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Globalizacion e Integracion: Imposiciones Divinas ¿Quimera o realidad?
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Enviado por Andrés Julián Correa Cortés
Código ISPN de la Publicación: EpZpEkyZpVQYWeKGFx
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| Resumen: El paradigma utopico de la globalizacion y los procesos de integracion, ha estado enmarcado por constantes e innumerables cambios historicos, que han representado multiples transformaciones conceptuales en las malgastadas percepciones modernas, es decir, el concepto de la globalizacion es producto de la evolucion de la economia durante miles de anos y ha adquirido apariencias multiples y complejas dificiles de rastrear. Por ende, el objetivo de esta formulacion teorica es la busqueda de las raices historicas de la globalizacion y la integracion; asi como la busqueda de su versatil comportamiento y su contraste con el proceder actual.(V) |
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El paradigma utópico de la globalización y los procesos de integración, ha
estado enmarcado por constantes e innumerables cambios históricos, que han
representado múltiples transformaciones conceptuales en las malgastadas
percepciones modernas, es decir, el concepto de la globalización es producto de
la evolución de la economía durante miles de años y ha adquirido apariencias
múltiples y complejas difíciles de rastrear. Por ende, el objetivo de esta
formulación teórica es la búsqueda de las raíces históricas de la
globalización y la integración; así como la búsqueda de su versátil
comportamiento y su contraste con el proceder actual.
Se traza como objetivo principal el de dilucidar las nociones de procesos de
integración económica y globalización en el contexto moderno, pero la esencia
de estos elementos tienen sus raíces o fundamentos en períodos de la historia
en que la economía y la política apenas comenzaban a establecerse como
mecanismos de acción, y es a partir de este momento en que trazaremos una
conexión entre el presente y el pasado, con el fin de ilustrar y aclarar la
tergiversación conceptual de los elementos en juicio.
Partiendo entonces, de la premisa de que la globalización es un proceso de
integración en el que interactúan fuerzas políticas, sociales, culturales y
económicas, donde el único fin es el amalgamiento de las sociedades y la
homogenización de culturas, encontramos la imperante necesidad de
contextualizar nuestra opinión acerca de la globalización y el papel que ha
jugado en la historia.
Los procesos de integración han sido manifestaciones racionales que el hombre
ha convertido en acciones cotidianas y necesarias para su desarrollo, por ello
no es de extrañar que las instituciones u organismos a finales del milenio
encuentren como medio de subsistencia la integración de sus estructuras y
sistemas económicos, pero lo que sí está sujeto a críticas es la apropiación
anacrónica de conceptos previamente establecidos por Estados o personajes del
pasado.
Estas manifestaciones de integración y globalización pueden observarse de
manera directa en "la aparición de un mercado mundial, la homogenización
cultural reflejada en la expansión de tres lenguas y la desaparición de
decenas de dialectos, la consolidación de los valores fundamentados en la ética
judeo-cristiana y, por último, una homogenización étnica, reflejada en el
mestizaje y la desaparición de la raza indígena americana".
Pero quizás, uno de los aspectos más relevantes y de mayor trascendencia al
momento de hablar sobre integración económica es el elemento democracia. Este
proceso integrador debe estar enmarcado por una normativa en la cual la concepción
de democracia no se limite simplemente al de una forma determinada de gobierno o
autoridad, sino que haga referencia a un conjunto de reglas de conducta para la
convivencia social y política; esta convivencia debe ser la norma de oro para
las relaciones internacionales y debe convertirse en el eje de integración
entre las partes.
La evidencia empírica nos ha mostrado a través del tiempo que las naciones que
han estado al límite de la democracia, o por fuera de él, han tenido problemas
de interacción con las demás naciones, y han investido a la tiranía, la
anarquía, el comunismo, o cualquier otro régimen antagónico a la democracia,
como director de su destino nacional. Aunque la democracia se convierta en el
complemento ideal para las relaciones integracionistas, seria injusto señalar a
los detractores de esta como unos fracasados, ya que ejemplos tales como Corea
del Sur, Singapur y China demuestran que bajo la mano del autoritarismo se
pueden tener tasas de crecimiento constantes y estables.
La globalización se ha enaltecido y reverenciado en las últimas décadas con
base en juicios improcedentes e infundados; los representantes del liberalismo
económico imprimieron un cierto toque publicitario a su dinámica política
logrando fortalecer realidades que ya existían en contextos mucho más antiguos
(contextos en los que existieron los verdaderos precursores y amplificadores de
la globalización) para posteriormente vender su "idea" de apertura de
mercados, internacionalización, bloques económicos y globalización a las
ingenuas instituciones internacionales que se encontraban en proceso de
reestructuración ideológica o a las que se encontraban en un claro estado de
desorden funcional.
Los procesos de constantes intercambios de bienes y/o servicios han existido
desde el feudalismo, donde en las ciudades, los artesanos libres hacían del
taller la unidad típica de producción y establecían así la antesala de la fábrica
moderna; este pequeño, pero significativo avance industrial, permitió de una
manera casi imperceptible, sentar las bases para el proceso globalizador, que años
mas tarde, encontraría en el mercantilismo una plataforma ideal para dispersar
el concepto por varios continentes. Al mismo tiempo, una revolución cultural
adquiría fuerza en todos los continentes, no tenía fines predeterminados sino
que simplemente obedecía a los cambios que estaba viviendo el mundo y estaba
homogenizando las diferentes culturas y sociedades existentes.
Pero se presenta un interrogante adicional, ¿Qué intereses verdaderos tenía
cada sociedad para realizar cambios estructurales a su lengua, su cultura y sus
tradiciones? simple, la desaparición, desagregación o transformación de los
diferentes esquemas culturales y su adaptación a los modelos europeos
obedecieron a intereses netamente económicos, y algunos políticos, encontrando
así, una oportunidad de inserción en los mercados y naciones de mayor poder de
la época, este movimiento repentino se constituye en una de las señales claves
para comprender que el proceso de la globalización e integración comenzó a
gestarse desde aquellas épocas en que la europeización se convirtió en el
epicentro y cimiento fundamental del nuevo orden cultural.
En el periodo mercantilista, el nublado concepto de globalización e integración
presentaba pequeños vestigios que consentían pensar que todo ese modelo económico
era un preámbulo para el subsiguiente periodo de corte neoliberal. Este sería
el prefacio del desborde cultural, en este preciso instante es donde el objetivo
comienza a perder el control y obliga a ser trazado de nuevo, bajo parámetros
de diferentes enfoques. El mando lógico que le estaba imprimiendo el mercado
colapsó al encontrar en la administración estatal un fuerte opositor de las
ideas que inicialmente lo estructuraron.
La "globalización moderna" ha transformado su proceder ancestral, la
imposición unilateral de disposiciones teórico – prácticas ha perturbado
los mecanismos espontáneos que predominaban en las diferentes economías; estos
mecanismos rectores de la economía no advirtieron, en el factor globalización,
un factor distorsionarte y desestabilizante de sus malgastados modelos económicos,
posibilitando consolidar, de forma gradual, a todo el sistema capitalista como
director general de toda la economía.
En cambio, la "globalización tradicional", consentía dentro de su
marco normativo la libre interacción entre los diferentes agentes económicos
del mercado, restándole importancia a los referentes regulatorios que
escasamente existían; dichos referentes serían los que, en un futuro cercano,
marcarían el camino para la instauración de los nuevos esquemas regulatorios
del mercado.
Las diferentes concepciones acerca de la globalización y procesos de integración,
nos permiten develar, de una manera muy certera, las condiciones naturales en
que se encuentra la estructura del mercado mundial. La evolución de la
globalización, a través de las décadas, ha conseguido tanto acertar como
errar, en muchas de sus hipótesis; este proceso modernista llegó acompañado
de una membruda cartilla de ilusiones utópicas que configuraba, en ese momento
de indecisión esquemática internacional, una solución celestial para la
crisis.
Otro aspecto de alta relevancia para el éxito institucional o estatal, es la
importancia que se le atribuya al planteamiento estratégico local. La combinación
adecuada de los factores estratégicos internos de cada país con los esquemas
estratégicos que plantea la globalización, tendrán efectos consistentes,
eficientes y reales, que generarán un efecto de apalancamiento entre los
sectores productivos.
En relación con el tema de la integración y los diferentes enfoques que se han
plasmado acerca de este proceso, retomo un aparte del reconocido profesor e
investigador Carlos Alberto Montoya para tener un punto de referencia en el análisis:
"(...) Dentro de los enfoques más influyentes se destacan aquellos que
presentan a la integración como una estrategia de ampliación de mercados y
como una forma de progresión política de las naciones que se integran", a
mi juicio, la integración atraviesa por un efecto adverso al que he denominado
"efecto adhesión" y consiste en que los países que decidieron entrar
en la dinámica integradora, lo hicieron por temor a proceder de forma
independiente, o por miedo de no tener el apoyo financiero del Banco Mundial o
del Fondo Monetario Internacional, y como consecuencia de este accionar, estos
países decidieron rendirse a la presión del modelo capitalista. Asimismo, esta
integración se favoreció gracias a que los diferentes Estados no sintieron la
suficiente confianza en sus mecanismos de política económica, y menos en los
organismos que dirigían las estrategias financieras y económicas de cada país,
razón por la cual designaron gran parte de la responsabilidad en los organismos
internacionales. Es por ello, que la integración como estrategia de ampliación
de mercados y como forma de progresión política de las naciones que se
integran, es sencillamente una consecuencia de la falta de carácter, compromiso
y responsabilidad de los diferentes gobiernos. En síntesis, resulta preocupante
que la alineación de estos bloques o alianzas haya sido determinada por
factores exógenos, que realmente se encuentran al margen de un verdadero
proceso de integración, y más preocupante aún, es la idea de que se necesite
de otra nación para poder lograr ser competitivo en el mercado internacional.
El anterior planteamiento contrasta de una forma muy sutil con el bosquejo
trazado por el doctor Montoya, pues aunque su diseño y el propuesto en este
escrito presentan algunas diferencias entre si, ambos encuentran que la
integración es un proceso que debe acompañarse de estrategias que posibiliten
el desarrollo, el crecimiento social y la progresión estatal, y que ella debe
converger en procesos de equiparación y no de marginamiento entre los países
participantes.
La naturaleza intrínseca de un proceso de integración, obviamente en su
estado más natural y libre de "impurezas", debe estar enmarcada por
ciertas características que posibiliten el funcionamiento normal y objetivo del
mismo, sería indiscutiblemente benéfico traer a colación algunos ejemplos que
han sido el resultado de la incorrecta experimentación de una miscelánea entre
la globalización y la integración, todo con el objeto de presentar el nivel de
desfiguración que ha alcanzado este proceso:
El objetivo inicial era construir un modelo que permitiera equilibrar la
productividad y la eficiencia entre las partes, pero adoptando una posición
pragmática, se observa que la grieta ha aumentado en forma significativa debido
a las ventajas comparativas y competitivas que existen al interior de cada país
- hasta el momento no se incluye la variable tecnología para tratar de
equiparar un poco los resultados-, y aun así, no existe un punto de comparación
que sirva de aliento para las economías relegadas; otro aspecto relevante es el
esquema salarial, en el que la diferencia que existe entre uno y otro país,
influye directamente en los precios finales, generando una vez más,
desequilibrios macroeconómicos entre las naciones, que imposibilita el libre
funcionamiento del genuino proceso integrador.
Lamentablemente, la evidencia empírica demuestra una vez más, que en ciertas
naciones se manipulan los salarios como un mecanismo de disminución de costos
del producto final, en beneficio de la productividad, pero en detrimento de las
libertades individuales fundamentales, lo que se traduce en una disminución de
la calidad de vida y de las necesidades básicas de la población.
El autor Amartya Sen, en su obra "Desarrollo y Libertad", argumenta
que pueden existir hambrunas incluso, sin que disminuya la producción o las
existencias de alimentos, lo cual puede deberse a paros laborales, a ausencias
de sistemas de protección social, falta de derechos económicos, o inclusive,
pueden confluir todas las variables anteriores. Surge entonces el siguiente
interrogante, ¿dónde se encuentran los beneficios prometidos por los
estamentos de la integración?, y ¿cuáles son las ventajas de abrir una economía
al mundo, si esta no representa ningún tipo de patrocinio a los más
necesitados? La importancia de un intercambio no solo debe asumir matices económicos,
debe además poseer rasgos sociales, culturales y políticos que le procuren un
verdadero valor agregado al proceso integrador.
Entre los efectos más relevantes encontramos la incitación a la
homogenización de las cargas arancelarias, la estandarización de bienes y/o
servicios y el fortalecimiento de las economías de escala, lo que se traduce en
una disminución de los costes unitarios en el mercado internacional, ya que al
aumentar la capacidad y el volumen de producción de un proceso productivo
pueden repartirse los costes fijos entre más unidades de producto. El reflejo
puede transformarse en un menor impacto sobre los costes habituales, en una
mayor experiencia laboral, en una utilización más eficiente y racional de la
maquinaria, entre otros aspectos. Por las anteriores, y otras tantas variables,
sobrevienen las célebres fusiones institucionales y corporativas, que tienen
como objetivo su fortalecimiento interno para desafiar la globalización;
sobrevienen también los procesos de integración, el aumento de la competencia,
las alianzas estratégicas y la desarticulación de la competencia desleal; o en
el caso contrario, se manipula la información para monopolizar un mercado específico.
Aunado a lo anterior, es pertinente traer a colación algunos apuntes que se
esbozaron en años anteriores "El mundo ha recorrido desde finales de la
guerra fría largos caminos en búsqueda de la libertad económica, social, política
y cultural, así como una democracia duradera, consistente, firme, justa y
equitativa, pero en estos caminos se han ido encontrando fuertes opositores del
desarrollo y la libertad que coartan y cercenan de raíz cualquier proceso de
expansión de las libertades reales y fundamentales que poseen los miembros de
una sociedad, y peor aún, atacan indiscriminadamente a los miembros que poseen
poca o ninguna oportunidad de desarrollo dentro de la comunidad. Por tanto, las
instituciones sociales, las instituciones económicas, los derechos políticos,
los derechos humanos, la industrialización y el progreso tecnológico (en países
en vías de desarrollo) se han convertido en víctimas de la globalización.
Esta, a pesar de incrementar la eficacia económica (para algunos), de dar un
mayor empuje al comercio mundial y a la producción, de ofrecer nuevas
oportunidades a los mercados y beneficios a los demandantes en precios y
productos sigue día a día generando pobreza, tiranía, escasez de
oportunidades económicas, privaciones sociales y Estados o grupos represivos
que la rechazan en su totalidad.
"La tendencia generada por el modelo de desarrollo neoliberal a ultranza
basado en el dinero, las utilidades y el presupuesto ha puesto en jaque a los
gobiernos débiles y un poco conservadores que rigen en el mundo, además las
incompetentes instituciones estatales y su falta de compromiso con la sociedad
dieron pie para que el proceso globalizador se implantara con gran fuerza.
Años más tarde, luego del proceso globalizador, la desigualdad y la pobreza
siguen siendo el principal factor de deterioro social en los países del mundo,
tanto que más de mil millones de personas en todo el globo se encuentran en la
pobreza absoluta, y otros cientos de millones se hallan desempleadas o
subempleadas, además de sometidas a rigurosos excesos de trabajo e injusticias,
a salarios injustos, a falta de seguridad y al olvido por parte del Estado.
"La comunidad internacional demanda un proceso de desarrollo mundial, capaz
de disminuir la brecha existente entre ricos y pobres, también una unificación
de los mercados y de sus organizaciones para evitar las injusticias, así como
una constante comunicación entre los gobiernos y las autoridades locales, igual
comunicación entre los partidos políticos y las instituciones ciudadanas y
excelentes sistemas de educación, y (...) Las críticas que se hace a la
globalización no son referentes a sus métodos o a su forma de manejar los
mercados, ya que en sí, la globalización tiene enormes ventajas para la
sociedad como la tecnología que aporta a esta, lo que se necesita es que esta
sea más equilibrada, políticamente regulada y más justa a la hora de actuar,
que genere conocimiento a todas las personas (bien sea en mayor o en menor
cantidad, pero que la genere)".
Con la entrada a escena del desarrollo sostenible, la globalización
fortalece sus tintes de opresor social, debido a que su incremento prolongado y
constante de los beneficios era de tipo económico y no social; este desarrollo
de carácter universalista, que hasta el momento sigue disfrutando de una
aprobación relativamente alta en el medio, propende por el sostenimiento de
ritmos intensivos de productividad y consumo. El desarrollo sostenible es
netamente capitalista y busca mantener índices de crecimiento económico altos
y constantes por medio del sostenimiento de ritmos intensivos en productividad y
consumo; además, se homogenizan los parámetros de la economía mundial y los
utiliza únicamente como instrumentos para su beneficio propio, sin importar las
consecuencias directas y las externalidades sociales que pueda provocar. Este
desarrollo es manejado y estructurado por los tecnócratas, quienes muestran
cifras y resultados siempre en términos de la expansión del modelo y de su
crecimiento. Este proceder kamikaze del desarrollo sostenible era poco plausible
para sus contradictores, los difusores del desarrollo sustentable encontraban
profusas inconsistencias en la estructuración teórica y en la aplicación práctica
del modelo capitalista, es por ello, que procuraron ampliar el concepto y situar
el desarrollo en un contexto más social. Este desarrollo sostenible propugna
por un desarrollo duradero basado en una versión complementaria entre la geología
y la economía, en este punto se enlazan elementos tales como la investigación
ambiental y el desarrollo científico tecnológico, lo que entrega como
resultado final un desarrollo económico-ambiental que beneficia a toda la
sociedad.
En síntesis, la integración y la globalización son procesos que se
presentaron, durante muchos años, con rostros completamente distintos, pero que
en su interior reflejaba la misma esencia, fines, objetivos y estructura de la
que se nos presenta hoy en día. Precisamente, es en las tres últimas décadas
que aparecen teóricos proponiendo y prometiendo teorías ya existentes, y peor
aún, logrando comprometer a las instituciones, particulares y estatales, en
procesos poco benéficos para sus intereses. Para finalizar, se encuentra con
profunda tristeza que los intereses particulares primen sobre los colectivos y
que los intereses capitalistas no den el espacio adecuado para los beneficios
sociales.
Conclusiones y recomendaciones
- Cristalizar el proceso democrático como fuente imprescindible de
crecimiento económico; este crecimiento debe trabajar simultáneamente con
un desarrollo social, para implementar y aplicar mecanismos que permitan un
adecuado y correcto funcionamiento del mercado.
- Propender por la verificación y concertación de políticas, que
conjuntamente, logren un equilibrio entre el ámbito económico y político.
- La apertura de mercados y la rápida puesta en marcha del proceso
globalizador, creó desórdenes productivos en la mayoría de los países
subdesarrollados, y provocó una pérdida de identidad en el sector
industrial, ya que muchas compañías se dedicaron a producir en grandes
cantidades o productos diferentes para no ser expulsados del mercado por las
enormes multinacionales.
- Identificar las ventajas comparativas y competitivas de cada sector para
enfrentar el poder destructivo del ALCA.
- El verdadero problema consiste en la aparición de estos conceptos como
unas ideas divinas y potencialmente salvadoras, mientras la esencia de estos
procesos radica en la idea de que el mercado sea el líder, marcando el
camino a seguir, y que genere el acoplamiento de los mercados vía natural y
no vía artificial.
- El hombre no ha estado preparado para procesos micro-cíclicos, necesita
de tiempo para la instalación y adaptación en nacientes procesos.
- Paralelamente, al ficticio proceso integrador y globalizador, surgen los
perniciosos tecnócratas, quienes manifiestan una tendencia en la que se
propende por el crecimiento y desarrollo económico basado en el capital y
en la maximización del beneficio.
Bibliografía
Montoya Corrales, Carlos Alberto. "Competitividad y desarrollo regional en
el contexto de la integración económica", articulo publicado en la
revista Universidad Eafit, #124, cuarto trimestre, 2001, Medellín.
Montoya Corrales, Carlos Alberto. "Teoría y realidad de la integración
económica: el caso del G~3", 1996, Medellín.
Cardona Montoya, Giovanny. "La globalización: un enfoque
historicista", articulo publicado en la revista Mercatec, #31, Septiembre,
Octubre, Noviembre de 1999, Medellín.
"Globalización", en:
http://www.monografias.com/trabajos6/laglox/laglox.shtml.
"Desarrollo y Libertad: Su presente y su futuro", en:
http://www.monografias.com/trabajos10/delib/delib.shtml.
Trabajo enviado por:
Andrés Julián Correa Cortés
acorrea02@hotmail.com
Estudiante de Economía y Desarrollo
Universidad Pontificia Bolivariana
Medellín - Colombia
Enviado por Andrés Julián Correa Cortés
Contactar mailto:acorrea02@hotmail.com
Código ISPN de la Publicación: EpZpEkyZpVQYWeKGFx
Publicado Saturday 29 de November de 2003
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