Los peligros del mostrador de
facturación
Ellen Rosskam nos explica el
estudio pionero patrocinado por la OIT y por la ITF sobre los riesgos que sufre
el personal de facturación en los aeropuertos.
El personal de facturación en los
aeropuertos se declara, en términos generales, satisfecho y dedicado a su
trabajo pero, al mismo tiempo, presenta numerosas lesiones y bastante temor a
las agresiones.
Estas dos afirmaciones encontradas
deberían hacer sonar la alarma de la dirección, que no debería obviar las
preocupaciones y las bajas por enfermedad de un colectivo altamente motivado
pero tan afligido. Así lo esperan los investigadores que están a punto de
finalizar una estudio sobre el personal de facturación en tres aeropuertos de
Canadá y Suiza. En breve difundirán sus conclusiones y recomendaciones entre
los sindicatos aéreos de todo el mundo.
Este primer estudio comparativo
acerca de los efectos sobre la salud del personal que trabaja en mostradores de
facturación con distintos niveles de mecanización aeroportuaria, ha llegado a
una sorprendente conclusión: el personal de facturación puede ser tan
vulnerable a lesiones ocupacionales como la mano de obra manual de la industria
pesada. Sin embargo, el colectivo de facturación suele desconocer los riesgos
de su entorno y prácticas de trabajo, hasta que padecen trastornos temporales o
permanentes.
Por el contrario se muestran
plenamente conscientes y temen los riesgos de agresiones de clientes
conflictivos, frente a quienes están indefensos, si no se les dota de la
adecuada formación y protección en el mostrador de facturación.
Esta investigación ha sido
patrocinada y coordinada por la Oficina Internacional del Trabajo, conjuntamente
con sindicatos suizos y canadienses, con el Centro Canadiense para la Salud
Ocupacional y con la asistencia práctica de la ITF. Sus conclusiones han puesto
de relieve una combinación de riesgos obvios y menos aparentes para quienes
desempeñan este tipo de empleos. El personal corre el riesgo de sufrir lesiones
ocupacionales ‘esqueléticomusculares’, por levantar peso con frecuencia y
manipular equipajes o por estar de pie frente al mostrador durante muchas horas.
Hay otros riesgos, aparte de los abusos de los clientes, derivados de las
deficiencias en el diseño de sus lugares de trabajo, cargas laborales
distribuidas de forma desigual.
Naturalmente, estos problemas no se
limitan al mostrador de facturación. Las molestias ocupacionales ‘esqueléticomusculares’
constituyen el problema de salud ocupacional más frecuente entre las mujeres y
provocan hoy en día la mayoría de las lesiones ocupacionales. En el caso del
personal de facturación, las mujeres son tan vulnerables como los hombres, pero
representan una gran mayoría de la mano de obra.
Este estudio realizado en dos países
ha examinado al personal de facturación y los datos sobre lesiones/enfermedades
en tres aeropuertos que ofrecen un diseño de mostrador de facturación típico
que se repite en muchas partes del mundo. Se han analizado los aeropuertos de
Ginebra Internacional en Suiza, (totalmente mecanizado, el personal de facturación
está sentado durante todo el turno); de Londres, Ontario, en Canadá
(semimecanizado) y de Dorval International, Montreal, en Canadá (totalmente
mecanizado cuyos empleados/as pueden tanto sentarse como estar de pie). En esta
fase del estudio no se han incluido los mostradores de facturación
completamente manuales, aunque éstos proliferen en pequeños aeropuertos de
naciones más pobres, y generalmente impliquen mayores riesgos para el personal.
Los sistemas de equipaje
semimecanizados parecen plantear al personal de facturación mayores riesgos de
lesiones ‘esqueléticomusculares’, que disminuyen con cuando el sistema de
manipulación de equipajes está totalmente mecanizado y el personal no tiene
que levantar manualmente pesos excesivos. Pueden seguir padeciendo molestias y
lesiones debido a tener que girarse constantemente y a otros movimientos para
colocar las etiquetas en el equipaje. Los mostradores ajustables, que permiten
permanecer sentados o de pie (como el que encontramos en Dorval International)
resultan más confortables y reducen los riesgos de lesiones.
Algunas de las conclusiones
preliminares del estudio:
-
El 88,8% del personal en estos
aeropuertos se declara muy o bastante satisfecho con su trabajo.
-
Durante el último año, el 18%
ha estado de baja debido a dolores en el cuello, el 44% por dolores en la
espalda.
-
Colocar las etiquetas en el
equipaje – ya sea desde una posición sentada o de pie – aumenta la
tensión muscular, pero se producen más lesiones cuando no existe un
sistema mecánico de manipulación de equipajes y cuando el personal
permanece sentado durante todo su turno.
-
El personal sufre menos lesiones
y molestias en terminales nacionales que internacionales ya que en éstas el
equipaje suele ser más pesado y de mayor tamaño.
-
Con frecuencia se levantan pesos
que exceden el límite estándar de 30 kilos.
-
Doblar demasiado la espalda,
estirarse hacia delante, levantar peso con una mano, trasladar el equipaje
hasta las cintas transportadoras aumentan el riesgo de lesiones. El personal
pocas veces recibe información sobre cómo deben levantar los equipajes de
forma manual.
-
El trabajo en un mostrador con
un teclado no ajustable, coloca al cuerpo en una postura incomoda que le
perjudica, bien sentado o de pie.
-
El personal no conoce los
riesgos de molestias o lesiones, en gran medida debido a la falta de formación.
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El 82,5% del personal ha
recibido insultos mientras trabajaba, el 17,4% han sufrido amenazas de
clientes, al 4,5% le ha agredido físicamente algún cliente.
-
Un 44,6% del personal percibe
que corre el riesgo de sufrir agresiones en su trabajo.
Muchos de estos problemas podrían
resolverse con un coste relativamente reducido, -sobre todo comparado con los
costes inherentes a las numerosas lesiones. Sin embargo, muchos aeropuertos están
reduciendo los costes y contratando a personal con menos experiencia, más jóvenes
y dejando de prestar atención a las condiciones de trabajo.
Hay formas muy obvias de mejorar el
confort del personal. Los mayores factores de riesgo se derivan de: el exceso de
volumen de trabajo al tener que ocuparse de un elevado número de pasajeros; las
posturas incomodas; levantar peso; movimientos repetitivos con la mano. La
dirección de las empresas debe garantizar unos niveles adecuados de personal;
periodos de descanso; teclados ajustables; sillas ergonómicas y espacio
suficiente para las piernas. El personal debe poder alternar entre permanecer
sentado o de pie mientras trabaja y, por ejemplo, deberían poder visualizar la
báscula de equipajes sin tener que inclinarse.
En cuanto a los riesgos que plantea
tratar con pasajeros conflictivos, y a veces peligrosos, es preciso ofrecer la
formación adecuada, incluir en las campañas contra la violencia aérea al
personal de facturación y diseñar los mostradores de facturación para
proteger al personal de los pasajeros iracundos. Estas serán las cuestiones que
la ITF defenderá durante la próxima Jornada de movilización mundial contra la
violencia aérea, prevista para el 6 de julio de 2001.
Cuando los estudios sobre la salud y
la seguridad ocupacionales se diseñan y se llevan a cabo conjuntamente con los
sindicatos pertinentes, dan como resultado medidas más sostenibles que cuando
la investigación se realiza de forma aislada, sin la participación del
personal afectado.
Nuestro equipo de investigación está
impaciente por conocer los resultados finales del estudio, que esperamos ofrezca
a los sindicatos las pruebas prácticas que les permitan plantear propuestas
concretas para que en la negociación colectiva se aborden los problemas que
hemos planteado.
En calidad de principal
investigadora del Estudio sobre Riesgos Ocupacionales del Personal de Facturación
de Aeropuertos, Ellen Rosskam presentará las conclusiones en la conferencia de
ITF sobre Salud y seguridad que se celebra en Estocolmo en mayo de 2001. ITF
publicará su propio informe con los resultados del estudio que distribuirá a
los sindicatos afiliados a todo el mundo.
El proyecto de investigación de
la OIT fue llevado a cabo conjuntamente por el centro canadiense para la salud y
seguridad ocupacionales, con el apoyo del Congreso Laboral Canadiense, la
Canadian Autoworkers’ Union, en representación del personal de facturación
del Canadá, los sindicatos PUSH y SSP/VPOD, en representación del personal de
facturación del aeropuerto internacional de Ginebra y la Oficina de la OIT para
Actividades Laborales y Programa de Seguridad Laboral.
Ellen Rosskam MPH es especialista
en seguridad laboral en el programa sobre seguridad socioeconómica en Ginebra,
Suiza, en la Oficina Internacional del Trabajo. Además es candidato a doctora
en la Universidad de Lausana en la Escuela de empresariales, Investigadora en la
Universidad de Glasgow, Centro Europeo para la Salud Ocupacional Seguridad y
Medio Ambiente.