Índice
Índice
Presentación
El
sistema del libre mercado
Los
bienes públicos. La defensa nacional
Un
modelo macroeconómico interpretativo
Análisis
económico
Un
modelo descriptivo microeconómico
Análisis
de estadísticas
Bibliografía
Cuadros
PRESENTACION
El
presente artículo tiene como objetivo explicar el sistema económico en general
y su influencia en la Defensa Nacional.
En
el capítulo I se explica el funcionamiento de la economía bajo una perspectiva
de libre mercado.
Luego
se analiza los factores que ocasionarían que en algunos sectores de la economía
los mercados no sean competitivos.
En
el capítulo II se ve la concepción general de los Bienes Públicos y en el capítulo
III se plantea a la Defensa Nacional como un Bien y/o Servicio Público y como
influiría en el desarrollo económico.
En
el capítulo IV se plantea un modelo macroeconómico interpretativo, el cual
tiene como objetivo explicar la relación existente entre las variables más
resaltantes del debate económico en general.
En
el capítulo V se efectúa un análisis económico relacionados al tipo de
cambio, a la Demanda Interna versus el Producto Bruto Interno (PBI) y la
implicancia y riesgos de tener déficits crecientes en la Cuenta Corriente de la
Balanza de Pagos.
En
el capítulo VI se desarrolla un modelo microeconómico, que explica las
variables que se deben tener en consideración en las Dependencias que
normalmente se les asigna un presupuesto fijo, de tal manera de poder maximizar
su eficiencia en el logro de sus objetivos propuestos.
Por
último, en el capítulo VII se analizan una series de estadísticas que figuran
en los anexos, de variables económicas tales como: crecimiento del PBI, inflación,
devaluación, evolución de los Presupuestos de la República y del Ministerio
de Defensa, auges y recesiones en el Perú, y finalmente las cuentas externas y
su importancia en la economía nacional.
EL SISTEMA DEL LIBRE MERCADO
Un
sistema de libre mercado se caracteriza por la existencia de competencia entre
los agentes económicos que se desempeñan como productores de los distintos
Bienes y Servicios, es decir, las empresas privadas, sin la intervención del
Estado.
También
es necesario considerar a un segundo agente económico, el consumidor, quien
tiene como objetivo principal satisfacer sus necesidades, a través de la
adquisición de Bienes para su respectivo consumo.
Los
productores ofrecen Bienes y Servicios con un determinado valor para la
sociedad, pues los mismos implican un proceso determinado para su producción o
elaboración según sea el caso. Este proceso requiere de insumos y tecnologías,
cuya utilización ocasiona un costo económico. Por otro lado, estos productos
serán adquiridos por los consumidores según sus expectativas personales, sus
gustos y preferencias y la capacidad adquisitiva.
Cuando
en un mercado las cantidades producidas se igualan a las cantidades adquiridas,
tenemos que este mercado se encuentra en ‘equilibrio’.
El
equilibrio del mercado consistirá en "un conjunto de procesos o
transacciones, de compra y venta de productos, los cuales, al tener un
determinado valor para los consumidores, éstos son adquiridos, obteniéndose
una serie de beneficios para la sociedad tales como: los consumidores satisfacen
sus necesidades a precios competitivos, los productores obtienen ganancias económicas,
la actividad económica en general aumenta y se logra así un crecimiento de la
producción global".
Sin
embargo es necesario resaltar los conceptos de Demanda y Oferta de los Bienes y
Servicios y la importancia de su entendimiento y aplicación en las diferentes
situaciones que se presentan en los mercados. Estos conceptos cada vez se han
ido perfeccionando y estilizando en la Ciencia Económica así como en otras
disciplinas: la Administración Moderna, Marketing, Finanzas, Dirección Estratégica,
etc.
Ahora
bien, para poder explicar los conceptos generales relacionados a la economía de
libre mercado, desarrollaremos un sistema económico general que nos permita
entender y explicar fenómenos propios de los mercados.
Básicamente,
vamos a asumir que el sistema económico consta de tres mercados, los mismos que
interactúan entre ellos: el mercado de bienes y servicios, el mercado
financiero y el mercado de trabajo.
Mercado de Bienes.
El
mercado de Bienes es aquel donde se efectúan todas las transacciones de compra
y venta de Bienes duraderos y no duraderos así como de Bienes finales en
general. Si tomamos como ejemplo el mercado de alimentos, nos damos cuenta que
estos Bienes son transados en lugares muy lejanos a donde realmente se producen.
También tenemos el caso del comercio internacional que se desarrolla entre países
dentro de un contexto de globalización de la economía mundial a través de los
mercados de bienes, financieros y de capitales.
En
tal sentido un mercado podemos definirlo como una institución en el cual se dan
un conjunto ilimitado de transacciones de compra y venta de Bienes a un
determinado valor monetario.
Al
existir un precio, los consumidores estarán dispuestos a adquirir una cantidad
determinada de Bienes. Esta relación entre consumo y precio es explicada por la
función de la Demanda. Es así que el consumo final de todo un mercado será la
suma de todos los consumos individuales. En otras palabras, la Demanda Total de
un determinado Bien es la sumatoria de las Demandas individuales.
Ahora
bien, valdría la pena hacernos una pregunta ¿cómo se forman los precios en
los mercados?
Para
dar la respuesta es necesario definir la Oferta.
La
Oferta es la función que explica la relación que existe entre la tasa de
producción y los precios a los cuales están dispuestos los empresarios a
ofrecer sus productos.
Los
precios se forman de acuerdo a la cantidad de bienes ofrecidos por los
productores y las cantidades dispuestas a ser consumidas por los consumidores, dándose
un equilibrio entre la Demanda y la Oferta de Bienes. Sin embargo es importante
sostener que la escasez o abundancia de Bienes en un mercado es la que definirá
los precios, es decir, la relación entre lo demandado por el consumidor y lo
ofertado por las empresas.
Por
tanto el precio es la señal que dará la información a la sociedad sobre la
escasez o abundancia de los bienes en un mercado. Como ejemplo tenemos las pérdidas
de las cosechas. Estas se caracterizan por la escasez de los productos agrícolas
en los mercados. Al existir un exceso de Demanda sobre la Oferta, se darán
presiones para el aumento de los precios. Caso contrario es una abundante
cosecha, pues al existir un exceso de Oferta en relación a la Demanda, se
presentarán presiones a la baja de los precios.
Mercado Financiero
Las
personas, familias y empresas en general obtienen ingresos monetarios ya sean
por concepto de remuneraciones o de ganancias económicas. Una parte de los
ingresos serán destinados a consumo y otra a ahorros en las instituciones
financieras, lo que les permitirá a través del tiempo obtener una ganancia vía
las tasas de interés del mercado.
Los
ahorros en poder de las instituciones financieras conformarían los recursos
económicos que se utilizarían para efectuar préstamos a los inversionistas,
llámense empresarios, que desearán introducirse en un nuevo negocio o en su
defecto aumentar la capacidad instalada de su empresa.
Es
así que "los ahorros de los consumidores formarían la Oferta de Capital
(o de Crédito) en el mercado financiero".
Por
otro lado, los empresarios requieren de Fondos o Créditos para sus inversiones,
los mismos que serán otorgados por las instituciones financieras.
En
tal sentido "los empresario y/o inversionistas Demandan Capital (o Créditos)".
Entonces,
podríamos afirmar, según nuestro esquema de análisis, que los
"consumidores se relacionan con la Demanda de Bienes así como con la
Oferta de Capital (Créditos); y los empresarios se relacionan con la Demanda de
Capital (Créditos) y con la Oferta de Bienes y Servicios".
Por
cierto, es necesario señalar que los mercados financieros, al igual que los
mercados de Bienes, se encontrarán en equilibrio cada vez que se igualen la
Demanda y Oferta de moneda local, de dólares, de activos financieros que
generan interés, capitales, etc., siendo el costo de oportunidad de estas
variables la que equilibre la Demanda y Oferta en los diferentes mercados.
Mercado de Trabajo
En
la sociedad, y desde una perspectiva económica, los recursos humanos conforman
la Oferta del factor de producción ‘mano de obra’. Como sabemos, estos
recursos son demandados por las empresas para poder desarrollar su actividad
productiva.
Este
factor de producción se expande en proporción directa a la tasa de crecimiento
de la Población Económicamente Activa (PEA).
Si
esta tasa es menor que la del crecimiento de la demanda del factor en mención,
nos encontraremos cada vez con un menor desempleo.
En
este caso el precio del recurso mano de obra, que no es otra cosa que las
remuneraciones y los salarios, tendrán presiones a aumentar, pues el sistema
económico requerirá una mayor cantidad de trabajadores y las remuneraciones en
términos reales tenderán a aumentar dependiendo de la magnitud de la tasa de
inflación y de la productividad del referido recurso.
Relación entre los mercados de Bienes, Financiero y de Trabajo.
Veamos
a continuación como se relacionarían los mercados reales (Bienes y Servicios),
de trabajo y financieros (mercado de crédito, de dinero, de divisas), ante
cambios en el sistema económico en general.
Una
mayor actividad económica puede deberse a un aumento de las inversiones, del
gasto público, del consumo y de las exportaciones.
La
expansión de la producción en la economía, es medida a través de la variación
mes a mes del Producto Bruto Interno Nominal y Real (PBI). El crecimiento
sostenido del PBI trae como consecuencia una absorción del factor mano de obra
disponible en la economía. En tal sentido, un aumento de las inversiones
nacionales e internacionales, del consumo privado y del gasto público dará
como resultado un aumento de la producción de las empresas existentes, a la
formación de nuevas empresas, al aumento de las capacidades instaladas de las
ya existentes, a la expansión de las fronteras de producción de los diferentes
sectores y por ende a una mayor actividad de la economía nacional.
Sin
embargo es importante resaltar que las inversiones dependerán del costo del
dinero, es decir, de las tasas de interés del mercado de crédito, teniendo en
cuenta que normalmente los empresarios recurren a los préstamos de las
instituciones financieras.
Ahora
bien, los préstamos pueden ser en moneda nacional o en dólares. Si es en
moneda nacional, el costo económico dependerá de la tasa de interés, la misma
que se forma en base a la abundancia o escasez de moneda local en la economía.
Si el préstamo es en dólares, el costo se relaciona con la tasa de interés
del mercado de dicha moneda, la misma que sigue a la tasa internacional, más un
diferencial de rentabilidad, y a las tasas de depreciación de la moneda local,
es decir, del aumento del tipo de cambio, por ser la deuda en moneda extranjera.
Cabe
destacar que el valor del tipo de cambio depende de la escasez o abundancia de
la divisa.
En
el caso de las inversiones extranjeras, éstas requieren que el país sea
estable política y económicamente, que las tasas de inflación sean
decrecientes anualmente con tendencia a igualarse a las internacionales, y que
las cuentas fiscales y la balanza de pagos estén equilibradas, así como de un
aumento sostenido de las Reservas Internacionales Netas (RIN).
También
es importante resaltar las características de nuestra economía, donde la
industria depende de bienes de capital y de insumos importados, donde el tipo de
cambio se convierte en una variable muy importante en la asignación de recursos
en general.
Si
las exportaciones disminuyen debido a una contracción de la demanda
internacional por nuestros productos primarios y si el flujo de capitales de
corto plazo descienden, al presentarse cierta escasez de la divisa, se darían
presiones para que el tipo de cambio aumente (depreciación de la moneda local)
Por
ejemplo, una depreciación (apreciación) de la moneda local, dependiendo de su
intensidad, podría crear inflación (deflación). Todos los procesos intensivos
en Bienes intermedios importados, sufrirían aumentos (disminuciones) en sus
costos de producción lo que traería como consecuencia que los empresarios
eleven (disminuyan) sus precios para mantener sus niveles de rentabilidad económica.
Luego,
si los precios aumentan (disminuyen), habrán impactos negativos (positivos) en
los mercados de Bienes y Servicios, trayendo como consecuencia que los
consumidores vean disminuida (aumentada) su capacidad adquisitiva, pudiéndose
ocasionar una contracción (aumento) en la compras y por tanto en las ventas. La
elevación (disminución) de los precios traerá también como consecuencia que
las tasas de interés de la moneda local aumenten (disminuyan) afectando
negativamente (positivamente) a las inversiones.
Observamos
luego que, ante una óptica optimista, si los mercados se desarrollan de manera
eficiente, se crearían un sin fin de círculos virtuosos, los mismos que serían
las condiciones indispensables para aumentar el empleo y lograr un crecimiento y
desarrollo económico estable en el tiempo
Como
se puede apreciar, el análisis económico bajo una perspectiva de equilibrio de
mercados nos permite comprender como se relacionan éstos y a su vez tener un
mayor alcance y visión de los impactos en la economía ante fenómenos exógenos
a ésta.
Beneficio social con un sistema de libre mercado
Una
economía que se caracteriza porque sus mercados son competitivos, que exista
libertad de inversiones directas de empresas nacionales y extranjeras, libre
entrada de capitales al sistema financiero, libre comercio tanto de bienes de
consumo como de bienes de capital, los mismos que traen consigo nuevas tecnologías
que harían que los procesos productivos sean más eficientes y productivos, es
una economía que tendrá muchas más oportunidades de desarrollo comparado a un
sistema que no esté abierto a la economía internacional.
El
consumidor tendrá mejores precios y una mayor disponibilidad de bienes y
servicios, como producto de la competencia entre las empresas.
Las
empresas al enfrentar mayor competencia, se esforzarán en producir Bienes de
mejor calidad y a precios menores, por lo que los recursos se asignarán de una
manera más eficiente.
En
un sistema con estas características, el gobierno no tendrá que liderar los
procesos productivos como normalmente sucede en las economías controladas,
orientando su esfuerzo en crear las condiciones para que el sistema social se
desarrolle con los recursos disponibles.
Entonces
es el mercado el que asignará de manera óptima los recursos escasos, sin la
necesidad que los consumidores y productores coordinen entre ellos. Caso
contrario es en un sistema controlado por el Estado, en el que éste tendría
que definir "que, cuanto, cuando y donde" de cada bien y servicio
producir.
Sin
embargo, existiendo una relación inversa entre tamaño del Estado y grado de
desarrollo económico de una nación, el Estado no debe ser una Institución
totalmente ajena y pasiva ante mercados cada vez más complejos que crecen y se
expanden.
Bajo
la concepción que el mercado es la institución que mejor asigna los recursos
disponibles en la sociedad, el Estado debe cumplir un rol de árbitro y de
regulador cada vez que sea necesario, así como de crear condiciones para que el
sector privado nacional e internacional transfieran recursos a través de
proyectos de desarrollo. En otras palabras, cada vez que los mercados presenten
‘fallas’ y no evolucionen de manera competitiva, el Gobierno a través de
sus instituciones especializadas, deberá intervenir para corregirlas.
Las
fallas del mercado se presentan cuando en los mercados no se da la competencia
en toda su magnitud, es decir, los precios no son formados por la interacción
de la Oferta y la Demanda, cuando existe una alta concentración en las ventas
por parte de una o varias empresas en un determinado producto, y al existir
barreras de ingreso al mercado, tales como: economías de escala, gastos de
publicidad, patentes, líneas de crédito preferenciales, monopolios naturales,
monopolios estatales, canales de distribución controlados, oligopolios tipo cártel
que se caracterizan por la concertación de precios (aumentos de precios y
restricción en la producción), etc.
Los
monopolios u oligopolios se caracterizan porque ofrecen sus productos a precios
mayores que los competitivos, en vista que ostentan poder de fijación de los
precios. En el caso de los consumidores, éstos tendrán que efectuar mayores
gastos para la adquisición de Bienes, incurriéndose en un costo adicional a
nivel general, los mismos que son transferidos a las empresas como ganancias
extraordinarias.
Otra
falla del mercado es la competencia desleal, liderada por los ambulantes,
empresas clandestinas, contrabando, que se caracteriza por vender productos más
baratos que a precios competitivos y por evadir la tributación.
Cuando
se da la competencia desleal, las empresas formales se ven seriamente
perjudicadas porque sus ventas disminuyen, ocasionándoles pérdidas, las mismas
que podrían traer como consecuencia cierre de éstas y por consiguiente pérdidas
de puestos de trabajo. El Estado también se verá afectado en vista que la
producción informal no tributa, viéndose afectado los ingresos corrientes del
Gobierno y su disponibilidad de gasto fiscal en beneficio de la sociedad.
II
LOS BIENES PUBLICOS
Un
Bien o Servicio Público se define como aquel que está a disposición de la
sociedad y que su uso no es exclusivo. A diferencia de los Bienes y Servicios
que son producidos y puestos a la venta, los Bienes Públicos son de propiedad
del Estado, y por lo tanto deben ser administrados por éste.
En
el caso de los bienes privados los cuales son adquiridos por los consumidores,
éstos tienen un valor que se convertirá en un costo para aquel que lo
adquiera. Al ser consumido, dará un nivel de satisfacción de las necesidades,
o lo que es lo mismo un determinado nivel de bienestar. Luego, si consideramos
el consumo general de la sociedad, es decir la sumatoria de todos los consumos
individuales, tendremos como resultante un nivel total de ‘bienestar’ de la
sociedad en su conjunto.
Para
medir la eficiencia de un producto desde el punto de vista de su producción,
calidad, y su nivel de ventas, es necesario poder observar el nivel de aceptación
que tiene dicho producto, es decir el valor que le da la sociedad, y su
participación en el mercado, las utilidades que se generan en la empresa que lo
produce y su permanencia en el mercado. Sin embargo estas variables no son
compatibles con los Bienes Públicos. Veamos por qué.
Si
tomamos como ejemplo la construcción de puentes de diferentes niveles para el
paso rápido de vehículos en la ciudad y la semaforización del tránsito,
veremos que se requiere inicialmente de una inversión, de la construcción de
la obra, implementación del sistema de tránsito y luego de un mantenimiento
permanente que evite el deterioro de dichos proyectos.
Ahora
bien, la sociedad se beneficia de varias maneras por el desarrollo de ambos
proyectos.
La
fluidez en el tránsito evita que se incurra en una serie de gastos, que en el
mediano y largo plazo irían aumentando, en vista que el tránsito cada día será
mayor. Dentro de los gastos tenemos: excesivo consumo de combustibles por la
lenta circulación de los vehículos, mayor desgaste de máquinas, costos de
oportunidad del tiempo perdido, incremento en los accidentes de tránsito que
afectan a los recursos materiales y humanos, lentitud en transacciones
relacionadas a la distribución de bienes, etc.
Otro
ejemplo lo tenemos en la educación y la salud, a través de la enseñanza y
atención médica gratuita. Parte de la población se beneficia como producto
del uso de los servicios públicos dados por el Estado.
En
realidad, los Bienes y Servicios Públicos existen allí donde la empresa
privada no ha llegado a través de la competencia. Pues ésta no puede abarcar
todas las esferas de la vida humana; y justamente es el Estado la institución
encargada de brindar a la sociedad los Bienes y Servicios que la empresa privada
normalmente no ofrece.
Ahora,
no es que la empresa privada no tenga una función social importante; lo que
sucede es que los empresarios tienen una conducta racional en el sentido que
producen para maximizar las ganancias económicas, y donde no existan éstas, no
invertirán.
Entonces,
es el Estado el que sustituye a la empresa privada en muchas actividades propias
de la sociedad.
En
otras palabras, el sistema de libre mercado no cubre todas las necesidades
humanas, siendo importante tener en consideración que en países en vías de
desarrollo, los mercados no están desarrollados e integrados, y por tanto los
recursos estarían en vía de ser asignados de manera óptima.
Los
Bienes y Servicios Públicos darán impactos positivos a la sociedad, sobretodo
si están orientados a crear las bases del desarrollo tecnológico industrial y
de los recursos humanos en el mediano y largo plazo.
Los
Bienes Públicos, al igual que los Bienes Privados, producen costos de inversión
y de mantenimiento, sin embargo, a diferencia de éstos últimos, no producen
ingresos ni ganancias económicas propias de la competencia.
En
el mediano y largo plazo invertir en Bienes y Servicios Públicos producirá
beneficios a la sociedad que en términos económicos pueden ser definidos como
ahorros futuros, los mismos que podrían ser medidos por los costos de
oportunidad en que se incurriría de no existir determinado Bien Público.
Una
interesante técnica de evaluación económica nos podría ayudar a entender más
los beneficios que dieran lugar los Bienes Públicos. Me refiero al Costo
Beneficio.
Si
los costos de inversión de la obra pública más los costos de mantenimiento
durante un determinado tiempo, que podría ser la vida útil del proyecto,
actualizados con cierta tasa de descuento que refleje los costos de oportunidad
del mercado, son menores que los valores presentes de los ahorros generados en
el tiempo (costos evitados en el futuro como producto de una inversión
presente, tales como: falta de infraestructura para el acopio de productos agrícolas
y falta de carreteras para la distribución de éstos a los mercados, falta de
educación en las fronteras y de la concienciación mínima necesaria para
mantener fronteras vivas, presupuestos reducidos a las fuerzas armadas y
policiales que descuiden la seguridad nacional interna y externa), podríamos
sostener que la Inversión en el Bien Público es rentable en términos
socioeconómicos, y por tanto, cumple con el objetivo para lo cual fue
desarrollado.
Los
ahorros se pueden dar en los diferentes sectores de la economía. Por decir, si
la inversión se da en la educación y se tiene como objetivo reducir de manera
drástica el índice de analfabetismo, en el mediano y largo plazo, este
esfuerzo contribuirá a que la población, como recurso humano, tenga un mejor
nivel de preparación y de oportunidades de desarrollo personal. Este nivel de
desarrollo si es sumado a nivel sociedad, tendríamos una sumatoria de mejores
condiciones técnicas de formación del recurso humano, lo que obviamente
contribuirá al desarrollo de la sociedad, a través de mejores cuadros en los
diferentes niveles propios de los sectores productivos.
Caso
contrario sería que no se invierta en educación. Pues al pasar los años y
considerando la tasa de natalidad año a año, tendríamos nuevas generaciones
que serían afectadas, más aún si consideramos el avance del desarrollo tecnológico
por venir. Parte de la sociedad se encontraría con recursos humanos que no
contribuirán al desarrollo, por más que éste se haya modernizado y cuente con
recursos fiscales abundantes. Realmente, aparecería un cuello de botella que
impediría el desarrollo de la nación en su conjunto.
III
LA DEFENSA NACIONAL
Siguiendo
nuestro análisis acerca de los Bienes y Servicios Públicos, la Defensa
Nacional puede ser considerada como un Bien y/o Servicio Público, cuyo
respectivo ‘consumo’ por la sociedad y el Estado produce lo que podríamos
llamar ‘la Seguridad Nacional’.
La
Defensa Nacional dentro de su complejidad, tiene un componente muy importante,
me refiero a la Fuerza Armada.
Si
hacemos un paralelo con una empresa privada, cualquier proceso productivo
requiere de recursos los cuales deben ser administrados de manera eficiente. A
su vez las empresas tienen como objetivo ganar mercados, colocar sus productos
(en las mentes de los consumidores, normalmente conocido en el marketing como el
posicionamiento) obtener máximas ganancias a través de su participación en el
mercado vía las ventas. Para tal efecto el proceso productivo debe ser técnica
y económicamente eficiente acorde con la competencia.
Se
podría resumir luego el comportamiento racional de un empresario de la
siguiente manera: "Dada una dotación de recursos, una tecnología, una
preparación profesional del elenco de trabajadores y de los cuadros de dirección,
y presupuestos disponibles, y existiendo una determinada demanda por el Bien o
Servicio que ofrece al mercado, el empresario optará por maximizar la producción
de tal manera de obtener máximas ganancias económicas".
En
el sector Defensa Nacional, si bien es cierto, no se cumple exactamente lo
anteriormente expuesto, sin embargo la concepción general económica si se daría.
Veamos.
Definamos
al Bien y/o Servicio Público como la ‘Defensa Nacional’ (DN), y a la
‘Fuerza Armada’ (FA) como unos de los recursos necesarios para lograr la
existencia del Bien antes mencionado; y a la ‘ Seguridad Nacional’ (SN) como
el beneficio social que se obtiene como consecuencia que la sociedad cuente con
la Defensa Nacional. Entonces podríamos plantear lo siguiente: "el Estado
a través de la DN brinda SN a la sociedad, contando con un recurso
irremplazable, la FA".
Al
igual que las empresas producen en base a obtener máximas ganancias económicas,
el Estado es el encargado de maximizar la SN en beneficio de la sociedad, a través
de la DN.
Ahora
bien, cuando la empresa privada coloca productos en el mercado y las personas
los adquieren, éstas satisfacen sus necesidades en una intensidad determinada,
es decir, obtienen un nivel de bienestar. En el caso del sector Defensa, cuando
la sociedad dispone de la DN, logra un beneficio, la SN, pues todos los
integrantes de la sociedad, es decir, las personas e instituciones en general,
se verán beneficiadas al poderse desarrollar libremente en un entorno propio de
un Estado soberano. A su vez, los mercados, también vistos como instituciones
del sistema económico, podrán desarrollarse normalmente, si la sociedad le
otorga las condiciones mínimas indispensable de seguridad, legalidad y
justicia.
Del
análisis efectuado, podemos sostener que la sociedad se beneficia al contar con
un servicio público muy importante como es la DN.
Veamos
ahora que nos dice la Constitución Política de la República acerca de la
Defensa y Seguridad Nacional y de su importancia.
"La
defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de
la sociedad y del Estado".Artículo
"Son
deberes primordiales del Estado: defender la soberanía nacional; garantizar la
plena vigencia de los derechos humanos; proteger a la población de las amenazas
contra su seguridad; y promover el bienestar general que se fundamenta en la
justicia y en el desarrollo integral y equilibrado de la Nación. Asimismo, es
deber del Estado establecer y ejecutar la política de fronteras y promover la
integración, particularmente latinoamericana, así como el desarrollo y la
cohesión de las zonas fronterizas, en concordancia con la política
exterior".
Artículo 163
"El
Estado garantiza la seguridad de la Nación mediante el Sistema de Defensa
Nacional. La Defensa Nacional es integral y permanente. Se desarrolla en los ámbitos
interno y externo. Toda persona, natural o jurídica, está obligada a
participar en la Defensa Nacional, de conformidad con la ley".
Artículo 171
"Las
Fuerzas Armadas y la Policía Nacional participan en el desarrollo económico y
social del país, y en la defensa civil de acuerdo a ley".
En
estos artículos apreciamos que el Estado a través de la Fuerza Armada, entre
otras instituciones, es responsable de brindar a la sociedad la seguridad mínima
indispensable para su normal desarrollo, tanto a nivel personal como a nivel
general. Asimismo que la Fuerza Armada forma parte del desarrollo socioeconómico
de la Nación.
En
tal sentido la Defensa Nacional se debe integrar de manera permanente en las
todas aquellas actividades, dadas sus características, que contribuyan al
desarrollo de la sociedad en su conjunto.
Ahora
bien, la DN al ser considerada como un Bien Público, requiere de constantes
inversiones por diferentes conceptos, tales como : reposición de armas,
modernización de éstas, mantenimiento, adquisición de bienes de capital,
gastos en la instrucción en los diferentes niveles y gastos administrativos en
general.
En
tal sentido, sabemos que la sociedad y el Estado se beneficiarían al poder
desarrollar sus actividades políticas, económicas y sociales en forma normal,
pues, la SN contribuiría para que la economía se desarrolle normalmente.
Caso
contrario sería que la SN sea insuficiente y tengamos una serie de amenazas
internas y externas que dificulten y entorpezcan las diferentes actividades
productivas, políticas, sociales y económicas, trayendo como consecuencia un
retroceso del desarrollo de nuestro país.
Es
decir, la Defensa Nacional, permite el normal desenvolvimiento de las
actividades que se requieren para que la nación en su conjunto tenga un
crecimiento y desarrollo económico sostenido en el tiempo.
Por
otra parte, lo interesante sería poder aproximarnos al Bien ‘DN’ y a su
impacto en la sociedad que sería la ‘SN’ pero con un criterio de evaluación
económica.
Primero,
tenemos que el bien DN no es vendido como un bien privado y por tanto merece un
tratamiento especial. En segundo lugar, un bien privado al ser consumido da un
nivel de satisfacción de las necesidades, (lo que los economistas le llaman
‘grado de utilidad’), a diferencia del bien Defensa Nacional, que no es
consumido directamente pero si de manera indirecta creando una expectativa en la
población. Esta expectativa influirá en la sicología de los agentes económicos
en relación a su desempeño en los mercados. Es decir, la expectativas se
concretan ‘ como un concepto en las mentes de las personas sobre el futuro de
la Nación’. (Los especialistas en Marketing le llaman el ‘posicionamiento
del producto’, tal como dijésemos anteriormente. En este caso el producto sería
la SN).
Si
aplicamos el concepto anterior en el sector Defensa, tenemos que de manera
permanente existirá un ‘posicionamiento en los agentes económicos acerca de
la eficacia de la Seguridad Nacional vía la Defensa Nacional’. Como agentes
económicos me refiero a las personas, Instituciones tutelares, organismos públicos,
empresas privadas, y el Resto del Mundo, los mismos que influyen en la evolución
del sistema económicos en general.
IV
UN MODELO MACROECONOMICO INTERPRETATIVO
El
objetivo del presente modelo es explicar en términos generales el
funcionamiento de la economía nacional en su conjunto a través de la relación
de las variables macro económicas que más resaltan en el debate económico.
La
hipótesis del siguiente modelo consiste en que la disponibilidad de recursos
del Estado en términos reales es una variable que depende de la actividad económica.
Los recursos con que cuenta la Fuerza Armada son parte del presupuesto general
de la República y por tanto dependen de la actividad económica. Luego estos
recursos pueden ser considerados endógenos del sistema económico, es decir,
variarán en términos reales de acuerdo a la evolución de la economía en su
conjunto.
Para
el presente modelo interpretativo se consideran tres mercados: bienes y
servicios, de divisas (dólares) y de dinero (moneda local).
Se
asumen los siguientes supuestos:
a)
Los valores de las variables están en términos reales, es decir deflactados
por el nivel general de precios
b)
La economía es abierta al resto del mundo y hay libre movilidad de capitales.
- La
oferta monetaria es la base monetaria que controla el Instituto emisor, el
Banco Central de Reserva, siendo ésta la única Institución Financiera que
crea dinero. Luego no se asume la creación secundaria de dinero de los
Bancos Privados.
- Los
agentes económicos distribuyen su riqueza financiera en moneda local y en
activos financieros que generan intereses.
e)
La inflación se da por costos, incluyendo la depreciación de la moneda local
(aumento del tipo de cambio). Se asume que la expansión del dinero es
equilibrada con el aumento de la expansión del Producto Bruto Interno, luego no
habrá inflación por exceso de Demanda.
f)
La Cuenta Corriente se define como la diferencia entre las Exportaciones y las
Importaciones.
El Modelo
a) La Demanda Interna
Empezaremos
analizando la Demanda Interna (Di), definiéndola como los gastos a nivel
agregado (valor total del sistema económico), del consumo de las familias y de
las empresas, la inversión que efectúan las empresas privadas para la
adquisición de bienes de capital, para el ensanchamiento de sus capacidades
instaladas y para el desarrollo de futuros proyectos llámense grandes plantas
de producción o de empresas que brinden servicios especializados, y por último
el gasto público que no es otra cosa que el gasto efectuado por el gobierno
central.
Los
economistas normalmente le llaman a la Demanda Interna ‘la absorción interna
de la economía‘ y su importancia radica que conociendo su evolución se podría
determinar si el crecimiento de la economía es equilibrado con la cuentas
externas, tal como veremos en adelante.
La
Demanda Interna la podríamos definir con la siguiente función:
Di = C (Yd) + I ( i - P
e ) + G (T) (1)
Tal
como dijéramos anteriormente, en nuestro modelo, la Demanda Interna depende de
tres variables, primero del consumo privado, ‘C’, que a su vez dependerá
del Ingreso Disponible (Yd ) de las familias y de las empresas después de pagar
los impuestos de ley; segundo, del Gasto Público, ‘G’, que vendría a ser
el gasto corriente que efectúa el Gobierno Central, cuyos fondos provienen de
la recaudación tributaria del sistema económico (T), y por último tenemos a
la Inversión, ( I ), que contribuye en la acumulación de bienes de capital, a
la creación de nuevos puestos de trabajo, a la importación de nuevas tecnologías
productivas, y por tanto al aumento de la producción bruta interna tanto en el
corto como en el largo plazo.
La
Inversión a su vez, depende de manera inversa de la tasa de interés real (tasa
de interés nominal (i) menos la tasa de inflación esperada, (P
e)) del sistema de crédito, pues ante aumentos de ésta, los
proyectos de inversión se reducirían, en vista que se harán más costosos vía
el aumento del costo del dinero. Por otro lado, la tasa de interés nominal se
relaciona con la abundancia y/o escasez relativa de la moneda local en el
sistema monetario. Por ejemplo, una escasez de la moneda local en periodos de
pagos de los impuestos por parte de las empresas, ocasiona normalmente un exceso
de demanda de la moneda local para las transacciones propias del mercado,
trayendo como consecuencia que aparezcan presiones al alza de la tasa de interés
interbancaria. Lo mismo suceda cuando el BCR limita los préstamos a los Bancos
de moneda local (redescuentos) con la finalidad de contraer la demanda de dólares
del sistema bancario y así evitar un aumento del tipo de cambio (depreciación
de la moneda local).
Entonces
podríamos sostener que una contracción de la oferta monetaria, presiona al
alza a las tasas de interés, y de manera contraria, un aumento de la oferta
monetaria ocasiona una disminución de las tasas de interés.
Después
de analizar la Demanda Interna, nos corresponde seguir con las exportaciones.
b) Las Exportaciones
Las
Exportaciones (X) la definimos con la siguiente función:
X
= X (Y*, TCR) (2)
Podemos
apreciar que las Exportaciones dependen de dos variables; la primera es el
Ingreso Real de los países a los cuales exportamos nuestros productos (Y*).
Para tal efecto asumimos sólo las exportaciones a los E.E.U.U. de N.A.
Esta
variable también la podemos señalar como la ‘Demanda Externa’ de nuestros
productos, pues si se da una expansión de la actividad económica del resto del
mundo, la demanda por nuestros productos aumentará. Caso contrario sería una
recesión del resto de países lo cual ocasionaría una contracción de la
‘Demanda Externa’. Por ejemplo si determinado país presenta brotes
inflacionarios, podría tomar como política económica un aumento de la tasa de
interés ocasionando un ‘enfriamiento eventual de su economía’, lo que se
convertiría en una disminución de la actividad económica y por tanto de su
Ingreso Nacional (Y*). Esta medida económica luego significaría una contracción
de la demanda por nuestros productos, reflejándose en la disminución de las
ventas de las empresas del sector exportador.
La
segunda variable es el Tipo de Cambio Real (TCR), la misma que será analizada más
adelante, en vista que se hace necesario explicar antes el Tipo de Cambio
Nominal.
c) El tipo de Cambio Nominal
El
tipo de cambio nominal es explicado por la siguiente función:
e = e (Ms/D, (i - i*)). (3)
donde
‘ e’ es el tipo de cambio nominal, ‘Ms’ es la oferta de dinero (cantidad
de moneda local en el sistema financiero, determinada por la Base Monetaria del
BCR), ‘D’ es la cantidad de dólares en el sistema mencionado, luego M/D son
las cantidades relativas de moneda local en términos de dólares. Si M/D
aumenta (ya sea por una aumento de M o una disminución de D), los dólares se
harán escasos frente a la moneda local, por lo que el valor del tipo de cambio
aumentará.
La
variable (i – i*), es el diferencial de la tasa de interés doméstica y la
tasa de interés intenacional. Si esta variable es positiva, habrán ingresos de
capital de corto plazo al sistema financiero, por la diferencia entre la
rentabilidad de los depósitos bancarios en nuestro medio, respecto a los depósitos
en el sistema bancario extranjero, significando esta situación un ingreso de dólares
y por tanto una abundancia relativa con respecto a la moneda nacional, presentándose
presiones a la caída del valor del tipo de cambio nominal.
d) El Tipo de Cambio Real
El
tipo de cambio real, (TCR), se puede definir con la siguiente ecuación:
TCR
= e . P* / P (4)
Donde
‘e’ es el valor nominal del tipo de cambio, fijado en el mercado de divisas
(dólares de los E.E.U.U.N.A.) y su valor dependerá de las cantidades relativas
entre nuevos soles y dólares tal como lo viéramos antes. Por ejemplo, si ante
una escasez de dólares en la economía, el tipo de cambio tiende al alza, el
Banco Central de Reserva se verá en la necesidad de inyectar dólares en la
economía, intercambiándolos por nuevos soles, lo que significa un freno al
alza del tipo de cambio al aumentar la cantidad relativa de esta divisa con
respecto al nuevo sol.
La
variable ‘P*’, refleja el nivel de precios del país con el cual
comercializamos,(en este modelo utilizamos el de EE.UU de N.A) y la variable
‘P’, el nivel de precios de nuestro país. Luego el tipo de cambio real nos
da la información de los precios relativos de los productos internacionales con
respecto a los productos nacionales, en una misma moneda.
Esta
variable mide la capacidad adquisitiva de la economía internacional con
respecto a nuestros productos. Dicho de otra manera, mide que tan caro son
nuestros productos en comparación con los productos internacionales.
Supongamos
que nuestro nivel de precios aumenta y el resto de variables siguen igual,
entonces el tipo de cambio real cae en su valor; luego surge la siguiente
pregunta ¿qué importancia tienen la variaciones en el tipo de cambio real?. La
respuesta sería la siguiente: "nuestros productos se hacen más caros en
relación a los productos internacionales, es decir, nuestras exportaciones
pierden ‘competitividad’ y por otro lado, las importaciones se hacen más
baratas".
Veamos
otro ejemplo. Si el nivel de precios nacional aumenta en un mayor valor que la
depreciación de la moneda local, no encontramos con una disminución del tipo
de cambio real. En otros términos, si la inflación es mayor que el aumento del
tipo de cambio en términos porcentuales, nuestras exportaciones pierden
competitividad con respecto a los productos extranjeros, y por otro lado las
importaciones se hacen más baratas.
Siguiendo
el análisis, "una disminución del tipo de cambio real traerá como
consecuencia que nuestra exportaciones disminuyan al hacerse más caras, y que
las importaciones aumenten al hacerse éstas más baratas".
e) Las Importaciones
Las
Importaciones (M), la podemos definir con la siguiente función:
M = M ( Yd, TCR ) (5)
éstas
dependen de dos variables, la primera es el ingreso disponible (Yd) que depende
de la actividad económica, y la segunda, al igual que en las exportaciones, es
el Tipo del Cambio Real (TCR).
Si
el ingreso disponible aumenta, las importaciones sufren una expansión, las
mismas que están incluidas en la Demanda Interna, es decir, en el Consumo
Privado, en las Inversiones y en el Gasto Público. En otras palabras, la
expansión del PBI aumenta el ingreso disponible y arrastra a las importaciones,
lo cual debe ser considerado de una manera muy especial tal como veremos de aquí
en adelante.
f) El Producto Bruto Interno
Una
vez analizada la Demanda Interna y las Exportaciones Netas, podemos definir al
Producto Bruto Interno (Y) con la siguiente función:
Y
= Cpr (Yd) + G (T) + I (i - P e )+ X (Y*, TCR ) - M ( Yd, TCR ) (6)
Luego
la actividad económica, que es medida a través del valor del Producto Bruto
Interno, depende de una serie de variables, las mismas que al sufrir
modificaciones, darán diferentes impactos en ésta.
g) El Nivel General de Precios de la Economía
El
nivel general de precios será una función del tipo de cambio nominal ‘e’ ,
de los precios internacionales de los insumos en general ‘ Pi* ’, de los
precios de los insumos nacionales ‘ Pi ’, y de los salarios nominales ‘ W
’. El Nivel General de Precios vendría explicada por la siguiente función:
P
= P ( e , Pi*, Pi, W ) (7)
h) Demanda y Oferta de Dinero
Por
último, tenemos el mercado de dinero , donde se fija el costo de dinero, es
decir las tasa de interés, por la interacción de la oferta y demanda de dinero
en la economía :
Ms / P = L ( Y, i ) (8)
donde
podemos apreciar de ‘Ms / P’ es la oferta monetaria real en moneda nacional,
que no es nada más que la oferta de dinero nominal (Ms) deflactada por el nivel
general de precios (P), donde (Ms) es controlada y administrada por el instituto
emisor, el Banco Central de Reserva (BCR), de acuerdo a la política de emisión
de dinero.
La
Demanda Real de Dinero ‘ L ’, es una función que depende de la actividad
económica, ‘Y’, y de la tasa de interés del mercado (i), la misma que mide
el costo de oportunidad de poseer liquidez.
El
sistema económico requiere de una masa monetaria para poder hacer efectivas sus
transacciones. Si éstas aumentan, los agentes económicos requerirán de
mayores cantidades de dinero, lo cual se traduce en una expansión de la demanda
de dinero del sistema monetario.
En
el caso de la tasa de interés, ésta tiene una relación inversa con la Demanda
de Dinero. Si la tasa de interés de los activos financieros disponibles en el
mercado aumenta, los agentes económicos no estarán motivados para permanecer
con saldos monetarios en su poder, pues serán incentivados a intercambiar su
dinero por activos financieros que generen ganancias económicas, vale decir,
intereses; esto significa una contracción de la Demanda de Dinero.
En
el caso contrario, si la tasa de interés disminuye considerablemente, los
agentes económicos serán indiferentes de tener su riqueza en activos
financieros, por lo que la preferencia por mantener dinero efectivo en su poder
aumenta, lo cual significa un incremento de la Demanda de Dinero.
Luego
este mercado estará en equilibrio cuando la Demanda se iguale con la Oferta de
dinero a través de la tasa de interés de los activos financieros.
i) Síntesis del Modelo
En
resumen, el modelo consiste en las siguientes ecuaciones:
Y
= Cpr (Yd) + G (T) + I (i - P e )+ X (Y*, TCR ) - M ( Yd, TCR ) (6)
TCR
= e P* / P (4)
e = e ( Ms/D, i- i*) (3)
P
= P ( e, Pi*, Pi, W ) (7)
Ms
/ P = L (Y, i) (8)
donde:
Y
= Producto Bruto Interno Real
Cpr
= Consumo Privado Real
Yd
= Ingreso Disponible Real de los Consumidores
G
= Gasto Fiscal Real
T
= Ingresos por Tributación en términos reales
I
= Valor de las Inversiones Reales
I
= Tasa de interés de los activos financieros que generan
interés
i*
= Tasa de interés internacional
P e = Tasa esperada de Inflación
X
= Valor de las Exportaciones en términos reales
Y*
= Ingreso Real de los Países importadores de nuestros
productos
TCR
= Tipo de Cambio Real Bilateral con los EE.UU.NA.
M
= Valor de las Importaciones en Términos Reales
e
= Tipo de Cambio Nominal
Ms
= Oferta de Dinero Nominal
D
= Oferta de Dólares Nominal
P
= Nivel General de Precios de la Economía Nacional
P*
= Nivel General de Precios de la Economía de E.E.U.U. de
N.A
W
= Remuneraciones Nominales
Ms
/ P = Oferta de Dinero en términos reales
L
= Demanda de Dinero en términos reales
V
ANALISIS ECONOMICO
a) Variaciones en el tipo de cambio
El
tipo de cambio es una variable que depende de las cantidades de divisas que
existen en el sistema económico en relación con las cantidades de la moneda
nacional y por la diferencia entre la tasa de interés nacional e internacional,
tal como vemos en (3).
Empecemos
asumiendo que dada la política monetaria restrictiva, la tasa de interés
nacional es mayor que la internacional, es decir, el diferencial de
rentabilidades ( i - i*) es positivo.
Este
diferencial de rentabilidad con respecto al Resto del Mundo ocasionaría un
ingreso de capitales foráneos a nuestro sistema financiero, dándose un
incremento en la oferta de moneda extranjera en el sistema económico (ingresos
que se verían reflejados en la Cuenta Financiera de la Balanza de Pagos). Al
existir una mayor oferta de moneda extranjera el tipo de cambio tendría
presiones para disminuir en su valor.
Un
tipo de cambio nominal por debajo de su nivel que normalmente daría el mercado,
impacta en el tipo de cambio real (4) haciendo caer su valor. Se asume que el
resto de variables se mantienen constantes.
Esta
disminución del tipo de cambio real afecta en el corto plazo al sistema económico
de la siguiente manera:
1)
nuestros bienes exportables se harían más caros perdiendo competitividad a
nivel internacional; las importaciones serán más baratas, incrementándose éstas
vía el consumo privado, el Gasto Público y las Inversiones Privadas, ocasionándose
un aumento en la actividad económica, la misma que se verá reflejada en el
aumento en la Demanda Interna (1).
2)
El aumento de las Importaciones (M) en un mayor valor que el crecimiento de las
Exportaciones (X) traería como consecuencia que las Exportaciones Netas (XN)
disminuyan, observándose así un aumento en el déficit en la Cuenta Corriente
de la Balanza de Pagos.
Esta
diferencia entre las exportaciones y las importaciones es conocida como la
‘Brecha Externa’ ( M – X ), la cual es normalmente financiada con los
ingresos de Capital de Largo y Corto Plazo, los mismos que se ven reflejados en
la Cuenta Financiera de la Balanza de Pagos. En otra palabras, la Cuenta
Financiera cubre el déficit de la Cuenta Corriente.
3)
Dada las características de nuestra economía, un tipo de cambio controlado en
una banda de valores contribuye de una manera muy importante en el control de la
inflación.
Sin
embargo, se hace necesario conocer los riesgos en que incurriría la economía
de encontrarse con déficit en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos. Dicho
análisis lo vemos más adelante.
b) Demanda Interna versus Exportaciones Netas
Ahora
bien, si asumimos que la actividad económica se mantiene en un ritmo de
crecimiento moderado (reflejada en las tasas de crecimiento del PBI), las
importaciones seguirán incrementándose, por ser ésta una variable dependiente
de la Producción Nacional (5).
Al
ser la relación directa entre crecimiento del PBI y de las Importaciones y
teniendo en consideración la evolución de las Exportaciones, la Brecha Externa
también se incrementaría.
El
crecimiento de la Demanda Interna y del PBI se puede comparar partiendo de la
ecuación (6) simplificada :
PBI
= Di ( C(Yd), I(i), G(T) ) + XN (Y*, Y, TCR) (6a)
Despejando
las exportaciones netas, tenemos:
XN(Y*,Y,TCR)
= PBI - Di(C(Yd), I(i), G(T)) (6b)
Por
evidencia empírica tenemos que las exportaciones netas son negativas, lo que a
su vez se traduce en una Demanda Interna mayor que el Producto Bruto Interno.
Esta diferencia también es conocida como el ‘ahorro externo’.
Luego
si la Demanda Interna crece a tasas mayores que el Producto Bruto Interno,
significa que la ‘brecha externa’ estará en aumento. Por tanto este
incremento deberá ser controlado a través de políticas económicas que
permitan incentivar las exportaciones y a su vez desincentivar las
importaciones.
c) Déficits de Cuenta Corriente Crecientes
El riesgo
de mantener déficits de Cuenta Corriente y tipos cambio reales atrasados
consistiría en que ante una expectativa creciente de devaluación de la moneda
nacional por parte de BCR (aumento del tipo de cambio) y disminución de
ingresos de capitales de corto plazo, falta de privatizaciones, disminución de
inversiones directas y disminución del valor de las exportaciones por caída de
precios internacionales de productos primarios, la divisa empezaría a escasear,
presentándose presiones a su alza. El aumento del tipo de cambio dará impactos
en los precios de la economía, pudiéndose originar presiones inflacionarias
(7).
Dada
esta coyuntura y con la finalidad de evitar la depreciación de la moneda
nacional, el BCR inyectaría dólares al sistema con la finalidad de mantener
constante la oferta relativa de dólares con respecto a la moneda nacional. Sin
embargo, esto significa una disminución de las Reservas Internacionales Netas
(RIN), en vista que el BCR deberá ‘comprar’ nuevos soles a cambio de ‘dólares’.
Si
la señal a los agentes internacionales es que las Reservas Internacionales están
disminuyendo en cantidades considerables, con la finalidad de evitar la caída
de la moneda nacional (depreciación ), las expectativas de devaluación
aumentarán, por lo que se podría dar una fuga de capitales o corrida de
capitales, trayendo como consecuencia que se concreten dichas expectativas, elevándose
el tipo de cambio.
Volviendo
a la ecuación (6b), podemos observar que una de las maneras de controlar la
Brecha Externa es evitando que el crecimiento de la Demanda Interna sea mayor
que el crecimiento del PBI.
En
esta caso, la Demanda Interna deberá ser regulada a través de la disminución
de sus componentes, sea el Consumo y el Gasto Público, los mismos que incluyen
Bienes importados (al contado y al crédito). Por otro lado frenar a la economía
implica que los ingresos por tributación se vean afectados, por lo que la
capacidad de gasto público se reduciría.
d) A modo de conclusión
Hemos
explicado con un modelo interpretativo el funcionamiento general de una economía
abierta al Resto del Mundo y como se relacionan algunas de las variables más
importantes con la actividad económica, que dicho sea de paso, influye de una
manera muy importante en los Presupuestos del sector Defensa.
Con
este análisis hemos podido apreciar la importancia del tipo de cambio real, del
crecimiento de la Demanda Interna versus el crecimiento del PBI, y los riesgos
de déficit crecientes en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos.
Nuestra
economía se podría encontrar entrampada entre el crecimiento del PBI y el
crecimiento del déficit de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos por lo
expuesto en los párrafos anteriores.
Ante
tal situación, el aumento de las Exportaciones permitirá que el PBI pueda
expandirse libremente sin formar cuellos de botella tales como déficit
crecientes en la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos, escasez de dólares y
presiones al alza del tipo de cambio.
Esta
limitación al crecimiento de la actividad económica imposibilita la reducción
del desempleo y del subempleo.
El
sector Defensa no es ajeno a la evolución de la actividad económica, pues
depende de los cambios de las variables más importantes así como del
desarrollo de los mercados de bienes y servicios nacionales, internacionales y
del mercado de divisas.
Un
aumento de la actividad económica tanto nacional como internacional afectarán
a la Demanda Interna así como a las Exportaciones, trayendo como consecuencia:
- Un
incremento en los ingresos tributarios por diferentes conceptos; los
presupuestos del sector Defensa también se verían afectados positivamente
reflejándose en una mejor capacidad adquisitiva de los mismos;
- Mejor
capacidad de endeudamiento externo para la adquisición y modernización de
armas al ser la economía más estable, y
- Las
Dependencias del sector Defensa contarían con mayores recursos económicos
que les permita cumplir su misión de una manera más eficiente.
VI
UN MODELO DESCRIPTIVO MICROECONOMICO
Las
dependencias del sector Defensa en general pueden ser vistas como agentes económicos
en vista que cuentan con recursos económicos y una misión que cumplir a través
de una serie de objetivos. Sin embargo, sería interesante si efectuamos una
comparación de las dependencias militares con las empresas privadas. Pues
podemos afirmar de antemano que la gran diferencia es que las dependencias
militares no obtienen un ‘ingreso monetario’ al ofrecer su producto. Sin
embargo esta característica no las exime de ser eficientes en su gestión y por
tanto en el logro de sus objetivos y en el cumplimiento de su misión.
Las
dependencias para cumplir con sus objetivos, tienen una serie de actividades las
que llamaremos "procesos", los que requieren recursos para su normal
ejecución, lo que obviamente representa un costo determinado. Ahora, los costos
no serán tan solo monetarios sino de oportunidad, en vista que al ser los
recursos escasos, se deberá ‘elegir’ el uso de los mismos de tal manera de
lograr los objetivos propuestos.
Sería
conveniente hacernos algunas preguntas, ¿en qué consisten los objetivos? ¿cómo
medir la eficiencia y la eficacia en el cumplimiento de los objetivos?
Para
dar una explicación cualitativa, desarrollaremos un modelo descriptivo general
para una dependencia a la cual se le asigna un presupuesto determinado con la
finalidad de cumplir con la misión encomendada.
El Modelo
Toda
dependencia tiene una misión la cual explica la razón de ser de su existencia.
La Misión a su vez tiene dentro de su concepción una serie de objetivos.
Sin
embargo, para cumplir con los objetivos propuestos se requiere de recursos económicos,
de habilidad y conocimiento tanto en el uso como en la asignación óptima de éstos.
Dicho
en términos económicos: se tiene como objetivo lograr un producto, asignando
los recursos escasos de manera óptima. Este producto debe tener como objetivo
satisfacer necesidades propias de la Institución a la cual pertenece la
Dependencia.
En
resumen, se requiere "maximizar un producto, dada una dotación inicial de
recursos, conocimiento de los procesos de la Dependencia, los costos monetarios
propios de los procesos, costos de oportunidad de los recursos y un presupuesto
monetario determinado"
A
continuación se identifican variables cuyo conocimiento y eficaz utilización
permitiría crear las bases para una asignación óptima de recursos.
Las variables
A
continuación se presentan las variables:
- Procesos
que contribuyen al logro de los objetivos.
- Recursos
humanos (conocimiento, habilidad y experiencia) y recursos materiales
(bienes de capital, bienes duraderos y no duraderos).
- Presupuesto
Fiscal asignado, eficiencia en el gasto presupuestal y en el ciclo logístico.
- Factores
externos que influyen en el logro de los objetivos (externa-lidades).
- Costos
de transacción.
- Eficiencia
en la comunicación entre los diferentes niveles jerárquicos
Desarrollo de la concepción general de las variables
a) Los Procesos que contribuyen al logro de los objetivos
En
toda dependencia, existirán procesos que son relevantes para el logro de los
objetivos y por ende del cumplimiento de la misión. Los procesos pueden ser
clasificados por prioridad de importancia, de complejidad, y de utilización de
recursos.
Dentro
del nivel jerárquico propio de una dependencia del sector defensa, los procesos
pueden relacionar diferentes niveles en cuanto a la organización de la
dependencia, tanto de manera vertical y horizontal.
Una
vez clasificados los procesos relevantes, éstos deberán desarrollarse de
manera eficiente lo cual implica el uso de los recursos necesarios (recursos
humanos, tiempo, conocimiento, etc) para el logro de los objetivos planteados
dentro de la concepción técnica administrativa de la dependencia. Este
esfuerzo dará lugar a la ‘eficiencia técnica’.
Si
los procesos son desarrollados bajo la concepción de eficiencia técnica se
evitará incurrir en costos innecesarios tales como: mal uso del tiempo
disponible, redundancia en la ejecución de procesos que no son debidamente
identificados, desconocimiento de la intensidad del uso de recursos y de tiempo
de los procesos relevantes y finalmente falta de preparación en la ejecución
de los mismos.
Costos incurridos en el desarrollo de los Procesos
Los
procesos incurren en dos tipos de costos, el primero es el costo monetario, que
vendría a ser el gasto presupuestal en el uso de los recursos materiales
(bienes y servicios), y el segundo, son los costos de oportunidad.
Cualquier
proceso efectuado da lugar a costos de oportunidad que vendrían a ser todas las
acciones que se están dejando de hacer, es decir, la segunda mejor alternativa.
En
tal sentido, todo proceso relevante incurre en costos, los cuales, dependiendo
de un presupuesto asignado, deberán ser minimizados.
El
minimizar los costos dará lugar a ‘la eficiencia económica’.
b) Recursos
La
dotación inicial de recursos normalmente viene dada en las dependencias del
sector defensa tales como: recursos humanos, infraestructura, bienes de capital,
bienes no duraderos, preparación profesional del personal, capacidad de
organización, conocimiento de la dependencia, presupuesto fiscal, etc.
Sin
embargo los recursos no son estáticos, muy por el contrario, son dinámicos. En
el caso de los recursos humanos, el aprendizaje es un factor que contribuye a la
productividad de la dependencia, es decir, mientras más se perfeccionen las
diferentes tareas propias de los procesos, estos serán más eficientes. Ahora,
el aprendizaje se obtiene a través de la experiencia y de la formación
profesional.
Los
bienes de capital requieren de un mantenimiento constante, de reparaciones,
modernizaciones y reemplazo, según sea el caso.
En
tal sentido se tendrá que saber cuales son los costos de mantenimiento y de
reparación y evaluar si sería más eficiente modernizar o adquirir nuevos
bienes de capital.
Los
bienes no duraderos deberán ser adquiridos dada las necesidades, teniendo en
consideración un plan y un programa que permita tener la visión de las
adquisiciones durante todo el año, teniendo en cuenta que el tener grandes
inventarios y con bajos niveles de rotación vuelve más compleja la gestión
logística y se incurren en costos innecesarios, los mismos que podrían ser
catalogados como ‘costos hundidos’.
La
capacidad de organización ayudará de sobremanera en la eliminación de
procesos intranscendentes que no influyen en el logro de los objetivos. Esta
habilidad logra la eficiencia en la asignación de los recursos desde de un
punto de vista técnico y económico; técnico por que los recursos son usados
en la cantidad necesaria ocasionándose ahorro de éstos; económico por que se
incurren en costos mínimos en la ejecución de las tareas.
Por
otro lado, dadas las características de la dependencia, existirá una
‘intensidad’ en el uso de los recursos. Por ejemplo existen diferencias
resaltantes entre dependencias operativas, administrativas y académicas, entre
otras clasificaciones
c) Presupuesto Fiscal.
En
cuanto al Presupuesto Fiscal, es la cantidad de fondos económicos disponibles
para lograr los objetivos y la misión de la dependencia. Sin embargo, es
necesario tener un esquema de administración del gasto presupuestal que nos de
un orden determinado de tal manera de lograr lo siguiente:
- Conocimiento
de los fondos disponibles, es decir, de la estructura presupuestal y de las
alternativas de gasto, pudiendo ser éstas de diferentes intensidades en
relación a bienes duraderos, no duraderos, funcionamiento operativo y
administrativo.
- Programa
de gasto presupuestal y que sea de conocimiento de los encargados directos
de los procesos relevantes de la dependencia.
(3)
Que exista un flujo constante de información entre: el departamento encargado
del custodio y gasto de los fondos, la oficina de Presupuesto, los encargados de
los procesos y la jefatura de la dependencia. Esta información entre otras
cosas debe incluir la evolución del gasto del presupuesto, los saldos, la
disponibilidad de fondos en las cuentas bancarias de la dependencia así como de
caja y del ciclo logístico.
Este
flujo contribuye a que las decisiones que se tomen durante la ejecución
presupuestal sean óptimas, en vista que se tendrá el conocimiento de la
necesidades reales de la dependencia y del programa de gasto, el mismo que debe
ser actualizado constantemente.
d) Factores externos que influyen en el logro de los objetivos
(externalidades).
En
economía, cuando en un proceso productivo existen factores externos que
influyen en la productividad, ya sea de manera positiva o negativa, se les
conoce como ‘externalidades’.
Las
dependencias militares no están exentas de las externalidades, pues su
productividad también se vería afectada por factores ajenos a su propia gestión
administrativa.
Uno
de los casos más resaltantes es la morosidad en la recepción de los recursos
económicos, ya sean en términos monetarios o en bienes y/o servicios.
Otro
caso es el recorte presupuestario a media gestión lo cual ocasionará
dificultades en mantener el nivel de eficiencia en el cumplimiento de la misión
de la dependencia.
También
tenemos el factor climatológico, tal como normalmente sucede cíclicamente con
el Fenómeno del Niño, que si bien es cierto, puede ser predicho en aparición,
es dificultoso prever la intensidad del mismo.
Sin
embargo también pueden haber casos de externalidades positivas tales como:
crecimiento económico y mejores presupuestos para las dependencias tanto
administrativas como operativas, reducción de los costos en la adquisición de
bienes y servicios dado el nivel competitivo en ciertos mercados, teniendo el
caso de la caída de los precios internacionales de los combustibles;
condiciones internacionales para el endeudamiento externo para la adquisición
de armas, etc.
Estos
factores deben ser conocidos en lo posible de tal manera de poder predecir en
que magnitud impactan en la productividad de la dependencia.
e) Costos de transacción en que se incurren al efectuarse trámites
internos.
Estos
costos se relacionan con las transacciones propias de las dependencias. Si éstas
son intensivas en tiempo o intensivas en el uso de personal, los costos de
oportunidad pueden ser de consideración.
Es
decir, en algunos casos no sería conveniente efectuar transacciones largas y
tediosas que no contribuyan a aumentar la productividad de los recursos y de la
dependencia, y muy por el contrario reorientar el esfuerzo en el desarrollo de
procesos más productivos que contribuyan al cumplimiento de la misión.
Si
tenemos en cuenta como ejemplo el factor informático, me refiero a los correos
electrónicos, se podrían calcular el ahorro que se tendría el evitar usar
recursos tales como: papel, tinta, tiempo (horas hombre), costo de oportunidad
del tiempo de llegada y respuesta de la correspondencia, movimientos de vehículos
y de personal para efectuar trámites, etc.
De
acuerdo al ejemplo anterior, los costos de transacción pueden ser calculados
teniendo en consideración si la dependencia es operativa o administrativa.
Por
otro lado, el centralizar la toma de decisiones hará que los flujos de
información sea mayor por lo que la delegación, de acuerdo al nivel, traerá
como consecuencia la reducción de costos de transacción.
En
tal sentido, dada las características de la dependencia y la responsabilidad de
los diferentes niveles jerárquicos habrá que definir la intensidad entre
"centralizar" procesos y "delegar" éstos, con la finalidad
de dar fluidez y minimizar los costos antes indicados.
- Eficiencia
en la comunicación horizontal y vertical entre los niveles jerárquicos
Si
las comunicaciones son eficientes entre los diferentes niveles jerárquicos,
tendremos una mayor productividad en las dependencias militares.
La
eficiencia se relaciona con el tiempo invertido en la transmisión de la
información de un nivel jerárquico a otro (flujo vertical), y también dentro
del mismo nivel (flujo horizontal).
Un
buen ejemplo es el caso de la seguridad de una dependencia militar. Un buen diseño
de los flujos verticales y horizontales de información puede evitar el incurrir
en costos de reparación y/o reposición de bienes de capital.
Otro
caso se da en las adquisiciones de bienes de capital. Si éstas son consultadas
adecuadamente con los organismos técnicos, esta situación traería como
consecuencia tres tipos de ahorros: el primero, evitar los costos de transacción
propios de incurrir en trámites costosos y pocos productivos, como consecuencia
de no tener en cuenta la experiencia y el conocimiento, segundo, evitar costos
de oportunidad, que normalmente se darían en el caso de que la adquisición no
sea explotada debidamente por el usuario del bien adquirido, de acuerdo a lo
planeado inicialmente, y tercero, el logístico, el que consiste en el
almacenamiento que se podría dar en caso no se utilice el bien adquirido.
VII
ANALISIS DE ESTADISTICAS
En
el cuadro Nº1 tenemos los presupuestos de la República así como los del
Ministerio de Defensa desde el año 1990 hasta 1998, tanto en términos
nominales como en reales.
Podemos
apreciar que tanto en valores nominales como en reales los Presupuestos de la
República aumentan. En el caso de los presupuestos de Defensa, en términos
nominales tuvieron un valor máximo en el año 1995, al igual que en términos
reales. Estos valores altos coinciden con el auge económico durante los años
1993-1995.
Sin
embargo apreciamos que para los años 1996 y 1997 los presupuestos en términos
reales sufren una disminución, relacionándose así con una caída en la
actividad económica en dichos años en comparación con el periodo citado
anteriormente.
En
el cuadro Nº 2 tenemos la información de la Demanda Interna versus el Producto
Bruto Interno (ver ecuación (6b)).
La
Demanda Interna se ha caracterizado por tener valores que sobrepasan el 100% del
PBI, es decir, lo que demanda el sistema económico es mayor de lo que produce
En el año 1995 la Demanda Interna llegó a un valor de 105%, para luego caer a
un valor de 104.4% en 1996 y 104.3% en el III Trimestre de 1997.
Cuando
la Demanda Interna es mayor que el PBI, este exceso se ve reflejado en la
diferencia entre las Exportaciones y las Importaciones (ecuación (6b)), lo que
se viene dando en nuestra economía. Tenemos como ejemplo el III Trimestre del año
1997, donde las Importaciones fueron el 16.8% del PBI, mientras que las
Exportaciones alcanzaron un porcentaje de 12.5%.
Ahora
como vimos anteriormente, el PBI es explicado por la Demanda Interna y por la
diferencia de las Exportaciones y las Importaciones (ecuación (6a)).
También
sabemos, que la actividad económica tiene un efecto arrastre sobre las
Importaciones (ecuación (5 )). En este sentido, si la Demanda Interna crece a
tasas mayores que el PBI, las Importaciones se expandirán a tasas mayores que
las Exportaciones. Esta situación se vería reflejada en una déficit creciente
de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos.
En
el cuadro Nº3 tenemos las tasas de crecimiento del PBI por sectores productivos
desde el año 1992 hasta el mes de Setiembre de 1997.
El
análisis del crecimiento del PBI podemos dividirlo de la siguiente manera: en
sectores que crecen por Demanda, y sectores que crecen por Oferta. En el primer
caso tenemos a la construcción, manufactura, comercio y otros; y en el segundo
caso, tenemos a la agricultura, pesca y la minería.
Durante
el auge económico de 1994, caracterizado por un crecimiento de 13.1% del PBI,
el sector construcción tuvo un crecimiento de 34.6%, viéndose reflejado en la
expansión del sector no primario en una tasa de 14.8% (construcción, comercio,
resto de la industria manufacturera), el mismo que dependió en parte por la política
económica expansiva.
Sin
embargo en el año 1996, que se caracterizó por una disminución considerable
de la actividad económica (el PBI sólo creció 2.6%), el sector construcción
tuvo una caída de 4.6%, viéndose reflejado en un crecimiento limitado del
sector no primario, 1.7%.
Otra
observación interesante del cuadro Nº 3 es la expansión de la economía
durante el año 1997, liderado por el sector no primario y por la minería,
siendo contrarrestado por la caída del sector pesquero, el mismo que responde a
factores estacionales.
En
el cuadro Nº4 tenemos los auges y recesiones en el Perú desde 1950 a 1996,
tomado del artículo ‘Fluctuaciones Económicas y Shocks Externos, Perú
1950-1996’, Dancourt, Mendoza y Vilcapoma (1997).
El
artículo divide este periodo en seis fases de auge y cinco de recesiones; y se
explica que las fases de recesión se asocian con aumentos de la inflación y
devaluación, aumentos del tipo de cambio real, y caída del gasto público. En
cambio las fases de auge se relacionan con caídas de las tasas de inflación y
de devaluación, reducción del tipo de cambio real, e incremento del gasto público.
Si
analizamos los periodos 1982-1983 y 1988-1992, apreciamos que el PBI real tuvo
tasas de crecimiento negativas, al igual que en el gasto real y en los ingresos
tributarios reales del Gobierno.
Muy
por el contrario observamos en el periodo 1993-1996, en el cual el PBI real tuvo
una expansión a una tasa de 7.16%, al igual que el gasto real y los ingresos
tributarios reales del Gobierno, los cuales crecieron a una tasa de 17.25% y
14.45% respectivamente.
De
este análisis desprendemos que las recesiones influyen en la capacidad
adquisitiva del Gobierno, que por cierto se ve reflejado en los presupuestos en
términos reales. En tal sentido las recesiones afectarán la capacidad
adquisitiva del sector Defensa, tal como asumiéramos anteriormente, cuando
sostuvimos que el presupuesto de Defensa en términos reales es una variable endógena
del sistema económico en su conjunto.
En
el cuadro Nº 5 tenemos la evolución del tipo de cambio real desde Marzo de
1987 hasta Marzo de 1997, observando que dicha variable tuvo un valor máximo en
Junio de 1988 y un valor mínimo en el mes de Marzo de 1991. Es obvio que este
último resultado se debió a los cambios drásticos en los lineamientos
generales de la política económica en el cambio de gobierno a inicios de la
presente década.
Sin
embargo, el tipo de cambio real ha tenido oscilaciones dentro de una banda
determinada. Como vimos anteriormente, esta variable cumple una función muy
importante en el control de la inflación interna, por lo que se hace
indispensable el evitar aumentos bruscos en su valor.
En
el cuadro Nº 6 podemos observar la evolución de la inflación desde el año
1992 hasta Octubre de 1997, pues en el último año, el valor de esta variable
ha pasado a niveles de un solo dígito.
Sin
embargo es importante resaltar que la tasa de inflación debe ser comparada con
la tasa de devaluación, siendo lo recomendable que esta última sea mayor que
la primera.
Si
la devaluación supera a la inflación, y asumiendo estabilidad de precios en
nuestros socios comerciables, (ecuación (4)), el tipo de cambio real aumentaría,
trayendo como consecuencia que nuestros bienes exportables se hagan más
competitivos con relación a los bienes del resto del mundo, y por el contrario,
las importaciones se hagan más caras, pudiéndose presentar un efecto sustitución
de consumo de bienes importados por bienes nacionales.
Vemos
en el citado cuadro que desde el año 1992 hasta el año 1996 la inflación ha
sido mayor que la tasa de devaluación, y es a partir del año 1997, que sucede
lo contrario. Esta última situación ha favorecido en parte a la expansión de
las exportaciones (ver cuadro Nº7), las cuales han explicado en un buen
porcentaje el crecimiento de la actividad económica (PBI) durante el año 1997,
en especial las no tradicionales.
BIBLIOGRAFIA
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4.-
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el argumento reconsiderado
Cuaderno
de divulgación Nro. 29 del Instituto de Economía de Libre Mercado. Universidad
San Ignacio de Loyola, Lima.
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Oscar Dancourt y Waldo Mendoza. Cisepa – (1996); Flujo de Capital, Política
Monetar