Lo primero que debemos decir sobre el concepto de valor es
que es mucho más difícil de comprender que los conceptos que formaban parte de
la primera figura de la mercancía. Para entender de qué estamos hablando,
comenzaremos por un concepto de valor genérico, que no se aplique específicamente
a ninguna sociedad en particular sino a todas, este es el concepto praxeológico
de valor. Cuando hablamos de un concepto praxeológico, hablamos de algo tan
general que no se aplica sólo al comportamiento humano sino también al de los
demás animales: cómo obtener el máximo producto con el mínimo esfuerzo
posible. En cualquier sociedad (sea o no mercantil), el hombre busca satisfacer
sus necesidades con el menor esfuerzo posible. Es decir, que debe producir
bienes con el objeto de satisfacer sus necesidades de consumo. Vemos que se
destaca el carácter racional y maximizador de los individuos y su necesidad de
producir, es decir de trabajar.
Esto ya era conocido en la Edad Media cuando se desarrolla la
teoría del valor que heredan los clásicos. Los productores de esa mercancía
intersticial producen para vender en el mercado local a un precio tal que el
intercambio sea justo. Las mercancías se intercambian según sus valores porque
se conocen los tiempos de trabajo necesarios para fabricar cada mercancía.
Teoría del valor de Smith como una crítica
a los mercantilistas.
La teoría del valor de Smith parte de una crítica a los
mercantilistas. Según los mercantilistas, el valor de cambio depende de la
utilidad de las mercancías (mientras más útil sea una mercancía, mayor será
su valor de cambio). Es decir que el valor de cambio dependería del valor de
uso. Smith refuta esta teoría poniendo como ejemplo al aire y los diamantes.
Los diamantes tienen mucho valor de cambio pero poco valor de uso. El aire tiene
mucho valor de uso pero nada de valor de cambio. Entonces, no hay una relación
causal exclusiva entre valor de uso y de cambio. Este problema mercantilista,
pienso yo, va a colocar a Smith en la vía de la teoría del valor. En efecto,
para que algo tenga valor de cambio, debe ser producto del trabajo humano. Por más
utilidad que tenga el aire, si no es producido por los hombres, no tendrá valor
de cambio. Esta crítica a los mercantilistas es de enorme importancia para la
Economía Política ya que va a poner al valor-trabajo en el centro de la
escena. Smith ya tuvo la intuición de que debe haber algún tipo de conexión
entre valor de cambio y trabajo. A partir de este punto, puede comenzar a
desarrollar su teoría del valor-trabajo.
Relación entre división del trabajo y
teoría del valor.
Smith empieza su libro hablando de la división del trabajo.
En la sociedad mercantil, nadie produce todo lo que consume sino que cada
productor se especializa en una actividad y, con el ingreso que obtiene de la
venta de sus mercancías, adquiere lo que luego consumirá. Es decir que el
productor obtiene una cierta cantidad de bienes que son fruto de su trabajo y
luego entabla una relación mercantil con otros productores para intercambiarlos
por bienes que éstos otros producen. De esta observación de Smith podemos
desprender dos consecuencias: los bienes se producen (no son maná que cae del
cielo) y los individuos los producen con el objetivo de acceder a bienes
producidos por otros (o sea que trabajan para intercambiar su trabajo por
trabajo ajeno). Entonces, es importante estudiar los valores de cambio ya que es
una cuestión central para comprender el intercambio. Esto es justamente lo que
Smith se propone: "investigate the principles which regulate the
exchangeable value of commodities". Es decir que ya tenemos el objeto de
estudio de Smith en su teoría del valor: ¿de qué depende el valor de cambio
de las mercancías?
Valor de cambio y valor.
Ya sabemos que el valor de cambio no depende del valor de uso
(es lo primero que Smith descartó). Entonces, para explicar el valor de cambio,
se introduce el concepto de valor. El individuo trabaja para producir bienes e
intercambiarlos por lo que producen los otros. Entonces, el valor de un bien
para la persona que lo produce es la cantidad de trabajo ajeno que este bien
puede comandar en el intercambio: "the real price of everything, what
everything really costs to the man who wants to acquire it, is the toil and
trouble of acquiring it". Es decir, que el valor para el individuo es el
trabajo que se ahorra por no tener que producir él mismo el bien que otro
produce. Gracias a la división del trabajo, el individuo intercambia
indirectamente su propio trabajo por el trabajo de los demás. Entonces, desde
el punto de vista del individuo, el valor de su mercancía se mide por la
cantidad de trabajo que ésta puede comandar a través del intercambio. Mientras
más trabajo ajeno puede comandar una mercancía, más valor tiene. Vemos que
esto está de acuerdo con lo que habíamos mencionado sobre el concepto genérico
de valor, el productor busca maximizar su consumo, y el consumo será mayor
mientras más trabajo ajeno pueda comandar el trabajo propio.
Problema de la medida invariable del
valor.
Aunque lo importante sea el intercambio de trabajo, Smith
observa que habitualmente no se intercambia trabajo por trabajo sino mercancía
por mercancía. Es decir que debemos estudiar el intercambio entre mercancías.
El valor de cambio de una mercancía es la cantidad de otras mercancías que una
mercancía puede comprar, cantidad que varía con el tiempo. Al cambiar la
cantidad de trabajo necesario (por variaciones en la productividad), no hay
ninguna mercancía que tenga un valor constante y que pueda servir para comparar
los valores de las demás mercancías. Entonces, no puede saberse cuál aumenta
su valor en el tiempo y cuál lo disminuye.
Teoría subjetiva del valor y sus
problemas.
Smith debe superar rápidamente este problema para salvar su
teoría del valor y lo va a lograr pero al costo de enfrentarse a otro problema.
Ya señaló que las cantidades de trabajo necesarias para producir las distintas
mercancías varían con el tiempo. Entonces, los valores de las mercancías
(medidos como la cantidad de trabajo que las mercancías pueden comandar) también
cambian. Hay que buscar algo que no varíe y que permita ver los cambios en el
valor a lo largo del tiempo.
Dice Smith: "labour alone, therefore, never varying in
its own value, is alone the ultimate and real standard by which the value of all
commodities can at all times and places be estimated and compared". Según
Smith, 1 hora de trabajo tiene siempre el mismo valor para el productor porque
le cuesta siempre el mismo esfuerzo y sacrificio. Por esto decimos que es una
teoría subjetiva del valor y es consecuente con el método individualista que
utiliza Smith para explicar los fenómenos sociales. Suponemos que 1 hora de
trabajo hace que el productor pueda comprar en el mercado 1 kg de pan. Pero en
el futuro, quizás esta misma hora de trabajo le permitirá conseguir 2 kg de
pan. Según Smith, el valor de su trabajo no cambió porque al individuo le
cuesta el mismo tiempo y esfuerzo, él valora su mercancía según el trabajo
que le costó (esto explica que sea el trabajo subjetivo lo que determina el
valor). Entonces, debe haber bajado el valor de la mercancía "pan"
debido a que ahora es necesario menos trabajo para producirla porque hubo un
aumento de la productividad. Smith está usando el valor entendido
subjetivamente como la medida invariable del valor. Esto va a costarle una
contradicción entre trabajo necesario y trabajo comandado. El tiempo de trabajo
necesario para el productor para llevar al mercado la mercancía que intercambia
por el pan sigue siendo una hora de esfuerzo. Pero el trabajo comandado por esa
misma hora de esfuerzo se duplicó. Es decir que el trabajo necesario no
coincide con el trabajo comandado. Entonces, parecería que el valor de una
mercancía se determina por la cantidad de trabajo necesario para su producción
pero se mide por la cantidad de trabajo comandado. Ahora veamos por qué esta
dicotomía en la definición del valor va a hacer fracasar la teoría del valor
de Smith.
El problema de Smith, una teoría del
valor específica para la mercancía incipiente.
Pensemos en una sociedad ruda y primitiva como la de la
mercancía incipiente medieval donde los productores individuales son dueños de
los medios de producción y donde se conocen los tiempos de trabajo necesarios
para fabricar cada mercancía (se conoce el valor de cada mercancía). En esta
sociedad, las mercancías se intercambian en sus valores. Si un productor sabe
que producir una chaqueta le lleva una hora (trabajo necesario) y que a los
productores de sombreros les lleva una hora cada uno, las proporciones del
intercambio serán de una chaqueta por un sombrero. Entonces, el trabajo
necesario y el comandado por el productor coinciden (una hora de trabajo propio
comanda una hora de trabajo ajeno). Vemos que acá no hay contradicción y que
los intercambios están sujetos a la ley del valor-trabajo. Si no se cumple la
condición de equilibrio del sistema: trabajo necesario = trabajo comandado, se
desencadena un proceso de ajuste que genera un aumento de la oferta de los
bienes que se comercian por encima de su valor. Esto es posible porque la
condición necesaria de que se conozca el valor de cada mercancía se cumple.
Entonces, la ley del valor se cumple para este caso específico de organización
social. Ahora veamos qué ocurre en el capitalismo para ver si podemos
generalizar la ley.
Es en el caso capitalista donde fracasa la teoría del valor
de Smith, justamente en el caso que debería poder explicar ya que es la
sociedad capitalista la que él intenta describir en el primer capítulo.
Encuentro dos motivos por lo que la ley del valor fracasa. El primero es que en
el capitalismo los mercados son muy grandes y no se conoce el valor de cada
producto que se intercambia. Entonces, al no saber los productores si las
mercancías se intercambian en su valor o no, no se realiza el proceso de ajuste
que tiende a hacer coincidir el trabajo necesario con el comandado por lo que la
ley del valor no funciona.
El segundo motivo, Smith lo analiza en el capítulo VI de la
Riqueza. El capitalista no sólo intercambia mercancías por otras mercancías
sino que también intercambia mercancía por fuerza de trabajo (living labour).
En el caso del capitalismo, el problema es que hay un intercambio de desiguales
porque un capitalista le paga al obrero con mercancía por el valor de 10 horas
mientras que el obrero trabaja 12 horas. Es decir que, nuevamente, el trabajo
comandado no coincide con el trabajo necesario.
Vemos que la teoría del valor de Smith se enfrenta con el
problema de no poder explicar lo que ocurre en la economía capitalista y
termina siendo una teoría del valor específica para la mercancía
intersticial. Smith se da cuenta de su fracaso en explicar el capitalismo que es
justamente lo que él quería explicar.
El legado de Smith.
Smith tiene el mérito de retomar la teoría del valor
medieval y volver a poner el valor en el centro de la escena. Pero fracasa en la
explicación del capitalismo de modo que en el tema del valor no puede avanzar
mucho más allá que los medievales. Va a ser Ricardo quien retome la teoría
del valor para adaptarla al capitalismo.
El objetivo de la teoría del valor de Ricardo.
El problema que se plantea Ricardo y que va a ser el hilo
conductor de su teoría es la búsqueda de las causas del valor de cambio de las
mercancías y la determinación de las leyes que regulan estos cambios. Para
estudiar el valor de cambio, debe preguntarse por lo que determina el valor.
Ricardo tiene como punto de partida la teoría de Smith, una teoría incorrecta
que él deberá corregir para adaptarla a sus necesidades analíticas.
Mercancías reproducibles.
Lo primero que debe hacer Ricardo es delimitar claramente su
objeto de estudio: los bienes reproducibles. Los bienes no reproducibles derivan
todo su valor de cambio de la escasez. Sin embargo, la gran mayoría de las
mercancías que comercian los hombres tienen la calidad de ser producidas
nuevamente. En efecto, Ricardo sólo estudia "such commodities only as can
be increased in quantity by the exertion of human industry". Aquí hay una
crítica implícita a los mercantilistas que no tenían en cuenta el carácter
reproducible de las mercancías y las consideraban a todas como no reproducibles
por lo que estudiaban un valor de cambio determinado exclusivamente por la
escasez (ley de Barbon). Ricardo ya tiene su objeto de estudio: el valor de
cambio de las mercancías no depende de su escasez sino de su valor. Ahora es
necesario definir el valor.
Problema de la doble definición del valor en Smith y la
solución de Ricardo.
Lo primero que Ricardo le critica a Smith es la confusión
entre trabajo comandado y necesario. Ricardo descarta el trabajo comandado y
conserva el trabajo necesario como la medida del valor. Mientras más trabajo se
necesite para reproducir una mercancía, mayor es su valor aunque a cambio se
obtengan menos mercancías.
¿Por qué Ricardo se queda con el trabajo necesario y no con
el comandado?
Para resolver esto, debemos hacer alusión al problema entre
objetividad y subjetividad.
Problema de objetividad y subjetividad.
Ricardo observa que el error de Smith en la diferencia entre
trabajo necesario y trabajo comandado reposa en su concepción subjetiva de éste.
Según Smith, el producto vale el tiempo de esfuerzo que le insumió al
individuo su producción. Sin duda, esto tiene asidero real; el individuo va a
valorar mucho más una mercancía que le costó todo el día hacer que otra que
hizo en diez minutos. Entonces, va a esperar comandar más trabajo por la
mercancía que le costó todo el día que por aquella que le cuesta diez
minutos. Pero el problema de Smith es que falla en ver que la producción tiene
un costado social que es justamente el que importa en la economía.
Ricardo señala que en el intercambio, lo que importa no es
el aspecto subjetivo del valor sino el objetivo que se determina por las
condiciones de producción sociales, no las individuales. A los productores de
las otras mercancías no les importa cuánto tiempo y esfuerzo le costó al
productor llevar su mercancía al mercado. Les importa cuánto es el tiempo de
trabajo necesario en el conjunto de los productores. Entonces, el valor de
cambio no se determina por el valor subjetivo sino por el objetivo. La cantidad
de trabajo ajeno que el productor individual podrá comandar depende justamente
del valor objetivo de su mercancía. Entonces, el trabajo individual puede
diferir del comandado pero el tiempo de trabajo social es igual al trabajo
comandado. El individuo más improductivo se ve penalizado porque comanda
trabajo según el valor social pero necesita más tiempo de trabajo para
producir la misma mercancía. Así Ricardo elimina la contradicción entre
trabajo necesario y comandado de Smith mostrando que es un problema de la forma
en que se mide el valor. Pero esto plantea un nuevo problema que es el de la
mercancía de valor invariable.
Problema de la mercancía con valor
invariable.
Ricardo descartó el método individualista de Smith y con él
la única posibilidad de justificar la proposición de la teoría del valor que
sostiene que los precios fluctúan alrededor de los valores. Al partir
directamente desde lo social, Ricardo destruye la conexión necesaria entre
trabajo y valor que había establecido Smith, una conexión que antes quedaba
clara ya que el productor valoraba su mercancía de acuerdo al tiempo de trabajo
que le costó. Entonces, ahora tendría que demostrar que los precios fluctúan
alrededor de los valores recurriendo a una medida invariable del valor. El
problema es que Ricardo reconoce abiertamente que no existe una mercancía con
valor constante. Para probar la relación entre valor y precio, Ricardo debe
apelar a una hipótesis que sabe falsa: suponer que el oro es una mercancía de
valor invariable. El mismo sostiene que esto no es cierto porque la cantidad de
trabajo necesaria para reproducir el oro varía pero necesita este supuesto para
probar la relación entre valores relativos y precios relativos. En este
sentido, el abandono del momento individual es un retroceso en la teoría del
valor que pone a Ricardo en un callejón sin salida al no poder justificar su
teoría del valor por carecer de la mercancía de valor invariable.
Valores relativos en la determinación de los valores de
cambio relativos.
Según Ricardo, los valores relativos de las mercancías son
las cantidades relativas de trabajo necesario para su reproducción. Si
socialmente hace falta el mismo tiempo de trabajo para reproducir una chaqueta o
dos sombreros, y suponiendo que la sociedad valora igual el trabajo del sastre y
del sombrerero, el valor relativo será una chaqueta por dos sombreros y el
precio relativo tenderá a esa proporción ya que ahí se intercambian
cantidades equivalentes de valor. Si algún día nos encontramos con que el
precio relativo de mercado es una chaqueta por tres sombreros, no podremos saber
si hubo un cambio en los valores relativos o si se debe a un precio coyuntural
de mercado ya que no conocemos los tiempos relativos de trabajo socialmente
necesarios (recordemos que estamos en el capitalismo) ni tampoco tenemos una
mercancía de valor constante para saber si hubo un cambio en el valor.
Entonces, no podemos saber si un cambio en los precios relativos se debe a un
cambio en los valores relativos o a otra razón.
Problema de la aplicación de la ley del valor en el
capitalismo.
Aquí presentamos las soluciones a los problemas que Smith
tuvo al explicar la teoría del valor en el capitalismo.
Aunque los productores no conozcan los valores relativos de
las mercancías, a los efectos prácticos esto quizás no sea un impedimento si
el ajuste se realizara de todos modos. En efecto, pareciera que los individuos
se comportan como si conocieran los valores relativos y el ajuste funciona
igual. Esto ocurre porque los individuos comparan sus propios rendimientos
laborales (que conocen) con los precios relativos de mercado esperados. Van a
producir el bien que tenga un mayor precio relativo. Así aumenta la oferta de
esta mercancía hasta llegar nuevamente a un equilibrio del sistema donde se
intercambian cantidades iguales de trabajo. No puede probarse que efectivamente
aumenta la oferta del bien que se vende por encima de su valor porque al no
tener la medida invariable no sabemos cuál es pero sí vemos que el ajuste se
realiza de todos modos. Esta es una posible solución al primer problema de
Smith.
Por otro lado, vimos que Smith fracasa en explicar el
intercambio de trabajo por capital y termina diciendo que la ley del valor no
funciona en una economía capitalista. Ricardo se propone demostrar que el
intercambio de trabajo por capital no destruye la ley del valor porque no
modifica las proporciones en que se intercambian las mercancías. Sostiene esto
y muestra que lo único que podría hacer variar el valor de cambio natural
relativo es una variación en los valores relativos, es decir, un cambio en los
tiempos de trabajo relativos para hacer cada mercancía. Así muestra que la ley
del valor trabajo se sigue cumpliendo en el capitalismo. El problema de Smith es
nuevamente la incompatibilidad entre sus dos definiciones de valor. La solución
de Ricardo consiste en afirmar que lo único que determina el valor es el
trabajo necesario, no el comandado. Vemos cómo Ricardo adapta el mecanismo de
ajuste para el capitalismo y completa la transición de la primera a la segunda
figura. Por este mecanismo, cualquier discrepancia entre precio de mercado y
precio natural se elimina por un flujo de capitales entre las diferentes ramas.
Ricardo integró las leyes de la primera figura para explicar la variación de
los precios de mercado en el corto plazo usando la ley de Barbon. La ley de
Montanari también está presente en todo momento ya que hay una homogeneidad en
los productos de una misma rama (los sombreros son todos iguales) y también hay
homogeneidad entre mercancías presentes y futuras (el sombrero producido ayer
es igual al que se producirá mañana). Entonces, las leyes de la primera figura
son tan importantes como la ley del valor para que el mecanismo de ajuste clásico
funcione y podamos alcanzar un equilibrio en el sistema. Ricardo alcanzó el
objetivo que se había propuesto, encontrar una ley que explique las variaciones
en los valores de cambio. Sin embargo, de esta explicación surge otro problema
ya que Ricardo supone que los productores utilizan las mismas proporciones entre
capital fijo y circulante y los adelantan por el mismo tiempo.
Excepción a la ley del valor.
El principal problema de la escuela clásica es presentado
por el mismo Ricardo como una "excepción a la ley del valor". Ricardo
creyó solucionar el segundo problema de Smith en el capitalismo recurriendo al
supuesto de igualdad de proporciones entre capital fijo y circulante e igualdad
de longevidad. Malthus lo critica diciendo que, en el capitalismo, esto sólo
podría darse en un caso excepcional. Para que la ley del valor funcionara, en
los casos donde se intercambian mercancías producidas con distintas
composiciones de capital, un aumento de salarios no debería modificar los
valores de cambio ya que el valor producido no varió (el trabajo necesario es
el mismo). Pero lo que ocurre realmente es que la rama que usa más proporción
de trabajo, tendrá un beneficio menor por lo que no se cumple la ley de la
igualdad de tasas de beneficio. Para que esta ley se cumpla, el precio de la
mercancía que emplea más proporción de trabajo, debería ser mayor. Entonces
no dependería del trabajo necesario. Esta es una paradoja de la que Ricardo es
consciente y, pienso, que es el mayor problema al que se enfrenta ya que ataca
directamente lo que él se proponía: encontrar las leyes que regulan los
valores de cambio. Su famosa excepción muestra que no lo logró o, en
definitiva, que lo logró sólo para un caso excepcional e hipotético.
Los economistas posricardianos, ven que la ley del valor no
puede resolver este problema y deciden abandonarla para volver a una teoría más
smithiana de los costos de producción. Estos consideran que el precio de las
mercancías se determina de tal manera que permitan el pago de una tasa uniforme
de beneficio sobre el capital. Es un retorno a la teoría aditiva del valor de
Smith.
Conclusión.
Hemos estudiado el desarrollo de la teoría del valor desde
diferentes puntos de vista y en diferentes contextos históricos. Luego de
presentar el concepto praxeológico y genérico del valor, estudiamos cómo éste
se desarrolló en la mercancía intersticial del medioevo y en las sociedades
mercantiles capitalistas de Smith y Ricardo. A la vez, también vimos los
principales problemas a los que se enfrentó el primer teórico moderno del
valor, Smith: problema de la medida invariable del valor, teoría subjetiva del
valor, problema de la aplicación del valor en el capitalismo. Luego vimos cómo
Ricardo retomó estos problemas e intentó resolverlos para alcanzar una ley que
dé cuenta de las variaciones de los valores de cambio y que, a la vez,
integrara las leyes de la primera y la segunda figura de la mercancía. Quizás
lo que empezó siendo un rechazo de las teorías mercantilistas encarnado en
Smith, terminó con su reivindicación en Ricardo. En fin, el estudio de la teoría
del valor nos muestra que la historia del pensamiento económico es una historia
de marchas y contramarchas donde los conceptos aparecen y desaparecen. En
efecto, había una teoría del valor en el medioevo que se abandonó en la época
mercantilista. Pero luego esta teoría del valor es retomada por Smith quien a
su vez abandona la primera figura. Y luego viene Ricardo que retoma la teoría
de Smith pero también la de los mercantilistas. La cuestión es que Ricardo
deja una puerta abierta para que algún economista termine de resolver los
problemas que él no pudo en el capitalismo: la excepción a la ley del valor
que Marx va a resolver introduciéndonos en la tercera figura de la mercancía.
Federico Ast