.Introducción
La globalización para muchos Nicaragüenses, sino para la inmensa mayoría,
continúa siendo una palabra de poca relevancia e importancia. Se ve como algo
lejano, como algo que no merece ni el tiempo ni el espacio para discutir, porque
antes que todo eso, están los problemas diarios de sobrevivencia, de garantía
de empleo y de ingreso. Mientras tanto, el tiempo pasa, el tren camina y no nos
percatamos que lo que está sucediendo en el mundo nos deja cada día más atrás,
y también con menos posibilidades de superar los niveles de pobreza del país.
Mientras por una parte en Europa se dice que el 31 de Diciembre de 1999,
desaparecen las fronteras en Europa, el Tratado de Libre Comercio avanza, los
siete tigres de Asia se preparan para conformar su propia alianza, también se
habla de la unificación de monedas. El avance es tan dramático que no nos
percatamos que ya existe la moneda común y esa es la electrónica. La práctica
señala que casi parecería que no hay necesidad de otra moneda. Conocemos casi
instantáneamente hoy cuantas Liras Italianas equivalen a una Korona Sueca, o
cuantos pesos mexicanos equivalen a un córdoba nicaragüense.
Se puede estar en Madrid, París, Hong Kong en una noche, y si se necesita
dinero para ir a cenar, el banco está cerrado, pero uno se va a un cajero automático,
y gracias a la computadora y a la rápida comunicación telefónica, en cosa de
segundos la persona accesa la cuenta de su banco ubicada a miles de kilómetros
de distancia, y en cosa de segundos tiene el efectivo en la moneda que lo desea.
GLOBALIZACION
Cumbre de cumbres
En el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, los poderosos polemizaron
sobre el impacto de la globalización
A FINALES DE ENERO DE cada año se dan cita en el pueblo suizo de Davos cerca
de 2.000 de las figuras más influyentes de la política, los negocios y la
academia a nivel mundial. Con los Alpes como telón de fondo y en medio de
extremas medidas de seguridad , estos personajes se reúnen durante seis días
en el Foro Económico Mundiala discutir los temas más importantes de la
actualidad política y económica y a trazar una especie de agenda mundial para
el futuro. Además de los invitados especiales --que este año incluyeron, entre
otros, a Nelson Mandela, Al Gore, al secretario general de las Naciones Unidas
Kofi Annan, Henry Kissinger, Bill Gates, Ted Turner y varios premios Nobel--,
cientos de empresarios de alrededor del mundo pagan más de 20.000 dólares
anuales para tener el privilegio de asistir al foro.
Este año, con las crisis de Asia y Brasil como contexto, el título del foro
fue 'Globalidad responsable: administrando el impacto de la globalización'. Las
sesiones giraron en torno de cómo balancear las oportunidades y beneficios que
ofrece la globalización económica en el largo plazo con los costos y traumas
que necesariamente genera en algunos grupos de la sociedad en el corto plazo. Y
también sobre cómo asegurarse de que la globalización contribuya a disminuir
la brecha entre países ricos y pobres. En general, la conclusión fue que la
globalización es irreversible por el creciente avance de la tecnología y la
mayor interdependencia entre los países, pero que el sistema en que se
desenvuelve debe ser reformado.
Críticas al sistema
Un debate candente en lo que refiere a globalización giró en torno a la
capacidad de la actual arquitectura financiera mundial y las entidades que la
componen --Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, etc.-- para manejar la
transición hacia una economía global. Una de las voces más enfáticas fue la
de Henry Kissinger, quien aseveró que la integración económica procede a
marcha forzada mientras que el sistema político y económico mundial sigue
funcionando con base en los paradigmas de la posguerra. Para Kissinger es
fundamental buscar esquemas más modernos y flexibles para supervisar la
creciente integración de las economías mundiales. Algunos participantes
incluso hicieron un llamado para limitar la libertad de los inversionistas. Según
el ministro de Finanzas de la India, Yashwant Sinha, "no nos podemos dar el
lujo de que una persona que aprieta un botón de su computador y genera flujos
de capital multimillonarios desestabilice nuestras econo-mías. Es fundamental
reemplazar el caos actual de flujos por un sistema más ordenado". George
Soros, uno de los especuladores más prominentes del planeta, por su parte, si
bien consideró que el problema no estaba del lado de los mercados sino de las
malas políticas de los países, pidió la creación de un nuevo fondo
multilateral para garantizar los préstamos internacionales y una supervisión más
cercana de las entidades crediticias.
La institución que más críticas recibió a lo largo del certamen fue el
FMI. Kissinger enjuició los remedios económicos que esta entidad recomienda
para los países en crisis al argumentar que "no es políticamente
tolerable recetar largos períodos de austeridad. Esto no ha funcionado en ningún
país, y en Indonesia produjo catástrofe política". Por su parte, el
economista Jeffrey Sachs, de la Universidad de Harvard, hizo tres
recomendaciones generales a los países afectados por la crisis financiera:
"Mantener tasas de cambio flexibles, limitar la entrada de grandes
cantidades de capitales de corto plazo y nunca pedir ayuda al FMI". Rudiger
Dornbusch, otro famoso economista de MIT, dijo que "los funcionarios del
FMI están manejando las crisis como amateurs" y fue más allá hasta
insinuar que han sido parcialmente responsables de que las crisis se den.
De su lado Stanley Fischer, director adjunto del Fondo, defendió los
paquetes de ayuda de esta institución a los países en crisis y citó la
recuperación de Corea del Sur y Tailandia, países donde las recomendaciones
del FMI fueron implementadas y desestimó la gravedad de la situación en el
Brasil al aducir que este país tiene un sistema financiero sólido. Solidaridad
global
Dos líderes de diferentes ramas de la actividad pública, el secretario de
las Naciones Unidas, Kofi Annan, y el empresario de los medios, Ted Turner,
pidieron más solidaridad de los más prósperos con los sectores menos
privilegiados del planeta. Annan anunció una novedosa propuesta de alianza de
las Naciones Unidas con el sector privado para mejorar la calidad de vida en los
países pobres, mientras que Turner, quien hace poco donó 1.000 millones de dólares
a este organismo, hizo un llamado a los empresarios del mundo a ser más
caritativos recordándoles que "no se pueden llevar su dinero consigo de
este mundo".
Otros temas que cautivaron a los asistentes fueron el del comercio electrónico
y la ingeniería genética. Bill Gates, Michael Dell, fundador de Dell Computer,
y Jeffrey Bezos, fundador de Amazon.com, y otros líderes del sector de alta
tecnología, proclamaron que Internet revolucionaría la manera de hacer
negocios en el mundo. Por su parte Craig Venter, líder del proyecto del Genoma
Humano, anunció que en pocos meses habrá terminado la identificación de todos
los genes de un ser humano, lo cual abrirá fronteras insospechadas en la
medicina.
Más allá de las polémicas surgidas en el foro, lo importante es que
algunas de las recomendaciones se lleven a la práctica, porque si no, la reacción
de algunos sectores contra la misma la pueden poner en jaque.
La Globalización no Tiene Banderas
En el mundo que se está conformando, la producción de muchos bienes
particularmente de consumo, están exigiendo que pequeñas unidades productivas
a nivel mundial se interaccionen. Hoy no hay un vehículo automotor que puede
reclamar una sola identidad. Las piezas de un vehículo, la están
manufacturando millares de pequeñas unidades diseminadas a lo largo del planeta
y por la vía de la comunicación, se logra integrar todo el esfuerzo individual
de pequeñas
empresas en un solo producto que al final es el vehículo que después vemos
en nuestras calles y carreteras.
La realidad es que el mundo se está moviendo vertiginosamente hacia un nuevo
esquema de relaciones económicas, hacia la formación de una gran alianza económica,
y eso es uno de los elementos torales de la globalización.
El Papel de las Pequeñas Naciones
Entre mayor es la economía mundial, más relevante es el papel que juegan
las pequeñas naciones. Una paradoja que parece absurda pero que es real. La
concreción de una gran economía mundial requiere eficiencia y utilización de
todos aquellos recursos que le dan a cada país individual sus ventajas
comparativas. Estos elementos se logran en las pequeñas unidades, y en las
pequeñas naciones, más que en los grandes consorcios y conglomerados. De este
hecho surge la ventana de oportunidad, donde los países, independientemente de
su tamaño, pueden con unidades productivas pequeñas y medianas introducirse a
todo el proceso de la globalización. El potencial de la pequeña nación se
centra en que al ser relativamente pequeña es más fácil lograr
especializaciones en pequeña escala, y al mismo tiempo se mantiene la identidad
de nación por sus relativa homogeneidad cultural.
El problema de la pequeña nación es que tiende a ser más frágil a los
vaivenes internacionales, particularmente si el país no se ha preparado y
continúa con un alto nivel de subdesarrollo de sus capacidades productivas.
Esta situación a su vez afecta el ritmo en que se mueve la misma globalización.
En otras palabras, entre mayor se hace la economía mundial, el papel de una
Nicaragua en el medio de las Américas, se convierte en algo muy importante. La
estabilidad económico-social con la que nos vean, determinará el grado de
contribución que nuestro país podrá hacer a esa globalización, pero además,
determinará los ritmos a los que el resto de nuestros vecinos podrán ellos
mismos integrarse a esta realidad.
Papel del Individuo en la Globalización
Globalización significa darle al individuo un papel protagónico. A escasos
años de concluir el segundo milenio, y el siglo XX, el estudio del más pequeño
sujeto económico, como es el empresario, se está convirtiendo en el centro
desde donde emerge el Big Bang de la economía global. Pero eso no se realiza sólo
por su propia dinámica, se necesitan políticas dirigidas que propicien el
desarrollo, en el marco de un sistema democrático y de agresiva capacitación
de las personas.
La promoción en Nicaragua de programas que faciliten el desarrollo de
capacidades gerenciales y empresariales de manera agresiva, así como, el
desarrollo de agresivos programas de capacitación y educación básica y técnica
son elementos centrales en este desafío.
En la globalización hay que comenzar a valorar la importancia y contribución
que debe de hacer el individuo empresario (a), el individuo trabajador(a) al
progreso y al impulso de un modelo de desarrollo interconectado.
Grandes compañías como la IBM, Phillips, y la GM, entre otras, se están
dividiendo y conformando Confederaciones de pequeñas unidades autónomas para
lograr niveles de flexibilidad suficiente a fin de adaptarse a los cambios que
les permita sobrevivir en el futuro. Si bien durante los ochenta privó el
concepto de las economías de escala que favorecía la formación de grandes
conglomerados, la experiencia actual está llevando al convencimiento que son
las unidades medianas y pequeñas las que garantizarán la sobrevivencia en el
futuro.
Algunos ejemplos son elocuentes de lo que se ha señalado anteriormente,
actualmente el 50% de las exportaciones de los EEUU lo generan empresas con un máximo
de 19 trabajadores; algo similar se observa en Alemania.
Sólo un 7% de las exportaciones de los países desarrollados lo generan
compañías con más de 500 trabajadores; 90% de la economía mundial, la
generan las pequeñas y medianas empresas. De ahí que las capacidades
empresariales individuales son las que están conformando la inmensa globalización
económica.
El Rol de la Mediana y Pequeña Empresa en la Globalización
Como lo demuestran las experiencias de ABB, AT&T, GE, Grand Metropolitan,
Coca-Cola, Beneton, Honda, Xerox, entre otras, es el desmontaje de grandes
estructuras y el desarrollo de pequeñas unidades autónomas que van demostrando
ser la pauta de la eficiencia para los nuevos tiempos. Comprender esta realidad
es muy importante para ubicar el rol de las medianas y pequeñas unidades
productivas en la economía nacional.
En tanto la economía mundial avanza en la búsqueda de mayores niveles de
integración horizontal, en esa medida los sujetos económicos retoman mayor
importancia, independientemente de su tamaño.
La Necesidad de Alianzas en la Globalización
La globalización obliga al desarrollo de capacidades para concretar alianzas
y ésto es de gran trascendencia en el mundo actual. Alianzas que significan
ganar mas músculos sin necesidad de crecer. Alianzas donde sin perder la
identidad individual de los que participan en un esfuerzo de esa naturaleza,
acuerdan integrarse y complementarse.
El Principio de alianzas es un elemento fundamental en la globalización,
ellas implican compromisos y confianza entre las partes para garantizar
cumplimientos entre ellas.
Desburocratización del Estado y una Mayor Transparencia
La globalización implica la desburocratización del Estado, de las unidades
económicas. Una metáfora para simplificar este concepto, es que los estados y
las empresas tienen que reducirse y simplificarse, sin perder la capacidad de
influencia en el sistema, así como ha sucedido en el movimiento desde las
grandes computadoras hacia las computadoras personales, y de ahí al trabajo en
redes como en la Internet de la comunicación.
El Balance de lo Local con lo Global
La Democracia y la revolución de las telecomunicaciones (que a la vez ha
diseminado qué es la democracia y le ha dado la urgencia de lo que ella
significa) ha traído una nueva dimensión al balance entre lo local y lo
universal. El localismo regresa, es cierto, pero la angustia que ocasionan su
regreso es hoy mayor cuando esta realidad se trata de reprimir1. La
democracia magnifica y multiplica la afirmación de lo local. El localismo
entendido como la creencia en la fidelidad a lo nuestro, a nuestra etnia, a
nuestro lenguaje, a nuestra cultura, nuestra política y nuestra religión.
Cuanto más se extiende el concepto de la democracia, mayor se hace el número
de países en el mundo. Mientras en las olimpíadas de Barcelona se presentaron
172 países a competir, para las Olimpíadas de Atlanta a realizarse en 1996, se
esperan representación de más de 200 países. En los dos últimos años únicamente
se han formado 25 nuevos países, incluyendo a Estonia, Latvia, Lituania,
Azerbijan, Kyrgztan, Tajikistan, Uzbekistan, Georgia, Andorra, Macedonia, entre
otros. Con la extraordinaria expansión de la democracia en el mundo, la gente
ve oportunidades para auto gobernarse. De allí que los gobiernos locales -que
directamente inciden en el marco dentro del cual los individuos se mueven- se va
convirtiendo en el pilar de la Democracia.
La Globalización es más que un simple Gran Mercado
No estamos diciendo que todos los países se van a dividir, pero el concepto
de territorio se irá haciendo cada vez menos significativo o más abstracto.
Vivimos en tiempos de grandes cambios. Entre ellas, están las formas
tradicionales de liderazgo. La globalización ocasiona una crisis de liderazgo.
Los nuevos métodos de comunicación que existen, como son la masividad del uso
de los radios, la televisión, las computadoras que se integran unas con otras,
etc., permiten una mayor cantidad de personas y agentes económicos y sociales
tengan acceso directamente a los hechos, de esta manera, el concepto de
representatividad comienza a trastocarse.
Parecería que ya no necesitamos tener gente en escena que harán juicios y
obtendrán y manejarán información por nosotros. Cada uno de nosotros se
siente informado y podemos vía t.v, radio, etc., estar tan informados como
aquellos que dicen representarnos. Esto causa una crisis; y de ahí que surge la
impresión de que los liderazgos basados en el concepto de exclusividad de la
información, va variando rápidamente.
Por años en muchos países, y más recientemente en el nuestro, hemos
elegido personas para que nos representen, para que expresen nuestra voz en
foros lejanos. Sea ésto en instituciones como asambleas legislativas, foros
internacionales, etc, los elegimos para que nos representen y después de cierto
tiempo juzgamos lo bien o mal que nos han representado. En la nueva realidad el
concepto de representatividad comienza a modificarse.
De manera que hoy no sólo los conceptos de las economías de escala están
cambiando, sino también el sistema de democracia representativa está entrando
rápidamente en un proceso de redimensionamiento.
Cada vez más cada ciudadano puede tener una democracia más directa y
eficiente. Es decir, hay como una tendencia hacia un sistema democrático de
libre mercado, no solo en el sentido económico sino también político. Hay una
tendencia hacia el desarrollo de votar, ejerciendo la democracia, no tanto para
elegir a quienes nos representen, sino para elegir las cosas que queremos o no.
Queremos un canal seco, si o no?, queremos que se pongan impuestos de venta para
garantizar un estado grande que se presta a la corrupción, si o no?. Esto es la
democracia directa, que crea la oportunidad para que todos puedan votar
directamente sobre las cosas que impactan en nuestras propias vidas.
Es decir, la globalización está conduciendo a un nuevo estadio de
desarrollo que sería una especie de democracia de libre mercado de ideas. Una
democracia jalada por el consumismo, que directamente resuelve los temas que le
interesan al individuo, y en donde el concepto de representatividad está
ciertamente siendo transformado. Un consumismo que expresa no sólo demandas
insatisfechas de artículos de lujo, sino también de todos los artículos que
requieren las personas del universo, aún para lograr tener una vida digna.
Basta recordar que más de las tres cuartas partes de la población de los países
en desarrollo viven en condiciones de pobreza.
El mundo al que Nicaragua se enfrenta, es uno de individuos y no tanto de
multinacionales apoderándose de nuestros países. Es un mundo de
auto-organización, mientras en el ámbito empresarial esto se traduce en más
autogestión.
El mundo de hoy en esta globalización está dirigido por juicios colectivos
y de acciones de individuos. Ya los países no deciden el valor de sus monedas,
son los individuos quienes lo hacen!.
En el pasado, la tasa de cambio y la tasa de interés, las decidían los
Estados y éstos imprimían la cantidad de monedas nacionales que deseaban. Hoy
más de 22,000 comerciantes de moneda, toman a diario frente a computadoras,
decisiones basadas en sus juicios individuales, deciden el valor de centenares
de monedas del mundo. En estas decisiones influyen la lectura que estos agentes
hacen de los riesgos y oportunidades que viven en su propia realidad; sobre el
juicio que cada quien hace del Estado en que se encuentra cada una de las economías
de cada Nación y de su viabilidad.
La forma de cómo miden los individuos el nivel de riesgo del país, es un
tema crucial en el contexto de la globalización. La Pregunta es, ¿Qué estamos
haciendo para reducir el riesgo para los nicaragüenses? ¿Cuál es el sistema
jurídico, y los mecanismos para su cumplimiento que debemos desarrollar para
garantizar la reducción de ese riesgo?. Con los actuales niveles de riesgo
Nicaragua no puede aspirar a resolver su problema de falta de desarrollo tecnológico.
Mucho menos enfrentar su problema de desempleo y pobreza en que viven millares
de familias.
Crisis Financiera
Asia oriental
Un análisis de la UNCTAD
La Secretaría de la UNCTAD preparó la siguiente nota de antecedentes en la
que se analizan temas y asuntos vitales de la crisis financiera de Asia
oriental. La nota fue publicada a fines de enero de 1998.
1. ¿En qué medida la crisis financiera de Asia oriental difiere de otras
crisis anteriores?
Esta es quizás la crisis financiera más grave desde el colapso del sistema
de Bretton Woods a principios de la década del 70, tanto en términos de su
alcance como de sus efectos. Su impacto es mucho más global que el de las
crisis financieras de las últimas dos o tres décadas, incluidas las de América
Latina. Hoy en día, la integración financiera mundial se ha infiltrado y
expandido mucho más, y los países de Asia oriental tienen una participación
mucho mayor en el comercio y la producción mundial. Por primera vez una crisis
financiera originada en el Sur ha tenido un profundo impacto en los mercados de
capitales del Norte. También se espera que provoque una caída significativa
del crecimiento mundial.
2. ¿Cuáles son las raíces de la crisis?
Si bien hubo distintos factores que influyeron en los países de la región,
un rasgo común es que la crisis se originó en el sector privado y adoptó la
forma de un gran descalabro del mercado. Hay dos maneras posibles de definirla:
el sector privado pidió demasiados préstamos al extranjero, o bien, los
mercados financieros internacionales concedieron demasiados préstamos al sector
privado asiático.
En cualquier caso, como lo señaló Alan Greenspan, presidente del Directorio
de la Reserva Federal de Estados Unidos, es obvio que en estas economías entró
más dinero para invertir de lo que podía emplearse rentablemente con un riesgo
moderado. Por tanto, los mercados financieros libres no lograron hacer una
distribución global óptima de capital. Hubo un episodio similar en el cono sur
de América a fines de los 70 y principios de los 80. Se le permitió al sector
privado el acceso irrestricto al financiamiento externo en la creencia de que,
para las empresas privadas, la diferencia entre deuda interna y externa no era
significativa ya que se esperaba que evaluaran cuidadosamente los costos y
beneficios de los cuales dependía su supervivencia. El resultado fue un
sobreendeudamiento privado y una crisis de la deuda, que exigió que se hiciera
una subvención del servicio de la deuda a través de tipos de cambio
preferenciales y eventualmente la nacionalización de la deuda externa privada y
una socialización de facto del sistema bancario.
3. ¿Qué papel cumplieron los gobiernos en la crisis?
Tal vez pueda culparse a los gobiernos por no prevenir el quiebre del
mercado. Pero, qué podrían haber hecho, es una pregunta complicada. Según una
opinión, el problema no es la liberalización en sí sino la ausencia de una
regulación y supervisión prudente y efectiva del sistema bancario. No cabe
duda de que la aplicación de límites prudentes al préstamo bancario,
requisitos de suficiencia de capital y condiciones de contrapartida monetaria
para activos y pasivos puede ayudar a impedir que los bancos tomen riesgos
excesivos, restringiendo con ello los efectos adversos de fallas generalizadas.
No obstante, no es fácil impedir la expansión del crédito interno cuando los
ingresos de capital conducen a una rápida expansión de la liquidez. En tanto
los influjos de capital y la expansión de la liquidez no sean controlados, el
préstamo se esparcirá del financiamiento de inversiones productivas y seguras
a activos especulativos y riesgosos. Esto, a su vez, eleva los valores
colaterales de los activos financiados por dicho préstamo, alentando así la
creencia en la firmeza de esos valores.
Ese proceso ocurrió no sólo en Asia sino también en México a principios
de los 90 y en Estados Unidos en los 80. En este proceso, como el auge de las
inversiones continúa, el crecimiento sigue firme y la balanza externa se
deteriora. Pero finalmente los préstamos se tornan impagables y los bancos se
debilitan. El deterioro de la balanza externa y el debilitamiento del sector
financiero son dos caras del mismo proceso de ingresos excesivos de capital. El
problema básico es la ausencia de instrumentos para restringir los ingresos de
capital y contener su impacto sobre las condiciones macroeconómicas y
monetarias.
Es difícil controlar este proceso exclusivamente a través de
reglamentaciones bancarias prudentes. En todo caso, esas reglamentaciones no
impiden el sobreendeudamiento de agentes privados no bancarios por préstamos
pedidos en el exterior. Eso no siempre se percibe, aún cuando en Asia oriental
una parte importante de los préstamos pedidos por privados a los bancos
internacionales es a través de empresas no bancarias: un tercio en Corea del
Sur, aproximadamente un 60 por ciento en Malasia y Tailandia, e incluso más en
Indonesia. Tampoco los mercados financieros internacionales imponen el tipo de
disciplina correcta a los prestatarios privados de los países en desarrollo.
Muy a menudo se manifiestan con conductas uniformizadas y cíclicas tanto para
dar como para recortar préstamos. Las reverberaciones globales de carácter
explosivo de las finanzas son agravadas por la mayor integración de los
mercados y la creciente movilidad del capital. Es por eso que los gobiernos
necesitan estar preparados para utilizar una amplia gama de instrumentos políticos,
incluso -aunque no exclusivamente- reglamentaciones por razones de prudencia.
4. ¿Cuál es el papel de los factores externos?
Aparte de la reacción sobredimensionada de los mercados financieros tanto en
materia de préstamos como en la exigencia de reembolso de los mismos, dos
factores parecen haber desempeñado un papel preponderante. Primero, la
apreciación del dólar provocó la apreciación de las monedas de la región en
la medida que estaban equiparadas a aquél. La división regional de trabajo en
Asia oriental (en el contexto del llamado proceso de vuelo de ganso) presupone
un modelo de tipos cambiarios estable y esto puede ser una razón importante del
por qué los países individualmente no estaban dispuestos a devaluar con relación
al dólar y, por tanto, con relación a otras monedas. Segundo, en los mercados
se ha creado una superabundancia de varias manufacturas producidas en la región,
tales como productos electrónicos, que conducen a una brusca rebaja de sus
precios. Se puso énfasis en sobreinvertir en algunos sectores, pero dicha
sobreinversión también refleja una demanda global lenta, un fenómeno sobre el
cual la UNCTAD ha estado advirtiendo constantemente en los últimos años, en
oposición a la complacencia generalizada sobre el crecimiento de la economía
mundial. En todo caso, hace menos de 10 años se hablaba mucho de la falta de
ahorro en la economía global. Ahora, sin embargo, el estribillo cambió y el
nuevo culpable es la excesiva inversión global en una época en la que el
desempleo del Norte va en aumento y la pobreza del Sur permanece incólume.
5. ¿Podría haberse anticipado la crisis?
La inestabilidad financiera se ha convertido en un rasgo sistémico de la
economía mundial y ha sido bastante frecuente desde principios de la década
anterior.
Consecuentemente, dicha inestabilidad es un tema recurrente de nuestro
Informe anual sobre Comercio y Desarrollo. En 1990 argumentamos que el enfoque
de liberalización de las finanzas pondría graves presiones a las relaciones
internacionales entre deudores y acreedores, y a los pagos y acuerdos cambiarios
internacionales. Advertimos que si bien hasta ese entonces las alteraciones de
los mercados financieros habían sido contenidas, "en la medida en que el
sistema monetario y financiero internacional permanezca estructuralmente
vulnerable, seguirá habiendo potencial para una crisis extremadamente
costosa". Desde entonces, la economía mundial ha presenciado posteriores
embates de inestabilidad financiera, incluso la deflación de la deuda en
algunos de los principales países industrializados, una crisis monetaria en
Europa, una crisis financiera en América Latina y ahora la crisis de Asia
oriental.
A principios de los 90, la Secretaría de la UNCTAD estaba entre la minoría
que persistentemente expresaba dudas sobre la sustentabilidad de la posición
financiera externa de México. Con respecto al sudeste asiático, en el Informe
sobre Comercio y Desarrollo de 1996 se advertía que el crecimiento de la región
se apoyaba desmedidamente en recursos extranjeros, y que esas economías sufrirían
pérdida de competitividad y eran altamente vulnerables a las interrupciones de
los ingresos de capital. Volveremos a este tema en nuestro Informe de 1998, que
será publicado en setiembre, con un detallado análisis de las causas y efectos
de la crisis, la respuesta política y sus consecuencias en el ámbito mundial,
así como las acciones necesarias a escala nacional y mundial para evitar tales
crisis.
6. ¿Cómo debería evaluarse la respuesta política internacional?
El manejo de una crisis de este tipo plantea un complejo desafío político.
En efecto, entre los economistas de la corriente dominante ha surgido una gran
discrepancia sobre la conveniencia del usual "paquete" político que
comprende, entre otras cosas, austeridad fiscal y restricción monetaria.
Una gran preocupación es que esto pueda llevar a las economías a una
profunda recesión. Hasta ahora se ha demostrado que es difícil restaurar la
seguridad y la estabilidad de los mercados monetarios. Todavía falta encontrar
la forma de impedir que se desvirtúen las respuestas positivas a los últimos
vaivenes de los tipos cambiarios por efecto de las elevadas tasas de interés a
los sectores bancarios y la capacidad de las empresas de cumplir sus
obligaciones financieras. La retracción del crédito parece ser tan profunda
que, a pesar de la existencia de tipos de cambio favorables, las empresas no están
en condiciones de exportar, ya que se les ha retaceado acceso al crédito
comercial. Así, gran parte de la mejoría de las balanzas de cuenta corriente
de Corea del Sur y de Tailandia hasta ahora parece haber sido por la reducción
de las importaciones, más que por la expansión de las exportaciones. En el
largo plazo, no obstante, el aumento de las exportaciones debería responder en
gran medida al exigido ajuste externo.
7. ¿Qué hay que hacer?
Un ajuste positivo con respecto a la crisis debería incluir varios
elementos. Primero, los préstamos deberían ser renovados y reprogramados para
que los países afectados puedan pagarlos con los ingresos de las exportaciones
futuras y no a través de crecientes préstamos externos a tasas leoninas. Esto
debería combinarse con la disposición de la liquidez externa a apoyar el tipo
cambiario y permitir la búsqueda de una política monetaria más flexible
mientras se reestructura el sector financiero. Al respecto, hay lecciones
importantes a aprender de la respuesta política del Directorio de la Reserva
Federal de Estados Unidos a la deflación de la deuda de principios de los 90,
una respuesta que desempeñó un papel importante en la medida que permitió una
de las recuperaciones más prolongadas del país, que siguió a una de sus
recesiones de posguerra más profundas.
Por último, es necesario aumentar el crecimiento mundial para ofrecer
mercados en los que los países asiáticos puedan ganar las divisas necesarias
para saldar su deuda en divisas. Así, un componente importante de la solución
es eliminar la tendencia deflacionaria de las políticas macroeconómicas en los
sectores del mundo desarrollado con grandes excedentes comerciales. Hasta que
los países superavitarios no inicien un crecimiento interno dirigido a la
demanda y reduzcan sus excedentes externos, la economía mundial seguirá
vulnerable al riesgo de la inestabilidad financiera y la recesión, y la crisis
del sudeste asiático seguirá contribuyendo a la caída del crecimiento mundial
y a las fricciones comerciales.
8. ¿La crisis financiera impregnará el crecimiento económico mundial?
En vísperas de la crisis la economía mundial tenía un gran desequilibrio:
prácticamente todos los grandes países industrializados -salvo Estados Unidos-
esperaban un crecimiento más rápido en función del aumento de las
exportaciones. Los países superavitarios (Europa y Japón) emplearon políticas
fiscales restrictivas e intentaron aumentar sus excedentes de exportación para
preservar el crecimiento. Con las marcadas excepciones de China y Taiwán, las
economías de rápido crecimiento de Asia oriental contribuyeron en gran medida
a la demanda mundial, incursionando en grandes déficits financiados por
ingresos de capital privado.
Tal vez la única contribución positiva de la crisis de Asia oriental sea
que detuvo la tendencia hacia una restricción monetaria y un aumento de las
tasas de interés en Estados Unidos y Europa, impidiendo con ello que se ahonde
aún más la disparidad deflacionaria mundial. Mitigó la preocupación de los
bancos centrales sobre el riesgo de la inflación, que llevó a Alan Greenspan a
hablar de deflación. Japón también fue alentado a tomar medidas para lograr
una reflación de su economía, mitigando a la vez el rezago de la actividad
resultante de la debilidad de su sector bancario. No obstante, la crisis de Asia
oriental todavía seguirá traduciéndose en un crecimiento más lento de la
demanda y la producción mundial. Esto ha sido reconocido por el Fondo Monetario
Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OCDE), que han revisado -a la baja- sus estimaciones de crecimiento.
9. ¿La crisis asiática afectará el proyecto de la Unión Monetaria
Europea?
La crisis asiática podría plantear un problema adicional a la Unión
Monetaria Europea (UMA). Varios observadores señalaron que la desincronización
de los ciclos entre los países participantes, junto con las restricciones a las
políticas presupuestales de cada país y la ausencia de un fuerte centro fiscal
en Estados Unidos, puede provocar fricciones con relación a una tasa de interés
común y a las políticas cambiarias, en especial en la medida que las
condiciones iniciales con respecto a los pagos externos y los mercados laborales
difieren mucho. Esas fricciones también son posibles cuando la comunidad de la
UMA recibe conmociones externas asimétricas que requieren diferentes respuestas
en materia de política monetaria para los diferentes participantes. Al
respecto, la coincidencia de la crisis asiática con el lanzamiento de la UMA
podría llegar a ser un motivo de preocupación serio.
10. ¿Cómo afectará la crisis a otras regiones en desarrollo?
Hay tres canales de influencia. Primero, el contagio y la fuga de capitales:
no hemos presenciado mucho de eso hasta ahora, pero no puede descartarse.
Segundo, se espera que la crisis influya en las políticas de otros países en
desarrollo con grandes déficits externos. Puede haber una tendencia a reducir
sus importaciones y déficits externos para disminuir su vulnerabilidad ante una
interrupción de las corrientes de capital. Esto sucedió después de la crisis
mexicana cuando, por ejemplo, Brasil intentó reducir sus déficits externos a
pesar de los continuados ingresos de capital. Esto ciertamente sería
deflacionario para los países afectados y para la economía mundial. Por último,
otras regiones en desarrollo se verían afectadas negativamente por variaciones
en los tipos cambiarios. Dada su sensibilidad a las presiones inflacionarias,
los países latinoamericanos y de Europa Central y Oriental, tal vez no puedan
ajustar sus tipos cambiarios para recuperar su competitividad en los mercados
mundiales.
11. ¿Hay peligro de devaluaciones competitivas?
Esta fue una gran preocupación para los arquitectos del sistema de Bretton
Woods, y esa preocupación aumentó después del colapso del sistema a
principios de los 70. No obstante, retrocedió cuando la inflación se convirtió
en el mayor problema. Debido a las consecuencias sobre la estabilidad de los
precios, los países no estuvieron dispuestos a utilizar sus tipos cambiarios
para exportar desempleo. La amenaza de devaluaciones competitivas es mucho más
grave que nunca, porque el peligro ahora es la deflación, no la inflación,
como lo señalamos en el Informe sobre Comercio y Desarrollo de 1995. Hubo
ciertos signos durante la crisis monetaria de Europa hace unos años, cuando
algunos países se salieron de la UME y devaluaron para importar alguna demanda.
Si la crisis profundiza la deflación mundial tal vez ocurran más cosas de ese
tipo. Es por eso que es importante tener políticas de expansión en los países
con superávit externo.
12. ¿Esta es una situación que pueda tentar a los países industrializados
a proteger sus mercados?
La UNCTAD siempre sostuvo que la inestabilidad monetaria y financiera
internacional es el principal enemigo del libre comercio. Por cierto, un aumento
del desequilibrio comercial y una disminución del crecimiento servirán de
abono a los sentimientos proteccionistas y tales presiones podrían
intensificarse, tanto en los países con crecimiento lento y alto desempleo como
en aquéllos con grandes déficits comerciales. Además, esas presiones podrían
tener éxito si los países superavitarios no persiguieran políticas macroeconómicas
expansionistas cuando los países en desarrollo comiencen a reducir su déficit
comercial.
13. ¿La crisis constituye un revés para el proceso de globalización?
Hay ciertos indicios en ese sentido. Varios observadores han sostenido desde
hace tiempo que no es posible hablar de un "sistema" monetario y
financiero internacional en la forma en la cual nos referimos al sistema de
comercio. En efecto, existe un vacío con relación al gobierno global de las
finanzas. La crisis financiera de Asia oriental aumentó la conciencia sobre la
necesidad de una mayor administración del dinero y las finanzas internacionales
para impedir que vuelvan a ocurrir crisis similares. La comunidad internacional
indudablemente se verá forzada a pensar si los actuales acuerdos relativos a
los pagos y finanzas internacionales son compatibles o no con la estabilidad y
el crecimiento.
14. ¿Cuáles son los temas?
El problema principal es que, aún cuando los mercados financieros están
mucho más integrados que los mercados de productos y el capital es mucho más móvil
que otros factores de producción, no hay un gobierno global de las
transacciones financieras internacionales análogo al que existe en el sector
del comercio. Además, los actuales acuerdos internacionales no sólo son
inadecuados sino también asimétricos; están diseñados para disciplinar a los
prestatarios, más que a regular a los prestamistas. Esto está en marcado
contraste con la forma en que están diseñados los sistemas financieros
nacionales. Además, los acuerdos internacionales están concebidos más para
administrar las crisis que para prevenirlas. Y las medidas para prevenir las
crisis bancarias internacionales tienden a ser a expensas de los niveles de
vida, la estabilidad y el desarrollo de los países en desarrollo deudores.
Segundo, con la mayor integración financiera, el impacto global de las políticas
de las tasas de interés y los tipos de cambio han crecido en importancia. Esto
se cumple no sólo para los principales países industrializados sino también
para varios países en desarrollo en los cuales las políticas han demostrado
tener graves repercusiones regionales o globales. No hay una supervisión
efectiva en estas regiones y no hay forma de impedir políticas de
"empobrecer al vecino" que afectan variables monetarias y financieras
claves. Además, no hay un mecanismo para la solución de diferencias relativo a
políticas macroeconómicas y financieras, tal como existe para las políticas
comerciales. Si un país aumenta los aranceles a las importaciones de automóviles
de su vecino, éste puede acudir a la Organización Mundial de Comercio (OMC) y
quejarse, pero no existe ningún foro en el que un país pueda hacer reclamos análogos
sobre un aumento de las tasas de interés de un país poderoso y un aumento
consiguiente de su carga de la deuda, o sobre una devaluación que tiene el
mismo efecto sobre sus exportaciones, como el aumento de los aranceles.
Tercero, no hay acuerdos efectivos, de tipo normativo y adecuadamente
financiados para la provisión de liquidez por un prestamista internacional de
último recurso. Por último, existe la necesidad de un sistema de
reestructuraciones financieras ordenadas basadas en normas y procedimientos de
quiebra que gobiernen las relaciones internacionales entre deudores y
acreedores. Vale la pena considerar varias propuestas para cubrir esos vacíos.
La comunidad internacional debe dirigir su atención a estos temas como parte de
los esfuerzos por mejorar el gobierno de las finanzas internacionales.
BANCA | ALIANZA
Tres bancos japoneses se unen para crear el mayor grupo mundial
Los bancos Dai-Ichi Kangyo, Fuji y el Banco Industrial de Japón (IBJ) han
entrado en la última fase de de las negociaciones para crear una alianza con la
que crearán el mayor holding bancario del mundo. Esta alianza manejará unos
activos de 141 billones de yenes (unos 1,2 billones de dólares), por delante de
los de otros grupos como el banco Deutsche y del Tokyo-Mitsubishi, el mayor de
los japoneses hasta ahora.
GLOBALIZACION EUROPA
TRIBUNA. EL FUTURO DEL SINDICALISMO
IGNACIO FERNANDEZ TOXO
¿Quién gobierna la globalizacion?
Las centrales sindicales deben gobernar la globalización en lugar de «nacionalizar»
sus actitudes. Esta es la tesis que defiende el autor de este artículo, para
quien la Confederación Europea de Sindicatos es el instrumento adecuado para
asegurar la cohesión.
«El modelo social europeo está puesto en cuestión en este fin de siglo.
Sus detractores políticos lo acusan de ser esclerótico, ineficaz y,
principalmente, responsable del paro elevado que conoce Europa». De esta manera
comienza el borrador de la Resolución general sobre la política sindical, a
debatir en el congreso de la Confederación Europea de Sindicatos que tendrá
lugar en Helsinki, en junio de 1999.
Alcanzados los objetivos de convergencia por la mayoría de los países
integrantes de la UE, el movimiento sindical europeo se encuentra en una
encrucijada. Tiene ante sí dos vías alternativas: la que conduce a una suerte
de nacionalización del discurso sindical o aquella otra que se deriva de la
apuesta por la construcción de un discurso europeo, para actuar sindicalmente,
con los instrumentos adecuados en el marco de la UE y, desde ahí, gobernar la
globalización.
Dado que entiendo que la primera alternativa discurre por una vía muerta,
creo que no merece comentario alguno. Si, por el contrario, entiendo que la
reflexión sindical debe realizarse a partir de optar por la segunda
alternativa.
El congreso de la CES debería suponer la consolidación de ésta como un
sindicato que, además de coordinar a las organizaciones nacionales, integre más
a éstas y vincule orgánicamente a las federaciones sectoriales.
La clave es la cesión de soberanía, es decir, qué aspectos de la actividad
sindical, hoy gestionados por los sindicatos de cada país, pasan a serlo por la
CES y sus organizaciones sectoriales.
Entre la Cumbre de Maastricht, en la que se reforma el Tratado y se da un
impulso definitivo a la Unión Monetaria, y la Cumbre de Luxemburgo, monográfica
en torno al empleo, en la UE se ha configurado un nuevo escenario político.
La mayor parte del recorrido hacia la consecución de los
objetivos de convergencia ha estado dirigido por mayorías conservadoras, y en
los países que no, como el caso español, por partidos socialdemócratas. Unos
y otros en plena ofensiva neoliberal, han compartido los grandes objetivos.
Era inevitable el conflicto social y éste se produjo. No fue
un choque entre lo viejo -un movimiento sindical conservador, celoso porque se
mantuvieran los privilegios de sus afiliados, como afirmaban los propagandistas
del pensamiento único- y lo nuevo, que con el fin de las ideologías y el
impulso de la globalización poco menos que de la mano exclusiva del libre
mercado llevaría a Europa al paraíso... estadounidense.
El choque se produjo porque en el origen del diseño estaban
ausentes los ciudadanos -déficit democrático y déficit social- lo que llevó
a que en medio de fuertes tensiones muchos de ellos diesen, poco menos que la
espalda al proyecto y creciesen las tendencias al refugio en discursos
nacionalistas.
Recuperada la mayoría por la izquierda en buena parte de los
países de la UE -España parece condenada a marchar siempre a contramano del
ciclo político europeo-, teóricamente será más factible desarrollar políticas
más favorables a los objetivos sindicales. El Congreso de la CES y las
reflexiones de los sindicatos nacionales, en mi opinión, han de partir de la
consideración de estos elementos:
a) Irreversibilidad de los efectos de la globalización
en cuanto al cambio en el modelo de producción.
b) La redefinición del modelo social europeo, partiendo
de considerar la estrecha vinculación entre democracia política y sistemas
de protección social.
c) La imposibilidad de responder a las dos reflexiones
anteriores con los actuales instrumentos sindicales.
Como afirmábamos en el sexto Congreso de CCOO, «la izquierda ha aspirado y
debe seguir aspirando a la construcción de una Europa política que embride a
la Europa mercado, para que la potencialidad de generación de riqueza» (...)
«se convierta en potencialidad de desarrollo de los individuos y los pueblos».
En el plano laboral, esto hoy se concreta en la extensión, vía
homogeneización, de los derechos de participación sindical en la empresa. Por
lo que resulta lamentable que haya sido el Gobierno español, asumiendo el papel
que antes jugaban los gobiernos conservadores británicos, quien haya bloqueado
la aprobación de la Ley de Sociedades Anónimas, impidiendo una mayor
democratización en las relaciones industriales.
El sindicalismo europeo y el español, en particular, tiene ante sí el reto
del cogobierno de los cambios en la organización del trabajo, a partir del
reforzamiento de la negociación colectiva y una presencia más activa del
sindicato en los centros de trabajo.
Esto, que los sindicatos alemanes y, especialmente el IG-Metall, han
aprendido hace muchos años, es imprescindible si no queremos que el cambio
tecnológico, asociado a la carrera por las cuotas de mercado, termine
consolidando, de forma estructural, altísimas tasas de paro y arrumbando a las
organizaciones de los trabajadores, en el cuarto de los tratos e
individualizando la relación entre el capital y el trabajador.
Ignacio Fernández Toxo es secretario general de la Federación Minerometalúrgica
de CCOO
AMÉRICA LATINA:saliéndose del orden.
Federico García Morales
El continente latinoamericano ha manifestado históricamente cierto grado de
homogeneidad en el surgimiento de las demandas de masas. Hoy asistimos a la
inflación de una poderosa onda que se cimbra, a veces con estallidos de oleajes
.Metáforas aparte, en una mayoría de países puede detectarse el ocaso de una
operación política que había estado impulsando una marcha algo carneril hacia
el "nuevo orden", pastoreados por esa fauna de mamíferos
invertebrados que han estado luciendo hasta ahora como capataces del FMI y del
Banco Mundial..
Hay toda una constelación de duros hechos que no pueden desestimarse al
juzgar la situación del continente. Enumeremos los puntos altos: Los que tienen
que ver con el mantenimiento y la propaganda del modelo : las economías de
Argentina, Brasil, Chile y México dejan mucho que desear. Bruscamente el
crecimiento se ha congelado en Chile y en Argentina;el plan real se derrumbó en
Brasil; en México el endeudamiento y la crisis bancaria aseguran la llegada de
momentos muy difíciles. El continente latinoamericano ha manifestado históricamente
cierto grado de homogeneidad en el surgimiento de las demandas de masas. Hoy
asistimos a la inflación de una poderosa onda que se cimbra, a veces con
estallidos de oleajes .Metáforas aparte, en una mayoría de países puede
detectarse el ocaso de una operación política que había estado impulsando una
marcha algo carneril hacia el "nuevo orden", pastoreados por esa fauna
de mamíferos invertebrados que han estado luciendo hasta ahora como capataces
del FMI y del Banco Mundial..
Hay toda una constelación de duros hechos que no pueden desestimarse al
juzgar la situación del continente. Enumeremos los puntos altos: Los que tienen
que ver con el mantenimiento y la propaganda del modelo : las economías de
Argentina, Brasil, Chile y México dejan mucho que desear. Bruscamente el
crecimiento se ha congelado en Chile y en Argentina;el plan real se derrumbó en
Brasil; en México el endeudamiento y la crisis bancaria aseguran la llegada de
momentos muy difíciles.
En otros países, como Venezuela, Colombia , Ecuador y Perú se experimentan
situaciones de profunda agitación política y social, el derrumbe cierto de la
vieja institucionalidad y hasta situaciones de guerra civil. Es decir, hay
condiciones económicas, sociales y políticas en todo el continente que dan su
contribución a esta "subida de marea".
Es indudable que el factor general que pesa sobre todo el continente, es la
fuerte presión que sigue ejerciendo la crisis mundial en curso, que ha generado
problemas de ingreso, derrumbes de lineas comerciales, cierre de
industrias,crisis agraria, cesantía, encarecimiento del costo de la vida,
devaluaciones, incapacidades de pago.En Chile, el alabado "crecimiento
hacia afuera" y su corte de privatizaciones ha venido a encallar en una
baja sustantiva y ya sostenida del PIB a puntos inadmisibles para la operación
del modelo. La "apertura de puertas" al capital internacional, ha
significado en este último año un montaje de facilidades para la salida de
capitales.
También en el terreno económico se ha dejado notar el efecto de las
privatizaciones masivas a lo largo de toda la década anterior, que ha
restringido la capacidad de intervención del estado como fuerza reguladora..
Pero lo que ha afectado de manera más clara a las sociedades latinoamericanas
ha sido el crecimiento de los índices de pauperización, las fuertes rebajas
salariales, el crecimiento del desempleo., y el crecimiemnto de la corrupción a
la sombra del enriquecimiento salvaje.
Un lugar casi predilecto en la noticia, para anotar la fuerza disruptiva de
este estrato de problemas, ha sido Ecuador, donde el descontento social ha
originado una inmensa depresión en las capacidades de maniobra de diferentes
gobiernos.
La hegemonía del capital internacional, en el comando en esta región y,
particularmente del Gobierno de los EEUU, se ve hoy afectada por la ruptura que
comienza a experimentar la costra política aliada en el continente
latinoamericano,
Ya quedó en los suelos el circo DemocristianoCOPEI) y Acción democrática,
en Venezuela, en donde en el colapso del aparataje institucional irrumpen
fuerzas nuevas que tratan de encontrar alguna alternativa. En México, se revela
una fuerte incapacidad del partido oficial institucional para conducir el
tradicionalmente delicado problema de la sucesión, y ve aterrorizado el montaje
de una oposición unificada ante la cual no tiene capacidades de resistencia.
Ante el alud que alli se viene, la consigna que va a dominar puede ser la típica
de los barcos que naufragan "sálvese quien pueda". El cambio político,
en un país en donde tan mansamente--por razones autoritarias--se aceptó el decálogo
neoliberal, seguramente tendrá otras consecuencias.
En varios países la política se encajona ya hacia elecciones para la
renovación del ejecutivo. La fórmula reeleccionista estabilizadora, ya no es
posible ni en Argentina ni en Perú. Con lo que dos sustentadores del saqueo
trasnacionalizante, Menem y Fujimori caminan al olvido. En el caso del último,
no se descuenta que intente todavía algo como la sombra de un golpe de estado.
(No hay que olvidar de nuevo se han manifestado inquietudes militares en algunos
países: ej. Honduras). En México, como todo parece indicar, es ya muy difícil
que no se establezca un pacto o alianza de fuerzas de oposición, que de acuerdo
a encuestas podría obtener el 70 % de la votación
En Chile, en apariencia la Concertación podría retener el poder con su
candidato Ricardo Lagos, pero en el tiempo que viene esa posibilidad continuista
puede verse afectada por la crisis económica, que golpea fuertemente al
gobierno, y por la tendencia de la población a reagruparse en los tercios
tradicionales. La unión programática entre la derecha y la concertación, que
había manejado las cosas hasta ahora, tiene el sazón del tiempo para
experimentar una ruptura. En ese país, que vivió el trauma de casi dos décadas
de dictadura, y en donde hay reclamos muy vivos de democratización y de reversión
del modelo, la fórmula del compromiso concertacionista, de amplio fondo
conservador, pudiera ya no ser viable, pero si un pacto de fuerzas de
centro-izquierda. El riesgo mayor en Chile lo constituye esa leve posibilidad de
un triunfo muy estrecho de la Derecha .Y hay que pensar que conspira contra las
posibilidades de Lagos la fuerte presencia que han asumido en su comando los más
desprestigiados dirigentes de un pasado con demasiados compromisos con "el
nuevo orden"..
Sin embargo es en Colombia en donde se ha producido ya el estallido de esta
onda en lo que ya constituye una guerra civil, en la forma de un extenso
levantamiento en contra del gobierno oligárquico. Las FARC han estado activas
también en el frente diplomático solicitando su reconocimiento como
insurgentes y advirtiendo sobre las intenciones de EEUU de intervenir en el país.
La situación colombiana puede efectivamente arrastrar una desatinada intervención
militar de parte de los EEUU, una intervención que no será admitida, que será
resistida por la conciencia latinoamericana, que inevitablemente en esas
circunstancias cerrará filas en torno a las FARC. Y se constituirá en un nuevo
ingrediente que se agregará a la radicalización de la situación en toda la
región
OBSERECO, 03/01/96, NICARAGUA ANTE LA GLOBALIZACION
El Observador Económico
País/Country: Nicaragua
Publicación de la Fundación Internacional para el Desafío Económico
Global (FIDEG), Managua, Nicaragua Autor/Author: Alejandro E. Martínez Cuenca
Número/Number: 51
Frecuencia/Frequency: Mensual/Monthly
Fecha/Date: 03/01/96
CONCLUSION
La globalización es una realidad ineludible para países como el nuestro.
Queda un gran esfuerzo interno por hacer para entrar en el concierto de la
globalización.
La globalización tiene que ver con la tendencia del desplazamiento del poder
desde el Estado hacia las personas. La comunicación horizontal contra la
comunicación vertical, la tendencia de un mundo jerarquizado a uno de
interacciones de redes de comunicación.
Para concluir, tenemos un tremendo desafío. Desafío que no es de carácter
imaginario. Estamos frente a hechos. Este artículo no pretende hacer un juicio
de valor, sino presentar una descripción de lo que a nuestro juicio significa
el nuevo paradigma que enfrentamos y propiciar desde esa descripción un sistemático
esfuerzo por acelerar el paso que el país requiere dar.
La globalización para Nicaragua implica cambios en nuestra cultura política
en el sentido de entender la urgencia de conformar alianzas para enfrentar todas
las circunstancias. Implica, políticas económicas consecuentes con esas
realidades, así como acciones jurídicas que acompañen este esfuerzo. Implica
un nuevo rol del Estado en el entendido que la gente quiere ver más cercano el
accionar político con las realidades cotidianas que toda persona vive. Donde el
tamaño de la Nación no sea un obstáculo para ser parte de esta realidad;
donde el mediano y pequeño empresario tenga cabida, y en donde la comunicación
horizontal se convierta en el medio estratégico para sincronizar armónicamente
el desarrollo de Nicaragua con la globalización.
(1)Tomemos la experiencia de Chechenia, o de Yugoslavia, y en los años 80,
muy cerca de nosotros cuando las comunidades misquitas rechazaban las
influencias del pacifico sobre el accionar de sus comunidades.
Globalización y competitividad: nuevos mitos, viejas metas
por Armando Vergueiro
La Globalizacion al Desnudo
Competitividad: ...Te Cuento el Cuento del Gallo Nipon?
I.- La Globalizacion al Desnudo
Cuando a principios de este decenio el complacido orden capitalista mundial
presencio hechos como el colapso de las burocracias comunistas y la exitosa
intervencion militar yanki en Kuwait, sus gurues politicos e intelectuales del
momento (Bush, Drucker, Fukuyama, etc) proclamaron con vehemencia "el fin
de la historia" y el advenimiento glorioso de la Globalizacion. Esta seria
obra del arrollador progreso de la Ciencia y la Tecnologia comtemporaneas, asi
como del crecimento irrefrenable de la economia y el bienestar colectivo en los
tres grandes bloques economicos multinacionales (Norteamerica, la Comunidad
Europea y Japon con sus dragones de Asia Oriental), generadores de prosperidad
para aquellas naciones del Tercer Mundo y del difunto orbe sovietico
"capaces de visualizar y encarar con audacia las Megatendencias vigentes en
el cambiante escenario planetario". Se anuncio solemnemente un Nuevo Orden
Mundial, con los Estados Unidos como indiscutida Megapotencia politico-militar,
y la Organizacion de Naciones Unidas en plan de obediente instancia que
oficializase como de "interes global" las medidas internacionales
necesarias para imponer este flamante status-quo, con el conveniente aderezo de
una fraseologia grandielocuente sobre Democracia y Derechos Humanos.
Para America Latina el mandato fue claro: o nos globalizabamos con prisas y
sonrisas, o nos hundiamos sin salvacion en el pantano de la crisis que nos
agobiaba desde la decada de los 80. Poderosas fuerzas externas recalcaron lo
inevitable de esta disyuntiva, asi que gobiernos y burguesias locales se dieron
a la docil repeticion de las novisimas consignas del "globalismo", aun
cuando para los pueblos del continente la cosa no iba de estreno: precisamente
en 1992 se cumplian 500 anhos de Globalizacion, otrora llamada colonizacion y
despues rebautizada con los eufemismos al gusto de cada epoca. Volvian a
recetarnos la vieja pocima del progreso que nos hacen tragar desde hace medio
milenio; antes con carabelas, espadas y cruces, hoy con parabolicas, Fuerzas de
Despliegue Rapido y neoliberalismo; siempre asegurandonos que esta si seria la
unica salvacion posible ante nuestros males, a pesar de que, como pasa con todo
remedio eficaz, pudiera parecernos un poco amargo al principio, como en el
pasado lo fue la llegada de la civilizacion cristiana (lease, conquista) y en el
presente la ejecucion de los Programas de Ajuste (vulgo, paquetes economicos).
Estos convincentes supuestos y seductoras promesas resulto que no tardaron en
naufragar. La anunciada era de prosperidad y expansion de los grandes bloques se
encuentra hoy en entredicho por los serios conflictos economicos, sociales y
politicos que, por citar algunos ejemplos, impidieron la reeleccion de Bush y
han expuesto la incapacidad de Clinton para superarlos, mientras que en Europa
se avizoran con el amenazador revivir de facismos de todo matiz y con las
secuelas catastroficas del retorno al paraiso capitalista de las economias del
Este. En cuanto a las ofertas del desarrollo cientifico-tecnologico, la crisis
ecologica levanta una interrogante de demasiado peso como para no plantear la
revision radical de sus condiciones politico-economicas, y ademas, los reductos
por excelencia de ese desarrollo y actores privilegiados de la Globalizacion,
las grandes corporaciones transnacionales, pasan por una fase de dificultades
tan patente que ha sido bautizada "la extincion de los dinosaurios",
lo que tambien cancela las publicitadas espectativas sobre sus planes de
inversion en el Tercer Mundo. En el plano politico, las circunstancias internas
de los Estados Unidos (en particular, el auge de la derecha y del aislacionismo)
y sus choques de interes cada vez mas abiertos con japoneses y europeos, hacen
problematico instaurar la prevista "Pax Americana"; y ni hablar de la
descarada doble moral sobre libertades democraticas y derechos humanos que
impera en la escena mundial.
Pero no se ceja en seguirnos imponiendo por estos lares la agenda de un
"globalismo" cada vez mas despojado de oropel y mostrando su catadura
depredadora. Los poderes transnacionales saben que con el nos cargan parte
importante de sus actuales dificultades, y para ello cuentan con el sumiso
respaldo de las minorias opresoras locales, deslumbradas con la Globalizacion
como los cortesanos de la fabula con el traje nuevo del emperador... Frente a
esta interesada y obstinada ceguera de la dominacion en Latinoamerica, hagamos
nuestra la utopia valerosa del "Inventamos o Erramos" con que Simon
Rodriguez, el maestro del Libertador, enfrento a los globalizadores de su
tiempo.
(CORRE@, # 23, p. 12; julio 1993)
II.- Competitividad: ...Te Cuento el Cuento del Gallo Nipon?
Desde mediados de la decada pasada y como en el resto de America Latina,
Venezuela padece la irrupcion de esa version postmoderna del Positivismo que es
el credo de la Competitividad y la Calidad Total. Los expositores criollos de
este catecismo levantan a Deming, Porter e Ishikawa a las mismas alturas que sus
abuelos elevaban a Comte, Bernard y Durkheim, Tokio es ahora la Ciudad Luz, y
con la sinuosa tactica de sus precursores espirituales, se trata de que el
Estado y los ricos paguen bien por dejarse convencer, para lo que hay que
sacrificarse en el disfrute de cargos, asesorias y favores; y asi como hacia la
decada de 1920 un Vallenilla y un Gil Fortoul pontificaban como ministros del
tirano J. V. Gomez contra la barbarie nacional y el mestizaje, sus palidos
emulos contemporaneos lo hacen respecto a la improductividad y el populismo
desde los informes de la COPRE o las catedras del IESA.
La predica por el logro de la competitividad en la economia es uno de los
pivotes basicos de esa fabula que hoy nos venden. En base al enfoque
conductista, que reduce la psiquis a lo que pueda "observarse
cientificamente" de ella (?!!?), se afirma que el ser humano es basicamente
competitivo en el sentido egoista del termino. De aqui arranca una elaborada
especulacion que pretende elevar la conducta del mercader capitalista al rango
de norma inherente a la personalidad de la especie, mientras que la cooperacion
solidaria seria "una conducta casi antinatural", adquirida solo por
via de aprendizaje y que se justifica en tanto sirve para superar nuestras
debilidades al competir (por ejemplo: cuando dos empresas se asocian o
fusionan). Con esta clase de supuestos, se quiere sustentar el precepto del
absoluto caracter natural de la economia de mercado, siendo irracional oponerle
barreras y, peor aun por lo quimerico, pretender construir modelos alternativos
de gestion economico-social.
Extrapolando este marco referencial a nuestra realidad presente de crisis,
los aprendices de brujo locales dictaminan que el pecado original de la moderna
economia venezolana ha sido la carencia de una resuelta orientacion competitiva,
especialmente en sus relaciones internacionales. Se dice que en nuestro caso el
Estado rentista petrolero establecio un esquema proteccionista y de imposicion
reguladora que ha viciado el sano desarrollo del capitalismo nacional, asi que
proponen romper con ese modelo en funcion de una estrategia que estimule a
plenitud el potencial de los sectores economicos venezolanos mas competitivos en
los mercados externos, visualizando con inteligencia cuales son las areas de
produccion y servicios que mas conviene potenciar por disponer de ventajas
comparativas, asi como de cuales areas debemos olvidarnos por carecer de las tan
mentadas perspectivas de posicionamiento.
La perorata de la Competitividad pica y se extiende mucho mas todavia,
condimentada con lo ultimo en adobos de lenguaje tecnocratico, estadisticas
tramposas y Multimedia "up-to-date". Pero en el fondo no es ni mas ni
menos que un remozamiento de los viejos esquemas de la dominacion, donde los
centros hegemonicos capitalistas deciden que ellos si son competitivos para
acumular poder y riqueza, mientras que el resto del mundo tiene "ventajas
comparativas" en recibir pobreza, opresion e injusticia. Se repite hasta el
cansancio que el mercado mundial - particularmente en los ricos ambitos de las
sociedades desarrolladas - debe ser la meta de todos nuestros esfuerzos
productivos, cuando de hecho semejante estrategia ha significado renunciar
indefinidamente a la satisfaccion de las necesidades del pueblo llano, que por
no generar ganancias inmediatas y substanciosas quedan excluidas del mercado.
Por eso, el cumplimiento de las promesas de la Competitividad solo puede
hundirnos aun mas en el abismo; de ese modo ha ocurrido, por citar un caso, el
fenomeno de que a partir de la decada de 1950, al mismo tiempo que la poblacion
de America Latina se multiplico por 4 y el valor real de su produccion
agropecuaria por 10, se haya triplicado el volumen de importaciones de alimentos
y quintuplicado el numero de desnutridos.
Pero cifras como estas no incomodan a los paladines locales del
competitivismo; siempre queda el comodo recurso de echar las culpas al estatismo
socializante o a empresarios carentes de adecuada perspectiva (por supuesto,
refiriendose con dureza a lo primero y con indulgencia a lo segundo). La
cantaleta seguira sonando mientras los poderes transnacionales y sus secuaces
locales consideren util repetirla, pero tambien queda la posibilidad de
arruinarles el libreto y eso solo lo podemos hacer nosotros, los de abajo, ese
80% de venezolanos (en el resto de Nuestra America el porcentaje es igual o
mayor) al que pretenden seguirnos jodiendo a cuenta de "hacer competitivas
las exportaciones". Para ello, es indispensable que empecemos a reivindicar
y construir un proyecto economico de autentica solidaridad y cooperacion, donde
la gente sea la medida del mercado y no el mercado la medida de la gente.
!Imposible! diran los fulanos expertos, pero ... ?vamos a seguir creyendoles el
cuento?...
Febrero 8 de 1999, Edición 875
JEFF