LOS
HUMANOS NO SON RECURSOS
Michel
Henric-Coll
Recursos:
pl. Bienes, medios o riqueza. Conjunto de medios disponibles para resolver una
necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos naturales, hidráulicos,
forestales, económicos, humanos.
Cuando
la empresa considera a los humanos como recursos, los está considerando en el
mismo plan que sus bienes, sus pertenencias (riqueza) o como un medio para
conseguir sus objetivos personales.
Como
cualquier recurso, los recursos humanos son susceptibles de ser
contabilizados, medidos, pesados, controlados, y utilizados como cualquier otro
bien o medio de la empresa, es decir de un modo racional, objetivo e impersonal.
Los
recursos tienen un costo, una rentabilidad, son aprovechables y sumisos a los cálculos
económicos como los recursos financieros, técnicos y materiales de la empresa.
Considerar
a los humanos como recursos nos lleva a considerar por ejemplo nuestra relación
con ellos desde una óptica legal, y no moral, y sabemos que son dos puntos de
vista que no son siempre iguales.
Siendo
recursos, los humanos no sienten, no opinen, no se motivan, ni se consideran;
son bienes, medios para conseguir nuestros fines. Este planteamiento tiene un
serio sabor a post taylorismo ¿no? Cabe preguntarse si los empleados de las
empresas de hoy se identifican con un medio al servicio de los objetivos de los
propietarios industriales.
Cuando
los plebeyos se segregaron de los patricios y se refugiaron en la romana Colina
Palatina, Cicerón les contó la historia de los miembros y del estómago. Les
explicó que el estómago moriría si los miembros dejasen de recoger y traerle
alimentos, pero que también morirían los miembros si el estómago no
transformara estos alimentos en energía. Cicerón les mostró la
interdependencia y las relaciones simbióticas, en las que nadie puede
desarrollarse sin la existencia del otro.
La
historia tal como la he leído no precisaba si Cicerón contara lo mismo a los
patricios, espero que sí. En todo caso, cuando la empresa habla de sus Recursos
Humanos, me parece que necesitaría un Cicerón moderno, quien podría
argumentar que la propiedad empresarial y los trabajadores son en realidad
socios en el negocio. El capital estómago necesita tanto a los miembros
trabajadores como puede ser cierta la recíproca.
Las
personas no son un instrumento de la organización, sino que forman la
organización. La organización no dispone de personas, sino que se encuentra
formada por personas.
Tal
vez este cambio de perspectiva debiera formalizarse en un nuevo nombre para la
función. Tal vez en lugar de Recursos Humanos debiéramos hablar de Equipo
Humano y esto, a su vez, nos llevaría a replantearnos si el título de Director
del Equipo Humano es correcto. ¿Se dirige a un socio, o se le convence?
Lo
dejo en vuestras manos.
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