Daniel Goleman realiza una profunda investigación acerca del concepto de
inteligencia emocional aplicado al trabajo y demuestra que quienes alcanzan
altos niveles dentro de las organizaciones poseen un gran control de sus
emociones, están motivadas y son generadoras de entusiasmo. Saben trabajar en
equipo, tienen iniciativa y logran influir en los estados de animo de sus
compañeros.
Goleman
aborda tres grandes temas que se relacionan con el trabajo: las capacidades
emocionales individuales, las habilidades para trabajar en equipo y la nueva
empresa organizada con inteligencia emocional. Demuestra la importancia de
adaptarse a las nuevas condiciones en las empresas modernas, la necesidad del
autocontrol en situaciones de estrés y la importancia de ser honesto,
integro, responsable. Los gerentes mas eficaces son emocionalmente
inteligentes debido a su claridad de objetivos, su confianza en si mismos, su
poder de influir positivamente y de leer los sentimientos ajenos.
La buena noticia es que la
inteligencia emocional se puede aprender. A nivel
individual, sus elementos son fáciles de identificar, se pueden evaluar y
mejorar. Indudablemente, esta capacidad no es mágica. No nos haremos ricos
con solo practicarla, pero lo cierto es que si ignoramos el elemento humano
estamos destinados al fracaso. En el complejo mundo moderno, el progreso de
las empresas y de los individuos que las componen dependerá cada vez mas de
la inteligencia emocional.
En la actualidad, los requisitos para realizar una carrera profesional
interesante, para obtener altos cargos, y hasta para permanecer en un trabajo
que nos satisfagan cada vez mayores. La carrera por obtener títulos de grado
y posgrado es muy competitiva. Algunos ejecutivos buscan otras posibilidades
de trabajo para no correr el riesgo de quedar desempleados a causa de los
grandes cambios y reestructuraciones que se producen en las empresas modernas.
Desde los cargos iniciales hasta los mas altos, el factor clave no es el
cociente
intelectual, los títulos o diplomas académicos, sino la inteligencia
emocional.
Aptitudes como el autoconocimiento, la seguridad en uno mismo, y el
autocontrol, el
compromiso, la integridad y la habilidad de comunicarse con eficacia son
algunas de las características que analiza Goleman con lucidez e intuición.
gracias al estudio de mas de quinientas organizaciones, demuestra que estas
capacidades son las requeridas en el mercado de trabajo actual. Mientras mas
se avanza en la escala de liderazgo, mas se percibe la importancia de la
inteligencia emocional, la que con frecuencia determina si alguien se
incorpora a la empresa o si es despedido, y resulta decisiva para ser
ascendido.
Goleman brinda claras recomendaciones para desarrollar las capacidades
emocionales en
el ámbito laboral.
La inteligencia emocional en la empresa es la herramienta que se
necesitaba para
trabajar con humanidad y eficacia.
MAS ALLA DE LA PERICIA
LA NUEVA NORMA
Las reglas del trabajo están cambiando. Ahora se nos juzga según normas
nuevas,
ya no importan solo la preparación, y la experiencia, sino como nos majemos
con nosotros mismos y con los demás.
La nueva medida da por sentado que tenemos suficiente capacidad
intelectual y
preparación técnica para desempeñarnos en el empleo; en cambio se concentra
en ciertas cualidades personales, tales como la iniciativa y la empatía, la
adaptabilidad y la persuasión.
Las aptitudes humanas constituyen la mayor parte de los ingredientes que
llevan a
la excelencia laboral, muy especialmente, al liderazgo.
Una manera distinta de ser inteligente
El coeficiente intelectual ocupa el segundo puesto, por debajo de la
inteligencia
emocional, para la determinación de un desempeño laboral sobresaliente.
Estas ideas no son nuevas en el lugar de trabajo, muchas de las teorías
gerenciales
clásicas se centran en el modo en que cada uno se conduce y se relaciona con
quienes lo rodean.
Los antiguos centros cerebrales de la emoción albergan también las
habilidades
necesarias para manejarnos efectivamente y para la destreza social. Estas
habilidades se basan en nuestra herencia evolutiva destinada a la
supervivencia y ala adaptación.
Se necesita una manera totalmente nueva de pensar en lo que hace falta
para
ayudar a la gente a cultivar su inteligencia emocional.
Algunos conceptos erróneos
La inteligencia emocional no significa simplemente ser simpático. En
momentos
puede requerir por el contrario, enfrentar sin rodeos a alguien para hacerle
ver una verdad importante, aunque molesta, que haya estado evitando.
La inteligencia emocional no significa dar rienda suelta
a los sentimientos, sacando todo afuera. por el contrario significa
manejar los sentimientos de modo tal de expresarlos adecuadamente y con
efectividad, permitiendo que las personas trabajen sin roces en busca de una
meta común.
De un análisis de inteligencia emocional, se descubrió que las mujeres
en
promedio tienen mayor conciencia de sus emociones, demuestran mas empatía, y
son mas aptas para las relaciones interpersonales. Los hombres son mas
optimistas y seguros de si mismos, se adaptan con mas facilidad y manejan
mejor el estrés.
En función de la inteligencia emocional total, no hay diferencia entre
los
sexos.
Finalmente no son los genes los que determinan nuestro nivel de
inteligencia emocional,
tampoco se desarrolla solo en la infancia. A diferencia del CI que después de
la dolescencia cambia un poco, la inteligencia emocional, parece ser aprendida
en gran parte y continua desarrollándose a medida que avanzamos por la vida y
aprendemos de nuestras experiencias: nuestra aptitud, en ese sentido puede
continuar creciendo.
La gente mejora esa aptitud, a medida que adquiere destreza para manejar
sus
propias emociones impulsos, se motiva y afina su habilidad empatica y social,
este crecimiento en la inteligencia emocional se designa madurez.
Inteligencia emocional: la prioridad faltante
Cada vez son mas las empresas para las que alentar las habilidades de la
inteligencia emocional es un componente vital para la filosofía de
gerenciamiento. Ya no se compite solo con productos, sino con el buen uso de
la gente.
La inteligencia emocional es la premisa subyacente en toda preparación
gerencial.
Cuatro de cada cinco empresas intentan promover la IE en sus empleados,
durante el
adiestramiento y el desarrollo, cuando se evalúa el desempeño y al
contratar.
Una crisis venidera: CI en ascenso, CE en descenso
Desde 1918, cuando la Primera Guerra Mundial impuso la primera utilización
masiva
de tests de inteligencia los reclutas norteamericanos, el cociente intelectual
promedio ha ascendido 24 puntos en USA y en los países desarrollados del
mundo entero.
No obstante en el trabajo existe una paradoja peligrosa: al mismo tiempo
que los
niños mejoran su CI, su IE esta declinando. En promedio los niños se han
vuelto mas solitarios y depresivos, mas coléricos y rebeldes, mas nerviosos y
propensos a la preocupación mas impulsivos y agresivos. Evaluaciones hechas
en la década de los setenta y 10 años después demuestran que la tasa de
declinación de la inteligencia emocional infantil era la misma en todos los
grupos económicos.
Lo que desean los empleadores
Según una encuesta entre empleadores estadounidenses, mas de la mitad de
las
personas que trabajan para ellos carecen de motivación para continuar
aprendiendo y mejorando su desempeño. Cuatro de cada diez son incapaces de
operar en colaboración con sus compañeros, solo un 19% de quienes aspiran a
ingresar en los puestos inferiores tienen suficiente autodisciplina en sus hábitos
laborales.
Cada vez son mas los empleadores que se quejan por la falta de
habilidades sociales
en los nuevos contratados.
En una encuesta nacional sobre lo que buscan los empleadores, en los
ingresantes,
las aptitudes técnicas especificas son ahora menos importantes que la
capacidad subyacente de aprender en el puesto.
Saber
escuchar y comunicarse oralmente
Adaptabilidad
y respuestas creativas ante los obstáculos y reveses
Dominio
personal, confianza en uno mismo, motivación para trabajar en pos de un
objetivo, deseo de desarrollar la carrera y enorgullecerse de lo alcanzado
Efectividad
grupal e interpersonal, espíritu de colaboración y de equipo, habilidad para
negociar desacuerdos
Efectividad
en la organización, deseo de contribuir, potencial para el liderazgo.
De los siete rasgos deseados, solo uno era académico: eficiencia en
lectura,
escritura y matemáticas.
Un estudio de lo que buscan las corporaciones en los administradores de
empresas
a contratar resulta una lista similar. Las tres aptitudes mas deseadas son la
habilidad para la comunicación, para las relaciones interpersonales y la
iniciativa.
La empatía, la posibilidad de ver las cosas en perspectiva, la afinidad
y la
cooperación, son las aptitudes que Harvard Business School busca en quienes
solicitan ingresar.
Nuestro viaje
En la primera parte ofrece razones por las que la inteligencia emocional
cuenta
mas que el CI o la pericia si se trata de determinar quien se destacara en un
trabajo y en el caso de un liderazgo sobresaliente, lo es casi todo.
En la segunda parte detalla doce aptitudes especificas, todas basadas en
el
autodominio (iniciativa, confiabilidad, confianza en uno mismo y afán de éxito)
y describe la contribución inigualable que cada
una efectúa para lograr un desempeño estelar.
En la tercera parte pasa a trece aptitudes claves para la relación,
tales como
la empatía y la conciencia política, el apoyo de la diversidad, la capacidad
de trabajar en equipo y el liderazgo. Estas son las aptitudes que nos
permiten, navegar sin esfuerzo por las corrientes de una organización,
mientras otros encallan. El desempeño estelar no requiere que nos destaquemos
en todas esas aptitudes, sino que las tengamos en numero suficiente para
alcanzar la masa critica necesaria para el éxito.
En la cuarta parte anuncia la buena nueva: Si estamos flojos en algunas
de estas
aptitudes, siempre es posible aprender a mejorar.
La quinta parte se analiza lo que significa para una organización tener
inteligencia emocional. Hace mejorar el rendimiento, tornan mas deseable y
satisfactorio trabajar para la empresa. Las compañías que ignoran la
realidad emocional de sus empleados corren un riesgo, mientras que las mas
dotadas de inteligencia emocional están mejor equipadas para sobrevivir y
prosperar en los años que se avecinan, cada vez mas turbulentos.
APTITUDES DE LAS ESTRELLAS
Una aptitud emocional es una capacidad aprendida, basada en la
inteligencia
emocional, que origina un desempeño laboral sobresaliente.
La inteligencia emocional determina nuestro potencial para aprender las
habilidades practicas que se basan en sus cinco elementos: conocimiento de uno
mismo, motivación autorregulación, empatía y destreza para las relaciones.
Aptitud personal
Estas aptitudes determinan el dominio de uno mismo
Autoconocimiento
Conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e
intuiciones
Conciencia emocional
Reconocer las propias emociones y sus efectos.
Autoevaluacion precisa.
Conocer las propias fuerzas y sus limites
Confianza en uno mismo.
Certeza sobre el propio valor y facultades
Autorregulación
Manejar los propios estados internos, impulsos y recursos
Autocontrol
Manejar las emociones y los impulsos perjudiciales
Confiabilidad
Mantener normas de honestidad e integridad
Escrupulosidad
Aceptar la responsabilidad del
desempeño personal
Adaptabilidad
Flexibilidad para manejar el
cambio
Innovación
Estar abierto y bien dispuesto
para las ideas y los enfoques novedosos y la nueva información.
Motivación
Tendencias emocionales que guían
o facilitan la obtención de las metas
Afán de triunfo
Esforzarse por mejorar o cumplir una norma de excelencia
Compromiso
Aliarse a las metas del grupo u organización
Iniciativa
Disposición para aprovechar las oportunidades
Optimismo
Tenacidad para buscar el
objetivo, pese a los obstáculos y reveses.
Aptitud
Social
Estas aptitudes determinan el
manejo de las relaciones
Empatía
Captación de sentimientos,
necesidades e intereses ajenos
Comprender a los demás.
Percibir los sentimientos y
perspectivas ajenos e interesarse activamente en sus preocupacupaciones
Ayudar a los demás a
desarrollarse
Percibirlas necesidades de
desarrollo ajenas y fomentar sus aptitudes.
Orientación hacia el
servicio.
Prever, reconocer y satisfacer
las necesidades del cliente
Aprovechar la diversidad.
Cultivar oportunidades a través
de diferentes tipos de personas.
Conciencia política.
Interpretarlas corrientes
emocionales de un grupo y sus relaciones de poder.
Habilidades sociales
Habilidad para inducir en los
otros las respuestas deseables
Influencia.
Aplicar tácticas efectivas
para la persuasión
Comunicación
Ser capaz de escuchar
abiertamente y transmitir mensajes claros y convincentes
Manejo de conflictos.
Manejar y resolver los
desacuerdos
Liderazgo
Inspirar y guiar a grupos e
individuos
Catalizar de cambio
Iniciar o manejar el cambio
Establecer vínculos
Alimentar las relaciones
instrumentales
Colaboración y cooperación.
trabajar con otros para
alcanzar metas compartidas
Habilidades de equipo
Crear sinergia grupal para
alcanzar las metas colectivas.
EN DEFENSA DE LAS HABILIDADES BLANDAS
La ventaja en el liderazgo
La aptitud emocional es importante
sobre todo en el liderazgo, papel cuya esencia
es lograr que otros ejecuten sus respectivos trabajos con mas efectividad.
La ineptitud de los lideres reduce el desempeño de todos.
Se necesitan facultades tales como el conocimiento de uno mismo, la
posibilidad
de ver las cosas en perspectiva y cierto porte, para ser la persona en que
todos los presentes van a confiar.
La capacidad de relacionarse, de hacerse escuchar, de sentirse a gusto
consigo
mismo: ese es el tipo de facultades que constituyen la diferencia crucial.
La regla básica
La inteligencia emocional aumenta en cuanto mas se asciende en la
organización.
La aptitud emocional marcaba la diferencia crucial entre los lideres
mediocres y
los mejores. Las estrellas se destacaban significativamente en una variedad de
aptitudes emocionales, entre ellas, la influencia, el liderazgo de equipo, la
conciencia política, la confianza en uno mismo y el afán de triunfo. En
promedio cerca del 90% de su liderazgo triunfal se podía atribuir a la
inteligencia emocional.
En resumen para un desempeño estelar en todos los trabajos, en todas las
especialidades , la aptitud emocional es dos veces mas importante que las
facultades puramente cognitivas.
Para tener éxito en los planos mas elevados, en los puestos de
liderazgo,
virtualmente toda ventaja depende de la aptitud emocional.