción.
Muchos estudiosos del fenómeno del Liderazgo, coinciden en
opinar que la calidad del Liderazgo a interno de la organización es un factor
clave para la supervivencia de la misma. Ahora, si observamos como cada uno de
estos autores denomina "que es lo que requiere desarrollarse en un
individuo, para que pueda desempeñarse de manera efectiva como un verdadero líder,
lo que su vez incide en la calidad de su actuación, encontramos una gran
variedad de términos y definiciones, aunque la esencia del contenido sea la
misma. En este artículo, se presentan algunas de las denominaciones presentadas
por los distintos autores, y se enfatiza además en la relevancia que esto tiene
desde el punto de vista conceptual y metodológico.
II-Desarrollo.
En las distintas aproximaciones teóricas al fenómeno del liderazgo,
puede observarse que los distintos autores proyectan, una mirada al tema desde
diferentes ángulos, tratando a su paso de incorporar algún elemento nuevo. En
toda esta trayectoria también puede apreciarse que para referirse "a que
es lo que define a un líder como tal, así como que es lo que requiere
desarrollarse en ellos", algunos de estos autores le llaman características
del líder", otros la llaman "rasgos", varios lo definen como un
conjunto de atributos, y para otros son hábitos ó habilidades.
No obstante, si bien en este sentido se aprecia una falta de consenso (como en
algunos otros aspectos que no constituyen en este momento objeto de discusión),
por otra parte, parece existir un considerable grado de acuerdo en cuanto a la
idea de que la efectividad o inefectividad de una organización está en gran
medida determinada por la calidad de sus líderes, idea que fue señalada por
Peiró (1995), al que también se le suma el criterio de Shultz (1978) cuando señala
que prácticamente la mitad de las organizaciones fracasan en sus primeros años
de vida y que solo 1/3 de estas supera los cinco años de existencia,
atribuyendo las causas de este fracaso a un liderazgo defectuoso en la mayoría
de las ocasiones.
En mi opinión particular, esta calidad, a la cual se refirieron Peiró y Shultz
está a su vez, y en gran medida determinada, por un conjunto de características,
hábitos, atributos o habilidades (por así decirlo) que debe poseer el líder,
(independientemente de la incidencia de otros factores) y que son susceptibles
de desarrollar.
Por otra parte, considero que la precisión en estas cuestiones reviste gran
importancia, tanto desde el punto de vista conceptual como desde el punto de
vista metodológico. Desde el punto de vista conceptual porque demanda, primero,
conocer cuales son las denominaciones o términos más utilizados para
establecer que es lo que "requiere" desarrollarse de líder en una
persona y las definiciones que de estas realizan los distintos autores; y
segundo, asumir y definir, desde nuestra posición como investigadores, aquella
denominación o término que se considere más integrador para los fines de la
investigación. Desde el punto de vista metodológico, la relevancia radica en
que, en dependencia del término o denominación asumido, y de sus
correspondientes definiciones operacionales (que en definitiva son las que en la
práctica permiten efectuar el diagnóstico), podrá elaborarse una lista, sea
de atributos, habilidades o hábitos, y en consecuencia, seleccionar los
instrumentos de evaluación correspondientes.
Por estas razones (u otras muy particulares de cualquier investigador) estimo
que puede resultar muy útil valorar cuales son los términos y conceptos más
frecuentes que los distintos autores emplean para definir que es "lo que
distingue a los lideres y que es lo que requiere desarrollarse en los
mismos". Propongo tratar el tema en este espacio.
En la literatura encontramos que muchos autores enuncian con variados términos
las "características" (por llamarlo de alguna manera) que debe tener
y desarrollar un líder para desempeñarse como tal, y que aparecen asociadas al
éxito en este desempeño.
Como ya se ha referido, se emplean términos como habilidades, mega-habilidades,
hábitos atributos, ejes de acción, talentos, ingredientes básicos,
disciplinas, entre otros. Por otra parte, cada autor desde su punto de vista,
clasifica uno u otro concepto de manera distinta. Lo que para algunos visión es
la visión personal-misión-plan de vida, para otros es visión corporativa y
una parte de ellos la considera como la visión que es compartida entre el líder
y sus colaboradores.
Acorde a Bennis y Nanus (1995) existen cuatro áreas claves de competencias que
se concretizan en cuatro estrategias para desempeñar un liderazgo eficaz.
Respecto a la primera: atención mediante la visión, los autores la definen
como "crear una mira".
Para elegir un rumbo, el líder debe desarrollar una "imagen mental"
en relación a un futuro deseable y posible para la organización. Esta imagen
que se puede llamar visión, puede ser tan vaga como un sueño o tan clara como
una misión. Es tener la imagen de una condición que sea más deseable y por
supuesto que sea mejor que la situación existente. La visión debe articular
una proyección de futuro realista, creíble y atractiva para la organización y
para las personas que laboran en ellas.
Según estos autores cuando una organización tiene un claro concepto de su propósito
de rumbo y de su futuro, y cuando estas imágenes son compartidas ampliamente
por todos sus miembros, estos son capaces de desempeñar sus propios roles,
tanto dentro de la organización como dentro de la sociedad de la cual forman
parte. Solo así –especifican- se recibirán las recompensas psico-sociales.
(Bennis y Nanus, 1995)
Otros autores desde su perspectiva al respecto, también destacan la importancia
de la visión.
Robert Fritz (1996) plantea que una organización avanza cuando hay una visión
clara y entendida ampliamente. Esta crea una tensión entre lo real y lo
individual, empujando a las personas a trabajar juntas para reducir la distancia
entre ambas.
Por su parte, Robert Starratt (1995) enfatiza en la importancia de
institucionalizar la visión, agregando que "no importa que tan inspiradora
suene en el papel, ya que el sueño se secará a menos que tome formas concretas
en políticas, programas y procedimientos".
En algunas investigaciones efectuadas por Jhon Kotter en la década pasada, a
partir de las observaciones realizadas a compañías como la Landmark
Communications, Ford, General Motors, British Airways y Eastern Airlines, este
encontró que una de los "ocho causas del fracaso" en ciertas empresas
radicaba en que estas subestimaban la visión.
En una cinta de video producida por la Chart House Learning Corporations en 1990
(considerada como una empresa consultora pionera en exploración estratégica) y
titulada "El poder de una visión", su presentador y autor Joel Arthur
Baker, presidente de la Infinity Limited, INC, afirma que una visión de futuro
sin acción es simplemente un sueño, que una acción sin visión carece de
sentido y que una visión puesta en práctica puede cambiar el mundo.
Según Covey (1989) el segundo hábito de la gente altamente efectiva es empezar
con un fin en mente, hábito que refleja el liderazgo personal y satisface
plenamente la necesidad de encontrar un sentido a su propia existencia. Covey
afirma que el poder de una visión es increíble.
El profesor de Negocios Internacionales y de Comportamiento Organizacional del
International Institute for Managament Development (IMD) de Lausana, Suiza Josef
J Di Stefano en una investigación publicada en Marzo del 2001, concluye que una
de las dimensiones que intervienen en el éxito de los líderes es la visión,
la cual es comunicada por el líder y debe ser compartida por los miembros de la
organización. Esta comunicación deberá efectuarse con optimismo hacia el
futuro, y con fuertes expresiones de confianza y entusiasmo.
Mario Borghino (1998) afirma que "cuando uno tiene un propósito,
desarrolla lo que se llama en Psicología "percepción selectiva":
cuando uno ve claro lo que quiere, comienza a ver las oportunidades que antes no
veía".
Para Senge (1998) la disciplina visión no es una idea, aunque puede estar
inspirada en ella. No obstante, si es tan convincente como para lograr el
respaldo de más de una persona, deja de ser una abstracción, se vuelve
palpable y la gente la ve como si existiera. Afirma además que pocas fuerzas
humanas son tan poderosas como una visión, ya que esta brinda concentración y
energía para el aprendizaje organizacional y despierta el compromiso de mucha
gente porque refleja la visión personal de estas... Las visiones son
estimulantes, crean la chispa y la excitación que llevan a la organización por
encima de lo mundano..Modifica las relaciones de la gente con la compañía, ya
que la compañía no es "de ellos", sino nuestra...Es el primer paso
para permitir que la gente que se profesaba mutua desconfianza, comience a
trabajar en conjunto.
Por último, señala que no existen organizaciones inteligentes sin una visión
compartida, sin la búsqueda de una meta que la gente desee alcanzar, pues la
visión fija una meta que lo abarca todo, y brinda un timón para mantener el
rumbo del proceso de aprendizaje cuando arrecian las presiones (Senge, 1998)
Para todos los autores mencionados anteriormente, la generación de visiones
futuras por parte del líder es de suma importancia, y es en la opinión de
muchos con la que coincido, lo primero que debe distinguir a un líder. Ahora,
todo esto se dice fácil pero considero que en realidad no lo es.
Desde mi punto de vista, para percibir o afirmar que una persona es
"capaz" de generar una visión de futuro es necesario considerar el
factor tiempo, en lo que también puedo estar coincidiendo con la opinión de
otros. Por ejemplo: puede un directivo tener una imagen o idea muy nítida en
cuanto al rumbo que debe tomar su organización, o hacia donde quisiera guiarla
y trabajar en consecuencia a esto. No obstante, considero que la percepción de
resultados tangibles por parte de otros ( y del propio sujeto que la generó),
durante períodos de tiempo determinados, es lo que indica que la visión que
los guía en función de alcanzar dichos resultados, se encuentra bien encauzada
dentro de la organización, o sea en el rumbo deseado. Esto, desde mi punto de
vista es lo que en definitiva revela que existe en el directivo (u otra persona
determinada) la referida "capacidad para generar visiones". Hasta
tanto, solo podemos afirmar, en un momento determinado, que el sujeto es
portador de un conjunto de elementos asociados a la capacidad para generar
visiones.
Kenneth Blanchard (2001) afirma que el líder afronta el constante reto de
desarrollar un conjunto de habilidades y talentos o dones, necesarios para
conducir los procesos de cambio e influir en la dirección y magnitud del mismo.
Debido a esto, sostiene que, antes de poder ejercer efectivamente su liderazgo
sobre otros, es necesario que el líder aprenda a liderarse a sí mismo y
desarrolle una serie de habilidades que le permitan dirigir y evaluar el avance
de ese desarrollo. Para este autor el verdadero líder es quien diseña y
desarrolla acciones que le permitan auto-educarse y perfeccionarse en las
virtudes humanas, con lo cual estará sirviendo de modelo para que otros busquen
a su vez desarrollarse y desempeñarse con mayor eficacia y calidad tanto a
nivel personal como organizacional. Partiendo de esas ideas, el autor señala
algunos talentos y habilidades que en su opinión deben desarrollar los líderes
en los diferentes ámbitos de sus vidas:
1. Talentos y Habilidades Personales: incluye auto-confianza, auto-crítica,
objetividad y firmeza.
2. Talentos y Habilidades de Relación: incluye comunicación, serenidad y
transparencia, percepción y sensibilidad, empatía, delegación y negociación.
3. Talentos y Habilidades de Dirección de Equipos: incluye la definición clara
de la misión y los valores, la definición de los objetivos y logros, el manejo
de juntas, la presencia directiva y las acciones institucionales.
La habilidad o talento de comunicación y convencimiento, referida por este
autor, coincide con la segunda área de competencia clave enunciada por Bennis y
Nanus (1995) que es precisamente la comunicación, y la cual estos últimos
definen como la capacidad del líder para influenciar y organizar significados
para los miembros de una organización.
Según estos autores, cuando un líder comunica "significados" a todos
los niveles de la organización, está creando una comunidad de aprendizaje, lo
que a su vez contribuye a la eficacia de la misma.
Por otra parte, consideran que el líder comunica una irrefutable lucidez en
relación a lo que quiere de sus seguidores, lo cual, más que tratarse de una
mera comunicación de datos e informaciones, se trata de la forma en que estos
se presentan y del significado de los mismos.
Referente a esto, puede decirse que realmente el líder debe ser un comunicador
por excelencia, ya que es la comunicación la vía para unir y dirigir al grupo.
Él es el encargado de transmitir la visión al resto de los miembros de la
organización, imprimiendo en esto optimismo y estimulándolos para vencer los
obstáculos, para lo cual deberá dominar varias formas y técnicas de
comunicarse.
Continuando con el propósito de este artículo encontramos que Larry Spears,
responsable del Greenleaf Center for Servant Leadership, quien ha profundizado
en las investigaciones realizadas por R.K Greenleaf sobre el liderazgo servidor,
y las cuales están basadas en un enfoque transformador de la vida y del trabajo
a largo plazo, concluye que en los líderes deben desarrollarse 10 valores:
1. Escuchar: para poder identificar la voluntad del grupo.
2. Empatía: para comprender lo que los demás quieren.
3. Curación: saber poner remedio a los daños que sufren los demás.
4. Conciencia: esforzarse en mantenerse despierto en función de lo que sucede a
su alrededor.
5. Persuasión: emplear más la persuasión para confiar más en esta capacidad
que en la de ejercer el mando.
6. Conceptualizar: capacidad para asumir grandes retos que superen la realidad
diaria.
7. Previsión: habilidad para prever el resultado probable de una situación.
8. Administración: asumir el compromiso de administrar bien para servir a las
necesidades ajenas.
9. Crecimiento: el líder confía en el valor de las personas y se compromete a
desarrollarlo.
10. Comunidad: sensibilidad para construir una comunidad en la organización.
En posteriores investigaciones a las realizadas con Burt Nanus, Warren Bennis
(1999) prosiguió con el examen de las cualidades que definen a los líderes, y
dentro de los resultados que obtiene, puntualiza que los lideres se destacan por
poseer 7 atributos esenciales:
1. Competencia Técnica: capacidad para el negocio y el dominio de una rama
específica.
2. Habilidades Conceptuales: facilidad o habilidad para la abstracción y el
pensamiento estratégico.
3. Dejar Huellas: legar a los demás una trayectoria de resultados.
4. Habilidades Sociales o Interpersonales: Habilidades para la comunicación,
para delegar y motivar.
5. Sensibilidad: Habilidad para identificar y cultivar el talento.
6. Juicio: para tomar decisiones difíciles en poco tiempo y con datos
imprecisos y/o ambiguos.
7. Carácter: cualidades personales que definen quienes somos.
Si comparamos estos atributos con las áreas de competencias claves que el autor
señaló junto a Nanus (1995) encontramos que hay una que se mantiene constante:
la comunicación, aunque este caso es referida por Bennis dentro de una categoría
más amplia como son las habilidades sociales.
Deteniéndonos por un momento en el segundo atributo, que en mi opinión, está
vinculado con la capacidad intelectual del individuo, y a pesar de que algunos
consideren que no es muy necesario tenerla en cuenta en los líderes, estimo que
si es de gran importancia.
Autores como Levy Leboyer (1997) ilustran claramente la posición que sostengo.
Para este autor la inteligencia, entendida como la "aptitud para
identificar un problema, analizarlo y utilizar este análisis a fin de
resolverlo eficazmente, juega un papel fundamental cuando se trata de resolver
tareas complejas". Para este autor, las cualidades intelectuales son cada
vez más importantes, a medida que el proceso tecnológico elimina las tareas
simples y hace más arduas las demás. Por otra parte, sostiene que de una forma
u otra, todas las actividades intelectuales obligan a aprender continuamente
nuevos datos, procedimientos y competencias, donde la capacidad de aprender y
principalmente de adquirir nuevas competencias, está fuertemente ligada a la
inteligencia. Argumenta además este punto de vista citando a Hunter y Hunter
(1984) quienes refieren que "la inteligencia está también vinculada con
la capacidad del sujeto para sacar partido de las experiencias por las que pasa
para construir competencias".
Todo lo anterior conllevó al autor en cuestión a concluir que: "mientras
más dotado de inteligencia esté un individuo, más fácilmente llegará a
enriquecer su informe de competencias al hilo de las experiencias a las que se
ha enfrentado".
Sobre este mismo punto, Borghino refiere: "las decisiones no pueden tomarse
si antes no están precedidas por la reflexión callada, la toma de conciencia y
la toma del pulso que se requiere entre un momento y otro, y los grandes lideres
poseen esta virtud para la reflexión... los líderes tienen una gran capacidad
de abstracción que les apartarse del ruido de los conflictos, sintetizar el
todo, ver la aguja en el pajar, advertir no el desorden provocado por el huracán
sino su origen... saber lo que late detrás de un problema, aprender que detrás
de este hay una serie de constantes por resolver, por que para entender
"las causas" es preciso reflexionar, abstraerse, reconocer y mantener
la calma en la aparente crisis...y gracias a la capacidad del líder para
realizar todo esto es que se pueden desarrollar grandes planes, encontrar las
mejores soluciones y visualizar lo que a simple vista los demás no logran
ver.."Mario Borghino (1998).
Woodcok y Francis (1997) listan una serie de facultades y habilidades de
liderazgo que en la opinión de ambos deben desarrollarse en los directivos de
hoy. Estas son:
1. Facultad de manejarse uno mismo: aprender a tratarse uno mismo como un
recurso único y valioso para poder sostener su contribución año tras año.
2. Valores personales sólidos: la coherencia de los valores (en la toma de
decisiones) con el concepto actual de administración exitosa, generalmente
enfatizan en la eficacia, reconociendo el potencial de la gente y fomentando la
apertura a la innovación.
3. Objetivos personales claros: identificar objetivos de trabajo y metas
personales para llegar correctamente a las alternativas y cursos de acción.
4. Continuo crecimiento personal: enfrentamiento de las debilidades y estar en
continuo perfeccionamiento.
Esta cualidad coincide con la cuarta área de competencias clave de Nanus y
Bennis (1995): despliegue del yo mediante el auto-concepto positivo y el factor
Wallenda.
Esta en esencia se refiere a que el líder debe actuar, por un lado, teniendo en
cuenta sus fortalezas y debilidades y trabajar en función de las últimas y por
el otro, debe llevar a cabo esto, asumiendo riesgos y centrándose siempre en el
éxito.
5. Habilidades para resolver problemas: debe ser capaz de resolver problemas rápida
y eficazmente, en lo que juega un papel fundamental la capacidad intelectual del
líder, según nuestra opinión.
6. Creatividad e Innovación: estar preparado para enfrentar constructivamente
los reveses y el fracaso, para manejar el cambio efectivamente.
7. Alta capacidad de influencia: habilidad para persuadir a otros sin recurrir a
la autoridad.
8. Capacidad de supervisión (o empuje en mi opinión): es la capacidad para
lograr resultados mediante el esfuerzo de los subordinados, manejando de manera
eficaz los recursos humanos y materiales.
9. Capacidad para instruir o perfeccionar a otros: aptitudes para ayudar a los
demás, para aprender rápida y eficientemente las técnicas y prácticas
nuevas.
10. Capacidad para la formación de equipos: capacidad para organizar a la gente
en equipos competentes.
11. Capacidad para hacerse cargo de su propia vida.
Sobre las restantes disciplinas que según Peter Senge (1998) deben desarrollar
los lideres, se tratará a continuación, ya que una de ellas, la visión
compartida, fue referida en párrafos anteriores. Estas son:
Pensamiento sistémico. Esta es la llamada 5ª disciplina y según el autor, es
la que integra a las demás disciplinas, fusionándolas en un cuerpo coherente
de teoría y práctica, aunque al mismo tiempo requiere de las demás para
concretar su potencial. Así, la visión compartida alienta el compromiso a
largo plazo, los modelos mentales enfatizan la apertura necesaria para desnudar
las limitaciones de nuestra manera de actuar y de ver el mundo, el aprendizaje
en equipos desarrolla las aptitudes de grupo en las personas con la finalidad de
trascender las perspectivas individuales y el dominio personal alienta la
motivación personal para aprender continuamente como nuestras percepciones
afectan el mundo.
El pensamiento sistémico nos hace recordar continuamente que el todo puede
superar la suma de las partes, y permite comprender el aspecto más sutil que
tiene la organización inteligente: la nueva percepción que se tiene de sí
mismo y del mundo.
Dominio personal. Esta es la disciplina que permite aclarar y ahondar
continuamente en nuestra visión personal, concentrar los esfuerzos, desarrollar
paciencia y ver la realidad objetivamente, por lo que constituye una piedra
angular de las organizaciones inteligentes: su cimiento espiritual. Comienza por
aclarar las cosas que de veras nos interesan, para poner nuestras vidas al
servicio de nuestras aspiraciones.
Según el autor, una persona con un alto dominio personal, es capaz de alcanzar
coherentemente los resultados que le importan, tomando la vida como un artista
tomaría una obra de arte.
Modelos mentales. Son supuestos hondamente arraigados, generalizaciones e imágenes
que influyen sobre nuestro modo de ver el mundo y actuar. Para el autor,
trabajar con esta disciplina comienza por "volver el espejo hacia
adentro", aprendiendo a evocar nuestras propias imágenes sobre el mundo,
las que posteriormente haremos emerger hacia la superficie donde serán objeto
de nuestro análisis.
Esta disciplina incluye también la aptitud para entablar conversaciones
abiertas donde el cuestionamiento se efectúa a través de la persuasión y
donde las personas exponen sus ideas al criterio de otros.
Aprendizaje en equipos. Según Senge, esta disciplina es vital, pues plantea que
en la actualidad la unidad fundamental de aprendizaje en las organizaciones no
es el individuo, sino los equipos (con lo que estoy plenamente de acuerdo) y si
estos no aprenden –agrega- las organizaciones no pueden existir.
En esencia el aprendizaje en equipos es el proceso de alinearse y desarrollar la
capacidad de estos para alcanzar los resultados que sus miembros realmente
desean.
Según el autor, en la actualidad "todas las decisiones importantes se
toman en equipos, sea directamente o a través de la necesidad de estos de
traducir las decisiones individuales en acción...Con el trabajo en equipos, los
nuevos conceptos se llevan a la práctica, las nuevas aptitudes de pueden
comunicar a otros sujetos y a otros equipos".
Esta disciplina en efecto es colectiva, pero supone la presencia en cada miembro
de un conjunto de aptitudes y conocimientos e incluso de "conductas
propias" de las situaciones de equipos. En mi consideración, esto es muy
importante ya que si bien esto no determina per-se el éxito del aprendizaje
grupal y el logro de las metas colectivas, si constituye una condición inicial
para que esto sea posible. Supone además dominar las prácticas del diálogo y
la discusión: las dos formas en que conversan los equipos, para afrontar
creativamente las fuerzas que se oponen a estas. La primera permite la exploración
libre y creativa de asuntos complejos y sutiles, donde se escucha a los demás
sin resistencias y la segunda posibilita la presentación y la defensa de
distintas perspectivas, tratando de seleccionar la mejor para respaldar las
decisiones que deban tomarse. Estas prácticas suelen ser potencialmente
complementarias.
Otro autor que también destaca la importancia del trabajo en equipos es Mario
Borghino cuando afirma que la colaboración es un principio que comprendemos por
naturaleza, y que en este sentido, los lideres siempre tendrán claridad en
cuanto al principio de que los otros son necesarios para lograr grandes
resultados en la vida (Borghino,1998).
Esto implica que el líder debe darse a la tarea de encontrar personas que
coincidan con sus propósitos y crean en su visión para entonces emprender la
acción, lo cual solo se logra con la contribución, con el apoyo de las ideas,
y la inteligencia que otros poseen de forma complementaria.
Según el punto de vista de este autor, es en esta complementariedad en la que
cree el líder y en la que surge la diversidad del pensamiento de un equipo que
busca un mismo fin, siendo este fin precisamente la justificación de actuar en
conjunto. Por tanto -concluye- si nuestro objetivo es crecer y progresar, la lógica
debería dictarnos que actuar en grupos es mejor que individualmente (Borghino,
1998).
Afirma que cuando trabajamos en equipos actuamos de forma más pacífica,
integrada y civilizada y señala que las dificultades que enfrentamos para
trabajar en equipos radica en la forma en que hemos sido educados, en la que
hemos ido incorporando patrones de comportamiento que no contribuyen al logro
del colectivo, sino al logro individual.
Acorde a estas ideas, refiere nueve factores o pilares de nuestra educación,
que en su opinión, han destruido la forma de concebir el liderazgo y el trabajo
en equipos. Estos factores son:
1. El estimulo de la competencia individual antes que la cooperación.
2. Pensar más en los objetivos individuales que en los objetivos comunes.
3. Vivir más en el ejercicio del poder que en la capacidad de influir.
4. Educados más en el "high-tech" que en el "human-side".
5. Formados más en la arrogancia que en la humildad.
6. Centrados más en actitudes egocéntricas que en el pluralismo.
7. Instruidos en el aquí y ahora más que en el largo plazo y la dirección de
nuestras vidas.
8. Educados más en valores externos que en principios universales.
9. Educados más en el modelo autocrático que en el modelo sinérgico.
Referente al tema que ha sido tratado en este artículo, encontramos que en
Cuba, a finales de la década del 90 (específicamente en el año 1997), la MSc
Liliam Calderón desarrolla una investigación sobre la necesidad de contar con
un liderazgo competitivo en las empresas nacionales.
Esta investigación tenía el propósito de valorar las características de
liderazgo requeridas por los directivos de las organizaciones cubanas para
llevar a cabo las estrategias competitivas que se planteaba la economía cubana
en aquel entonces.
En este estudio se consideraba que, de manera general, la competitividad sea de
una empresa, sector o nación, se refiere a la capacidad de esta para mantenerse
en el mercado, para lo cual se requiere hacer un análisis de los diferentes
factores que intervienen en su alcance, así como de las vías utilizadas para
poder lograrlo. Todo esto le imprime un carácter activo a la competitividad en
la que cobran sentido las estrategias que se proponen las organizaciones y las
características de los hombres –especialmente los directivos- quienes son los
que eligen o no el camino de la competitividad, el tipo de estrategia a seguir y
hacen fracasar o no su implementación.
Basándose en algunas concepciones sobre la competitividad, la autora refiere
que lo que marca la ventaja competitiva sostenible es la capacidad innovadora,
que es privativa de los seres humanos, y la cual se necesita utilizar de manera
adecuada y conveniente para alcanzar los objetivos que conducen a la
competitividad.
En este sentido, plantea que este recurso humano, especialmente el líder
–como la persona que ejerce influencia sobre un grupo de trabajo para lograr
determinados objetivos en el contexto organizacional- juega un papel protagónico
en la elección e implantación de las estrategias para lograr la competitividad
a partir de un análisis del sector y de la organización, así como de sus
características personales para propiciar la innovación y el compromiso de las
personas. Teniendo en cuenta esto, concluye que el punto clave de las funciones
del líder sería entonces lograr la dirección de los recursos humanos hacia el
logro de la competitividad, en función de la surpervivencia de la organización
en un mundo de competencia.
Finalmente considera, en lo que coincido con la autora, que si bien las características
requeridas para la eficacia del liderazgo son vitales en los directivos, estas
no resultan válidas per-se y no pueden tomarse como absolutas. Estas características,
siempre estarán proyectadas en un determinado contexto organizacional, con sus
problemáticas particulares y sus distintos niveles de desarrollo, por lo que
predecir su impacto sobre la competitividad requiere vincularlas con el
potencial de desempeño de los recursos humanos y otros factores como las
estrategias económicas.
Según los resultados obtenidos en esta investigación, las características de
liderazgo (expresadas en términos de atributos psicológicos) requeridas por
los directivos resultaron ser las fueron las siguientes:
-Asumir riesgos: ser emprendedor, aceptar los retos, resistir la
incertidumbre.
-Participación: ser democrático, identificar el grupo con los objetivos de
la organización en la solución de los problemas, aceptar ideas y propuestas y
evitar "formalismos".
-Autonomía: ser independiente, pensar por si mismos, decidir y actuar sin
reglamentación de superiores, no delegar "hacia arriba", asumir
responsabilidades individuales.
-Proyección de futuro: ser visionario, aprovechar las oportunidades, ser estratégico,
adelantarse al futuro.
-Complejidad cognitiva: tener facilidad para el aprendizaje, establecer
asociaciones, tratar con informaciones difíciles y complejas, manejar
contradicciones, incrementar las alternativas para la toma de decisiones.
-Flexibilidad: ser versátil, adaptarse a situaciones diversas, tener
pensamiento abierto a las contingencias y otras formas de pensar.
-Creatividad: ser pro-activos, tener baja resistencia al cambio, desarrollar
iniciativas, innovar, promover la creatividad de otros, facilitar iniciativas.
-Comunicación: influir, convencer, ser sociable, saber negociar. Tener claridad
expositiva, saber dialogar abiertamente, saber escuchar, solucionar conflictos.
-Motivación: deseos de desarrollo personal, estimular el acuerdo a resultados,
reconocimiento por el trabajo, tener en cuenta las necesidades de otros,
estimular la capacitación.
Otra línea de investigación en Cuba, donde también se incursiona en el tema,
es la que desarrolla el Grupo de Investigaciones del Transporte, quienes entre
otras actividades, se dedican a detectar potencialidades de mando en los jóvenes.
El producto de estas investigaciones es la obtención de un perfil de aptitudes
gerenciales, donde entre otras se encuentran: Capacidad de liderazgo o empuje:
referida a la capacidad del directivo para obtener resultados; la capacidad de
persuasión, definida como la habilidad para persuadir, motivar a las personas y
comprometerlas para el cumplimiento de los objetivos de la entidad; la capacidad
intelectual, referida al nivel intelectual general; y la motivación e interés
hacia el desempeño de funciones directivas, definida como el impulso
motivacional hacia las actividades que implican dirigir a los demás.
Hasta aquí, puede apreciar el lector como los distintos autores definen, llámense
las habilidades, características, atributos, hábitos, disciplinas, facultades,
o rasgos que distinguen a los líderes, y que de hecho, influyen en la
efectividad de su desempeño. Todo esto abre un abanico de posibilidades que nos
permite identificar y asumir un término determinado y definirlo en función de
nuestros intereses investigativos.
Y si de identificación se trata, puedo decir que lo hago con el término de
competencias, no porque su uso esté muy extendido en la actualidad, sino por
que realmente el mismo ofrece una perspectiva más integral y holística sobre
las "habilidades" con las que cuenta una persona.
III-Bibliografía.
Baker, J. A (1998): "El poder de una visión". Chart House Learning
Coorporation. Video.
Bennis, W. y B. Nanus (1995): "Líderes: las cuatro claves del liderazgo
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Bennis ,W. (1999):"The new leadership Advantage". En: "Leader
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Bennis, Warren y Joan Goldsmith (1994): "Learning to lead: a workbook on
becoming a leader, Addison-Wesley Publishing Company, Reading, Massachusett.
Blanchard, K; Patricia Zigarmi y Drea Zigarmi (1990): "El líder
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Borghino, M (1998): "El Nuevo paradigma del Liderazgo". Editorial
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Calderón, L. (1997): "Liderazgo competitivo". En: "Revista
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Collins, J.C.; C. Collins y J. L Porras (1996): "Construyendo la visión
de su compañía". En: Havard Bussines Review, Sep-Oct.
Senge, A. (1992): "Calidad y Liderazgo". Ediciones Gestión 2000,
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Senge, P. (1998): "La quinta disciplina". Ediciones Granica,
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Shein, E. (1988): "La cultura Empresarial y el Liderazgo".
Editorial Plaza and Janes, Barcelona.
Bibliografía consultada en INTERNET
Blanchard, Ken "Talentos y Habilidades del líder" (visitado en
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José Manuel Benitez
benitez.as@mitrans.transnet.cu
MSc Isel Valles León
preger@transnet.cu
post-grados en Psicología Clínica(Personalidad y Neurosis, Terapia Sexual y
de Parejas, Psicoterapia Didácticas de Disfunciones Sexuales, Estados Actual
del Estado Clínico del Estrés, Educación Sexual o Educando para vivir en
parejas, Curso de Medicina Natural y Tradicional, Taller Maternidad Paternidad
conscientes), Metodología de la Investigación y técnicas cuantitativas y
cualitativas, Postgrado de Auditoria, Taller de Propiedad Intelectual,
Post-grado Liderazgo Femenino, Taller de Competencias Laborales, Psicología
Organizacional: Enfoques y Métodos Contemporáneos Marketing Social en
Instituciones de Salud, Máster en Psicología del Trabajo las Organizaciones.
Enviado por José Manuel Benitez y Otro Autor
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Publicado Thursday 30 de October de 2003
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