La
Empresa tiene ventaja competitiva cuando cuenta con una mejor posición
que los rivales para asegurar a los clientes y defenderse contra las fuerzas
competitivas. Existiendo muchas fuentes de ventajas competitivas: elaboración
del producto con la más alta calidad, proporcionar un servicio superior a os
clientes, lograr menores costos en los rivales, tener una mejor ubicación geográfica,
diseñar un producto que tenga un mejor rendimiento que las marcas de la
competencia.
La estrategia competitiva consiste en lo que está haciendo una compañía para
tratar de desarmar las compañías rivales y obtener una ventaja competitiva. La
estrategia de una compañía puede ser básicamente ofensiva o defensiva,
cambiando de una posición a otra según las condiciones del mercado. En
el mundo las compañías han tratado de seguir todos los enfoques concebibles
para vencer a sus rivales y obtener una ventaja en el mercado.
Los tres tipos genéricos de estrategia competitiva son:
- Luchar
por ser el productor líder en costos en la industria (El esfuerzo por ser
productor de bajo costo)
- Buscar
la diferenciación del producto que se ofrece respecto al de los rivales
(Estrategia de diferenciación)
- Centrarse
en una porción más limitada del mercado en lugar de un mercado completo
(Estrategias de enfoques y especialización).
Para
sobrevivir en el nuevo sistema de salud orientado en función del mercado,
proveedores y compradores tendrán que: , medir, administrar y comprender
los resultados;
-
identificar y adaptar las mejores prácticas mediante el uso de benchmarking administrativo
y clínico; e - implementar y usar Calidad Total de Gestión (TQM).
Lo
que se debe tener en cruenta como advertencia: No espere. Demasiadas personas
están esperando a ver qué ocurre en Washington, D.C., paralizadas para actuar.
Eso sería un error fatal. Al recomendar la velocidad, estoy violando el consejo
de uno de mis filósofos favoritos, Mae West, quien dijo: "Todo lo que
valga la pena hacer, vale la pena hacerlo lentamente". En este caso, vale
la pena hacer esto y vale la pena hacerlo rápidamente. Los
proveedores de sistemas de salud pueden aprender de los errores y las lecciones
de la industria norteamericana, que muchas veces actuó demasiado lentamente y
esperó demasiado.
-
Participación en Grupo
En
la medida en que la medición y
administración
de los resultados se acercan al proceso médico, se vuelven aun más críticas
para la participación conjunta de compradores y proveedores. Existe un peligro:
a menos que la medición de resultados se comprenda realmente, los compradores
(y administradores de hospitales) la usarán como látigo o arma de ataque, y no
como herramienta para mejorar. Esto podría enfrentar a compradores con
proveedores, y los datos se dejarían de lado o se ignorarían.
La
información sobre resultados también puede contribuir a mejorar las pautas,
como se ilustra en la Figura 1. Por ejemplo, actualmente están en curso 50 o más
estudios hospitalarios sobre el asma, dirigidos por la American Group Practice
Association (AGPA), para evaluar el impacto de las pautas de práctica clínica
en los resultados. Otro estudio apunta a medir los resultados funcionales en los
pacientes a los que se les realizó reemplazo total de cadera. El objetivo más
amplio es "integrar un enfoque de gestión de calidad con la práctica médica
de r-utina". La mayor parte del trabajo hasta la fecha se realiza en
hospitales, pero con el tiempo, los resultados deben incluir pacientes externos
y atención médica longitudinal.
Si
bien no se resolvieron todos los temas relacionados con la contratación de un
sistema de salud en base a la medición de resultados, está claro que esto
ocurrirá. La mayoría de los empresarios preferirían tener algún tipo de
información que ninguna en absoluto. De hecho, ya está sucediendo.
La
Cruz Azul de Minnesota fue la primera en los Estados Unidos que relacionó el
reembolso al cliente directamente con los resultados de los pacientes. Y
Hershey Foods usó los resultados hospitalarios publicados por Pennsylvania
Health Cost Containment Council para seleccionar una red de 1 0 hospitales. Algunas
empresas están usando los datos de resultados para pasar por alto sus
organizaciones médicas administradas y pactar directamente con los proveedores.
Asimismo, coaliciones formadas en Cleveland y Orlando colectan y usan datos de
resultados.
En
algunos estados -Pennsylvania, Colorado e lowa, por ejemplo- la medición de
resultados es una exigencia. Pennsylvania, mediante su Health Care Cost
Containment Council, exige que los hospitales de 1 00 o más camas colecten y
presenten información para publicar sobre resultados y precios ajustados en
base a la gravedad de los pacientes. Se
usa MedisGroups como sistema de medición ajustada según la gravedad. Los
datos divulgados sobre cirugías de bypass de arteria coronarla en 35 hospitales
de Pennsylvania se muestran en la Figura 2. Obsérvese
que dos hospitales en el cuadrante inferior izquierdo tuvieron precios más
bajos y una mortalidad inferior a la esperada, es decir, mejor calidad a menor
costo.
El
mensaje debería ser obvio para los hospitales en los otros cuadrantes:
-
determine sus propios procesos para lograr eficiencia y efectividad.
-
conozca cómo los hospitales del cuadrante inferior izquierdo lograron esos
resultados; y
adapte
esos procesos y mejore.
Eso
es benchmarking.
Tomar
como referencia las mejores
prácticas
Expresado
en forma simple, benchmarking es:
Comparación
continua de las prácticas y resultados propios con los mejores en distintos
lugares:
- en
la empresa;
- fuera
del sector; y
- nacionales
o extranjeros. * Aprender cómo hacerlo. * Tomar medidas que estén a la
altura de los mejores o los superen.
Hay
dos tipos amplios de benchmarking en sistemas de salud:
-
benchmarking administrativo;
-
benchmarking clínico.
La
mayoría de los esfuerzos de benchmarking realizados hasta la fecha en sistemas
de salud son
"administrativos",
en tanto apuntan a lograr las mejores prácticas en facturación, admisiones,
programación, órdenes médicas... Demasiado se apunta a buscar las
"mejores prácticas" sólo en otras organizaciones médicas, cuando
también se deberían buscar las mejores prácticas en otras industrias, como
fabricación, hoteles, bancos, servicios públicos.
La
Intemational Benchmarking Clearinghouse del American Productivity & Quality
Center ayudaron a 30 hospitales a establecer un referente para el proceso de
admisión, comparando sus procesos no sólo con otros hospitales, sino también
con Marriott, Avis y American Airlines,
todas
empresas que tienen procesos similares de "admisión". Al salir
"fuera de la caja" y observar procesos similares, los hospitales
pudieron obtener ideas innovadoras.
El
benchmarking clínico, aunque aún no se utiliza en forma generalizada, crecerá
por las mismas razones que el benchmarking administrativo: la necesidad de
aprender de las mejores prácticas de los demás.
Observemos
nuevamente la Figura 1. El benchmarking ayudó a los proveedores a identificar a
otros que emplean procesos similares y que están logrando resultados
superiores. Esta infonnación puede obtenerse de la literatura, la palabra o,
mejor aun, de bases de datos que tengan amplia información sobre resultados.
Existen dos etapas en benchmarking clínico:
-
identificar los hospitales de mejor desempeño para un diagnóstico y
tratamiento determinado; - estudiar y comprender cómo los responsables de ese
mejor desempeño lograron resultados superiores.
La
información sobre resultados a menudo se concentra en el extremo equivocado de
la distribución: los peores casos. La tendencia es castigar a los de peores
resultados, en lugar de usar la infonnación para mejorar. El benchmarking clínico
se concentra en el extremo opuesto de la distribución: los mejores.
Usar
el benchmarking clínico de esta forma permite obtener varias mejoras deseadas:
-
se aprende de los mejores, lo cual es muy atractivo para los médicos; o se
fijan metas superiores, sabiendo que otros lograros esas metas; y - la norma de
referencia se convierte en una fuente de motivación para que los profesionales
participen en la mejora del proceso clínico..
Implementar
un programa de TQM
TQM
y Management de Resultados son disciplinas que se sustentan mutuamente, según
señala Paul Ellwood de Jackson Hole Group. Ambas
disciplinas buscan la mejora. Pero no siempre sucede así. Un proyecto de
investigación realizado en 1991, publicado en Health Care Management
Review en el mismo año, investigó si realmente se USABA la medición de
resultados en 31 hospitales que habían presentado mediciones de resultados
ajustados por gravedad. Los
resultados fueron:
-
45% adoptó el status quo y usó la medición de resultados para autoaislarse
del cambio;
-
35% comenzó a ejercer control administrativo de la calidad médica monitoreando
a los médicos con información de resultados; y - 20% apuntó a manejar la
calidad y el precio mediante la discusión informada y abierta de temas médicos
complejos por parte de profesionales y administradores. ¿Por
qué sólo 20% usó medición de resultados para lograr una verdadera mejora?
Porque los resultados no se complementaron con una filosofía o entomo de TQM, o
sea que no había mecanismo interno de soporte ni gente que creyera en él, que
estuviera involuerada o que aceptara la medición de resultados.
Algunos
creen equivocadamente que los médicos no apoyarán la TQM y ni el benchmarking.
Erróneo. Cuando están informados y participan, y el objetivo no es castigar
sino mejorar, los médicos son partidarios entusiastas de aplicar TQM y
benchmarking. Esto
ocurre en lugares como Intermountain, Henry Ford Health Systems y la Clínica
Mayo. La resistencia apareció cuando no se hace participar a los médicos, no
se los infonna y no son socios en el proceso. ¿Usted los culpa?
Teóricamente,
TQM debería preceder a los resultados y el benchmarking, de manera que cuando
se reúnen, analizan y usan los datos, tendrán el apoyo y la aceptación de
todos -médicos, enfermeros, managers, técnicos, todos los empleados, incluso
los pacientes-. Pero si
esto es posible, no espere. Siga adelante con la medición y administración
de resultados, pero úselas como modelo de un enfoque total que impulse la
creación de un verdadero programa de TQM, con participación de los médicos.
La
TQM, complementada con benchmarking clínico y administrativo, tiene un
potencial increíble. Según estima MediQual en Westborough, Massachusetts, si
todos los hospitales tuvieran que moverse a niveles de referencia superiores,
podría generarse un ahorro anual de u$s 100.000 millones a nivel nacional. Los
pacientes recibirían una mejor atención. Los proveedores ofrecerían mejor
calidad, lograrían menores costos y ganarían más dinero. ¿Magia? No. El
mercado.
Un
consejo?
Restituir
el sistema de salud a un sistema de mercado, impulsado por el precio y la
calidad, puede ser nuestro única tentativa durante un largo tiempo. Si esto no
funciona, probablemente enfrentemos un sistema de salud nacionalizado donde haya
un solo pagador, un sistema gubernamental centralizado con presupuestos
globales. No va a funcionar. En el filme REDS, Louise Bryant denuncia
rencorosamente las fallas del socialismo en la revolución rusa de 1917. "¡Jack,
no funciona nada! ¡Simplemente no funciona!"
La
reforma del sistema de salud "no va a funcionar" tampoco si se
mantiene el control. ¿Por
qué soy tan terminante? En mis 18 meses como administrador de un sistema de
control nacional de precios, mi lectura de 40 siglos de controles de precios
fallidos, mis 17 años de administrar un centro de calidad y productividad y
como uno de los creadores del Malcolm Baldrige National Quality Award y la
Intemational Benchmarking Clearinghouse, estoy absolutamente convencido de que
los controles del gobierno sobre el sistema de salud "no van a
funcionar!" El mercado
sí.
Liderazgo
De Bajo Costo
·
Una
amplia muestra representativa del mercado.
·
Costos
más bajos que los competidores.
·
Un
buen producto básico con pocos elementos superfluos.
·
Reducción
de costos sin sacrificar calidad aceptable.
·
Transformar
las características del producto para su bajo costo.
·
Precios
económicos/ buen valor.
Lic.
B.A. Karin Hiebaum
karin.hiebaum@chello.at
Mis datos personales:
Bachelor en Cs. Económicas, orientación Administración.
(Universidad de
Graz- Estiria- Asutria)
Licenciada en Comercio Internacional y relaciones
Industriales ( UADE-
Argentina ).
Especialista en Negocios y Comercialización Internacional
(Universidad
de Graz-Estiria-Austria).
Especialista en Marketing, Relaciones Interculturales y
Comercialización Internacional.
Cursos y Seminarios de Posgrado en su especialidad.
Consultora de empresas en Estrategias de Negocios y
Comercialización
para el mercado domestico y / o internacional.
Coordinadora de Proyectos de Inversión en el Mercosur, Paises
del este
europeos y Unidad Europea
Docente en niveles de grado, posgrado y extensión en distintas
universidades publicas y privadas de Austria
Docente en diversos centros de estudio, colegiaturas
empresariales y
centros de capacitación regional.
Autora de diversos artículos y trabajos publicados en distintos
medios
gráficos y escuelas de comercio
ACTUAL: Cursante del estudio de postgrado MBA (Master of
Business
Administration) en la Universidad de Viena PEF con Cooperación
de la
Loyolla University of Chicago,
Temas: Comercio internacional, estrategia, mercadeo, liderazgo
Pais de residencia: Austria