Casi todos estaríamos dispuestos a admitir que es mejor
hablar que escuchar. Hablar es señal de autoridad y actividad, mientras
que escuchar parece ser un empeño pasivo. El hecho es que se ha demostrado que
el escuchar es algo activo, es trabajo mental. Hay pruebas que han demostrado
que se produce una fluctuación en nuestros patrones de ondas cerebrales,
aumenta la temperatura y el corazón late con más rapidez cuando estamos
escuchando con atención.
No somos tan buenos escuchas como creemos
Estas pruebas también han demostrado que no somos tan buenos
escuchas como creemos serlo; la mayoría escuchamos apenas con un 20 % de
eficiencia. No podremos tener éxito como vendedores si solo escuchamos una
quinta parte de lo que se está diciendo. Las ventas efectivas requieren
destrezas efectivas en el arte de escuchar. El saber escuchar es la clave del
arte de vender que nos permite determinar lo que el cliente desea y necesita. Si
no dominamos este arte no podemos poner en práctica nuestras otras destrezas.
No el que más habla es el que más vende
Antiguamente se pensaba que los vendedores debían ser
personas muy hábiles y diestras en el arte de hablar, no en el de escuchar. La
famosa rutina del vendedor con gran habilidad para hablar, que por no saber
escuchar, se ve metido en un enredos que le están bien merecidos por no saber
escuchar a su cliente.
El peligro de escuchar demasiado
Por otra parte, si escuchamos demasiado y no hablamos lo
suficiente, podemos perder el control de la entrevista de ventas. Es
frecuente evaluar la capacidad de escuchar en términos de conversaciones de
final abierto. En nuestra actividad de vendedores, no solemos participar en este
tipo de conversaciones; tenemos, en cambio, un propósito que nos empeñamos en
alcanzar: determinar si nuestro producto cumple con las necesidades del cliente.
Por lo tanto, tenemos que ser directos: esta es una responsabilidad que
constituye un reto.
Obstáculos que impiden hablar
Para hacer aún mayor el reto de este proceso, existen varios
obstáculos que impiden escuchar con eficiencia. Es posible que la interferencia
del medio ambiente escape a nuestro control, aunque, más adelante en la película,
vemos cómo el vendedor aprovecha esta interferencia. Sin embargo, sí podemos
controlar las distracciones que surgen de nosotros mismos. Una de estas
distracciones es la atención dividida. Al tratar de hacer demasiadas cosas a un
tiempo, nos colocamos y colocamos al cliente en una posición injusta.
Nosotros mismos podemos ser un obstáculo.
Hay otro obstáculo que puede tener su origen en nosotros
mismos; cuando hablamos con nosotros mismos comprometemos nuestra capacidad de
escuchar al cliente. Es evidente que debemos hacer planes anticipados, pero
debemos evitar hacerlos mientras nos esté llegando información importante.
Esto lo vemos en la película, cuando el vendedor pierde por completo lo que el
cliente trata de decir.
El temor al fracaso
Uno de los peores obstáculos para poder escuchar es el temor
al fracaso. Al tratar de formarnos una vaga idea de las preocupaciones del
cliente o escucharlas sólo a medias, estamos buscando precisamente el fracaso
que queremos evitar.
Donde se inicia el proceso activo de escuchar con
eficiencia.
El proceso activo de escuchar comienza incluso antes de que
nos encontremos con el cliente. Antes de efectuar una visita debemos preparar la
información de base de la cuenta. Es necesario prever preguntas y objeciones
que podamos esperar del cliente y tener preparadas las posibles respuestas para
esas objeciones.
Como preguntar
Al saludar al cliente, debemos procurar formarnos una idea
global de su situación haciéndole preguntas abiertas de carácter general. Las
respuestas nos darán un contexto global dentro del cual podremos profundizar más
adelante para obtener detalles.
La importancia del contacto visual y el tomar notas.
Mientras escuchamos al cliente conviene mantener el control
visual y ofrecer confirmación verbal y no verbal de que, de hecho estámos
escuchándolo. Incluso si el cliente habla sin cesar, es importante seguir
escuchando. Tal vez seamos los beneficiarios de palabras
"inadvertidas" que pueden ofrecernos un ángulo para una venta
exitosa. Siempre podremos volver a encauzar una conversación que se desvíe del
punto, mediante una pregunta guía.
A veces conviene tomar notas, aunque éstas deben limitarse a
hechos y cifras. El confiar demasiado en las notas puede interferir en nuestra
capacidad de escuchar con eficiencia y puede constituir una distracción
innecesaria para las dos partes.
Debemos descubrir lo que el cliente realmente quiere.
Es frecuente que los clientes expresen en forma verbal lo que
creemos que quieren y no lo que realmente quieren. En la película; Un vendedor
debe darse cuenta de que los clientes tienen problemas para expresar qué es lo
que necesitan y lo que desean y puede llevarlos a ver la casa que sabe que les
va a gustar. Al escuchar y observar atentamente al cliente podemos ayudar a
reconocer un mensaje no expresado y a solucionar el problema.
La estrategia de aprovechar las interrupciones
Claro que cualquier interrupción puede ser una molestia a
menos que la aprovechemos como una oportunidad para descubrir una información
esencial para una venta exitosa. El vendedor de la película puede sacar ventaja
de una interrupción mediante "la imaginación".
Esta técnica consiste en recopilar información la información
reunida durante la preparación de la visita y durante la entrevista misma, para
lograr una imagen coherente de la situación del cliente. Una vez logrado esto
llega el momento de buscar detalles que nos puedan ayudar a cerrar la venta. Por
último, tenemos que darle al cliente nuestra información de retorno para
determinar si los datos que hemos reunido son correctos. A esto se le conoce
como proceso de verificación y sirve para confirmarle al cliente que lo hemos
estado escuchando con atención.
En resumen
Hemos aprendido que el proceso de escuchar se compone de técnicas
sencillas: planes anticipados, toma de notas, preguntas adecuadas en el momento
adecuado, y estar atentos a lo que escuchamos, verificando los datos mediante la
información de retorno. El hábito de saber escuchar produce dividendos. A
cambio de esto obtenemos información, confianza y respeto mutuos.
ALGUNOS DATOS GENERALES
El arte de escuchar entre los griegos
Los buenos hábitos del arte de escuchar se han reconocido
durante siglos como algo indispensable para el éxito; de hecho, Sócrates se
quejó alguna vez de que sus jóvenes alumnos tenían muy malas cualidades como
oyentes. Muchos de los problemas son el resultado de que pensamos mucho más rápido
de lo que hablamos.
La velocidad con la que hablamos y pensamos
Se ha dicho que la mayoría de nosotros hablamos a una
velocidad de cerca de 125 palabras por minuto. Sin embargo nuestra velocidad de
pensamiento es 4 veces mayor. Es evidente que esto nos deja mucho tiempo libre
mientras alguien nos habla. La forma en que utilicemos este tiempo determina el
hecho de que seamos diestros o no en el arte de escuchar. Si reconocemos, como
vendedores, que la capacidad de escuchar es una destreza que se adquiere, al
igual que otras destrezas en el campo de la ventas, podremos utilizar ese tiempo
para concentrar y ampliar nuestros esfuerzos por obtener una venta exitosa.
Podremos comprobar que al unir la capacidad de escuchar con nuestra habilidad
para prever, observar, interrogar; suministrar información de retorno y
resolver problemas, constituirá nuestra mejor garantía de éxito.
PLANIFICACION DE LA ENTREVISTA CON EL
CLIENTE PARA ESCUCHAR PROFESIONALMENTE
PARA ELABORAR PLANES ANTICIPADOS TENEMOS QUE SABER...
Antes de visitar a un cliente, es necesario plantearnos
varias preguntas sobre las circunstancias de la visita:
1. ¿ Cuáles son los hechos específicos de la entrevista
?. Debemos averiguar cuanto sea posible acerca de las operaciones del
cliente; el volumen de sus negocios, el tiempo que lleva trabajando y sus planes
para desarrollo y expansión. Si se trata de un cliente establecido, debemos
estar enterados de nuestra historia mutua. Si se trata de una nueva cuenta,
debemos averiguar con otros para obtener datos sobre el cliente.
2. ¿ Qué sabe el cliente de mi producto o servicio ?
No queremos que un cliente bien informado crea que estamos adoptando una posición
paternalista, ni queremos que un cliente mal informado piense que le estamos
pidiendo que sepa más acerca de nosotros. En cualquiera de los dos casos, es
posible que el cliente se sienta intimidado y a disgusto. Debemos preparar la
entrevista teniendo en cuenta el nivel de conocimientos del cliente para poder
dedicar nuestro tiempo a escuchar y a resolver problemas. También debemos estar
preparados y tener las respuestas para preguntas previstas sobre costos, formas
de pago y otras áreas relacionadas con nuestro producto o servicio.
3. ¿ Qué actitud tiene el cliente hacia mi producto o
servicio ?. ¿ Ha tenido malas experiencias previas con mi producto o con
otros productos similares? Con mi compañía? Estas son preguntas que tenemos
que plantearnos antes de visitar al cliente; de los contrario, se nos irá la
mayor parte del tiempo oyendo una diatriba y no estaremos preparados para hacer
frente a las objeciones del cliente.
4. ¿ Cuál será la actitud del cliente hacia mí ?.
Hay muchas razones por las que el cliente puede tener una actitud negativa hacia
nosotros. Puede ser por una experiencia previa con alguna persona de nuestra
compañía que la ha dejado una mala impresión al cliente. Puede ser también
porque el cliente tiene prejuicios contra nosotros por razones menos lógicas.
En cualquier caso, es absurdo enfrentarse a una situación negativa sin tener
una estrategia preparada.
5. ¿ Qué antecedentes o experiencias compartidas podemos
tener en común ?. Esta es una información muy útil que nos puede preparar
el terreno para un interrogatorio y un análisis de carácter general. Un tipo
de "charla" suele ser útil par abrir puertas.
6. ¿ Cuál será la tónica de la entrevista ?
Debemos estar seguros de tener información sobre situaciones previas. También
debemos procurar conocer el estado actual y la posición financiera del cliente
para poder manejar estos factores e impedir que se conviertan en obstáculos.
Existe una correlación directa entre la elaboración de los
planes y la capacidad de escuchar, aunque esta relación pueda ser difícil de
reconocer. Una elaboración previa de planes efectivos nos impiden quedar
atrapados de improviso y tener que inventar una solución sobre la marcha. Al
prepararnos, lograremos dos cosas: en primer lugar, determinaremos la dirección
que deseamos darle a la entrevista, y, en segundo lugar, nos habremos permitido
dedicar nuestro tiempo a escuchar al cliente. Esto aumenta nuestras
probabilidades de poder detectar las verdaderas necesidades del cliente.
OBSERVACION
La película se refiere a la observación como a una
" extensión en la necesidad de escuchar". Se nos ha dicho que hay
dos clases de comunicación: la verbal y la verbal. Al escuchar acumula
comunicación verbal y la observación es el instrumento que nos permite
acumular la comunicación no verbal. Si vemos que el cliente se siente incómodo
con un determinado estilo de interrogar debemos empezar a entrar más a fondo
para descubrir el verdadero problema del cliente.
La observación va más allá de la conversación real. Al
observar el lugar donde el cliente desarrolla sus negocios, podemos enterarnos
de muchas cosas: de la situación del negocio, de la capacidad del cliente para
pagar y de su autoridad para comprar. Todos estos hechos son indispensables
tanto para cerrar una venta como para determinar la orientación de la
entrevista. En la película, vimos como Al, el vendedor, identificaba varios de
los problemas de su cliente poniendo a prueba la "extensión de la
capacidad de escuchar".
El tomar notas, si no se exagera, puede ser útil. Esto nos
preparará con la opción de que si el cliente no responde a nuestro primer
abordaje, podemos cambiar de rumbo diciendo, " a propósito he visto
que..." Por lo general el cliente responde a este tono de interés
personal.
EL INTERROGATORIO
Como lo hemos visto en la película, el interrogatorio es
parte importante del arte de escuchar con efectividad. El hacer la pregunta
adecuada en el momento preciso nos permitirá determinar las verdaderas
necesidades del cliente.
Hay cuatro clases de preguntas que debemos hacer en orden
cronológico para obtener información sobre las necesidades del cliente.
1. Las preguntas de carácter general que establecen
nuestro interés por la situación del cliente.
2. Las preguntas de carácter específico que sirven
para determinar la forma en que el cliente piensa utilizar nuestro producto o
servicio y nos suministra datos exactos.
3. Preguntas inquisitivas que determinan las
necesidades. Una pregunta inquisitiva, es, por ejemplo, Desea usted algo similar
al modelo B2000?" o ¿ Le interesaría este material si se pudiera
conseguir en verde ?.
4. Preguntas orientadoras que llevan al cliente a
darse cuenta de sus propias necesidades. Estas preguntas suelen expresarse como
¿ No es excepcional el funcionamiento de esta máquina?
Debemos recordar que el hacer preguntas, no importa qué tan
hábilmente, es inútil a menos que se combine con una buena capacidad de
escuchar. Debemos concentrarnos en descubrir cuál es "el mensaje
secreto" del cliente y solo podremos determinar esto si prestamos mucha
atención a lo que se nos dice.
INFORMACION DE RETORNO
La información de retorno, conocida también como
"proceso de verificación" ha sido muy efectiva dentro del proceso de
saber escuchar. Son varias sus ventajas:
- Le garantiza al cliente que lo hemos estado escuchando y que lo
entendemos. En la mayoría de los casos
el cliente se siente honrado de que hayamos estado
atentos y responderá en la misma forma.
2. Nos garantiza que poseemos datos correctos y le
permite al cliente corregir cualquier malentendido.
3. Permite ventilar ideas para llegar a un entendimiento
mutuo. Es frecuente encontrar que el suministrar
información de retorno da pie para analizar otros
aspectos. Este proceso de verificación da pie para
analizar otros aspectos. Este proceso de verificación
suele abrir paso a nuevas ideas y nuevos análisis así
como a otras posibles necesidades que el vendedor puede
satisfacer.
4. La información de retorno evita el síndrome de
"a que usted no lo puede hacer mejor. "En este síndrome,
se crea un clima de competencia entre el cliente y el
vendedor que, en lugar de escuchar a otro, llegan al
punto en que ninguno de los dos se benefician. Mediante
la información de retorno podemos mantener
la conversación dentro de un tono comercial.
La retroalimentación, junto con la preparación
anticipada, la habilidad de observación y la capacidad de interrogar y
escuchar, nos ofrecen la oportunidad de comprender las necesidades y
problemas del cliente. De ahí en adelante tenemos que convertirnos en
solucionadores de problemas.
BARRERAS QUE IMPIDEN ESCUCHAR EN FORMA EFECTIVA
En la película vimos cómo varias formas de
interferencia física por distraernos e impedirnos escuchar en forma
efectiva a nuestros clientes. El ruido, la confusión y el cansancio pueden
limitar en alto nuestra concentración. Sin embargo, las barreras mentales
son más graves. En Better Business Comunication se encuentran cinco
obstáculos que impiden escuchar con atención y que surgen de nosotros
mismos:
BARRERAS QUE IMPIDEN ESCUCHAR CON EFICIENCIA DURANTE LA
VENTA
1. La indiferencia. Muchas veces pensamos que lo
que el cliente dice no tiene importancia y dejamos de escuchar mientras
nuestras mentes divagan. Esto trae dos desventajas evidentes: en primera, el
cliente puede decir algo de veras importante mientras estamos distraídos y,
en segundo lugar, y aún más importante, nos estamos volviendo escuchas
perezosos y éste hábito puede ser difícil de erradicar después. La
indiferencia al escuchar no tiene excusa; significa que somos indiferentes a
la venta y, de ser así, estamos en el lugar equivocado.
2. La impaciencia puede ser más comprensible,
aunque no deja de ser un problema igualmente grave. Nos impacientamos con un
cliente lento, o uno que no cesa de hablar, y nuestras ideas empiezan a
adelantarse a la conversación. El riesgo aquí está en que no podemos
pasar por alto ningún indicio importante que pudiera ayudarnos a la venta.
Por lo tanto, debemos observar una estricta disciplina y concentrarnos en lo
que diga el cliente, aunque nunca termine de decirlo.
3. El prejuicio. Si permitimos que un prejuicio
racial o de otro tipo interfiera con nuestra capacidad de escuchar, estamos
en el lugar equivocado y debemos hacer planes para cambiar de trabajo tan
pronto como sea posible. Pero si permitimos que aparezcan prejuicios como la
forma de hablar del cliente, sus actitudes o su compañía, tenemos que
aprender a controlarlos. Al pensar en el cliente estamos interfiriendo en el
proceso de escuchar.
4. La preocupación. Todos somos humanos. Habrá
momentos en que estemos preocupados por problemas personales o por negocios.
Es importante permanecer alerta durante la venta y no dejar que esto
interfiera con nuestro propósito. Cuando entremos y crucemos la puerta del
cliente, debemos dejar todas esas distracciones atrás.
5. El mal uso de las palabras. Este es un problema
de doble consecuencia. En primer lugar, el cliente puede tener dificultad
para expresarse y dar a entender cosas que no pretende decir. Esto nos puede
confundir o nos puede llevar a interpretar mal el mensaje. En segundo lugar,
podemos ser culpables de utilizar mal las palabras e interpretar mal lo que
un cliente nos diga. En el primer caso, es importante hacer preguntas si
sospechamos que el cliente no se expresa con claridad. En el segundo caso,
tenemos que concentrarnos en mejorar nuestra propia capacidad de expresión
y nuestro vocabulario.
COMO MEJORAR LOS HABITOS DE ESCUCHAR
CON ATENCION
Hay múltiples técnicas exitosas que podemos utilizar
para mejorar nuestros hábitos de escuchar. Todas son técnicas sencillas y
todas requieren autodisciplina.
1. No interrumpir. Nada anula tanto la comunicación
como la interrupción. Al interrumpir la línea de ideas del cliente,
interrumpimos también nuestro proceso de escuchar. La interrupción
constante da como resultado un cliente que no está dispuesto a hablar. Además,
lo más seguro es que el cliente se sienta molesto con nosotros.
2. Aprender a escuchar entre líneas. Por lo
general hay una discrepancia entre lo que el cliente dice y lo que realmente
quiere decir. Es posible que el cliente esté tratando de ocultar un
problema en sus operaciones, o que no esté seguro de cuál es el verdadero
problema. En cualquier caso, la única forma de determinar el verdadero
significado de lo que el cliente está diciendo es escuchar con atención.
Escuchamos entre líneas cuando observamos tanto la comunicación no verbal
del cliente como la que vemos a nuestro alrededor.
3. Concentrarse en desarrollar la capacidad de retención.
El tomar demasiadas notas se puede convertir en una "muleta" si
confiamos demasiado en ello. Interfiere con nuestra capacidad mental de
retener información. Sin embargo, cuando un cliente nos presenta toda una
lista de cifras de producción, es posible que nos veamos obligados a tomar
notas. En este caso resulta útil. Le indica al cliente que somos personas
serias y que nos preocupamos.
4." No desintonizar al cliente". Todos
nos hemos encontrado con clientes aburridores o con clientes que no cesan de
hablar de temas sin importancia. Es probable que muchas veces hayamos
"desintonizado" a estas personas por pensar que no vamos a obtener
nada valioso de su conversación. En esto hay dos desventajas: primero,
estamos desarrollando hábitos de escuchar con pereza que pueden interferir
con información valiosa y segundo, estamos perdiendo información útil.
Vimos también en la película que el cliente se puede sentir molesto cuando
se da cuenta de que estamos fingiendo interés. Si una conversación se
prolonga indefinidamente, podemos, con mucho tacto, llevar al cliente de
nuevo al tema que nos interesa con una pregunta guía.
5. No adoptar una actitud hostil ni emocional mientras
escucha. Podemos ahogar cualquier sonido si dejamos que domine la ira
mientras escuchamos a alguien con quien no estamos de acuerdo. En primer
lugar, es posible que el cliente no sepa que disentimos: en segundo lugar,
si no estamos de acuerdo, habrá tiempo de sobra durante nuestra presentación
de ventas para expresar nuestro punto de vista. Si estamos en desacuerdo con
relación a algo que no tiene que ver con nuestro negocio, es mejor dejar
nuestros sentimientos tácitos.
6. Aprender a ignorar las distracciones. No vale
la pena de dejarnos distraer por influencias ajenas durante la presentación
de ventas. Si estamos bien disciplinados en nuestros hábitos de escuchar,
será más fácil anular las distracciones. Es útil recordar que, aunque el
ambiente del negocio nos puede distraer, es probable que esté acostumbrado
y que a él no le afecte tanto como a nosotros. Es importante reconocer que
el saber escuchar es un proceso que requiere autodisciplina. Todas las
sugerencias hasta ahora explicadas están orientadas a fomentar la auto-
disciplina y se pueden aplicar a nuestras experiencias diarias.
- EL CIERRE DE LA VENTA
La capacitación práctica en el campo de la ventas ha
progresado considerablemente durante los últimos veinte años. No obstante,
resulta sorprendente que el cierre de la venta no haya perdido su carácter
misterioso y enigmático, como si no tuviera relación alguna con el resto del
proceso de la venta. Por lo demás, con frecuencia encontramos vendedores muy
capaces que se desmoronan ante la necesidad de cerrar una venta.
El CIERRE DE LA VENTA retira el velo de misterio que rodea
este paso final al considerarlo como la culminación de los diferentes pasos que
han llevado a un vendedor hasta ese momento. Por medio de una serie de escenas
que describen situaciones comunes en donde se cierran diferentes ventas, y
mediante la colaboración de tres importantes consultores en ventas y
mercadotecnia, la película demuestra con claridad que el cierre de la venta es
el resultado lógico del empleo de destrezas adecuadas de ventas. Los
consultores también presentan varias técnicas que ayudan al vendedor a cerrar
sus ventas cuando debe tratar con clientes especialmente difíciles.
¿ Qué deben hacer los vendedores cuando presienten que es
propicio el momento para tomar el pedido ?
LA TECNICA DE SUPONER EL CIERRE
Se sugiere un sistema que podría ensayar un vendedor, a
saber, suponer el cierre. Esta técnica implica que el vendedor dé por
hecho que el comprador está dispuesto a comprar, y es una manera útil de
verificar hasta qué punto se siente comprometido el cliente. Para que este
sistema produzca los resultados esperados, el vendedor debe ser asertivo.
El vendedor se arma de valor y solicita el pedido. El
comprador reflexiona y, para sorpresa de ambos, anuncia que está cerrado el
trato.
" El cierre consta de una serie de hechos y no de un
hecho aislado ".
LA TECNICA DE CIERRE SI... ENTONCES...
Un ejemplo nos muestra un vivero poco antes de ser
inaugurado. Un vendedor de sistemas de riego, presenta su producto a Joan y a
Karen, quienes aparentemente son las encargadas de las compras en el nuevo
vivero. Mike la felicita por la excelente distribución de las instalaciones.
Joan responde que ella y Karen son las dueñas y que lo hicieron todo.
Lo que parece ser una conversación superficial a menudo
puede proporcionar la clave para el cierre de la venta. Gentry señala que Mike
ha utilizado la técnica conocida como clasificación o evaluación del cliente.
Por medio de preguntas. Mike se enteró de que Joan y Karen tienen autonomía
para decidir, ya que serán quienes decidirán si compran o no.
Mike sigue avanzando hacia el cierre de la venta, formulando
preguntas a fin de conocer los problemas de sus clientes y suministrar la solución
adecuada. Les pregunta a las dueñas del negocio si sería posible que él
describiera sus necesidades con sus propias palabras. Con esta técnica Mike nos
hace saber que el cierre de la venta consiste en realidad en una serie de
hechos: en este caso, en una serie de acuerdos entre el vendedor y su cliente.
Cada vez que Joan y Karen dicen "sí", Mike se acerca más al cierre.
Joan y Karen le informan que lo que más les preocupa es el
costo inicial de la instalación del sistema de riego que Mike considera ideal
para su vivero. La mayor parte de su capital está invertido en las existencias,
y temen exceder su capacidad. Las dueñas del negocio han comenzado a dudar
acerca de la posibilidad de comprar el sistema de riego que les ofrece Mike.
Se discute la encrucijada en la que se encuentra Mike. Llegan
a la conclusión de que en este caso no es adecuada la técnica de "Quieren
ustedes comprar" ya que es obvio que Joan y Karen sí desean comprar. La
dificultad parece ser el costo inicial del sistema de riego. Cole sugiere la técnica
de Si...entonces, la cual adiciona un ingrediente. Gentry se muestra de
acuerdo y agrega: "Si la necesidad es real, la técnica Si...entonces la
adecuada".
Mike procede a utilizar esta técnica con Joan y Karen por
medio de incentivos para aumentar su deseo de contar con el sistema de riego.
Uno de estos incentivos consiste en decirles que si el pago se divide en
varias cuotas, entonces costo inicial se podría pagar con mayor facilidad.
Joan y Karen se muestran indecisas, pero ya que Mike insiste
en su técnica, finalmente acceden. Mike les ha ofrecido una alternativa
factible que no representará una carga financiera demasiado considerable para
su nuevo negocio.
Los consultores se muestran satisfechos con el éxito de la técnica
Si...entonces" en esta situación. George Caras les pregunta a los
otros consultores si esta técnica es la mejor que se puede emplear con un
cliente que presenta objeciones. D'Aulan Gentry sugiere que puede ser efectiva
cuando el vendedor se enfrenta a un cliente levemente indeciso. Sin embargo, los
consultores aceptan que quizá se requiera de una técnica más drástica cuando
la indecisión de los clientes sea extrema.
LA TECNICA DEL HECHO INMINENTE
El escenario es ahora una sala de juntas de una importante
corporación. Tom, vendedor de sistemas para el procesamiento de datos, resume
su presentación a tres ejecutivos, Carole, Pete y Harold.
Se puede apreciar que Carole está a favor de comprar el
sistema que vende Tom. Pete es el más indeciso y parece inquietarle la
perspectiva de tener que tomar una decisión. A Harold le tiene sin cuidado la
decisión, y seguramente votará con la mayoría. Cuando Carole trata de
persuadir a Pete para que dé su aprobación y a Harold para que participe, la
reunión se torna bastante conflictiva. Pete se siente aún menos dispuesto a
asumir la responsabilidad Harold cambia el tema y, en el fondo de la sala, Tom
ve esfumarse todas sus posibilidades.
Los consultores comprenden perfectamente la posición de Tom.
Caras señala que Tom perdió todo el control de la situación. En ocasiones el
vendedor debe actuar como catalizador para que la venta se convierta en
realidad. Un vendedor que ha hecho una buena presentación al evaluar al
cliente, comprender sus necesidades y satisfacerlas, tiene todo el derecho para
actuar enfáticamente para lograr la venta. Cole sugiere que Tom debe ensayar
una de esas técnicas positivas y enfáticas, la del Hecho Inminente.
De regreso en la sala de juntas vemos que la discusión ha
subido de tono. Súbitamente, Tom interrumpe y con mucha firmeza exige que los
ejecutivos tomen una decisión...ahora mismo. Afirma que es necesario que
lleguen a un acuerdo con prontitud por su propio bien si desean que el sistema
esté en funcionamiento para cuando llegue le período de mayor actividad
comercial para la corporación. Los ejecutivos no saben qué responder. Tom pide
permiso para retirarse de la reunión y así dejarlos en libertad de tomar una
decisión en privado.
Transcurridos unos pocos minutos, Carole sale de la sala de
juntas. Le informa a Tom que el negocio es un hecho. En este caso, el uso
oportuno de la técnica del Hecho Inminente obligó a unos ejecutivos
indecisos a enfrentar la necesidad de tomar una decisión. Esto no es vender por
la fuerza; por el contrario, es una forma de lograr que el cliente se concentre
nuevamente en el propósito de la presentación del producto.
Tom logró con éxito la venta al tomar las riendas en una
situación que exigía control. Se procede a analizar si el cierre de la venta
es en sí una culminación. Caras reitera que el cierre es solamente un momento
dentro del proceso, y, lo que es más importante, es el inicio de una relación
comercial y el primer paso hacia el siguiente pedido.
A manera de ejemplo, regresamos a los talleres de impresión
en donde comenzó la película. Frank y el señor Shelley estudian la
posibilidad de introducir mejoras a la unidad de impresión que Frank logró
vender al comienzo de la película. Es obvio que el señor Shelley está
escuchando y que esta relación entre vendedor y cliente ha progresado
considerablemente.
En el vivero, Mike está instalando una unidad adicional de
riego que las compradoras pudieron adquirir en un principio. Cole comenta:
"El cierre de la venta es un proceso. Crece y se renueva, generando nuevos
negocios". Las habilidades adecuadas son la mejor respuesta para eliminar
los temores de un vendedor. La práctica de estas habilidades garantiza el éxito.
ELEMENTOS A CONSIDERAR ANTES DE PROCEDER AL CIERRE
Las habilidades que debe desarrollar y emplear un vendedor, y
que hemos visto en EL CIERRE DE LA VENTA son:
- Evaluación del cliente
- Conocimiento de las necesidades del cliente a través del sondeo
- Vender el beneficio de satisfacer dichas necesidades y
- Detectar el momento propicio al poco tiempo de haber iniciado el proceso
de venta.
Se enumeran las técnicas que dieron lugar al éxito en las
ventas:
- La técnica de Suponer el cierre,
- La técnica del Si...entonces y
- La técnica del Hecho Inminente.
Por último, el consejo final de estos tres expertos: !
NUNCA TENGA MIEDO DE SOLICITAR EL PEDIDO !
- COMO VENDER A CLIENTES DIFICILES
Una de las habilidades más importantes en el campo de las
ventas consiste en evaluar a los clientes y responder a sus personalidades de
tal manera que se obtenga una buena venta. Sin embargo, frente a un cliente
difícil, el vendedor no sabe que hacer para entender las motivaciones del
cliente y, en general, no está preparado para remediar la situación.
COMO VENDER A CLIENTES DIFICILES examina en forma
agradable el problema, hace hincapié en las ventas al detalle y en las de
mercados industriales. Esta película presenta algunas técnicas para tratar
con clientes difíciles y da detalles sobre la psicología que los motiva,
tanto a ellos como a los vendedores. Se da importancia especial a los cuatro
tipos de personalidades "problema". En esta parte presentamos a
cuatro clases especiales de personas con quienes se va a encontrar el vendedor
común en el mercado al por menor o industrial: el quejumbroso, el
sabiondo, el indeciso y el indiferente. Aunque esta "cuadrilla de
cuatro" representa una amplia área de conducta, la personalidad humana
es demasiado compleja para entender sin un análisis más detallado de los
rasgos de conducta o las razones que la enmarcan.
Al encontrar estos tipos de conducta, el vendedor debe
aprender la respuesta apropiada que le permita actuar con eficiencia y, además
debe recordar que la mayoría de los clientes representan tipos de
personalidad combinados. Esta guía presenta un análisis dirigido
especialmente a las técnicas de venta pertinentes.
CONOZCA AL CLIENTE
COMO VENDER A CLIENTES DIFICILES establece que
"...para efectuar una venta hay que penetrar en la mente del cliente para
conocerlo y saber lo que quiere". El vendedor eficiente debe adquirir la
habilidad de analizar y adaptarse a los tipos de clientes y a las necesidades
personales y emocionales que puede ver reflejadas en ellos. Vender, es,
esencialmente, un acto de teatro que el vendedor controla la venta como un
actor, respondiendo a las pistas que recibe del cliente. Además, como no hay
un guión, el vendedor ha de tener la cualidad de la percepción.
Nosotros como seres complejos: nuestras motivaciones y
percepciones no siempre se definen claramente: pero, cuando una persona sabe
lo suficiente sobre la conducta humana para entender dichas bases, se puede
predecir la manera en que la gente va a actuar frente al vendedor. Todas las
personas poseen cualidades diferentes que pueden, en diversas ocasiones,
dominar su personalidad y sus acciones. En su libro, Ventas: Un análisis
conductista y gerencial. Joseph Thompson elaboró una lista de las diez
características que predominan en la mayoría de los clientes.
1. El cliente silencioso
2. El lento
3. El manipulador
4. El metódico
5. El desconfiado
6. El obstinado
7. El escéptico
8. El pesimista
9. El impulsivo
10.El discutidor
Antes de entrar en un análisis más detallado, hay que
reconocer cuatro peligros que es preciso evitar en el proceso de análisis de
clientes. El vendedor no debe pretender ser un psicólogo aficionado. Por el
contrario, actuará como observador de personalidades pensando las características
del cliente, analizando y empleando la técnica correcta. El propósito de
este análisis no es descubrir las fallas en la personalidad del cliente o las
razones psicológicas profundas que expliquen su conducta.
El vendedor tampoco debe tratar de clasificar al cliente
demasiado rápido;
las primeras impresiones no siempre son objetivas.
Hay que recordar la historia de aquel vendedor de automóviles
que no prestó atención a un cliente joven, sin afeitar, con camiseta,
sandalias y pantalón corto y prefirió dedicarse al caballero elegante que
llegó con una dama atractiva del brazo: "Después de todo", pensó
el vendedor "yo vendo automóviles caros". Resultó que el caballero
sólo estaba mirando en tanto que la persona desarreglada, un músico famoso
llevaba 15,000 dólares en efectivo para comprar inmediatamente un auto y se
lo compró al distribuidor de enfrente. Si el vendedor hubiera dedicado unos
minutos de su tiempo para confirmar la intención, no habría perdido la
venta.
Finalmente, el vendedor no puede esperar que el cliente se
comporte siempre de la misma manera: la gente, simplemente, no es congruente.
Un cliente que puede ser agresivo la primera vez, tal vez se demuestre
entusiasta y amable en la segunda oportunidad: el cliente también puede
cambiar de personalidad en el curso de la venta: el vendedor debe ser paciente
y permanecer atento mientras logra la clasificación de la personalidad del
cliente.
El consejo más importante que se le puede dar al vendedor
frente a un cliente nuevo es que sea flexible y esté preparado para tratarlo
según su manera de actuar en el momento y adaptarse a esa conducta a la vez
que cataloga y hace un análisis definitivo de la personalidad del cliente en
una fecha posterior.
Mientras el vendedor realiza el análisis, no debe ignorar
la imagen que el cliente tiene de sí mismo, o sea su ego ideal. Esta
autoimagen aunque no corresponde a la realidad, puede ofrecer pistas valiosas
en la definición de su carácter. Por ejemplo, un vendedor puede percibir la
indecisión de un cliente sin acudir a la opinión de otros, mientras que el
cliente puede creer que dicha consulta es un medio para lograr el desarrollo
de sus subordinados. Sea o no cierto esto, el conocimiento del ego ideal del
cliente ayuda al vendedor a manejarlo con éxito.
CLASES DE CLIENTES Y COMO TRATARLOS
El vendedor debe recordar que por muy completa que sea esta
lista de tipos de personalidad, ningún individuo va a externar una de ellas
solamente. Cada uno posee varias características de la misma manera que
podemos identificarlas en nosotros mismos.
Para detectar algunas de las causas de estas conductas lo
mismo que las técnicas básicas para vencerlas, el vendedor deberá superar
dichas barreras de personalidad para comenzar a vender.
1. EL CLIENTE SILENCIOSO se muestra aquí como el INDIFERENTE.
Es difícil lograr que se interese. Al vendedor le resultará difícil la
charla sobre la situación específica de la venta.
Puede ser que el cliente permanezca callado por varias
razones: es posible que se le dificulte hablar, que le falte seguridad en sí
mismo o que sea del tipo distante o analítico. Si el representante de ventas
se enfrenta a un cliente como éste sin tener preparación previa, no va a
identificar las razones de sus silencio.
Hay varias técnicas capaces de lograr entusiasmar al
cliente silencioso. Puede pedírsele su opinión o que explique ciertos
puntos. Además, puede ensayarse un acercamiento más personal: por ejemplo,
hablar de temas inapropiados para el objetivo inmediato del vendedor, pero que
ayudan a romper el hielo. En general, se requiere mucha paciencia por parte
del vendedor para tratar a un cliente como éste.
2. El LENTO pertenece a la personalidad del
INDECISO. La gente difiere la toma de decisiones porque éstas se le
dificultan. Más que por indecisión, posponen las cosas porque no pueden
aceptar cambios fácilmente. Los lentos son muy precavidos e insistirán en
examinar todas las opciones antes de tomar una decisión aunque, de todas
maneras, se les dificulte decidir.
Para tratar a una persona como ésta, el vendedor debe ser
optimista, seguro de sí mismo y persuasivo: debe alabar al cliente y sus
habilidades en su área de trabajo. A veces da buenos resultados poner de
relieve las pérdidas que ocasiona la demora en la decisión, aunque se debe
evitar que el cliente se sienta insultado. En resumen, el vendedor debe
ganarse la confianza del lento antes de tratar de lograr una buena venta.
3. EL MANIPULADOR, que comparte características de
personalidad con el SABIONDO, puede ser un individuo enloquecido que va
a tratar de invertir las funciones y de venderle al vendedor. En algunos caso,
el representante de ventas puede visitar a un cliente como éste por años sin
lograr un negocio completo. Los dos se aprecian, se elogian sus empresas y
productos, pero el manipulador siempre desviará el tema y hablará de cosas
diferentes, lo que no conducirá a una venta. La frase "A propósito,
esto me recuerda que..."puede ser muy útil. El vendedor debe mantener el
curso de las ventas, ser breve y, en lugar de entusiasmarse junto con el
cliente, debe darle material sobre las ventas. El mejor consejo en este caso
es el viejo axioma de ventas: "Sea eficiente, sea breve y váyase".
De otra manera, se perderá mucho tiempo.
4. EL CLIENTE METODICO está especialmente
caracterizado por ser el SABIONDO de la película. Con frecuencia, el
vendedor tiende a no prestarle atención suficiente, creyendo que su reacción
lenta indica falta de interés o de inteligencia. En realidad, el cliente
puede ser metódico porque necesita autonomía o control, orden y un
pensamiento lógico o porque le es importante preguntarse, mirar,
escuchar, inspeccionar.
El vendedor tiene que disminuir su ritmo y el vendedor ha
de practicar el arte de escuchar.
5. EL CLIENTE DESCONFIADO no es del tipo de
personalidad asertiva; se parece más al INDECISO de la película. Este
cliente parece inseguro y busca siempre el consejo y las recomendaciones de
los demás antes de tomar una decisión. El vendedor observa cómo el cliente,
en ocasiones, consulta a sus colegas que pueden ser expertos en ciertas áreas,
mientras que en otros caso lo hace para evitar asumir la responsabilidad. El
cliente tal vez tenga una fuerte necesidad de asociarse debido a una
falta de seguridad en sí mismo. También puede ser dependiente por miedo al
fracaso que paraliza la capacidad de actuar.
El vendedor tiene que darle seguridad al cliente mostrándole
que lo comprende, con explicaciones sencillas y con sinceridad. Después de
crear una relación de confianza, puede darla más seguridad usando hechos
concretos, como los resultados de pruebas, materiales y testimonios.
6. EL CLIENTE OBSTINADO tiene características
comunes con el SABIONDO de la película. Cree que conocer todas las
respuestas, toda la información sobre la compañía del vendedor y el
producto ( aún antes de la presentación ) y pretende controlar la
entrevista. Cree que sólo sus juicios, opiniones y predicciones son
correctos... y considera negativos cualquier sugerencia o consejo del
vendedor.
Toda persona tiene la necesidad de lograr algo: de
vencer obstáculos, de ejercer algún dominio y de ser reconocido por lo que
ha hecho. Algunas veces esta necesidad se puede manifestar en el individuo con
una actitud en beneficio propio por una tendencia a esperar alabanza y respeto
o a buscar distinciones; es decir de atraer atención sobre sí mismo. Por lo
tanto, se entiende que esta persona tenga una necesidad tan fuerte de dominar
una venta.
En estos casos, el objetivo básico del vendedor es hacer
que el cliente se sienta importante. Sus ideas no pueden parecer definitivas y
más bien debe pedir opinión y consejo al cliente. En consecuencia se le
permite controlar la entrevista ya que presenta hechos con un propósito
bien definido. Es necesario mostrar una actitud tolerante porque el conflicto
de personalidades, puede resultar contraproducente y costoso.
7. EL CLIENTE ESCEPTICO tiene cualidades comunes con
las del SABIONDO. Parece tener respuestas negativas para todo y mostrar
desconfianza ante el vendedor: reacciona de una manera similar a el OBSTINADO
en la necesidad de dominar. Pero, en lugar de mostrar que conoce todas las
respuestas, se limita a rechazar la información que le presentan y da muestra
de un temperamento negativo.
El vendedor debe actuar con cuidado y hacer afirmaciones
que no vayan contra sí mismo. Si deja que el escéptico lo atrape en sus
exageraciones, perderá credibilidad. Si hace hincapié en los hechos y actúa
de manera lógica y abierta sobre el producto ( ya que ningún producto es
perfecto) podrá manejar mejor al cliente, mantener su credibilidad y
controlar la entrevista.
8. EL CLIENTE PESIMISTA tiene algunas de las
características del QUEJUMBROSO de la película. Después de haber
formulado el saludo rutinario, muchos vendedores reciben con asombro un
torrente de conversación impertinente por parte del cliente. Este puede estar
descontento con el producto o con la situación mundial; pero no importa el
tema que sea, el caudal de información será su respuesta pesimista a la
tensión y su manera de desahogarse. Si plantea preguntas con tacto, el
vendedor se sorprenderá al descubrir las razones ocultas detrás de la
situación del pesimista, que pueden no tener nada que ver con lo que se ha
estado diciendo. Es responsabilidad del vendedor asumir el papel optimista
permaneciendo tranquilo, actuando contacto y ofreciéndole consuelo e ideas
constructivas.
Procure no dejarse absorber por el pesimismo del cliente
porque esto originaría una entrevista ineficiente que podría desembocar en
una situación deteriorada.
9. EL CLIENTE IMPULSIVO tiene cualidades que también
se encuentran en el QUEJUMBROSO de la película. Generalmente habla rápido,
con brusquedad y muestra cambios igualmente repentinos. Como necesita dominar
y acumular logros, actúa de modo imprevisible, lo cual contribuye a mantener
un descontrol en los demás. Aunque es difícil saber con certeza por qué lo
hace, parece que por el orgullo en su manera de actuar.
EL CLIENTE IMPULSIVO tiene cualidades que también
se encuentran en el QUEJUMBROSO de la película. Generalmente, habla rápido,
con brusquedad y muestra cambios igualmente repentinos. Como necesita dominar
y acumular logros, actúa de modo imprevisible, lo cual contribuye a mantener
un descontrol en los demás. Aunque es difícil saber con certeza por qué lo
hace, parece ser que por el orgullo en su manera de actuar.
El representante de ventas debe considerar su relación con
el IMPULSIVO como un acto de equilibrio: hay que responder con rapidez,
adaptarse a su ritmo y omitir detalles según el caso. Pero aunque los
detalles se omitan, se presentan hechos suficientes para que el cliente sepa
en qué se basa la decisión; de otra manera, puede cambiar repentinamente y
la venta se habrá perdido innecesariamente.
10. EL DISCUTIDOR tiene rasgos comunes con el
QUEJUMBROSO. Este cliente querrá iniciar una discusión: contra la compañía
y el producto. Además, se pondrá en favor de la discusión como una persona
inferior y de la que se puede abusar. A pesar de su apariencia de
superioridad, este cliente generalmente es inseguro y por eso necesita
degradar a los demás y comportarse contraria- mente a su personalidad.
El vendedor no debe discutir pues no ganará nada. El valor
y la sinceridad son las que producirán respeto en una situación como ésta,
aún en las circunstancias más difíciles.
- DETECTANDO LAS NECESIDADES DEL CLIENTE
PROPOSITO
En toda situación de venta, el vendedor afronta el problema
de averiguar las necesidades del cliente, antes de comenzar a presentar un
producto o servicio. Por muy eficaz que sea la presentación, el vendedor perderá
su tiempo si no mantiene una actitud bastante abierta para permitirle obtener
información del cliente y la clave para realizar la venta.
En este curso se examina el problema de detectar necesidades
de los clientes y se ofrecen una serie sistemática de preguntas, que pueden
emplearse para suministrar al vendedor información con que podrá adaptar la
presentación a las necesidades del cliente y conseguir una buena venta.
1. Preguntas generales: planteadas en términos
generales para que el interlocutor tenga plena libertad de contestar como desea.
2. Preguntas específicas: su finalidad es reducir un
tema a información básica y concreta.
3. Preguntas de sondeo: cuya finalidad es centrar la
atención a los problemas reales, o sea los verdaderamente importantes.
4. Preguntas que sugieren la respuesta: su finalidad
es ayudar al cliente cuando parece incapaz de definir sus necesidades
personales.
INFORMACION BASICA
En el pasado, cuando se pensaba que la venta era ante todo el
arte de convencer por medias espectaculares, el vendedor llegaba a la oficina
del cliente y, gracias a su arrolladora personalidad y don de palabra, ofrecía
una presentación muy agradable, cuyo fin era ganarse la admiración de todos
los asistentes. Desde el punto de vista de los clientes, todo esto resultaba a
veces muy cansado pues muchas de las promociones de venta correspondían a las
necesidades de su empresa.
En los últimos años, los expertos han tratado de organizar
de una manera más lógica el arte de la venta; se ha desarrollado así el
concepto de la determinación rigurosa y sistemática de los factores
relacionados con la venta. A este primer paso suele designársele con el nombre
de "precontacto": consiste en realizar investigaciones y en hacer los
preparativos pertinentes antes que se encuentre el vendedor con el cliente.
La mayor parte de los vendedores no realizan un buen
precontacto y el resultado de ello puede ser un presentación de ventas a
alguien que no necesita el producto o que carece de autoridad para adquirirlo.
En la presente sección se examinan técnicas que las
autoridades en la materia recomiendan utilizar, para que el vendedor esté mejor
preparado y tenga mayor seguridad cuando entre en la oficina de un cliente.
PRECONTACTO
Antes de reunirse con un cliente, el vendedor ha de
prepararse para la visita. En este período, llamado "precontacto, se efectúa
la investigación con que se determinan varios aspectos básicos que aumentan
las probabilidades de realizar la venta.
Es importante recordar que la comunicación con el cliente
será mejor si se funda en información reunida antes de la entrevista incluye
desde la más básica (por ejemplo, el nombre completo del cliente) hasta la más
importante (la autoridad o la capacidad de pagar, por ejemplo). Desde luego, tal
vez no sea posible conocer todos los detalles antes de la reunión con el
cliente, pero cuanto más se investigue mejor para todos.
Archivos de la compañía. A menudo, con sólo
consultar los archivos de su empresa, el vendedor consigue las respuestas a las
preguntas referentes a los clientes y a las transacciones. Así, esos documentos
suelen proporcionar información sobre quiénes están autorizados para realizar
compras en una compañía, si bien esos datos no siempre estén actualizados.
Los archivos internos casi siempre suministran información confiable sobre el
crédito de un cliente y (si el vendedor desea información sobre un cliente al
que ya se le ha vendido antes) anteriores hábitos de compra. Toda información
que se recabe con este método será útil cuando se visite al cliente y
seguramente ahorra tiempo para localizarlo.
Observación e investigación personal. Con una visita
a la sede de la empresa del cliente, un vendedor observador consigue mucha
importante información. La Scott Paper Company recomienda la fuerza de ventas:
Preparar de antemano una presentación que garantice cierta
habilidad dará al vendedor la apariencia de haber hecho arreglos destinados
exclusivamente al cliente. Y además esa táctica le permite conocer bien las
necesidades e ideas del cliente. Por ejemplo, si va averiguar que a éste le
interesa sobre todo el costo bajo, cometería un error si insistiera en las
características de calidad del producto debido a su presentación.
La ventaja principal de la investigación es que el vendedor
esté preparado. Tendrá, pues, mayor seguridad y se reducirá el número de
factores desconocidos que le aguardan en la oficina del cliente y la seguridad
en sí mismo es una cualidad indispensable del vendedor eficiente.
En su libro Ventas, Frederic Rusell recomienda una
serie de preguntas que el vendedor debería contestar antes de reunirse con el
cliente. Las preguntas caen en tres categorías: personal de la compañía,
operaciones de la compañía y procedimiento de compra de la compañía.
Personal de la compañía
1. Quién es el dueño de la compañía?
2. Si se trata de una corporación, quienes forman parte del
consejo de administración?
3. Cuáles son las líneas de negocios de esos ejecutivos?
4. Conozco a alguno de ellos?
5. Quién toma la decisión definitiva en materia de
adquisición?
6. Qué otra persona tiene influencia en las compras? ( a
veces el vendedor prefiere acudir al nivel de alta
dirección; otras veces obtiene el apoyo de los
subordinados.)
7. Quién es el jefe del departamento que utilizará mi
producto o servicios?
Operaciones de la Compañía
1. Qué produce o vende?
2. A qué mercado llega?
3. Es el producto de alta calidad, de calidad mediana o baja?
4. Existen factores estacionales?
5. Qué lugar ocupan en su industria?
6. De qué tipo y estructura es su equipo?
Procedimiento de compra de la Compañía
1. Qué sistemas y procedimiento sigue su departamento de
compras?
2. Compra la compañía a unos cuantos proveedores o se
diversifica en sus adquisiciones?
3. Cuál es su clasificación de crédito?
4. Cuándo compra mi producto?
5. Cuánto compra en cada transacción?
6. A quién le compra ahora y por qué?
7. Está la compañía satisfecha con su proveedor actual?
8. Qué problemas ha tenido con su proveedor actual?
9. Se beneficiará si compra y usa lo que yo vendo?
Si un vendedor puede contestar la mayor parte de estas
preguntas antes de visitar a un cliente, aumentará de manera notable su
seguridad.
EL CONTACTO
Un vendedor entra en la sede del negocio de un cliente. Sin
importar si se trata de una oficina, una tienda o una residencia, hay mucho que
ver y aprender desde el momento en que atraviesa el umbral; todo ello le servirá
para enterarse de las necesidades y situación del cliente.
En una oficina, puede obtenerse mucha información con sólo
observar lo que piensan del cliente los otros empleados. Por ejemplo, observar
lo que piensan del cliente los otros empleados. Por ejemplo, un cliente puede
tener la reputación de ser una persona muy desagradable y descortés; pero si
sus subordinados no externan señales de sentirse intimidados por él, quizá se
trate simplemente de una táctica para mantener alejados a los vende- dores y no
refleje la verdadera personalidad del cliente.
En una tienda el vendedor deberá ser capaz de adaptar bien
su estrategia de ventas si observa con atención las existencias, el
comportamiento de los dependientes y si capta con claridad las actitudes del
cliente ante las compras.
En la sede del negocio del cliente, sin importar su ubicación,
se verán indicaciones de un pasatiempo de interés especial: quizá un trofeo
de pesca o un diploma por actividades de caridad. Un interés común en algún
pasatiempo o actividad pueden servir para iniciar una conversación o establecer
una relación con el cliente, pero no olvide que todo vendedor que entra en esta
oficina estará buscando las mismas pistas, y el cliente perderá interés si se
habla mucho del pasatiempo. He aquí una regla que ha de observarse: cuando está
en su negocio, el cliente prefiere hablar de negocios.
Ya se ha roto el hielo. El vendedor ha logrado crear una
relación personal. Ahora es tiempo de aplicar una técnica sistemática de
interrogatorio para averiguar las necesidades del cliente y sus situación
actual.
El arte de interrogar
Un aspecto fundamental que es preciso tener en cuenta al
estudiar técnicas del interrogatorio es que las preguntas no darán resultado
si no se acompañan de buenos hábitos de escuchar con atención. Las preguntas
aportan información directa, pero la escucha activa producirá en forma
discreta la misma cantidad de información. En sus entusiasmo inicial, el
vendedor puede dejarse llevar por su presentación, sin dar tiempo a que el
cliente tome la palabra durante la entrevista.
Es preciso que se controle, recordando que a la gente le
gusta hablar e inconscientemente revela su personalidad durante la
conversación. Una información de este tipo aporta mucho más que un monólogo
y si el vendedor escucha con atención obtendrá la clave para realizar la
venta.
Si logra que el cliente hable con entera libertad, el
vendedor logrará determinar los aspectos básicos de las necesidades y deseos
de aquellos. El vendedor deberá utilizar preguntas que lleven al cliente a áreas
generales de información que le interesan. Es preciso saber transmitir el interés
y estimular el flujo libre de la conversación. En la película se vio que hay
cuatro tipos de preguntas con las cuales pueden averiguarse las necesidades del
cliente:
1. Preguntas generales
2. Preguntas específicas
3. Preguntas de sondeo
4. Preguntas que sugieren la respuesta
Preguntas generales Según se afirmó en la película,
el propósito de una pregunta general es ayudarnos a determinar los objetivos
corporativos globales de los empleadores del cliente. Una pregunta general podría
expresarse en los siguientes términos:
¿ Cómo marchan las cosas en su nueva fábrica ?.
Al iniciar la entrevista con una pregunta general y no con
una específica, el vendedor puede estimular al cliente para que en su
conversación ofrezca información útil. (Una pregunta específica planteada al
inicio puede hacer que el cliente piense que el interlocutor le pedirá siempre
la información que necesita, y ello impulsará a no dar información que podría
ser útil para el vendedor.)
En esta etapa temprana, un vendedor deberá hacer preguntas
que requieren una explicación como respuesta. Entre otras técnicas útiles
figura la de pedir al cliente que explique las cosa con detalle, parafraseando
lo dicho por el cliente o guardando silencio, lo que puede alentar al cliente
para proseguir. Parafrasear es útil, porque repetir con sus propias palabras lo
que dijo el cliente, el vendedor podrá aclarar las generalizaciones y descubrir
lo que realmente piensa el otro.
Preguntas específicas. Estas preguntas pueden ayudar
al vendedor a averiguar cómo se usa su producto o servicio. Algunas veces serían
preguntas de "quién, qué cosa, dónde, cuándo, cómo y por qué";
se trata, pues, de preguntas detalladas como la siguiente: ¿ Cuál es su
volumen diario en este mes ?. Las respuestas revelarán hechos que nos
pueden ayudar a adaptar mejor el método a las necesidades del cliente.
Una vez más insistimos en que estamos todavía en la fase de
obtención de la información y un vendedor debería analizar esta información
y compararla con su investigación efectuada antes del precontacto.
Preguntas de sondeo. Con ellas se investigan las
cuestiones fundamentales en cualquier relación con el cliente; ese conocimiento
permitirá al vendedor adoptar un ángulo o punto de vista en el cual basar su
presentación. Dichas preguntas abarcan una amplia variedad de problemas o
deseos, con el propósito de hacerse una idea clara de la cuestión central,
sin importar si el cliente lo reconoce o no. Recuérdese que a menudo el cliente
no se percata de cuál es su verdadero problema; a veces incluso ni sabe que
existe un problema. Hay varias maneras de formular preguntas de sondeo.
Le gustaría..." como en esta pregunta: ¿ Le
gustaría tener un producto como el nuestro ?. Un cliente entra en un lote
de exhibición de automóviles y da varias vueltas a cierto modelo. Si el
representante inicia la entrevista con las palabras". Le gustaría un
modelo como éste?" El cliente contestará afirmativamente o le dirá cuál
le parece mejor. En una u otra forma, el vendedor podrá determinar las
necesidades del cliente con una sola pregunta y dará un paso importante en la
realización de la venta.
Además, habrá descubierto muy pronto si hay algo que se
puede hacer por él, con lo cual ahorrará tiempo muy útil y posiblemente se
gane el respeto y el aprecio del cliente.
"Sí..." como en Si yo pudiera incrementarle sus
utilidades en 10%, ¿ le interesaría mi oferta ?. Supóngase que un cliente
pide una tela que ya no se fabrica. Al contestar ¿ Si pudiera conseguir un
material parecido ? ¿ Le interesaría adquirirlo ?. El vendedor logra
varias cosas. En primer lugar, reconoce de inmediato que no podrá venderle al
cliente lo que él quería; sin embargo, lo ha invitado a ajustar sus exigencias
a lo que está disponible, algo que la mayor parte de los compradores están
dispuestos a hacer.
Y es posible que haya salvado una venta en una situación
donde un simple "Lo siento pero no tenemos esa tela aunque tenemos otras
también muy buenas" no hubiera sido una respuesta satisfactoria.
Preguntas que sugieran la respuesta. Use estas
preguntas para ofrecerle orientación al cliente con pregunta como la siguiente:
¿ Prefiere una máquina que pueda reparar usted mismo o tener un contrato de
mantenimiento ?. En forma muy parecida a lo que hace un abogado al
interrogar de nuevo a un testigo, el vendedor puede descubrir lentamente los
hechos en un proceso de determinación. En tal situación, un vendedor trata de
que el cliente se percate de sus necesidades personales, necesidades que a
menudo ni siquiera él mismo conoce.
Hay dos modos de formular las preguntas que sugieren la
respuesta. ¿ No es...?, como en la expresión " Bo, ¿ es esa
una excelente máquina ?". Al encontrar un área de acuerdo mutuo, el
vendedor estará en condiciones de averiguar las necesidades del cliente.
Por ejemplo, si hubiera dicho "Creo que ésta es una
máquina excelente", no habría pedido la aceptación, sino que hubiera
expresado su opinión personal, la cual no guarda relación con la venta y hasta
podría suscitar el rechazo del cliente.
¿ Qué cosa...?, como en la pregunta: "¿ Qué
cosa prefiere un mantenimiento o un alto volumen ?". Al ofrecer al
cliente una opción, un vendedor puede determinar qué factores son los aspectos
para el cliente y entonces estará en condiciones de determinar de inmediato las
necesidades o deseos del cliente.
A semejanza de la persona que vende vestidos y pregunta. ¿
Elegante o deportivo ? ¿ De color claro u obscuro ? ¿ De lana o de algodón ?
¿ De manga larga o corta?, está eliminando la resistencia a la indecisión
del cliente y obteniendo la decisión inmediata del cliente.
Hay precauciones que han de tomarse cuando se utiliza el método
de preguntas que sugieren la respuesta. El cliente tiende a sentirse presionado
si el vendedor insiste en servirse de este tipo de preguntas. Por consiguiente,
se procurará no formularlas de una manera insistente o agresiva. En su libro
titulado Salesmanship, Willar M. Thompson afirma que las preguntas son
herramientas de precisión para descubrir las necesidades de los clientes y
deben utilizarse con habilidad y conocimiento". Y procede a enumerar seis
pautas que deben tenerse presentes cuando se hacen preguntas:
1. Un solo tema. Cada pregunta debe contener una idea
solamente. Debe ser clara, breve y sin digresiones.
2. De respuesta fácil. Se formulan preguntas que el posible
comprador conteste con facilidad. Esto ayuda a
reforzar su seguridad en sí mismo y le permite tomar una
decisión de compra.
3. Sin la intención obvia de vender. Unicamente se explorarán
posibilidades de la presentación, pero sin
realizarla. Esto es como una exploración previa a la
perforación en un campo petrolífero, efectuada para
determinar si debe realizarse la perforación y también
saber cuándo y cómo.
4. Impersonales. Se harán sólo preguntas impersonales.
5. Corteses. Sólo se hacen preguntas debidamente formuladas
para que los posibles clientes respondan de
modo favorable.
6. Oportunas. Unicamente se plantearán al inicio de la
presentación. Un vendedor conocedor de la necesidad de hacer las preguntas en
el momento adecuado no esperará hasta la mitad de la entrevista para hace r
preguntas
correspondientes y correr el riesgo de una respuesta
negativa.
Determinación de la situación del cliente
La película se adentra en los detalles concernientes a las
cuestiones fundamentales de la situación y circunstancias en que se encuentra
el cliente, recomendando que es imprescindible investigar tres cosas y luego
comprobarlas, a saber:
1.Autoridad para comprar
2.Capacidad de pago
3.Competencia
Como se señaló al hablar del precontacto, hay casos en que
el vendedor podrá reunir esta información antes de la entrevista, pero habrá
otros en que eso no será posible y entonces se verá obligado a hacer esas
determinaciones cuando se encuentre con el cliente.
La Competencia.
El vendedor debe tratar de averiguar lo más posible sobre la
relación del cliente con la competencia: ¿ Qué servicios utiliza, si está
satisfecho con el trato y cómo puede competir él en esta situación ?
Recuérdese que el vendedor quiere encontrar a un cliente
insatisfecho con el estado actual de las cosas. Esa persona será susceptible al
cambio, en especial si la presentación se realiza de manera que aproveche la
insatisfacción de ella.
Además, si el vendedor averigua que un cliente está
totalmente satisfecho en una relación muy estrecha con un competidor, será
mejor que termine cuanto antes la entrevista y explore posibilidades más
prometedoras. El cliente apreciará eso.
El proceso de comprobación.
Se trata de una técnica reciente que ha resultado de gran
utilidad en la realización de una venta.
Esta técnica incluye resumir los puntos en forma de
preguntas, más o menos como lo hace el abogado que vuelve a interrogar a un
testigo.
Cuando se presentó su producto, cada vez que ella aceptaba
un punto, se creaba lo que en realidad era un contrato verbal de sus
necesidades. Una vez que un vendedor consigue el asentimiento del cliente, se
habrá facilitado enormemente su trabajo de ventas.
5. EL MANEJO DE OBJECIONES
Las opciones del cliente son a la vez un obstáculo y una
ayuda para el vendedor profesional. Son un obstáculo porque interrumpen el
flujo de una presentación de ventas bien planeada. A veces también son útiles
porque pueden darle información vital para la venta: la clave de la venta.
"En realidad eso no es lo que teníamos en mente..."
"No es lo que necesitamos". Lo siento, no nos
interesa."
EL MANEJO DE OBJECIONES comienza con frases semejantes a las
anteriores. Los vendedores las reconocerán como algunas de las objeciones que
presentan los clientes.
Se han examinado algunas técnicas generales recomendables
para tratar con diferentes tipos de personalidad. Además hay otras técnicas
específicas que han dado buenos resultados a través de los años y que son
indispensables para que el vendedor esté preparado ante lo inesperado.
El trato exitoso del cliente difícil se reduce al
conocimiento de los puntos importantes: primero, el vendedor debe entender el
proceso de ventas y lo que hace que la gente compre. Necesita conocer
profundamente el producto y saber la razón por la cual el cliente quiere
comprarlo.
Segundo, debe establecer un objetivo y no perderlo de vista.
Mientras sepa a dónde se dirige, no importa hacia dónde trate de conducirlo el
cliente.
Por último, debe ser flexible y tener la capacidad de ver la
situación eficientemente sin olvidar los intereses del comprador.
Además de estos puntos generales hay varias y eficaces técnicas
de ventas que preparan a los vendedores para responder casi a cualquier objeción.
1. LA REFUTACION DIRECTA.
Es muy útil cuando se trata de una pregunta que exija una
respuesta inmediata. Si el cliente le pregunta " ¿ Por qué debo comprar
su producto si estoy satisfecho con la marca X ?. Un vendedor puede contestar
diciendo: "Porqué nosotros le damos un 42% de margen de ganancia, mientras
que la marca X le da un 38%..."
Esta técnica se recomienda sólo cuando el vendedor cree que
la objeción del cliente merece una respuesta inmediata. En el ejemplo anterior,
si la objeción hubiera sido de menor importancia, se habría evitado las
consecuencias de un enfrentamiento directo.
Como la refutación directa es de naturaleza correctiva, se
necesita un tono informativo y agradable: un tono de discusión podría darle
apariencia de presión a la venta y produce demasiada resistencia.
- LA TECNICA SI... PERO
Consiste en que el vendedor está de acuerdo con la objeción
del cliente, pero la refuta con información adicional. " Es cierto,
nuestra línea es más cara, pero también es el único producto hecho a mano
que tiene ese precio". La ventaja de esta técnica es que coloca al
vendedor y al comprador en el mismo nivel y así evita que entre ellos haya
una relación de adversarios, parecida a la que resultaría de la aplicación
de la técnica de la refutación directa.
3. LAS PREGUNTAS COMO REACCIONA A LAS OBJECIONES
Con mucha frecuencia, solamente un " ¿ Por qué ?
" resulta muy eficaz como reacción ante las objeciones porque trae
consigo otras reflexiones del comprador, que ayuda al vendedor a llegar a una
conclusión sobre los intereses del cliente, así se cambian los papeles entre
el vendedor y el comprador porque las preguntas obligan al segundo a
justificar sus objeciones.
La compañía 3m enseña a sus representantes de ventas que
cuando un cliente sólo aporta objeciones negativas a la venta, el vendedor
debe responder con preguntas que introduzcan factores positivos a la
presentación. Por ejemplo, si un cliente se queja del precio del producto, el
vendedor puede contestar que esto se debe, en parte, a la gran cantidad de
propaganda a nivel nacional que se le ha hecho y cuyos beneficios deben ser
conocidos por el cliente. El director de capacitación de 3m dice:
"Creemos que éste es un aporte importante en el proceso de formulación
de preguntas y surte mucho efecto para cambiar las respuestas negativas del
comprador".
- LA PARAFRASIS
La paráfrasis o repetición de la objeción, es de gran
utilidad y ofrece muchas ventajas. El vendedor suaviza la objeción porque
puede hacer que parezca demasiado dogmática, hipócrita o poco razonable. Así,
el cliente la modificará y la hará menos válida. " De modo que mi
producto es más caro que el de la competencia..."
- LA TECNICA DEL CAMBIO POSITIVO O BOOMERANG
Técnica del cambio positivo se llama la del
"boomerang", es decir, la de transformar la objeción del cliente en
la razón para comprar. Por ejemplo, si el comprador dice: "El oro de 24
quilates es muy valioso, pero los precios están subiendo mucho en este momento
y no puedo comprarlo", el vendedor puede contestar: "Precisamente
porque los precios están subiendo tanto no debe desaprovechar esta
oportunidad". Esta técnica es muy eficaz especialmente para refutar
objeciones relativas a precios y a gastos.
El buen uso de estas técnicas y la elección del momento
apropiado para aplicarlas dependen de cada vendedor, pero en general la paráfrasis
parece ser la más idónea para el vendedor moderno. Los psicólogos dicen que
casi ninguna técnica es tan eficaz para crear una comunicación clara y
objetiva entre dos personas.
Por ejemplo, cuando el representante de ventas recurre a
la refutación directa, probablemente le resultaría mejor repetir la objeción
con sus propios términos: así evita provocar indignación en el cliente. Si
actúa de otra manera, tal vez resulte cierto el adagio de que "ganará
la batalla pero perderá la venta".
ADVERTENCIA PARA LOS REPRESENTANTES DE
VENTAS
Se advierte sobre los peligros que pueden precipitar la pérdida
de control en la situación de ventas, especialmente con un cliente difícil.
NO INTERRUMPA, ESCUCHE
Si el vendedor interrumpe sólo logrará irritar al cliente.
Quizá no haya entendido lo que el comprador quiso decir, especialmente si éste
no tiene la facilidad de la palabra. Si lo hace, habrá perdido la venta y no
habrá descubierto la razón real de la objeción.
NO SE EXTIENDA DEMASIADO EN LAS PREGUNTAS Y LAS OBJECIONES
Algunas veces, el conocimiento profundo del tema puede hacer
que el vendedor se extienda demasiado en sus respuestas a las objeciones, lo
cual aumentará la resistencia del cliente. Siempre evalúe una pregunta antes
de contestarla y recuerde que el cliente suele quedar contento con respuestas
cortas y sencillas.
EVITE LAS DISCUSIONES
Muy pocas veces, uno de los que discute logra convencer al
otro: las discusiones sólo producen una actitud defensiva. Aunque el vendedor
cree tener la razón, si permite que surja la discusión, habrá perdido la
venta porque, generalmente el que pelea no vende.
NO SE MUESTRE SUPERIOR
Esto desilusiona al cliente rápidamente.
NO PIERDA EL HILO DE LA DISCUSION
Como se dijo en la sección anterior, algunos clientes
tratarán de desviarlo de su objetivo de la venta. Si esto ocurre, la
presentación coherente será difícil.
Después de cada respuesta que el vendedor dé al cliente, se debe hacer esta
pregunta mental:
¿Fui claro en mis explicaciones?
Inmediatamente ha de regresar al punto básico y dirigirse
hacia el final de la venta.
6. ¿ POR QUE COMPRA LA GENTE ?
¿ POR QUE COMPRA LA GENTE ? es tanto el nombre de
esta parte de nuestro curso como una pregunta para cuya respuesta los
comerciantes han gastado millones de dólares. Cuanto más tratamos de analizar
las motivaciones de la gente y cuántas más teorías formulamos de su
comportamiento, más nos damos cuenta de que estamos tratando con individuos que
tienen historia y perspectivas diferentes. Sin embargo, para poder tener éxito
en los negocios, es necesario entender el comportamiento del consumidor.
¿ POR QUE COMPRA LA GENTE ? examina este asunto
haciendo énfasis en las diversas razones psicológicas que motivan a la gente a
comprar en los sitios de comercialización, ya sean minoristas o industriales.
En el mercado minorista, veremos las etapas específicas por las que pasa la
gente cuando compra y algunos de los factores que pueden afectar sus decisiones.
También veremos la nueva relación que se ha desarrollado entre el comprador
industrial y el vendedor; una relación que se ha desarrollado entre el
comprador industrial y el vendedor; una relación que augura éxitos para el
comercio.
¿ Por qué compra la gente ?. Aunque vivimos en una
civilización construida sobre la base de la compra y la venta, esta pregunta ha
rondado una y otra vez en las mentes de todos aquellos que estamos relacionados
con el mundo de los negocios. En los días en que todo era más sencillo, los
economistas tenían una clara opinión del porqué: El comprador tiene un
conocimiento completo de sus necesidades y elige el producto que le proporcione
la máxima utilidad para los recursos asignados.
Y así permaneció el pensamiento económico hasta el
establecimiento de la psicología y la introducción, por parte de Sigmund
Freud, de una visión mucho más compleja de la motivación humana:
"Somos impulsados por exigencias irracionales...que emanan del
inconsciente...y que son, en gran medida, producto de la represión
sexual". Otros pensadores refinaron las teorías de Freud, resaltando que
la represión sexual no era la única causa de estas exigencias inconscientes.
Carl Jung "El instinto sexual es sólo uno de los muchos
que nos presionan a buscar una satisfacción desde dentro". Abraham Maslow:
"Luchamos por satisfacer una jerarquía de necesidades, desde la
simple supervivencia hasta la última realización personal".
Este pensamiento transformó nuestra manera de ver las
necesidades y deseos humanos; apelando a las necesidades inconscientes de la
gente, creamos no sólo una enorme variedad de productos y servicios, sino una
variedad de formas para hacer
publicidad.
Hoy en día, el comprador potencial es objeto de
investigaciones sofisticadas a nuestra disposición, sabemos realmente por qué
compra la gente.
Sommerby Dowst, Editor en Jefe de la revista Purchasing
duda de " si alguna vez habrá una sola teoría que incluya todos los propósitos
y que sea universalmente satisfactoria sobre la conducta del comprador", ya
que estamos tratando con esa criatura tan impredecible que es el ser humano.
Pero Dowst nos dice que existe una manera útil de mirar el
proceso de compra: la visión del comprador como alguien que está atrapado en
un complejo proceso de solución de problemas.
La primera etapa en el proceso de solución de
problemas es la de analizar la situación. Encontramos a El cliente que
está de pie con su esposa frente a su carro que se ha parado. Notan que esto
les está sucediendo constantemente.
La segunda etapa, definir el problema, aparece
cuando El cliente decide que es el momento de comprar un automóvil nuevo.
La tercera etapa en el proceso de solución de
problemas es la de explorar las soluciones alternativas. Observamos a El
cliente y su esposa mientras se pasean por la sala de exhibición de un
distribuidor de automóviles, con obvio placer.
Pero en la cuarta etapa, la de comparar y evaluar
las alternativas la complejidad de las opciones puede crear frustración y
ansiedad. Estos sentimientos se ven claramente en el rostro de El cliente,
cuando pregunta al vendedor acerca de los diversos modelos.
Debido a que muchas de nuestras compras importantes son
complejas, a menudo carecemos del conocimiento especial para evaluar la situación
de manera inteligente.
Por lo tanto, consultamos, frecuentemente, con alguien que sí
posea dicho conocimiento: el vendedor. Esto crea otro problema: ¿ Cómo vamos a
juzgar el consejo del vendedor ?
Mientras el cliente se encuentra en una encrucijada entre un
carro práctico y económico y un reluciente auto deportivo color rojo, nos
damos cuenta de otro problema: el conflicto de criterios. En el caso, es un
conflicto entre sus necesidades, lo práctico y sus deseos, estar a la moda.
Antes de aceptar, nos asaltan nuevas dudas. ¿ Qué tal si
compramos para luego descubrir que había una mejor oferta en otro sitio ?. En
cualquier momento, el proceso de solución de problemas puede regresar a una
etapa anterior.
Los vendedores deben comprender que las personas tienen
tantas razones para no comprar como razones para comprar. Y es posible
que ni los compradores mismos se den cuenta de estas razones. Debido a que estas
razones inconscientes por las cuales compramos. Por ejemplo, a menudo deseamos
que lo que compramos refleje la imagen que tenemos de nosotros mismos. Queremos
que un producto que compramos diga algo de cómo deseamos que nos miren.
Teri Ralson, agente de bienes raíces, nos dice que comprar
una casa es una " situación cargada de emociones ". Aunque los
compradores lleguen a su oficina con una lista de especificaciones prácticas,
al final tienden a tomar su decisión con base en si la casa refleja la imagen
de lo que desean proyectar. Se nos dice que la compra industrial difiere psicológicamente
de la compra minoritaria porque nuestras decisiones están menos afectadas por
factores subjetivos tales como la auto-imagen.
Pero al igual que en la compra minorista, la sofisticación
tecnológica en el campo industrial hace que el comprador dependa cada día del
vendedor profesional.
Actualmente, y con mucha frecuencia la relación entre el
comprador industrial y el vendedor es similar a una sociedad, en donde el
vendedor actúa como un consultor. El comprador lleva la gran responsabilidad
sobre sus hombros y puede considerársele como alguien que está envuelto en un
complicado proceso de toma de decisiones con mucho que arriesgar en el
resultado.
Al igual que el comprador minorista, el comprador industrial
puede estar buscando un producto ideal o una solución ideal para resolver un
problema. Sin embargo, es necesario reconocer que, no importa cuál sea el
problema, esta solución ideal es ilusoria. Si alguien hiciera un producto
perfecto, no habría productos competitivos que lucharan por su participación
en el mercado.
Por lo tanto, el vendedor debe compartir el proceso de toma
de decisiones con el comprador industrial. Al consultar con el comprador, tiene
la oportunidad de redefinir el problema y ayudar a facilitar la decisión del
comprador. ¿ Debe el cliente confiar en la objetividad de vendedor ?
Sommerby Dowst afirma que "ganarse la confianza del
comprador es el fundamento más importante." Uno de los aspectos más difíciles
de un trabajo de ventas es convencer al comprador de que no estamos ahí para
explotarlo sino para ayudarlo. Los ganadores de una elección realizada
recientemente por la revista Purchasing para determinar los diez primeros
vendedores industriales de la nación reafirman que la honradez y la preocupación
por parte de los vendedores son la clave para el éxito de las ventas. Estos
ganadores recalcan que el comprador de hoy busca a alguien que sepa resolver
problemas.
Vemos a El vendedor resolver problemas de El cliente con la
unidad empacadora mediante una pequeña modificación, aunque es aparente que
podría haberle vendido El cliente una nueva empacadora más costosa. Esto
ilustra la función del vendedor como un solucionador de problemas y o como un
manipulador.
¿ Por qué compramos ?. Tenemos deseos y tenemos
necesidades. Si deseamos algo lo suficiente, puede llegar a convertirse en una
necesidad.
El cliente invita a el vendedor a almorzar y se van en su
carro nuevo. Es el auto deportivo rojo, reluciente, que El cliente había
deseado tanto.
¿ Por qué escogemos un producto y no otros ?. Puede
ser por razones funcionales o puede ser porque el producto dice algo sobre
nosotros.
¿ Por qué compramos de un vendedor y no de otro ?.
Es cuestión de confianza.
EL PROPOSITO BASICO DE UN NEGOCIO ES CREAR UN CLIENTE
Como lo dijo una vez el experto en administración, Peter
Drucker, el propósito básico de un negocio es crear un cliente. Pero hoy, a
pesar de toda la tecnología sofisticada con que contamos, todavía no sabemos
mucho acerca de lo que motiva su conducta de compra. Más aún, en los últimos
años, hemos presenciado un distanciamiento entre el comercio y el consumidor,
que en ocasiones llega a los límites de la hostilidad. John A.
Howard, experto en mercadotecnia, atribuye esta situación a "
una falta de comprensión de la conducta del consumidor ". Obviamente
es difícil hablar de ciencia sistematizada cuando se está tratando con la
gente, después de todo, son personas cuyas necesidades y motivaciones no son
realmente controlables. Sin embargo, se habían hecho algunos intentos por
elaborar teorías generalizadas que puedan ser útiles al enfrentarse a la
conducta de la compra de la gente.
En la siguiente sección las analizaremos, examinaremos
aquellas que se relacionan con los compradores en general, con los compradores
minoristas y con el comprador industrial.
COMO COMPRA LA GENTE
Ya sea que nos encontremos en el campo minorista o
industrial, el proceso de compra es el mismo. Como decíamos en la película, es
esencialmente igual proceso de solución de problemas, Propuesto por John Dewey
en 1910. En esa época, Dewey sugirió que existían cinco etapas en el proceso:
1. Se siente una dificultad
2. Se localiza y define la dificultad.
3. Se sugieren posibles soluciones.
4. Se consideran las consecuencias.
5. Se considera una solución.
Dewey también anotó que, en cualquier momento durante el
proceso de solución del problema, podríamos regresar a una etapa anterior o
incluso saltarnos un paso por completo.
La teoría básica de Dewey se utiliza hoy todavía. Sin
embargo, se ha agregado un paso:
1. Analizar la situación.
2. Definir el problema.
3. Explorar las soluciones alternativas.
4. Comparar y evaluar la alternativa.
5. Llegar a una solución.
6. Resultado de una solución.
La adición del sexto paso ha constituido una importante
revisión de la teoría. Cuando se aplica al concepto de compra minorista
industrial explica un cambio importante que ha afectado la industria de las
ventas en los últimos años.
Este cambio refleja una relación creciente entre el
comprador y el vendedor. Hoy, el resultado de una decisión de compra es tan
importante para el comprador y se considera el comienzo más bien que el final
de la relación.
En razón del concepto del riesgo percibido; que
afirma que el comprador sabe que una vez que se ha hecho la compra es él quien
debe enfrentarse a las consecuencias, buenas o malas, es importante que
participemos en el proceso de toma de decisiones con los compradores desde las
primera etapas. Intentamos reducir al mínimo el riesgo percibido, aparente,
compartiendo la toma de decisiones con ellos, y por tanto, ellos se tranquilizan
al saber
que nosotros también compartiremos el resultado de su
compra. Por ejemplo, podemos asegurarles que pueden devolver un artículo si no
están completamente satisfechos con él; o a nivel industrial, podemos decirles
que vendremos a revisar la efectividad de nuestro equipo.
Al hacer lo anterior, también reducimos las probabilidades
de que aparezca mayor de los obstáculos que puede surgir cuando trabajamos con
nuestros clientes en la solución de problemas: el problema de confianza.
Mientras ayudamos a nuestros compradores, con frecuencia pueden preguntarse si
están siendo manipulados; después de todo, sí tenemos algo que ganar de
ellos. Debemos recalcar que lo que nosotros ganamos es el hecho de tenerlos como
clientes, y no el dinero que provenga de una compra individual.
Por lo tanto, el entrar a participar con el cliente desde el
inicio del proceso va a ser de beneficio para nosotros. Debemos ayudarlos a
definir el problema real y luego debemos tratar de ayudarlos a resolverlo, pues
al hacerlo creamos una relación que va a ser satisfactoria para los dos.
COMPRAS AL PORMENOR: ¿ Qué es lo que motiva al comprador ?
Ha probado ser más fácil determinar por qué la gente va de
compras, por qué compra y esta información nos ayuda a comprender la conducta
y actitudes del consumidor. Dorothy Cohen, en Consultor Behavior, ha presentado
la hipótesis de que hay dos motivos que estimulan a los consumidores a ir de
compras: motivos personales y motivos sociales.
Motivos personales
Desempeño de una función. Se considera que ciertas
actividades son del dominio de ciertas funciones dentro de la sociedad; por
ejemplo, tradicionalmente, se ha considerado que hacer mercado es una tradición
del ama de casa.
Diversión. Algunas veces nos gusta " curiosear
" y encontramos que ir de compras es un cambio agradable en nuestra rutina
diaria. Se ha encontrado que esta actividad predominante se lleva a cabo en
centros comerciales modernos.
Auto-gratificación. Cuando nos sentimos algo
deprimidos, con frecuencia es satisfactorio salir y comprarnos algo para
celebrar algún logro.
Conocer las nuevas tendencias. A los que nos gusta
mantenernos enterados de las últimas tendencias de la moda nos motiva mucho
salir de tiendas para siempre adelantarnos a los demás y ser siempre los
primeros en estar al día con la moda.
Actividad física. Desde que comenzaron los nuevos
centros comerciales, muchos de nosotros, especialmente los mayores y los jóvenes
salimos de tiendas simplemente para tener un estímulo físico.
Estímulo sensorial. Muchos de nosotros nos vemos atraídos
por la vista, los sonidos, los olores que emanan de las nuevas experiencias de
compra. A medida que os expertos en mercadotecnia se vuelven más sofisticados,
aprenden a atraernos a muchos niveles.
MOTIVOS SOCIALES
Las experiencias sociales fuera de casa. El ir de compras
puede darnos la oportunidad de encontrarnos con amigos y de conocer otras
personas. Algunas personas opinan que una experiencia de compras es una forma
eficaz para combatir la soledad.
Comunicarse con otros que tengan intereses similares
Algunas tiendas se especializan en productos y servicios para
pasatiempos o profesionales en particular y, por lo tanto, pueden servir de
punto focal de interacción para aquellos que compartan una especialidad; por
ejemplo, las librerías, las tiendas fotográficas, los almacenes de artículos
deportivos, etc.
Atracción para grupos de interés común. Podemos tener el
deseo de aprovechar una idea de compras para estar con nuestro grupo de compañeros
o con un grupo al que deseemos pertenecer. Por ejemplo, vemos grupos de
adolescentes en los almacenes de discos. Otras personas pueden sentir satisfacción
al comprar en tiendas muy costosas, aun cuando no puedan darse ese lujo;
satisfacemos una necesidad si sentimos que podemos subir en la escala social.
Status y autoridad. Uno de los aspectos más
satisfactorios de salir de compras es que nos brinda la oportunidad de exigir
atención y respeto: " el cliente es el rey ".
El placer de regatear. Mientras muchas de las personas
que salen de compras consideran que regatear es de mal gusto, hay algunas que
realmente disfrutan del proceso, creyendo que están recibiendo una
"ganga".
Lo más valioso de las hipótesis de Ohen es lo que nos dicen
sobre la mercadotecnia y el servicio al cliente. Cualquier enfoque orientado
hacia el producto, ya sea en una exhibición dentro del almacén, una oferta
especial o una promoción, puede ser duplicado por la competencia. Sin embargo,
la satisfacción de estos motivos de compra nos brinda la oportunidad de ganar
una ventaja en el mercado y de crear una relación continuada con el comprador.
COMPRA INDUSTRIAL: UNA "SOCIEDAD" PARA LA SOLUCION
DE PROBLEMAS
Los cambios que se han operado en años recientes en el
mercado industrial han sido extraordinarios. Las técnicas de ventas se han
mantenido al ritmo de la rápida expansión tecnológica. El vendedor de hoy
debe hacerse indispensable para el agente de compras.
En primer lugar, se espera que a nosotros como vendedores estémos
no sólo familiarizados con todos los detalles de nuestro producto o servicio,
sino que también debemos conocer muy bien el negocio del comprador. De hecho,
ha habido circunstancias en las cuales los vendedores han ayudado a los gerentes
en emergencias que se han presentado en líneas de ensamblaje, en sitios de
construcción y en las cocinas de los restaurantes. La distinción entre el
vendedor y el profesional ya no existe porque el vendedor industrial hoy es un
profesional. Lo ideal sería que supiéramos más de nuestro campo que el
comprador, aún cuando dicho campo
sea el negocio del comprador.
La experiencia y la destreza nos permiten convertirnos en el
"socio" del comprador. Tal como dice la película, debemos considerar
al comprador como "alguien que está arriesgando mucho...su carrera, su
reputación, su autoestima y un sentido muy real de responsabilidad por el
bienestar de toda la organización y cada uno de sus miembros ".
Estas influencias colocan mucha presión sobre los
compradores y es nuestro deber ayudar a aliviarles esta carga tanto como nos sea
posible, ya que esto se revertirá en beneficio directo para nosotros. De esta
manera ganaremos su respeto y confianza. Si no ayudamos al comprador y el
resultado es un fracaso y la pérdida del empleo, estaremos en una situación
desventajosa, pues nos vemos obligados a comenzar de nuevo y crear una nueva
relación con un nuevo comprador. Es una ventaja para nosotros comprometernos
con los clientes desde las primeras etapas de la tomas de decisiones o de la
solución de problemas. De otra manera, pueden hacerse a una idea fija, lo que
puede crear obstáculos adicionales. Debido a nuestro conocimiento especial,
podemos descubrir que, a menudo, nuestros clientes no reconocen el problema
real, sino que están abordando un síntoma o problema secundario. Nuestra
capacidad para entrar a redefinir un problema nos proporciona una clara ventaja;
nuestros clientes nos van a considerar como alguien que les ha aliviado la
carga, alguien que está ahí para facilitar su toma de decisiones, un consultor
externo.
Tal como lo señala la película, existe un peligro inherente
al tratar de establecer este tipo de relación con nuestros clientes; el peligro
de aparecer como un manipulador o explotador. Si tratamos de explotar a nuestros
compradores, eventualmente ellos se darán cuenta de este hecho y perderemos
nuestra relación con ellos. Y, como vendedores industriales, nuestra meta más
importante no debe ser la venta rápida y lucrativa, sino más bien la relación
más lucrativa a largo plazo. Por lo tanto, en todo momento, debemos recalcar
nuestra objetividad ante los clientes.
Una vez más, nuestros productos o servicios no son
necesariamente muy diferentes de los de la competencia. Lo que está en juego es
nuestra propia persona y eso es lo que hay que ofrecerle al cliente. Como decía
un agente de ventas: " No resisto a los representantes de ventas que
tienen una idea nueva una vez por la cuaresma; me gustan los vendedores que
puedan estar dando ideas nuevas en forma continua, al igual que suministran
productos; representantes que me puedan ayudar a resolver mis problemas de
negocios".
Lo que los compradores buscan hoy son ideas que los ayuden a
reducir sus costos y sus gastos generales; ideas que manejen los problemas de la
inflación y la recesión. Y, por supuesto, deseen mantenerse un paso adelante
de la competencia. Nuestra labor consiste en producir ideas, en ser
solucionadores de problemas. Si podemos hacerlo, ganaremos la confianza y los
negocios de nuestros clientes.
- SOY TU CLIENTE: RECUERDAME
Soy tu cliente... ¡Recuerdamne 1
Querido trabajador
¿Te acuerdas de mí?. La otra vez visite tu empresa, cada
que te visito me gusta que me recuerdes y me saludes con amabilidad y cortesía.
En otras palabras, quiero que me hagas sentir agusto e importante.
Quiero decirte que a veces espero con paciencia, aunque sé
que no es realmente necesario. Pero me haces esperar. Te pido de favor que no
dispongas de mi tiempo. Se que tu trabajo es muy intenso y siempre estás
ocupado pero, quisiera que me tomes en cuenta en todo momento y que me pidas
consentimiento si debo esperar.
No me gusta que interrumpas mi asunto cuando me atiendes para
dar preferencia a otros; apelo a tu buen criterio y que sepas dar prioridades a
tu trabajo, si me pones a mí en primer lugar – mejor -. " Edúcanos a
nosotros tus clientes cuando debemos esperar nuestro turno con cortesía y buen
tacto. Pienso que cuando te vuelvo a ver recordarás que he sido tu cliente
durante mucho tiempo.
Cuando trato un asunto contigo pienso que me recordarás. No
me hagas volver a repetirte infinidad de veces lo mismo. Cuando lo haces, me
parece que nunca te he interesado y que no tengo esperanza de que resuelvas mis
necesidades. He querido conocer tu empresa, comprar aquí y me gustaría que me
trataras como alguien importante para ti y para tu empresa.
Recuérdame por favor, - no me digas mentiras -. No me digas
que espere un segundo, no me digas que me llamarás más tarde, no me ordenes
que te espere - pídeme consentimiento -, si haces un compromiso conmigo por
favor cumple; manténme informado del avance de mis asuntos y por favor infórmame
bien de los, trámites o requisitos que debo cumplir: no me hagas dar vueltas
innecesariamente. No le des prioridad al teléfono cuando me atiendes, yo me
tome la molestia de estar ahí la otra persona no.
Voy a tu empresa porque para mi es práctico, me gusta entrar
aquí, me queda cerca, encuentro lo que necesito, son muy buenos los servicios y
productos que ofreces, las instalaciones son adecuadas y funcionales, un
ambiente agradable, tienes un amplio prestigio y equipo moderno, encuentro lo
que necesito, tu empresa promete mucho con la gran publicidad nacional y local,
etc.. Por favor no me hagas cambiar de opinión con tu pésimo trato o
indiferencia.
Sé que tienes problemas como toda la gente porque también
eres humano. Sé que té cansas o que estas muy ocupado, pero comprende que
debes superar todo eso por ti mismo. Yo soy tolerante contigo pero hasta cierto
punto. Algunos clientes se enojan más rápido que yo; pero yo también me sé
enojar, por favor no llegues a ese límite. Puedo no manifestarte lo que pienso
de ti, pero me quedo con un sentimiento muy profundo que posteriormente puede
ser mi motivo para cambiar de empresa. Quizá no te lo diga, pero puedo
despedirme de ti con una gran frustración por tu proceder.
Los empleados son objeto de muchas presiones, pero es parte
de tu trabajo. Debes manejarte con profesionalismo y con madurez, ése es tú
reto. ¡No puedes pasarte el tiempo en crisis!. De lo contrario no mereces
ocupar el honroso puesto que tienes. Te toleraré por ahora, pero no te
equivoques. A la larga yo voy a ganar. ¿Sabes porqué?. Porque existen muchas
otras empresas que se pelean porque yo sea su cliente y están dispuestos a
darme lo que tu no has sido capaz de darme: cortesía y atención.
Necesito, que cuando vaya a tu empresa, me encuentre a un
trabajador sonriente que manifieste que está contento con su trabajo; a través
de sus actitudes, modales, forma de mirar, la forma de platicar conmigo, la
forma de interesarse en mis necesidades y la forma de ayudarme a solucionar mis
problemas; que me haga sentir bienvenido y confortable desde que llego hasta que
me voy. No me hagas sentir solo un "número de cuenta", soy también
una persona como tú.
Me decepcionas cuando me dices: ¡No sé!, ¡No está
la persona encargada!, ¡No tengo los datos!. ¡Que no tienes que ver en el
asunto! , ¡No sé a que hora llega!. ¡No hay!. Por favor interésate en mi
asunto y dame una alternativa, aunque no seas directamente responsable de
atenderme. Quiero tener una buena imagen de todas las personas laboran ahí.
Me molestas cuándo: ¡No conoces lo que ofreces!, ¡Tienes
desordenada tu área de trabajo!, ¡No me haces caso!, ¡Me haces esperar!, ¡Te
pones a platicar con tus compañeros cuando me atiendes!, ¡Gritas o utilizas
palabras inadecuadas!, ¡Eres vulgar!, ¡Eres confianzudo conmigo!, ¡No me
tienes consideración!, ¡Te crees muy autosuficiente!, ¡No me dejas hablar con
libertad!, ¡Te desesperas cuando me atiendes!, ¡Me presionas a tomar una
decisión!, ¡Me quieres ofrecer algo que no me convence!, ¡Té molestas por mi
inseguridad!, ¡Te vistes mal o que tienes malos hábitos de higiene personal!.
¡Atiendes a un conocido tuyo que no espero su turno!.
Se que para ti es muy importante tu trabajo y procuras
conservarlo. Pero espera, para mí es importante el asunto que quiero tratar
contigo y necesito recibir de ti lo que espero. No me hagas arrepentirme de
haber estado contigo. Recuerda que después de mi visita a tu empresa hago un análisis
de todo lo sucedido y no te quiero responsabilizar por algún malestar.
RECUERDA QUE ME CONFORMO CUANDO ES NECESARIO PERO, ESO SÍ,
NUNCA OLVIDO.
TOMO EN CUENTA TODO LO SUCEDIDO PARA DECIDIR MI PROXIMA VISITA
A TU EMPRESA.
Tu empresa promete un buen servicio por el que estoy
dispuesto a pagar. Puedo perdonar tus errores pero no tus ACTITUDES. De veras
que aguanto mucho: descortesías, falta de consideración, tu mal carácter, tus
frustraciones, tus complejos y hasta tu estupidez. Pero no se te olvide. Aunque
no te lo diga, a veces puedes decepcionarme.
Pero el gusto que me da es que siempre gano, solo porque sé
que no debo ser tu cliente, ya sé que nadie me obliga a tratar contigo; sé que
puedo ir a donde se interesen realmente por mí Y, ¿sabes porqué? soy nada
menos y nada más que EL CLIENTE. Tengo tanto poder que no te imaginas.
Puedo destruir tu imagen en menos tiempo del que tardaste en formarla. Puedo
opinar con mis amigos acerca de ti y destruirte antes de que te conozcan. Puedo
hacer de ti algo indeseable y negativo para todos mis colegas: Los clientes.
Con mi indiferencia haré angustiosa tu espera de que llegue
a utilizar tus servicios pero no me volverás a ver. NUNCA TE DIRE QUE ES LO QUE
ME MOLESTO, SERA TU PROBLEMA SABERLO. HAY MUCHAS EMPRESAS A DONDE YO PUEDO IR Y
QUE REALMENTE QUISIERAN ATENDERME. Los clientes como yo, ya tenemos suficientes
problemas como para que un TRABAJADOR COMO TU sea también un problema. Si no
hay un buen servicio, me voy. No alego, no me quejo, no me exalto. Solo nunca
regreso y . . ¡ YA !
Eso no es todo, como cliente me comunico con los demás,
COLEGAS LOS CLIENTES, acerca de tus fallas Y MAL SERVICIO, tus descortesías,
tus actitudes. De modo que no te conviene tenerme como tu enemigo. Puedo hacer
una labor discreta y lenta para destruir tu imagen y la de tu empresa. Cuando
fracases te preguntarás: ¿En qué fallé?. Simplemente porqué nunca me
tomaste en cuenta. Preferiste tu forma de ser, Preferiste tus intereses,
Preferiste actitud y tus ideas. Ahora véndete tu solo.
LOS CLIENTES COMO YO NOS ENCONTRAMOS HAMBRIENTOS DE UN BUEN
SERVICIO.
CUANDO ENCONTRAMOS EMPLEADOS EFICIENTES, CORTESES, BIEN
CAPACITADOS, QUE MIRAN A LOS OJOS Y QUE HACEN ALGO EXTRA PARA COMPLACERNOS. NOS
SENTIMOS CON DESEOS DE REGRESAR. A VECES POR EL MISMO TRABAJADOR QUE NOS
ATIENDE. A PESAR, A VECES, DE LA MISMA EMPRESA. SI ME TRATAS COMO PERSONA, YO TE
TRATARE IGUAL. QUIERO SEGUIR CONTIGO Y MANTENER UNA BUENA RELACION DE AMIGOS
INDEFINIDA. AYÚDAME A LOGRARLO
Siempre que me recuerdes a mi, yo te recordare a ti, con afecto:
Tu Cliente
Soy tu cliente... recuerdame
Diariamente se gastan fortunas en publicidad por parte de los
miembros de industrias similares, como bancos, almacenes minoristas, cadenas de
restaurantes de servicio rápido, etc. que ofrecen básicamente los mismos
productos y servicios que sus competidores directos. Sin embargo, suele
desperdiciarse el dinero gastado en publicidad debido a una falla de actitud que
ocurre en el punto vital de contacto entre el negocio y el mercado: la interacción
"uno a uno" entre el vendedor y el cliente.
La investigación reciente demuestra que un cliente
insatisfecho le comunicará su insatisfacción por lo menos a nueve de sus
amigos... quienes, a su vez, se la contarán a otros... y éstos a otros. No se
trata sólo de una cuestión de mensajes publicitarios costosos que fallan por
llegar a oídos que han escuchado historias negativas acerca de una compañía;
los tribunales le otorgaron hace poco $150,000 a un cliente disgustado por la
descortesía de un dependiente...que no se mostró abusivo ni equivocado...
simplemente fue descortés.
RECUERDAME ofrece una visión rápida y descarnada de
varios ejemplos típicos de la interacción vendedor-cliente. Sin adornos, RECUÉRDAME
ilustra este hecho fundamental: No se trata ni siquiera de si el servicio que
desea el cliente puede ser prestado o no. Eso no es lo más importante. Lo que
realmente cuenta es la ACTITUD con la que se trate al cliente.
PUNTOS PARA INICIAR LA DISCUSION
1. ¿ Qué es más importante en la mayoría de las
interacciones diarias entre el que presta el servicio y el cliente: el servicio
prestado o la actitud de la persona que presta el servicio ? ...La actitud puede
ser lo más importante porque, incluso, si por alguna razón fuere imposible
prestar el servicio, la actitud interesada de la persona que está encargada de
prestar el servicio puede mitigar las circunstancias y retener al cliente para
servicios futuros... Por otra parte, incluso si se presta el servicio en la
forma especificada, una persona desinteresada puede impedir que el cliente
regrese.
2. ¿ Cuáles son algunas de las formas en las que una
actitud de verdadero interés puede ser demostrada por la persona que presta el
servicio? ...¿ En qué forma comunican sus actitudes algunas de las personas
que prestan sus servicios? ...¿ Sería posible que una persona que prestara un
servicio y simplemente tuviera una actitud de interés, diera una actitud
diferente ?. De ser así, qué es lo más importante a la larga para el cliente:
¿ la actitud o el verdadero interés ?
3. ¿ Cómo puede la persona que presta un servicio
desarrollar un actitud de verdadero interés ? ..¿ Es importante que la
persona que presta el servicio procure siempre ponerse en el lugar del cliente?
4. ¿ La " despersonalización " que existe en la
actualidad podrá ser el resultado de la expansión de los negocios o será tal
vez debida a que las personas que prestan los servicios no se preocupan
realmente por sus clientes ?
5. ¿ Cómo puede transmitir la persona que presta el
servicio una actitud de verdadero interés? ¿Qué significa realmente servir
con una sonrisa? ¿Éste viejo lema tiene ahora una importancia mayor o menor ?
6. ¿ Cómo se crea una atmósfera de confianza o
desconfianza? ...¿ Qué podría hacer un trabajador para cumplir con su
trabajo con calidad y no crear una atmósfera una negativa ?
7. Cuando la persona encargada del mostrador de alquiler de
autos llamó al garaje para informar que tenía un cliente que "decía que
había reservado un auto, ¿ Qué impresión le dio al cliente en cuanto a la
confianza que le tenía ?
...¿ alguien en el auditorio puede ofrecer un ejemplo de lo
que alguna vez
le puede haber dicho un dependiente ?
8. ¿ Qué tipo de ejercicios diarios u horarios podrían
hac