Escuela
de Graduados
Maestría
en Gerencia y Productividad
ARTICULO
LA
CONVIVENCIA CON LOS FLUJOS DE CAPITAL PRIVADOS
Foro Económico del FMI
Materia
Administración
de Negocios Internacionales
Profesor
Kadil González
Integrantes
Miguel Ángel
Jiménez S. 87-2476
Luz Ángeles
Jiménez R. 97-1207
Alfida
Cuevas
81-0716
29 de enero de 2004
Santo Domingo, D.N.
En el Boletín del
FMI de fecha 22 de diciembre se tratan algunos temas de interés para la situación
que vive actualmente nuestro País.
En el tema que hemos escogidos habla sobre la
convivencia de los flujos de capital, destacando los enormes beneficios de
tienen para los países de economías emergentes, pero también señalas los
riegos y peligro que estos traen consigo.
Define que en sistemas de pobre regulación en
sistema financiero e interrupciones abrupta puede causar desequilibro y crisis
financiera.
El
7 de noviembre, al concluir su cuarta conferencia anual sobre investigación
económica (pág. 365), el FMI celebró un foro económico para analizar estos
tipos de crisis, con un panel integrado por Agustín Carstens (Subdirector
Gerente del FMI), Jeffrey Frieden (Profesor de la Universidad de Harvard), Peter
Garber (Estratega Global del Deutsche Bank) y Morris Goldstein (Investigador del
Instituto de Economía Internacional) y moderado por Saín Minton-Beddoes (The
Economist).
A continuación las consideraciones que análisisaran
y las conclusiones que resaltaron en este Foro,
“Carstens
inauguró el foro citando, sobre la base de su experiencia en el ministerio de
Hacienda mexicano, seis enseñanzas que los países pueden aplicar para evitar
que los flujos de capital interfieran con sus
resultados macroeconómicos.
•
Desarrollo de fuentes internas de financiamiento.
De
este modo se atraen flujos de capital externo complementario y de buena calidad.
Pero, ¿cómo desarrollar los sistemas financieros internos? Concentrándose en
lo básico: gestión macroeconómica sólida, Estado de Derecho, eficaz
supervisión y regulación financiera y énfasis en la calidad del capital
humano necesario.
•
Estrechísima vigilancia de la salud del sistema financiero interno.
Un
sistema financiero débil es el mayor riesgo que enfrenta un país durante una
crisis bancaria. No existe elemento más disuasivo para el desarrollo que un
sistema bancario descontrolado, que pueda generar normes salidas de capital.
•
Extrema precaución en el uso de derivados y de la indexación para atraer o
retener flujos de capital.
Pueden
ser peligrosos para la salud económica nacional y en particular para las
finanzas públicas. Cuando un país está presionado por la balanza de pagos,
existe la tentación de hacer trucos en vez de formular políticas sólidas,
pero no existe sustituto alguno para las medidas macroeconómicas decisivas y el
abuso de estos instrumentos se volverá antes de lo esperado contra los propios
países y los devorará.
•
Transparencia. Muchos gobiernos han intentado manejar la información como un
instrumento de sus políticas, pero
actualmente los mercados son muy astutos y hace ya largo tiempo que no lo
toleran.
•
Generación de reservas para poder cumplir el servicio de la deuda y
asegurarse contra los shocks y volatilidades de los mercados.
Esto
es válido aun cuando los países apliquen un tipo de cambio flotante.
•
Inversión extranjera directa (IED).
Puede
aportar capital, tecnología y empleo, aunque el hecho de tener una planta física
en un país no impedirá la salida de capitales en caso de inestabilidad.”
Conclusiones
Como podemos identificar en basadas en estas seis
enseñanzas podríamos concluir que
nosotros como país deberíamos avocarnos a fortalecer nuestro sistema
financiero así como nuestra política fiscal, una supervisión eficiente de los
entes gubernamentales para restaura
la confianza del sectores económico, Político y financiero del País.
Recientemente hemos podidos observar como dos grandes
bancos ha colapsados y el costo económico que ha significado para el país este
acontecimiento. Somos sede de
muchas empresas multinacionales y a nivel de las inversiones existentes se crea
el nerviosismo sobre la solvencia y solidez de las demás instituciones
existente, y a nivel de la población la inseguridad crea el retiro de los
ahorros ocasionando un desequilibrio en la liquidez bancaria.
En el ámbito el empresarial
se enfrentan alzas en la tasa de interés encareciendo el costo del
financiamiento y por ende los costos de los productos.
A
continuación las declaraciones de Morris Golstein ampliando las declaraciones
de Carsterns.
“Trilema”
chino
Morris
Goldstein amplió lo expuesto por Carstens, destacando que los flujos de capital
deben liberalizarse en fases acordes con la salud y resistencia del sistema
financiero interno. Para explicarlo citó el actual “trilema” de China:
fuertes entradas de capital, significativa expansión de los préstamos
bancarios y recalentamiento de la economía (pág. 365). Según Goldstein, el
renminbi está sobrevaluado entre el 15% y el 25%. Una solución al
“trilema” sería permitir la libre flotación de la moneda y abrir
completamente la cuenta de capital, pero la posibilidad de problemas bancarios
tras la apertura preocupa con buena razón a las autoridades chinas, pues podría
haber una fuga de capitales a gran escala y una importante depreciación.
Una
mejor forma de resolver el “trilema” chino es reformar el tipo de cambio
vinculándolo a una cesta con igual ponderación del dólar, del yen y del euro;
revaluándolo inmediatamente entre un 15% y 25%; y ampliando la banda cambiaria
de menos del 1% a, por ejemplo, un 5%–7%. Una vez que el sistema bancario se
afirmara, China debería también abrir la cuenta de capital y permitir la
flotación del renminbi. Cuando los países deben preocuparse por el sistema
bancario, no enfrentan ya un “trilema” sino un “cuadrilema”.
En
términos más generales, Goldstein señaló dos problemas fundamentales
asociados a las interrupciones repentinas de los flujos de capital y a la
volatilidad del tipo de cambio: el excesivo endeudamiento público y el descalce
de monedas. La comunidad internacional no ha sido lo suficientemente
conservadora para definir una proporción segura o viable de la deuda pública
al creer que el 50% o 60% del PIB no era una cifra tan importante, pero los
hechos han demostrado que sí lo es. El FMI debe imponer con mayor firmeza la
viabilidad de la deuda como condición básica de sus préstamos.
El
descalce de monedas es un factor clave de la vulnerabilidad de un mercado
emergente ante fluctuaciones cambiarias fuertes y debería tener una mayor
prioridad en la lista de reformas de la arquitectura financiera. Sus variables
han demostrado ser uno de los mejores indicadores anticipados de las crisis
monetarias y bancarias, por lo que el FMI debería publicar regularmente estos
datos, tanto a nivel de la economía en su conjunto como a nivel sectorial, y
pronunciarse sobre los descalces que considere excesivos. También debería
condicionar sus préstamos a la reducción de descalces demasiado amplios.
Conclusiones
Esta
apertura al mundo socialista específicamente China perjudica o amenaza
altamente a Países cuya única ventaja competitiva es la mano de obra barata y
un sistema cambiario subvaluado, Grandes sumas de capitales se están volcando a
invertir en China, ya que pueden encontrar mano de obra calificada barata y un
sistema financiero estable.
Zonas
de capital
Peter
Garber trazó un panorama provocador de la economía mundial actual. Para
explicar los desequilibrios,
principalmente entre Asia y el resto del mundo, y sobre todo con Estados Unidos,
dividió el mundo en tres zonas de cuentas de capital.
En
la primera, los flujos de capital están fundamentalmente determinados por los cálculos
de riesgo-rendimiento normal del sector privado. En la segunda, están
impulsados más por una estrategia de desarrollo orientada a la exportación. La
tercera zona actúa como un amortiguador que absorbe los flujos de capital por
un determinado precio. ¿De dónde surge este desequilibrio fundamental? Según
Garber, proviene del enorme exceso de oferta de mano de obra asiática que
espera entrada a la economía mundial moderna, y el tipo de cambio actúa como válvula
que regula el ritmo de esa entrada. Para explicarlo, Garber utilizó una analogía:
hace quince años había dos planetas aislados girando alrededor
del sol. Uno tenía tres grandes regiones industriales ricas en capital
—Europa, Estados Unidos y Japón—, y pequeños países periféricos más o
menos en equilibrio con pleno empleo, tipos de cambio flotantes y movilidad de
capital. El otro planeta era un mundo comunista/socialista con gran cantidad de
mano de obra y capital mal asignado y sin valor. Repentinamente chocaron,
formando una gran economía de mercado mundial que generó un sistema con un
desempleo mundial masivo. Existen dos formas de corregir este desequilibrio.
Primero,
estimular el crecimiento de la demanda interna y la importación de capital en
las regiones subempleadas. Segundo, aplicar un programa de desarrollo orientado
a la exportación, controlando y subsidiando al sector exportador. Asia, y
particularmente China, eligieron este último camino, subvaluando los tipos de
cambio y exportando capital hacia la zona más rica. En China, la corrección
del desequilibrio mediante la apreciación del tipo de cambio eliminaría cerca
de medio millón de puestos de trabajo en el sector exportador, que es el más
intensivo en mano de obra, perjudicando las perspectivas de crecimiento y
creando un enorme problema político. Por ello, dijo Garber, China no apreciará
su tipo de cambio.
Factores
políticos e internos
Jeffrey
Frieden, especialista en los aspectos políticos de la economía internacional,
explicó el porqué de las acciones y reacciones de los países. Señaló que
existen dos dimensiones de los ciclos de los flujos de
capital a las que no se presta mucha atención: el aspecto interno —es
decir, desde la perspectiva del país que está atravesando el ciclo— y los
factores de economía política.
A
nivel nacional, las entradas de capital crean una expansión económica interna
asociada a una apreciación del tipo de cambio real, pero a medida que el ciclo
continúa aparecen algunas dificultades. Los productores de bienes
comercializables se quejan de su pérdida de mercado interno y surgen problemas
de descalce de monedas y sostenibilidad del tipo de cambio, todo lo cual conduce
inevitablemente a que en ocasiones el ciclo termine en un colapso.
¿Cómo
reaccionar ante este tipo de ciclo? Una opción es la esterilización y los
esfuerzos concertados por evitar una apreciación aunque, como ya señaló
Garber en el caso de China, los países a menudo intentan mantener un tipo de
cambio relativamente débil. Otra alternativa es mantener una relativa
flexibilidad del tipo de cambio durante el ciclo sin esperar a que se produzca
una crisis monetaria masiva para dejarlo flotar. Pero rara vez se siguen estas
posibilidades.
¿Por
qué es tan común la demora? Existe una tensión política fundamental que
afecta a la formulación de políticas durante estos ciclos. Por una parte, los
consumidores, especialmente los de la clase media, muestran una significativa
resistencia a la depreciación durante el ciclo ascendente, y por otra, los
productores de bienes comercializables enfrentan presiones competitivas
aun mayores como resultado de una apreciación real. Por lo tanto, a medida que
el ciclo prosigue, las autoridades enfrentan presiones conflictivas de
diferentes grupos de la sociedad.
Los
consumidores son un grupo especial. Antes de las elecciones, señaló Frieden,
lo último que los países desean es instrumentar una devaluación o depreciación
que perjudique a grupos críticos de consumidores. La probabilidad de que los
gobiernos realicen una gran depreciación —es decir, superior al 25%— es
cuatro veces mayor en los seis meses posteriores a una elección que en los seis
anteriores.
Conclusiones
Estos
son pensamientos o declaraciones realizadas por los panelitas, que deberíamos
mirar más de cerca y de interés para aplicar y monitorear en muestra economía,
ya que somos un país en busca de captación de capitales que impulsen en
desarrollo nacional. Avocarnos a una reestructuración de nuestro sistema
financiero y Fiscal que permita una
transparencia en las transacciones y acciones políticas que garanticen el
equilibrio económico.
Hacer
uso de las seis enseñanzas de Carstens, desarrollando fuentes internas de
financiamiento, para atraer flujos de capital externo y de buena calidad,
Mantener una extracta vigilancia de la salud del sistema financiero interno,
extensa precaución en el uso de derivados y de la indexación para
atraer o retener flujos de capital, ya que cuando un país esta presionado por
la balanza de pago, existe la tentación de hacer trucos
en vez de formular políticas sólidas. Total transparencia en su
informaciones y generando reservas para poder cumplir el servicio de la deuda y
asegurarse contra los shocks y volatilidades de los mercados.
Carstens:
No existe elemento más disuasivo para el desarrollo que un sistema bancario
descontrolado, que pueda generar enormes salidas de capital.
Goldstein:
El descalce de monedas es un factor clave de la vulnerabilidad de un mercado
emergente ante fluctuaciones cambiarias fuertes y debería tener una mayor
prioridad en la lista de reformas de la arquitectura financiera.
Frieden:
Los consumidores, especialmente los de la clase media, muestran una
significativa resistencia a la depreciación.
Garber:
Este desequilibrio fundamental proviene
del enorme exceso de oferta de mano de obra asiática que espera entrada a la
economía mundial moderna, y el tipo de cambio actúa como válvula que regula
el ritmo de esa entrada.