La globalización puede definirse de muchas maneras,
dependiendo de qué nivel se desee analizar; puede hablarse de la globalización
del mundo entero, de un país, de una industria específica, de una empresa,
hasta de un modelo económico y político.
A escala mundial, la globalización se refiere a la creciente
interdependencia entre los países, tal como se refleja en los crecientes flujos
internacionales de bienes, servicios, capitales y conocimientos según
afirmaciones de Seijas (2000).
La globalización es un proceso económico, político y
social que si bien es cierto no es nuevo, ha sido retomado con mayor énfasis en
los países en desarrollo como premisa específica para lograr un crecimiento
económico y erradicar la pobreza. Pero este fenómeno en ningún momento fue
concebido como modelo de desarrollo económico, sino más bien como un marco
regulatorio de las relaciones económicas internacionales entre los países
industrializados.
En su definición más amplia, el término engloba un proceso
de creciente internacionalización o mundialización del capital financiero,
industrial y comercial, nuevas relaciones políticas internacionales y el
surgimiento de la Empresa Transnacional que a su vez produjo como respuesta a
las constantes necesidades de reacomodo del sistema capitalista de producción
–nuevos procesos productivos, distributivos y de consumo sin una localización
geográfica definida, una expansión y uso intensivo de la tecnología sin
precedentes.
En base a la globalización se introdujeron nuevas formas de
expansión de la economía, una de estas formas es la que denominamos
franquicia. Las Franquicias son un formato de negocios dirigido a la
comercialización de bienes y servicios, en la cual una persona -natural o jurídica-
concede a otra por un tiempo determinado el derecho de usar una marca o nombre
comercial. Este proceso también incluye la transmisión de los conocimientos técnicos
necesarios que permitan comercializar, de forma uniforme, determinados bienes y
servicios con métodos comerciales y administrativos probados en diferentes
mercados.
A continuación se definen algunos términos fundamentales en el negocio de
las franquicias:
Franquiciante o Franquiciador: es el titular de una marca o propiedad
industrial, así como del conocimiento particular ("know how") que
tiene que ver con la fabricación, distribución, comercialización y prestación
de ciertos servicios y productos.
Franquiciado: persona a la cual le es concedido por un tiempo determinado el
uso de una marca comercial debidamente registrada, así como del "know
how" para comercializar determinados bienes y servicios.
Fee inicial o "Franchasing Fee": es el costo que un franquiciado
cancela al franquiciante por utilizar una marca debidamente registrada. No
incluye ni el costo del local ni de los equipos o mobiliario de trabajo.
Royalties o regalías: tasa que debe pagar mensual o anualmente el
franquiciado por el uso de la marca que le fue otorgada. Generalmente representa
un porcentaje que se calcula en base al total de ingresos por local franquiciado
depende de la política de la empresa, puede ser entre el 1 y 20%, algunas
marcas lo exoneran.
Fondo de publicidad: tasa mensual que cobran algunas franquicias para
destinarlo a un fondo único de mercadeo y promoción de la marca y sus
productos. Se reparte entre todos los franquiciados. Usualmente es menos del 3%
de las ventas.
Franquicia "chatarra": es aquella franquicia que entra en un
mercado sin poseer los conocimientos técnicos ni el apoyo suficiente para
garantizar el éxito de sus franquiciados, los cuales, en la mayoría de los
casos, terminan perdiendo su inversión.
LAS FRANQUICIAS
Según Meyer, H. en su libro titulado Marketing, ventas al por menor
define las franquicias, concesiones o licencias, como un acuerdo contractual
mediante el cual se una compañía matriz (franquiciadora) le concede a una
pequeña compañía a un individuo (franquiciador) el derecho de hacer negocios
en condiciones específicas.
Lo dicho anteriormente, nos permite resumir de forma simple, que un
franquiciador tiene el derecho de nombre o de marca registrada y le vende el
derecho a un franquiciado; conociendo esto como licencia de producto.
En la forma más compleja, el formato de licencia de negocio es una relación
más amplia y continua que existe entre dos partes, donde a menudo comprende un
rango completo de servicios, incluyendo selección de sitio, entrenamiento,
suministro de productos, planes de marketing y también financiador.
El espectacular crecimiento de los concesionarios representa el rápido
incremento de dos tendencias: La prisa de los individuos por llegar a ser sus
propios jefes y la necesidad de las compañías de encontrar formas más
eficientes y baratas de expandirse.
Meyer, H. y Kohns, S. establecen que el tiempo durante el cual es válido un
acuerdo de licencias se llama seguido del contrato y puede ir desde cinco años
hasta la perpetuidad; donde la mayoría de los acuerdos son por veinte años.
Después de que el periodo haya terminado, el franquiciador a menudo tiene el
derecho de recomprar o revender la unidad.
Al contrario Kennedy, sostiene que las franquicias es un privilegio otorgado
por un organismo gubernamental a un individuo, a una sociedad colectiva o a una
sociedad anónima, para usar una sociedad pública, una calle o una carretera, o
el espacio por encima o por debajo de la calle o carretera. La franquicia puede
ser por un término fijo de años, por un período indeterminado o a
perpetuidad.
Según Phillips Kothler en su libro titulado Dirección de la Mercadotecnia
establece como concepto de franquicia o concesionamiento como un convenio con el
concesionario en el mercado extranjero, ofreciendo el derecho de utilizar el
proceso de fabricación, la marca, la patente, el secreto comercial y otros
puntos de valor, a cambio de honorarios o regalías.
En la franquicia, se encuentra que la licencia o concesión para el uso y
explotación de un nombre comercial y/o marca no es más que uno de los objetos
del acuerdo. En efecto, Beneyto (2000) dice lo siguiente, en la franquicia, además
de otorgarle la licencia para el uso y explotación no exclusiva de su marca o
nombre comercial, el franquiciante le trasmite al franquiciatario una gama de
conocimientos y experiencias que le permiten a este último llevar a cabo la
operación eficaz del negocio del franquiciado.
Durante los últimos años, en países como Venezuela o México se ha
pretendido erróneamente adaptar sistemas y contratos de franquicia a partir de
esquemas tradicionales de licencias o marcas. Por ser la licencia o concesión
de marcas o nombres comerciales utilizado con frecuencia, principalmente en las
áreas de servicio y, especialmente, en el ámbito de restaurantes, ha sido común
observar que el desarrollo de nuevas franquicias se ha llevado a cabo alrededor
de la marca y no, conjuntamente, de la marca y la tecnología.
Los empresarios otorgan una franquicia de sus marcas o nombre comercial como
elemento distintivo de todo un sistema que puede comprender, pero no limitarse,
a las experiencias, conocimientos, fórmulas, recetas, controles
administrativos, patentes, técnicas, y alineamiento operativos del
franquiciante.
La marca es tan solo uno de los elementos que harán, o no, exitoso el
negocio otorgado. La tecnología en su conjunto y la forma en que el
franquiciante es capaz de transmitírsela a sus franquiciatarios
constituye, el elemento más importante para el éxito del negocio.
Confundir a la licencia de marcas con la franquicia seria como sustraer a
esta última los conocimientos y el know-how que son indispensables para la
operación de un negocio.
Origen Histórico de las Franquicias
Si se considera a la franquicia como una relación comercial básica o
elemental en la que simplemente se otorga un privilegio especial a un individuo
o grupo para la explotación de un nombre o insignia, se encontraría su origen
más remoto en épocas medievales en las que la Iglesia Católica otorgaba
"franquicias" a oficiales que fungían como recolectores de impuestos,
los cuales se quedaban con un porcentaje de los mismos y entregaban el resto al
Papa. De igual forma Castellanos (2000) hace referencia a que en el siglo XVIII
los nobles ingleses otorgaban franquicias similares a cambio de pagos o
responsabilidades específicas.
Ya en épocas más recientes las franquicias, como hoy se conocen, tuvieron
sus orígenes a mediados del siglo pasado, cuando algunas empresas
norteamericanas agobiadas por los altos costos laborales, decidieron implementar
este sistema de concesión, sustituyendo la tradicional remuneración salarial a
sus vendedores, por el cobro de un porcentaje sobre el volumen de ventas que
ellos hiciesen de los productos, bajo los signos distintivos de la empresa y en
condiciones de exclusividad en zonas prefijadas de común acuerdo entre éstos y
aquellas de acuerdo con Luque (2000). Ello le permitió a los primeros
franquiciados, abrir establecimientos de comercio con niveles de riesgo menores
a los que tendrían de organizar sus propios negocios, al contar con el
prestigio y el conocimiento probado de las compañías franquiciantes según
comentarios de Rey (2000). Para éstas últimas, el mecanismo permitió la
ampliación de la clientela, del darse a conocer, y por supuesto, la obtención
de regalías con ocasión de la labor desplegada por los franquiciados.
El ejemplo más resaltante de esta época se puede ver en la compañía I.M.
Singer and Co., la cual se enfrentó a un problema serio en la distribución
de sus famosas máquinas de coser. Su dilema consistía en cómo distribuir el
producto a nivel nacional, con reservas bajas de efectivo y en una época en que
sus ventas todavía no eran buenas, dado el innovador producto. En 1851, uno de
sus representantes de ventas ubicado en Dayton, Ohio, que operaba bajo comisión
logro vender su cuota de dos máquinas y además, generar una lista de personas
interesadas en conocer el funcionamiento de las mismas. La compañía al pasar
por problemas serios de flujo, no tenía capital, motivo por el cual cambió su
estructura básica de funcionamiento. A partir de ese momento empezó a cobrarle
a sus vendedores en vez de pagarles, estableciendo el primer esquema de
concesionarios en Estados Unidos. Por medio de este sistema los concesionarios
acordaron pagarle a Singer una cuota por el derecho de vender sus máquinas en
territorio específico de acuerdo a Héctor Gamnondo.
Ahora bien, las franquicias dejaron de ser experimentos exitosos para
convertirse en una necesidad de los comerciantes, al término de la Primera
Guerra Mundial. En países como Estados Unidos creció alarmantemente la demanda
de bienes y servicios, especialmente por el incremento en la población
norteamericana. De esta manera, las empresas que querían ampliar sus mercados
empezaron a otorgar franquicias a lo largo del territorio, pudiendo para ello
contar con el concurso de un sinnúmero de comerciantes con poca experiencia
empresarial. Con el paso del tiempo, fueron consolidándose las empresas ya
existentes y creándose otras empleando este valiosísimo instrumento negocial.
El espíritu optimista del momento crearon un sistema de consumimos que dio
pié a la compra generalizada de todo tipo de bienes, entre las que figuró los
automóviles. Al incrementar el número de autos, se hizo evidente la necesidad
de una mejor infraestructura de carreteras, estacionamientos, esto impulsó la
creación de centros comerciales, esto generó una férrea competencia con las
tiendas, hoteles restaurantes y negocios tradicionales o familiares ubicados en
los centros de las poblaciones y ciudades.
En ese momento se presentaron las franquicias como el medio ideal para
distribuir cientos de nuevos productos que satisfacían las nuevas condiciones
de negocios, así como la voraz demanda de los consumidores norteamericanos, en
este sistema, además resolvían los problemas de falta de capital en las
empresas, de controles administrativos y de control de calidad de sus productos
y servicios, asegurándose así que todo se producía de acuerdo a sus
requerimientos de acuerdo a José Luis Fernández (2000).
El boom fue tal, que de ser un sistema materialmente desconocido, años más
tarde cientos de innovadores empresarios encontraron en la franquicia el sistema
ideal para ampliar sus negocios.
La realidad es que las franquicias no surgieron como consecuencia del ingenio
de una invención o como el resultado de una tormenta de ideas, sino por
necesidad de resolver el problema que representaba la eficiente distribución de
un producto o servicio. Sin embargo, los tiempos han cambiado la fisonomía del
franquiciante. De hecho, no solo la fisonomía sino su razón de ser.
En un principio empresas como Singer, General Motors y Standard Oil, que se
constituyeron en los primeros casos de la franquicia en Estados Unidos, lo
hicieron para lograr un objetivo: distribuir máquinas de coser, automóviles o
gasolina y lubricantes. Hoy en día se puede observar que la franquicia ha
pasado a ser un fin en sí mismo. Si se toman algunas de las franquicias como
Blockbuster (renta de videos), Subway (sandwiches), se encuentra que ninguno de
estos casos fueron concebidos como un sistema de distribución de productos y
servicios, sino más bien la venta de franquicias.
Características de las Franquicias Prósperas
Una buena franquicia debe ser ante todo un éxito probado y transmisible que
puede ser reproducido por el franquiciado en su territorio. Una buena fórmula
tiene las características siguientes:
- Tiene relación con la comercialización de un producto o servicio de
buena calidad.
- La demanda para el producto o servicio es universal o, al menos, no se
limita únicamente a la región de origen del franquiciador.
- Deja al franquiciado ya establecido en un lugar un derecho de primer
rechazo en el momento de implantación de una o varias franquicias en su
territorio.
- Prevé una transferencia inmediata de saber hacer y una formación
efectiva del franquiciado en las técnicas de comercialización y en los métodos
propios de la franquicia en cuestión.
- Hace sus pruebas con una empresa piloto.
- Establece las modalidades de una relación continua entre el franquiciador
y el franquiciado con objeto de mejorar las condiciones dé explotación de
la franquicia y de intercambiar innovaciones, ideas de nuevos productos y
servicios, etc.
- Describe explícitamente las aportaciones iniciales (enseña, formación,
saber hacer) y las permanentes (soportes de marketing, publicidad, acciones
promocionales, investigación y desarrollo, servicios diversos) del
franquiciador.
- Expresa los pagos inmediatos (derechos iniciales) y continuos (canon) que
el franquiciado debe efectuar.
- Implica al franquiciado en el proceso de definición de las orientaciones
futuras de la franquicia y le hace participar en la vida de la franquicia.
- Prevé un procedimiento de renovación, renegociación y anulación del
contrato de franquicia, así como una posibilidad de rescate para el
franquiciador.
La franquicia ofrece una opción interesante frente a las estructuras
verticales convencionales o controladas. En efecto, en una red franquiciada, la
inversión de cada tienda está hecha por el franquiciado, propietario de la
tienda. Desde el punto de vista del franquiciador, la creación de una red de
franquicias le permite disponer rápidamente y con poco coste de una red
comercial internacional y ello sin invertir directamente en la propiedad de la
red, pero controlándola por contrato.
La franquicia es un sistema de distribución integrado, controlado por el
franquiciador, pero financiado por los franquiciados. Una franquicia acertada es
un buen socio en el que el éxito del franquiciador y el del franquiciado están
indisolublemente unidos.
Clasificación de las Franquicias
Según la forma de concesionamiento se pueden distinguir tres tipos de
franquicias. La primera es el sistema de concesión al detallista patrocinado
por el fabricante, el cual ejemplifica la industria automóviles. Así la Ford
concesiona a los distribuidores para que vendan sus automóviles y los
distribuidores, que son negociantes independientes, aceptan cumplir con varias
condiciones de ventas y servicios.
La segunda es el sistema de concesionamiento al mayorista patrocinado por el
fabricante. Este sistema se encuentra en la industria refresquera. Coca - Cola,
por ejemplo, otorga licencia a embotellador (mayoristas) en varios mercados, los
cuales adquieren sus concentrados a los que agregan carbonato, embotellan y
venden a los detallistas en los mercados locales.
La tercera es el sistema de concesionamiento al detallista patrocinado por la
firma de servicios. En este caso, una firma de servicio organiza todo un sistema
para llevar su servicio en forma eficiente a los consumidores. Ejemplo de este
tipo de concesionamiento se encuentran en el negocio de la venta de vehículos
(Hertz, Avis), en el negocio de alimentos rápidos (Mc. Donald's, Burger King),
y en el negocio de moteles (Howard, Johnson, Ramada Inn).
Según las características del franquiciador existen seis tipos de
franquicias:
- Franquicia de producción: es aquella donde el franquiciador, además de
ser el titular de la marca, fabrica los productos que comercializa en sus
establecimientos franquiciados.
- Franquicia de distribución: el franquiciador actúa como intermediario en
las compras, selecciona productos que son fabricados por otras empresas y
los distribuye a través de sus puntos de venta franquiciados en condiciones
ventajosas.
- Franquicia de servicios: es la explotación de un determinado servicio
cuya fórmula original es propiedad del franquiciador, quien la transmite a
sus franquiciados. Este tipo de franquicias es la que tiene mayor auge en la
actualidad.
- Franquicia industrial: el franquiciador -quien debe ser titular de la
propiedad industrial- cede a sus franquiciados la tecnología y materias
primas necesarias para manufacturar un determinado producto y posteriormente
venderlo en el mercado.
- Franquicia máster: es el resultado de exportar una franquicia de su país
de origen a otro a través de la presencia de un máster franquiciado, a
quien el franquiciador dueño de la marca vende los derechos de sus
franquicias para que los desarrolle en el país destino. El máster
franquiciado es responsable del desarrollo de la marca, de seleccionar a los
franquiciados y adaptar el concepto a las características específicas de
su mercado.
- Franquicia córner: es aquella que se desarrolla dentro de otro
establecimiento comercial, con un espacio franquiciado donde se venden los
productos y/o se prestan los servicios del franquiciador de acuerdo con sus
especificaciones.
Ventajas de las Franquicias
De acuerdo con la administración de pequeños negocios de los Estados
Unidos, la franquicia tiene varias ventajas sobre los minoristas independientes.
Ellas son:
- Reputación: es un sistema de licencias establecido y bien conocido, el
nuevo concesionario no tiene que trabajar para establecer la reputación de
la firma. El producto o servicio que se ofrece ya es aceptado por el público.
- Capital de trabajo: cuesta menos dinero operar un negocio de concesión,
porque el franquiciador le da al concesionario buenos controles de
inventario y otros medios para reducir los gastos. Cuando es necesario, el
franquiciador puede también dar asistencia financiera para los gastos
operativos.
- Experiencia: el consejo dado por el franquiciador compensa la
inexperiencia del nuevo propietario.
- Asistencia gerencial: el propietario de un pequeño almacén independiente
tiene que aprender de todo, y un minorista experimentado puede no ser un
maestro en todos los aspectos de finanzas, estadísticas, marketing y
promoción de ventas. Las mejores compañías de franquicia le dan al
concesionario asistencia continua en estas áreas.
- Utilidades: al asumir unos costos razonables de franquicia y convenios
sobre suministros, el concesionario usualmente puede esperar un razonable
margen de ganancias, porque el negocio se maneja con la eficiencia de una
cadenas.
- Motivación: debido a que el concesionario y el franquiciador se
benefician del éxito de la operación, ambos trabajan adecuadamente para
lograrlo.
- Desde el punto de vista del franquiciante, las principales ventajas serían:
- Agilidad y rapidez en la expansión. El sistema de franquicias le
permite al empresario que las otorga (franquiciante), trasladar al
franquiciatario la responsabilidad de aportar el capital y la fuerza laboral
necesaria para la instalación y operación de cada nuevo punto de venta.
Con ello, el franquiciante amplía la cobertura o penetración de su
producto o servicio en uno o más territorios en una forma ágil. No es
posible imaginar el increíble crecimiento y expansión de Macdonald's
sin la aportación que, en dinero y tiempo de trabajo, se ha llevado a cabo
por parte de sus franquiciatarios a nivel mundial.
- Fortalecimiento de la marca. Uno de los requisitos para el desarrollo de
una franquicia es, precisamente, que la marca o nombre comercial que la
distinguen sea sólida y que su penetración dentro de un territorio se haya
realizado en forma plena. Ello significa que, para empezar, si no existe una
marca o nombre comercial sólido, no es concebible el desarrollo de una
franquicia. La ventaja en el desarrollo y otorgamiento de franquicia en el
ejemplo de una cadena de restaurantes es el fortalecimiento de la imagen
institucional del restaurante. Encontramos, pues, que con la franquicia, se
beneficia la imagen institucional del franquiciante en una forma increíble,
tenemos que el mensaje de más impacto al consumidor es el crecimiento. Además,
se transmite una imagen de mayor servicio y apoyo al cliente, al acercar
dichos productos y servicios más al consumidor. En otras palabras, la
franquicia refuerza la identidad y penetración de la marca, relacionándola
con el producto y el punto de venta.
- Agilidad en el desarrollo y mantenimiento de nuevos mercados y/o de
mercados lejanos: Los costos de apertura de nuevas tiendas se incrementan
desmesuradamente cuando se trata de mercados remotos. Las distancias, así
como las diferencias culturales y de consumo, encarecen y dificultan las
expansionen en zonas geográficas distantes del centro de operación. De la
misma forma, el mantenimiento adecuado y la operación en estos mercados
lejanos se dificulta, inclusive en países desarrollados, en donde los
medios de comunicación son mejores que los que aún se tiene en América
Latina. Así pues, la operación en mercados distantes y el consiguiente
desarrollo de un concepto en dichos mercados se facilita y agiliza través
de las franquicias, ya que éstas son operadas y controladas por habitantes
del país que conocen sus necesidades y puntos débiles, además de estar a
cargo personalmente del negocio.
- Mayor facilidad y eficiencia en la operación general del negocio. Con la
franquicia, encontramos que la operación se facilita y aumenta la
eficiencia en la medida en que se delega la minuciosa y absorbente operación
diaria de las unidades o negocios franquiciados, en un hombre de negocios,
que además de contar con la capacitación y procedimientos adecuados,
cuenta con la motivación de su propio jefe. Los intereses y motivaciones
del franquiciatario son los mismos que los del franquiciante.
- Los franquiciatarios proveen de una invaluable fuente de talento. Uno de
los principales beneficios al trabajar en un sistema de franquicia, es
obtener la creatividad e imaginación de hombres de negocios con los más
diversos perfiles y experiencias en las áreas mas variadas, son personas
que comparten los sueños y objetivos del franquiciante: el éxito del
negocio. Además, los franquiciatarios están más cerca del mercado y
sus propuestas de cambios y mejoras (nuevos productos), estarán mas basados
en las necesidades del consumidor. Es decir, que para el
franquiciante, el franquiciatario será en muchos casos el vehículo de
comunicación más importante con el mercado. Es por este simple hecho que
operar mediante un sistema de franquicia nos permite convertirnos en una
gran empresa, pero nunca se debe perder la orientación hacia el mercado,
punto estratégico para el éxito de cualquier gran negocio.
- Esa capacidad para escuchar los comentarios de los franquiciatarios, le ha
permitido al mismo McDonald's, crear productos como el McD.L.T., el
Big Mac.
- Satisfacción personal. Existen pocas formas de llegar a impactar en una
forma contundente al mercado y de desarrollar un concepto a escala nacional
e inclusive internacional. Una de ellas es el sistema de franquicias. Una
franquicia exitosa es una clara evidencia de que su producto o servicio y en
general su concepto de negocios, es válido, y de que trabaja y satisface
una necesidad en el mercado ya que atrajo la imaginación, el interés y
dinero de una comunidad.
- Baja inversión de capital en la expansión del negocio.
- Incremento en la cobertura y desarrollo de mercados.
- Cobro de una cuota inicial por derechos de uso de la marca, con lo que se
recupera en el mediano plazo la inversión del desarrollo del sistema de
franquicias.
- Cobro de regalías en base a las ventas brutas de los artículos o
servicios de las franquicias otorgadas.
Ventajas desde el punto de vista del franquiciado
- Menores gastos publicitarios y mayor difusión. No es necesario recordar
lo desproporcionados que suelen ser los gastos publicitarios en medios
masivos como la televisión, la radio y la prensa. Sin embargo, la
comunicación con los mercados es necesaria para educar al consumidor,
hablarle de los beneficios del producto y finalmente, motivarlo para que
visite el negocio. La única forma de poder absorber gastos de esta
naturaleza es en equipo, repartiendo la carga y además, justificando los
esfuerzos dentro un territorio, lo cual generará mayores economías de
escala. La mayoría de las compañías con mayor desarrollo en el área de
franquicias, llevan a cabo programas locales, regionales y nacionales de
publicidad compartida. Por ejemplo, los franquiciatarios de MacDonald's
pagan 4% de sus ventas brutas para la publicidad. La suma de estas pequeñas
contribuciones produjo campañas que al año exceden los 500 millones de dólares.
- Posibilidad de explotar un negocio acreditado y de menor riesgo
comercial.
- Formación y capacitación inicial y permanente.
- Asistencia técnica y empresarial y apoyo en la selección y formación
del personal.
- Seguridad en el aprovisionamiento y mejora en los precios de compra.
- Reducción de riesgos e incertidumbre al invertir en un negocio probado.
- Innovación permanente en aspectos metodológicos y tecnológicos.
- Acceso a sistemas administrativos de control y evaluación del desempeño
del franquiciado.
- Sentido de pertenencia en una red consolidada de franquiciados
Desventajas de las Franquicias
Existen también desventajas para el concesionario y se presentan a
continuación algunas de ellas:
- Derechos: los derechos que el franquiciador cobra por el uso del nombre de
la empresa, los precios cobrados por las provisiones y otros gastos pueden
ser muy altos para una localidad particular. De tal manera que se puede
incurrir en pérdidas o bajos márgenes de ganancias para el minorista.
- Menos independencia: debido a que el concesionario debe seguir los
patrones del franquiciador, el minorista pierde algo de su independencia.
- Estandarización: Los procedimientos son estandarizados y los
concesionarios no tienen mucha posibilidad de utilizar ideas propias.
- Lentitud: debido al tamaño, un franquiciador puede ser lento para aceptar
una nueva idea o adaptar sus métodos a los cambios de condición.
- Cancelación: es difícil y caro cancelar un convenio de concesión sin la
cooperación del franquiciador.
- El control: el franquiciador tiene menos control sobre el concesionario,
que si montara sus propias instalaciones de producción.
- El competidor: si el concesionario tiene mucho éxito, la firma pierde
utilidades y cuando termine el contrato podría encontrarse con que ha
crecido un competidor.
Principales desventajas desde el punto de vista del franquiciante
- Reducción de independencia. El sistema de franquicia modifica
significativamente la forma en la que el nuevo franquiciante ve a su propio
negocio. Un empresario que esté dispuesto a otorgar franquicias de su negocio
debe saber que, con ello, va a verse en la necesidad de compartir, entre otras
cosas, sus marcas, experiencias, conocimientos y, en general, su propia
empresa con terceros. Para este empresario, el nuevo producto que tendrá que
comercializar, es el concepto entero del negocio, ya que en la franquicia, el
franquiciante le otorga al franquiciatario una licencia para el uso de un
sistema, que comprende mucho más que la simple marca o el nombre comercial
del empresario.
- Con la franquicia el franquiciatario le paga una regalía por la
transferencia de sus conocimientos, en pocas palabras su saber. El
franquiciante tendrá que analizar el efecto que sus decisiones tendrán en
sus actuales y futuros franquiciatarios. Los proyectos y decisiones del
franquiciante tendrán que tomar en cuenta el futuro y éxito de sus
franquiciatarios. La duración de esa relación, que se puede llamar de
dependencia, tiene que ser analizada cuidadosamente. Se trata de una relación
a largo plazo, cuya única salida legal es la finalización del contrato o la
recompra de la franquicia, que generalmente involucra un alto precio. La
franquicia tiene una increíble semejanza a un matrimonio: se otorga la
licencia de un nombre, se transfieren en abundancia experiencias y una gran
cuota de compromiso, fidelidad y dependencia.
- El servicio y mantenimiento de esta relación es, desde nuestro punto de
vista uno de los principales retos del franquiciante y del franquiciatario, ya
que un fenómeno es que pasados los primeros meses o años de dependencia por
parte del franquiciatario, este reconsidera la necesidad y participación del
mismo franquiciante. A este fenómeno se le conoce como el síndrome del
franquiciatario autosuficiente. No es que sea autosuficiente ni que aprenda rápido,
sino que el franquiciatario se convierte en un fugado de su franquiciante, en
la mayoría de los casos, es de sujetos que nunca entendieron, en realidad,
cual es el objeto de la franquicia, o en otros casos de franquiciantes que no
supieron estimular a su franquiciatario, ya sea desde el punto de vista
personal o a través de la actuación y mejoramiento de los conocimientos
aportados por la franquicia.
- Las repercusiones más extremas de este análisis podrían incluir demandas
de mayores soportes técnicos y de apoyo, as como la suspensión del pago de
las regalías, con los litigios del caso. Es por ello que esta relación se
tiene que ver a largo plazo, y en un esquema de poca independencia por parte
del franquiciante, que tendrá que continuar apoyando, generando ideas de éxito
y motivando al franquiciatario para así justificar su participación
permanente en el negocio.
- Reducción de control sobre las unidades o negocios de franquicias. Uno de
los elementos más importante dentro de las franquicias es que la empresa
puede desarrollarse y crecer dentro de un mercado sin que el franquiciante
tenga inherencia o participación directa y diaria en la operación del
negocio franquiciado. La delegación de una responsabilidad, de un riesgo, de
las relaciones laborables y en general de la operación diaria del negocio.
Sin embargo implica un costo: falta de control. El franquiciatario contará
siempre con una autonomía de operación claramente superior a la de un
empleado, cuyo criterio, en muchas ocasiones, no entra en el proceso ni las
decisiones de la operación diaria de un negocio. Algunos ejemplos incluyen
las recomendaciones de precios, de selección de proveedores y el seguimiento
de campañas promocionales.
- En algunos renglones de la operación, la autoridad del franquiciante se ve
reducida a una serie de recomendaciones, lo que en algunas industrias y
negocios puede presentar una fuerte desventaja. En otros casos, esa
flexibilidad opera benéficamente, ya que dichas decisiones se toman en el
campo con mayor conocimiento del mercado y de las condiciones que lo rigen.
- El franquiciante no puede pretender tener el control absoluto de la operación
de sus franquiciatarios es un requisito para el otorgamiento de una
franquicia, se ha visto también que se han registrados omisiones e
incumplimientos por parte de franquiciatarios que han resultado onerosas a más
de un franquiciante.
- El riesgo del mal uso del nombre comercial o de las marcas asunto que ha
tomado mucho tiempo para el franquiciante establecer.
- Hay una fuerte inversión inicial en el desarrollo de los sistemas de
franquicias, el franquiciante o la marca debe invertir en su
sistema de franquicias.
- Hay riesgos de bajo índice de rentabilidad porque obviamente se compartesn
las utilidades con los franquiciados.
- Hay riesgos de resistencia de los franquiciados para cumplir puntualmente en
el pago de las regalías mensuales.
- Riesgos de presión por parte del franquiciado para alterar los métodos de
operación.
- Hay una posibilidad de rompimiento del espíritu de equipo, lealtad y
confianza.
- Posibilidades de que existan franquiciados incompetentes o no ético es otro
elemento de riesgo.
Desventajas desde el punto de vista del franquiciado
1. El franquiciado es poco lo que puede innovar y es
poco lo que puede inventar porque todo está inventado y todo está escrito
en los manuales de operación de la marca maestra.
2. Riesgo en el sentido de que tiene que haber un total
apego a los manuales de operación de la marca.
3. Existe el riesgo de no haber seleccionado el concepto del
negocio mas a fin a las pretensiones personales o la posibilidad de
relacionarse con un franquiciante incompetente o no ético.
4. El sistema de franquicias no es el problema de una
sola persona, no se pueden tomar decisiones arbitrariamente, sin consultar al
franquiciante.
5. El sistema de franquicias no es una solución a problemas
financieros entendiendo que antes que todo es un sistema de comercialización
de bienes y servicios y no una forma de hacer dinero fácil.
6. El sistema de franquicias no es el desarrollo de
representantes y distribuidores básicamente.
7. El sistema de franquicias no garantiza el éxito
inmediato.
8. El sistema de franquicias no es una relación
pasajera, es una relación que debe durar en el tiempo y consolidarse a medida
en que pasan los años, lo que implica compromiso y fidelidad a la imagen y visión
del negocio.
El Mercado de las Franquicias
En los últimos años el sistema de negocios por franquicias (franchising)
alcanzó un explosivo desarrollo gracias a la globalización de la vida económica
de las naciones orientadas a una creciente apertura en este proceso de
transformación del capitalismo.
Las renovadas estrategias de comercialización de productos y servicios
pusieron en un primer plano la alternativa de sumar un mayor número de bocas de
expendio con beneficios para el franquiciante y el fianquiciado.
De acuerdo a estimaciones del departamento de Comercio estadounidense, a
finales de este siglo un 50 por ciento de las ventas minoristas se manejará
dentro del sistema de franquicias.
Este interesante campo no es exclusivo de los países desarrollados, las
franquicias no tienen fronteras. Desde hace varios años América Latina como
otros mercados emergentes transita sus propias experiencias con un despliegue más
generoso en el Brasil, siguiéndolo México, Chile, Colombia y la Argentina.
Pero también comenzó a notarse incluso en los mercados socialistas y no
faltan locales por franquicias en recónditos puntos del planeta. En muchas
ciudades bajo diferentes climas y latitudes es posible degustar la famosa Big
Mac, rentar vídeos de la cadena Blockbuster, dormir en la cadena Holiday Inn,
entre otros.
El franquiciante y ofrecer una oportunidad, con muchos condicionamientos,
pero es una oportunidad para quien decide asumir el reto.
Hay un gran número de empresarios que contempla otorgar franquicias de su
negocio, con la seguridad de que al hacerlo puede resolver sus necesidades de
expansión, para aquellos que alguna vez han soñado ser dueños de su propio
negocio, la franquicia se ha constituido en una opción interesante y segura
para lograr su propósito en un ambiente de negocios incierto.
Al franquiciante le cabe la tarea de fijar el nombre comercial, elegir los
colores corporativos, diseñar su imagen pública, definir el producto, escribir
los manuales de funcionamiento, concretar la transferencia de la tecnología
involucrada a quien recibe la licencia, controlar la calidad, determinar la
indumentaria de los empleados, establecer las pautas publicitarias, brindar
asesoría permanente y dar entrenamiento a quien opera la licencia.
La comunicación de la imagen global de la marca aparece como el condimento
esencial para garantizar el éxito de los negocios. Esto, aunado a la estrategia
empresarial y el target conforman el trípode que sustenta esta actividad.
Latinoamérica es un mercado muy buscado por las firmas de Estados Unidos, el
país de origen del sistema de franquicias y el lugar donde el sector es más
dinámico. Pero una de las tendencias más recientes muestra que las empresas en
América latina también intentan, por medio de franquicias ganar mercados más
allá de sus fronteras.
Del mismo modo que el fenómeno de la internacionalización partió de
Estados Unidos, los recientes análisis de este mercado sacan a la luz otros
cambios en el rubro que, a medida que el desarrollo continúe, se reflejarían
en Latinoamérica.
No es raro que un sector tan ágil y versátil como las franquicias responda
a los cambios económicos y sociales con rapidez. La orientación creciente de
la economía hacia la generación de servicios, la incorporación de más
mujeres al mercado de trabajo o el envejecimiento progresivo de la población
son algunas de las tendencias que repercuten en el sector de las franquicias.
Así, se espera que los negocios de mayor expansión entre los que trabajan
por franquicias sean aquellos relacionados con la prestación de servicios, como
las reparaciones, la limpieza hogareñas, el mantenimiento y reparación de
autos, asistencia médica, educación y entrenamiento o telecomunicaciones.
También tienen posibilidades de florecer los servicios a empresas, como
contaduría, distribución de correspondencia, personal temporario, impresiones.
Aunque la situación de los países latinoamericanos difiere bastante entre sí,
en algunos como México, Argentina y Brasil este tipo de franquicias ya existe.
Como los penetrantes tambores de las tribus de otros tiempos, el boom de las
franquicias se expande por todos los rincones.
En los últimos cinco años el sistema de franquicias en Chile experimentó
un crecimiento promedio del 30%, una cifra que la posiciona bien en el proceso
de expansión de este negocio en América latina. Luego del auge experimentado,
las franquicias han entrado últimamente en una recta estabilizada y de
crecimiento constante. Los datos más frescos indican que hoy operan en ese país
65 compañías de franquicias, las cuales provienen de distintos países y
facturan anualmente unos doscientos millones de dólares. El equivalente al
0,01% del producto bruto interno chileno. Esta actividad da empleo directo a más
de veinte mil personas.
Las Franquicias como Estrategia de Intercambio Comercial entre los Países
Las franquicias han marcado la pauta en la nueva tendencia mundial del
comercio entre las naciones. La nueva tendencia de la Globalización es un
proceso que surgió de una necesidad mundial de intercambio. Las franquicias han
tomado auge en los últimos años gracias a la gran capacidad de comunicación
que existe en la actualidad y esto radica en la disminución relativa de las
distancias y en consecuencia los negocios han roto las barreras fronterizas y se
han distribuido a lo largo y ancho de los continentes.
La globalización ha ayudado a que las distintas empresas puedan regionalizar
su producción de bienes e insumos, por ejemplo; La Franquicia McDonald´s
produce todos los componentes para su cocina en México y los parques infantiles
especiales para sus Franquicias, alrededor del mundo, los producen empresas
especializadas en EEUU o en Europa. De esta forma las franquicias pueden
abaratar costos.
Las franquicias adoptan distintas modalidades para distribuir sus distintos
centros administrativos y productivos. La globalización permite este nuevo
sistema, logrando una mayor flexibilidad en los procesos y en la mejor ubicación
de sus centros productivos.
Las franquicias crean una imagen global similar. En todo el mundo existen
diferentes rasgos culturales que identifican a los pueblos, si embargo las
franquicias se logran introducir en los pueblos logrando una imagen global muy
parecida. Al respecto podemos mencionar la nueva forma de calcular la paridad
cambiaria denominada MC DOLLAR. Esta nueva forma de calcular la paridad
cambiaria se basa en la afirmación de que gracias a las franquicias y al marco
de la globalización podremos encontrar que los precios de una franquicia
ubicada en Moscu, Taipei y Caracas son los mismos.
En los últimos años el sistema de negocios por franquicias (franchising)
alcanzó un explosivo desarrollo gracias a la globalización de la vida económica
de las naciones orientadas a una creciente apertura en este proceso de
transformación del capitalismo.
Las renovadas estrategias de comercialización de productos y servicios
pusieron en un primer plano la alternativa de sumar un mayor número de bocas de
expendio con beneficios para el franquiciante y el fianquiciado.
De acuerdo a estimaciones del departamento de Comercio estadounidense, a
finales de este siglo un 50 por ciento de las ventas minoristas se manejará
dentro del sistema de franquicias.
Este interesante campo no es exclusivo de los países desarrollados, las
franquicias no tienen fronteras. Desde hace varios años América Latina como
otros mercados emergentes transita sus propias experiencias con un despliegue más
generoso en el Brasil, siguiéndolo México, Chile, Colombia y la Argentina.
Pero también comenzó a notarse incluso en los mercados socialistas y no
faltan locales por franquicias en recónditos puntos del planeta. En muchas
ciudades bajo diferentes climas y latitudes es posible degustar la famosa Big
Mac, rentar vídeos de la cadena Blockbuster, dormir en la cadena Holiday Inn,
entre otros.
Hay un gran número de empresarios que contempla otorgar franquicias de su
negocio, con la seguridad de que al hacerlo puede resolver sus necesidades de
expansión, para aquellos que alguna vez han soñado ser dueños de su propio
negocio, la franquicia se ha constituido en una opción interesante y segura
para lograr su propósito en un ambiente de negocios incierto.
Al franquiciante le cabe la tarea de fijar el nombre comercial, elegir los
colores corporativos, diseñar su imagen pública, definir el producto, escribir
los manuales de funcionamiento, concretar la transferencia de la tecnología
involucrada a quien recibe la licencia, controlar la calidad, determinar la
indumentaria de los empleados, establecer las pautas publicitarias, brindar
asesoría permanente y dar entrenamiento a quien opera la licencia.
La comunicación de la imagen global de la marca aparece como el condimento
esencial para garantizar el éxito de los negocios. Esto, aunado a la estrategia
empresarial y el target conforman el trípode que sustenta esta actividad.
Latinoamérica es un mercado muy buscado por las firmas de Estados Unidos, el
país de origen del sistema de franquicias y el lugar donde el sector es más
dinámico. Pero una de las tendencias más recientes muestra que las empresas en
América latina también intentan, por medio de franquicias ganar mercados más
allá de sus fronteras.
Del mismo modo que el fenómeno de la internacionalización partió de
Estados Unidos, los recientes análisis de este mercado sacan a la luz otros
cambios en el rubro que, a medida que el desarrollo continúe, se reflejarían
en Latinoamérica.
No es raro que un sector tan ágil y versátil como las franquicias responda
a los cambios económicos y sociales con rapidez. La orientación creciente de
la economía hacia la generación de servicios, la incorporación de más
mujeres al mercado de trabajo o el envejecimiento progresivo de la población
son algunas de las tendencias que repercuten en el sector de las franquicias.
Así, se espera que los negocios de mayor expansión entre los que trabajan
por franquicias sean aquellos relacionados con la prestación de servicios, como
las reparaciones, la limpieza hogareñas, el mantenimiento y reparación de
autos, asistencia médica, educación y entrenamiento o telecomunicaciones.
También tienen posibilidades de florecer los servicios a empresas, como
contaduría, distribución de correspondencia, personal temporario, impresiones.
Aunque la situación de los países latinoamericanos difiere bastante entre sí,
en algunos como México, Argentina y Brasil este tipo de franquicias ya existe.
En los últimos cinco años el sistema de franquicias en Chile, por ejemplo,
experimentó un crecimiento promedio del 30%, una cifra que la posiciona bien en
el proceso de expansión de este negocio en América latina. Luego del auge
experimentado, las franquicias han entrado últimamente en una recta
estabilizada y de crecimiento constante. Los datos más frescos indican que hoy
operan en ese país 65 compañías de franquicias, las cuales provienen de
distintos países y facturan anualmente unos doscientos millones de dólares. El
equivalente al 0,01% del producto bruto interno chileno. Esta actividad da
empleo directo a más de veinte mil personas.
Son malos tiempos para el empleo y, en estas circunstancias, comenzar un
negocio que cuenta con el respaldo de toda una organización empresarial detrás
es una ventaja considerable. La franquicia se ha convertido en una opción a
tener en cuenta por aquellos que desean ser sus propios jefes sin asumir riesgos
innecesarios o no cuentan con la experiencia suficiente para lanzarse a un
mercado cada vez más competitivo, que puede "tragárselos" sin
compasión a la primera de cambio.
El respaldo que proporciona una marca consolidada aminora el miedo de
lanzarse al vacío sin red. De hecho, el sector de las franquicias en nuestro país
está sufriendo en los últimos tiempos un crecimiento anual que gira en torno
al 20%, ha creado unos 50.000 nuevos puestos de trabajo y ha dado lugar a la
apertura de más de 16.000 establecimientos, según los últimos informes. Las
ferias dedicadas al sector se multiplican, la atención periodística es cada
vez mayor y las empresas que deciden sumarse a esta tendencia y ofrecerse en régimen
de franquicia crecen continuamente.
Esto puede hacerse especialmente significativo en las franquicias destinadas
al sector servicios: las prisas y la falta de tiempo que reina en las grandes
ciudades ha hecho prosperar negocios que ofrecen los servicios más inverosímiles.
Ya no se trata tan sólo de recurrir a la socorrida pizza cuando no provoca
meterse en la cocina, también aparecen negocios destinados a facilitar las
tareas como darse un masaje en la oficina, tener peluquero a domicilio, cuidar
del abuelo, sacar el perro a pasear o planchar la ropa fuera de casa.
Sin embargo, no todo es maravilloso, si se analizan las franquicias que han
aparecido en los últimos años, el número de cadenas afianzadas, estables, con
un número de establecimientos relativamente amplio, no llega al centenar. Está
claro que muchas de las franquicias surgidas al amparo de la moda están
condenadas a desaparecer. Se trata, además, de un mercado joven, que aún no ha
abandonado los pañales, pues el 70% de las franquicias lleva menos de 6 años
funcionando en nuestro país. Por otra parte, estadísticas del
departamento de comercio de Estados Unidos demuestran que en un periodo de cinco
años, únicamente el 5% de los negocios independientes sobreviven, mientras que
en el caso de las franquicias este porcentaje es del 95%. De aquí que las
franquicias se consideren como una forma de inversión que ayuda a minimizar el
riesgo de entrada a distintos tipos de negocios.
Las franquicias más importantes que en la actualidad operan en Venezuela son
la cadena de comida rápida McDonald`s, la empresa de transporte de mensajería
MRW, y la cadena de venta de ropa, calzado, y ahora productos para el hogar
Graffiti.
El año pasado el aporte al PIB fue de un 0,5 por ciento, cifra que afirma,
según Profranquicias, el auge que en menos de dos años ha tenido el negocio,
con unas 70 marcas por entrar al país y mejor aún, alrededor de 150
empresarios por invertir en una franquicia.
Por todas estas razones se considera la franquicia un suceso de importancia
en la economía y en la forma de hacer negocios.
CONCLUSIONES
El incremento del negocios de las franquicias ha sido enorme en los últimos
años. Como prácticamente todo negocio exitoso y bien organizado puede darse en
franquicia, este método ha sido la forma natural de hacer crecer buenas ideas,
utilizando el dinero de otros.
Las formas tradicionales de hacer crecer las empresas han sido la
representación, la licencia, la concesión las alianzas. La franquicia es un método
eficiente de crear un nuevo negocio, diferente del que lo creó. Simplemente es
replicar, "clonar," las condiciones que se han dado en un negocio,
utilizando la misma marca y todos los elementos que lo hicieron tener buenos
resultados.
En este negocio existe básicamente tres elementos: (a) el franquiciante o
franquiciador, o sea el que otorga la franquicia; (b) el franquiciado, esto es
el que adquiere la franquicia y (c) el producto o servicio objeto de la
franquicia, cuyos principales componentes son un nombre y el "cómo
hacerlo".
Así como lo han sido en los Estados Unidos y en Europa, las franquicias
prometen ser en América Latina una forma exitosa de hacer negocios en los años
venideros. El sistema ha demostrado que funciona, que utilizándolo
adecuadamente las empresas crecen de manera rápida y que las franquicias
remuneran adecuadamente a quienes las adquieren a corto plazo.
Las cifras señalan que los emprendedores que inician un negocio, un
porcentaje superior al 70% no le es posible mantenerlos más allá de tres años,
y deben cerrar, o dedicarse a otras actividades. La cifras referentes a los
emprendedores que se inician adquiriendo una franquicia, y que lo pueden
continuar exitosamente se superior al 98%. Esto es, los que deben cerrar el
negocio es un porcentaje menor al 2%.
Es en los Estados Unidos donde se ha desarrollado con más éxito y más rápidamente
el negocio de las franquicias, país que ha lleva este concepto alrededor del
mundo. En este país existe en la actualidad una cantidad de 4,300
franquiciantes, que han concedido 670,000 franquicias. Estas franquicias se
encuentran divididas en 17 categorías, entre las mayores se cuenta: gasolineras
(145,200), restaurantes (81,200), tiendas (47,000), productos automotrices
(42,000), tiendas de alimentos (36,800, venta de vehículos (31,000) servicios
del hogar (21,100), servicios inmobiliarios (17,000).
En Inglaterra existe 1,000 franquiciantes y 31,000 franquicias. En Francia
hay 860 franquiciantes y 34,000 franquicias. En Canadá existe 19,000
franquicias. En Japón existe 18,000 franquicias.
En una economía en crisis como la venezolana, el poder contar con una
oportunidad que le permita desarrollar un negocio de éxito casi asegurado,
respaldo técnico y metodológico, alta rentabilidad, rápido retorno de capital
y en algunos casos baja inversión inicial, hace que este sistema comercial haya
tenido y siga teniendo un auge considerable.
Las Franquicias son un negocio basado en porcentajes y basado en economías
de escala, el sistema es utilizado combinación del espíritu emprendedor y la
administración profesional.
Las Franquicia es una operación basada en la confianza y el intercambio
comercial entre los afiliados comerciales y las empresas suplidoras de insumos
por lo que la globalización ayuda a que las franquicias sean un negocio con
menor riesgo de inversión que uno independiente y su éxito se fundamenta en la
comunicación de las partes.
BIBLIOGRAFÍA
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Jean Jacques Lambin. (1995). Marketing Estrategias. 3º Edición.
Kohns Stone, Meyes Harris. (1992). Ventas al por menor.
González Calvillo, Enrique. (1993). La experiencia de las franquicias. 1º
Edición.
Kotler, Phillips. (1995). Dirección de la Mercadotecnia. 7º edición.
Revista El Dinero, julio 15/1997.
Revista El Dinero, mayo 15/1997.
Revista Inversiones, octubre 1995.
Revista El Dinero, enero 15/1997.
Revista El Dinero, julio 15/1997.
Revista Visión. Noviembre 16/1996.
Enciclopedia ENCARTA 2002