Cuantas veces ha oído decir: se han dado varias situaciones
desfavorables e imprevistas, como consecuencia la situación se ha tornado en
extremo inestable, un frente muy inclemente se aproxima rápidamente, se van a
producir enormes estragos en la región, seguramente se trata una espantosa catástrofe.
¡Por favor, cuídense!
Si pensamos en términos del estado del tiempo, parece claro de qué se
trata. Seguramente se generarán fuertes vientos o tal vez un tornado. Se trata
de palabras que tienen un significado más preciso si quien las expresa, es un
meteorólogo que expone sus predicciones respecto del estado del tiempo y su
posible evolución futura.
El rol del meteorólogo – por supuesto que simplificando un poco su
tarea - es interpretar los datos que recibe sobre cuestiones como la humedad, la
temperatura, la presión y sus respectivas evoluciones, para hacerse una
composición de lugar de la situación climática y elaborar un reporte sobre el
estado del tiempo en las próximas horas o los próximos días.
Si pensamos en términos del estado de una empresa, también parece claro
de qué se trata. Seguramente nos encontramos ante una fuerte crisis o inclusive
una posible quiebra. Se trata de palabras que tienen un significado diferente si
quien las expresa es un gerente que expone sus predicciones respecto de la
situación de la empresa y su relación con clientes, proveerdores y
competidores.
El rol del gerente – también simplificando mucho su tarea - es
interpretar los datos que recibe sobre cuestiones como los ingresos y los gastos
de su organización y la situación del mercado, para hacerse una composición
de lugar del estado de la organización y su contexto y elaborar un reporte
sobre el futuro de la empresa y de la competencia, en las próximas semanas o
los próximos meses.
¿Cuál es la diferencia más significativa entre ambos agentes y sus
respectivas circunstancias? No sólo las unidades de tiempo en las cuales tienen
que realizar sus estudios y pasar sus dictámenes. También hay predicciones de
más largo plazo en meteorología y de mas costo plazo en administración. No es
el período que hace la diferencia entre ambos mundos y lo que puede acontecer.
La respuesta a la pregunta anteriormente planteada respecto de las
diferencias entre intérpretes del clima y hacedores de empresas es que, tratándose
del tiempo, el meteorólogo seguramente poco puede hacer para cambiarlo, pero
tratándose de una empresa, tal vez haya algo que el gerente pueda hacer para
que las cosas no sean como lo ha predicho.
Es más, en un caso lo que esperamos es que el meteorólogo nos advierta
sobre el tiempo por venir, pero en otro lo que es esperamos es que el gerente
busque mejores tiempos por venir. No buscamos en un gerente un “se lo dije”
sino un “esto hice” seguido de un “precisamente por lo que hice y no por
lo que dije, tendremos mejores tiempos por delante”.
La curiosa profesión de gerentes meteorólogos, tiene pocos antecedentes
en el mundo, porque a un gerente en otros lados – por cierto bastante lejanos
- no se le contrata y se le paga por comprender la realidad desde la vereda de
enfrente como algo fatal e inevitable, sino por cambiarla para provecho de la
organización en la que trabaja y muchas veces con una visión más amplia, para
beneficio de la sociedad en que vive.
Sin embargo, en nuestro país hay todavía muchos gerentes que tal vez
sin saberlo realmente, actúan como meteorólogos. Son aquellos que miran
reflexivamente la realidad como algo que no se puede cambiar. Su idea es que
cumplen con su tarea sólo con advertir sobre las tormentas o los tornados
empresarios que azotarán el mercado arrastrando a la empresa y que si lo hacen
a tiempo, cumplen enteramente con su labor. Evidentemente no entendieron.
Esos gerentes son buenos sólo para cuando hace buen tiempo y todo está
en calma. O sea cuando las variaciones climáticas, solamente alteran un poco
nuestro predecible y deseado confort. Sin embargo, cuando pueden correr riesgos
nuestras empresas o nuestros trabajos, con eso sólo no alcanza. Se necesita
otro tipo de gerentes. Gerentes que cambien el clima en las organizaciones, en
el mercado y más genéricamente en el país.
Algo me hace pensar que afortunadamente la meteorología y la gerencia
van a dejar de ser buenos socios en los próximos tiempos en Uruguay. No es solo
un poco de confort lo que podemos perder en la encrucijada actual, hay en estos
momentos críticos mucho más en juego y con advertir sobre el futuro más
probable no alcanza, hay que cambiarlo por otro mejor. Hay que hacer que las
cosas sucedan de otra manera.
Por
Carlos A. Petrella Ingeniero de Sistemas, MBA. Consultor en procesos de
transformación institucional
Carlos A. Petrella es Ingeniero en Computación
de la Universidad Mayor de laRepública (Uruguay) y tiene una maestría en
negocios y una maestría eneducación en la Universidad Católica de Montevideo.
Carlos Petrella un investigador con más de 20 años
de trayectoria encuestiones relacionadas con el cambio organizacional y con al
educación conamplios conocimientos de cultura organizacional y proyectos de
cambio.
Ha dictado múltiples Conferencias en Congresos y
Universidades, ha realizadopublicaciones en diversas revistas especializadas y
es autor de ocho libros sobre organizaciones, educación y arte.