Una condición fundamental para poder alcanzar altas tasas de crecimiento
sostenido, es necesario como un detonador de la economía, el libre acceso al
financiamiento a través de los créditos.
En cambio, nuestro presidente Fox, se molesta de que los mexicanos seamos
tan ingenuos de creer que a través de su política económica podemos acceder a
tasas del 8% anual como es el caso de China.
El Gobierno Federal, nos habla de programas como el de los
microchangarros, que fue tan absurda la idea, que nunca más se volvió a hablar
sobre ese asunto en la cámara de diputados.
Aunado, que nos dicen que existen dependencias financieras, como la
Financiera Rural (antes Banrural), NAFIN (Nacional Financiera), Bancomext (Banco
de Comercio Exterior) y la Secretaría de Economía.
Que poseen cientos de programas dirigidos al apoyo y fomento de las
diversas actividades económicas, ya sean, rurales, comerciales, industriales,
exportación y otros rubros.
La realidad, sólo son pantallas del Gobierno Federal, ya que acuden los
empresarios y lo más común es que le saquen la enorme lista de programas y le
señalen unos cuantos que están operando realmente, y de esos, a cuales puede
acceder, aún así, esto no asegura el acceso al financiamiento.
Por el otro lado, uno quiere acudir a la banca privada y se encuentra
uno, con que la banca es de capital extranjero y no se arriesgan a prestar
dinero fácilmente, y por lo tanto conseguir financiamiento por este conducto,
también resulta difícil en nuestro país.
El modelo económico actual, simplemente nos ha llevado a condiciones de
austeridad económica en todos los aspectos, la solución se encuentra en hacer
simplemente lo mismo que los demás países industrializados, que si se
preocupan por el cuidado de su economía nacional y regional.
Y es a través del déficit, necesitamos que nuestro Gobierno Federal
refuerce a sus bancos de segundo piso, y se haga llegar a los empresarios a través
de créditos el apoyo necesario para seguir impulsando a la industria nacional.
Y esto no es una idea absurda, pueden ver como son los déficits de
Estados Unidos y los de países como China y Japón, así como, la Unión
Europea, alcanzan niveles entre el 3 y el 5 por ciento.
Y en México, es del 1% (un promedio máximo proyectado a final del año
2004), justificándolo con la teoría neoliberal del control inflacionario, que
durante más de 20 años, no ha dado los frutos prometidos.
Aunado a tener tasas de interés más bajas, ya que en México son altas,
para los niveles de vida que llevan consigo los mexicanos (del 5 al 7 por
ciento) y comparándolas con las bajas tasas en materia de ahorro o de inversión.
Por
estas razones el Gobierno Federal debe de estar mejor regulado jurídicamente
para obligar a los bancos a comprometerse con una participación activa en
cuanto a otorgar créditos bancarios para el fomento de las empresas.
JUAN
PABLO ZORRILLA SALGADOR. Mexicano.
Consultor Independiente
de Negocios
Catedrático
de las Licenciaturas de Administración de Empresas y Contaduría