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Las mujeres frente a los Tratados de Libre Comercio (TLC)
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Enviado por Lorena Peña
Código ISPN de la Publicación: EpZpZEyVpVyMoGbuQf
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| Resumen: La propuesta de firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, responde al objetivo de ampliar el mercado de este pais hacia nuestra region, con lo cual se hace realidad una produccion continua de mercancias (reproduccion ampliada) que permita paliar las crisis del ciclo economico mundial, la recesion o desaceleracion economica. Los TLC que nos ha propuesto EUA responden basicamente a sus necesidades en la actual recesion mundial. Los procesos de negociacion de tratados de libre comercio, con sus beneficios y costes implican la existencia de ganadores y perdedores, de forma que en cada caso deberia estudiarse el resultado final.(V) |
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"Integrando la región con equidad de género, las mujeres frente a los
Tratados de Libre Comercio".
"abordar el significado de la globalización para las
mujeres exige una mirada que no sólo tenga en cuenta la esfera pública, el
mercado, sino también la esfera privada, los cuidados personales."
La propuesta de firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con
Estados Unidos, responde al objetivo de ampliar el mercado de este país hacia
nuestra región, con lo cual se hace realidad una producción continua de
mercancías (reproducción ampliada) que permita paliar las crisis del ciclo
económico mundial, la recesión o desaceleración económica. Los TLC que nos
ha propuesto EUA responden básicamente a sus necesidades en la actual recesión
mundial.
Los procesos de negociación de tratados de libre comercio,
con sus beneficios y costes implican la existencia de ganadores y perdedores, de
forma que en cada caso debería estudiarse el resultado final. En ese sentido es
necesario determinar que sectores económicos, zonas geográficas, clases y
sociales, etc. saldrán perjudicados de los efectos derivados de dicho acuerdo,
lo cual demandará una articulación de políticas (regionales, sectoriales y
sociales) que permitan redistribuir de forma equitativa los beneficios y costes.
Para ello se requiere alcanzar un alto grado de participación y concientización
de los agentes económicos para unificar medidas de política económica.
En la definición de medidas de política económica, hay que
distinguir entre políticas microeconómicas y políticas macroeconómicas,
tanto por su contenido como por sus efectos. En las medidas de políticas
microeconómicas se debe tomar en cuenta que a escala microeconómica las
mujeres somos las más desfavorecidas, por las condiciones económicas y
sociales que no son las mismas para hombres y mujeres en cuanto al acceso a los
recursos públicos o privados, a tierra, capital, crédito, educación, salud,
sueldos, precariedad laboral, entre otros. Y de acuerdo a esta realidad enmarcar
la estrategia de competencia, especialización, de transporte, de calidades, de
integración de mercados, etc. y en las medidas de política macroeconómicas se
debe considerar desde la perspectiva de género la interdependencia económica
doméstica y entre países, así como la Equidad, la distribución del Ingreso,
el desarrollo y el crecimiento económico, la política fiscal, entre otros.
Los países subdesarrollados presentan dependencia en el
plano comercial, financiero, productivo y tecnológico. Y de entrar en este
momento a la firma de un TLC con Estados Unidos, con el mismo esquema de los que
ya conocemos con México y el TLC de México con Honduras, Guatemala y El
Salvador, la región tendrá una posición desventajosa en todos los aspectos.
La aplicación de los principios de los TLC no permiten la superación de esa
estructura dependiente, por lo siguiente:
- La exigencia de igualdad de trato entre los países centrales y periféricos
no puede derivar más que en una acentuación de sus diferencias
estructurales. Es algo parecido al trato igualitario entre hombres y
mujeres, trato igual a agentes desiguales, sólo genera mayor desigualdad.
Trato igual a multinacionales y a grandes o micro y pequeña empresas
salvadoreñas sólo genera la quiebra de estas últimas.
- La atención preferente del TLC se orienta básicamente a la producción
de bienes industriales, quedando al margen del comercio internacional una
serie de productos primarios de los que dependen en gran medida los países
periféricos.
- Libre comercio en la práctica equivale a un cúmulo de libertades y
posibilidades para las multinacionales (bancos, seguros, etc. ).
- No se incluye cláusulas laborales.
- No se incluyen cláusulas ambientales.
- Los TLC presuponen que previamente se han concluido los procesos de
privatización, desregulación, y reducción del rol del Estado.
Un ejemplo es el TLCAN, el cual entre otras cosas
establece:
OBJETIVOS.
PARTES GENERALES
COMERCIO DE BIENES
BARRERAS TÉCNICAS AL COMERCIO
COMPRAS AL SECTOR PUBLCO
INVERSIÓN SERVICIOS Y ASUNTOS RELACIONADOS
PROPIEDAD INTELECTUAL
DISPOSICIONES ADMINISTRATIVAS INSTITUCIONALES
OTRAS DISPOSICIONES En el apartado referido al comercio de bienes, con relación
a la exportación e importación de textiles y vestidos establece: Anexo 300
TLCAN. SECCION IV. La parte importadora puede subir aranceles o restringir
importaciones si le afecta sus variables macroeconómicas. Es decir que la parte
importadora de textiles y vestido (léase Estados Unidos o Canadá) si pueden
poner restricciones si esto les afecta el empleo, los precios, u otras variables
macroeconómicas.
Con relación a los requisitos de desempeño de las empresas que inviertan en
otro país (léase las multinacionales) establece lo siguiente: ART.1106.CAP.XI
INVERSIÓN. REQUISITOS DE DESEMPEÑO. Que a pesar de no estar obligados a
cumplir requisitos de desempeño, no se les prohibe, si ellos lo tienen a bien,
realizar alguna capacitación laboral, transferencia tecnológica o incorporación
de contenido nacional a sus productos.
Como cláusula ambiental este Tratado contiene lo siguiente: 114. ART. SOBR
MEDIO AMBIENTE: no se debería estimular a que se dañe la salud humana o el
medio ambiente, si alguna de las partes presume que eso esta ocurriendo, las
partes deben hablarlo y aclararlo.
En lo referente a la solución de controversias, es bastante obvio que
cualquier controversia finalmente sería resuelta a favor de los demandados, ya
que estos contarían con los mejores expertos, y en todo caso es mínima la
posibilidad de presentar una demanda que, de acuerdo al tratado, se considere válida.
Este tratado no incluye un tratamiento al problema migratorio.
Este tratado no tiene ninguna consideración de los problemas o implicaciones
sociales derivadas de su aplicación.
Con la estructura misma del documento podemos ver claramente que no se debe
confundir un TLC con un plan de desarrollo. Adicionalmente queda claro que no es
que contenga nichos para nosotros, sino que debemos trabajar para abrir nuestros
espacios, o nichos.
Los tratados de libre comercio son una herramienta de la
política comercial de los países, la política comercial es parte
fundamental de la política económica la cual en teoría debe estar
sustentada en un análisis objetivo de la economía del país y en una idea,
diseño o modelo del tipo de país y del tipo de desarrollo económico que se
busca. En Centro América se pone como objetivo liberalizar el comercio,
insertarse en la economía mundial y no aparece por ningún lado como estos
objetivos contribuyen a alcanzar un desarrollo humano, equitativo y
sostenible. Y mucho menos aparecen respuestas a la necesidad de erradicar la
discriminación hacia las mujeres. Con estos tratados se busca generar un
impacto en la propia realidad económica, el supuesto que proponen los
promotores de estos tratados es que con su firma y aplicación la región
entrará a disfrutar de la posibilidad de vender al inmenso mercado
norteamericano, lo cual generaría ingresos a nuestro país, estimularía el
empleo, la producción y sería una alternativa para superar el subdesarrollo.
Sin embargo, si los TLC siguen la ruta que hasta hoy han traído, lo que
sucederá es que se incrementará la desigualdad entre países y la
desigualdad dentro de cada país. Más si tomamos en cuenta que nuestros países
son agroexportadores, se nos exige suprimir subsidios, mientras Estados Unidos
incluso ha incrementado recientemente los subsidios a sus productos
agropecuarios a fin de poder competir con precios bajos frente a nuestros
productos similares, esto ya ha traído graves consecuencias a nuestros países.En
el proceso económico, de producción, distribución, comercialización y
consumo de bienes y servicios, intervienen diferentes actores en cada una de
sus fases. Y es en todas estas fases que tendremos ganadores y perdedores, por
lo que una demanda básica para discutir contenido, reglamentaciones, y
tiempos de ejecución de un tratado de libre comercio, sería que estos
actores sean realmente tomados en cuenta.
En el caso de las mujeres, que en la región somos más de
la mitad de la población, y que somos el sector laboral que ha sido
incorporado a la industria maquilera, es obvio que, de no implementar algunas
políticas en el ámbito regional, nos veremos seriamente afectadas. En
principio podemos anticipar algunos resultados: el incremento de la pobreza y
el desempleo, hará incrementarse la carga doméstica que ya tenemos. La
oferta laboral femenina continuará siendo la maquila, que si bien genera
empleo, también nos vuelve trabajadoras descartables en todo sentido. Los TLC
implicarán la continuación de las medidas de desregulación de la economía
lo que ya nos ha hecho perder una serie de conquistas y aleja la posibilidad
de las conquistas de género propiamente dichas (ejemplo igual salario por
igual trabajo, maternidad sin riesgos, la obligatoriedad de guarderías en los
centros de trabajo, el acceso a la salud integral gratuita ) los TLC son
acompañados de la privatización de los activos del estado y de los servicios
básicos, los cuales con el TLC pueden perfectamente pasar a ser propiedad de
multinacionales, como ya ha ocurrido con los fondos de pensiones, en este
caso, el derecho a la salud integral para todas las mujeres se vuelve más difícil
de alcanzar si se privatizan los servicios de salud, la privatización y
apertura a la inversión de empresas multinacionales en áreas básicas como
energía eléctrica y agua están ya encareciendo y volviendo inaccesible
estos servicios básicos tan importante en nuestros hogares.
Indudablemente Centro América y el Caribe tienen que
buscar caminos para salir del subdesarrollo y el atraso en que se encuentran,
estos caminos incluyen no sólo una política comercial que amplíe nuestras
posibilidades de intercambio con el resto del mundo, requieren de una
estrategia integral al servicio de la cual se negocien convenios comerciales,
una estrategia integral de integración regional que permita abordar el
problema del desarrollo económico y social desde una óptica diferente, que
nos permita negociar con más fuerza, que permita homologar las políticas
sociales y mejorarlas, tomando en cuenta la precaria situación de la población
femenina, que permita acuerdos para defender los derechos laborales en los países
sin temor a que alguno ceda y vayan hacia ese país las inversiones, permitiría
valorar en conjunto los problemas ambientales y poner a los pueblos de la región
al frente de este proceso, cualquier tratado de libre comercio que no se base
en una estrategia regional con estas características será contraproducente
para los objetivos del desarrollo.
La región necesita una propuesta que considere como
estimular el desarrollo de los sectores productivos nacionales, que considere
como atender las necesidades de salud y educación, que considere como atraer
inversión productiva de largo plazo y lograr algún grado de transferencia
tecnológica, que considere como lograr la propia seguridad alimentaria , que
considere como mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos y como mejorar
la condición y posición de la mujer.
Esto sólo es posible si se trabaja un verdadero proyecto
de integración con la participación de todos los sectores, de tal manera que
puedan reflejarse lo más adecuadamente las diferentes problemáticas y
necesidades.
Para una participación justa en los procesos de integración
y en los Tratados de Libre Comercio es necesario:
- en primer lugar establecer como premisa básica el
respeto a los compromisos contraídos en la IV Conferencia Mundial de la Mujer
(Beijing 1995) y Beijing + 5 (New York 2000).
- Fortalecer prioritariamente el proceso de integración
regional como condición básica para cualquier inserción positiva en el
proceso de globalización: fortalecer y unificar las políticas fiscales,
arancelarias, laborales y sociales, tratando de mejorar estas últimas.
- Que las políticas, tratados y leyes aseguren que la mujer tenga la
protección de los derechos civiles, laborales, reproductivos, sexuales
y humanos.
- Impedir la privatización del agua y su venta a monopolios extranjeros
para que esta continúe siendo un bien público.
- Garantizar la creación de programas de capacitación laboral en
nuevas especialidades y en tecnología de punta para las mujeres
trabajadoras, de tal forma que su trabajo genere mayor valor agregado.
- Acceso de las mujeres a tecnología, crédito y propiedad para
iniciativas de micro y pequeñas empresas.
- Establecer claramente los requisitos de desempeño de las empresas
extranjeras, particularmente en lo referido a género, medio ambiente,
lo laboral y transferencia tecnológica.
- Salvaguardar la producción agropecuaria, como garantía de la
seguridad alimentaria, y como fuente de empleo para las mujeres y
hombres del sector rural.
- Adoptar propuestas únicas como países para que puedan tener más
posibilidades de éxito.
- Fortalecer la participación de los organismos comunitarios de la región
y de las redes de organizaciones sociales, especialmente de mujeres, en
el proceso de integración regional y en las negociaciones de tratados
con países extrarregionales.
Ciertamente esta no es una tarea fácil, más cuando la
región depende en grado sumo de las decisiones de los organismos financieros
internacionales, a los cuales les debe un porcentaje importante del PIB, y
cuando Estados Unidos busca salir de su recesión mediante la suscripción de
estos convenios, que en consecuencia no están diseñados sobre la base de un
diagnóstico objetivo de la realidad económica y social de la región y
nuestras necesidades.
Hasta el momento, a pesar de que ya hay importantes
elaboraciones teóricas, tratados internacionales y propuestas de políticas públicas,
las mujeres en general no hemos logrado incidir en los posicionamientos del
gobierno, ni de la sociedad civil, por ello sólo se refieren a nosotras como
víctimas de la situación a que se van a ver expuestos los hombres, obviando
que ya somos una gran parte de la población ocupada en las maquilas, en el
sector informal, que somos quienes mejor conocen el impacto de estas medidas a
nivel del consumo familiar y que no bastaría con hablar de los sectores
productivos y del empleo en general, sino de las productoras, las obreras y
las microempresarias y las amas de casa que nos seguimos ocupando casi de
forma exclusiva del trabajo doméstico y de cuidados, que tenemos condiciones
específicas que deberían reflejarse en una propuesta de desarrollo.
Lorena Peña.
rebeca_46@hotmail.com
Diputada del Parlamento Centroamericano
Enviado por Lorena Peña
Contactar mailto:rebeca_46@hotmail.com
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Publicado Saturday 6 de December de 2003
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