Las expectativas de los ejecutivos, la
creciente competencia a nivel nacional e internacional y la creciente diversidad
en la fuerza de trabajo, constituyen desafíos para el administrador de los
recursos humanos de una organización. Se espera que el departamento de personal
contribuya efectivamente a la ventaja competitiva de la compañía.
El personal es un factor de creciente
importancia en el proceso de diferenciar a una compañía de otra.
Los directores de corporaciones esperan que
sus departamentos de personal contribuyan en aspectos como la mejora de la
productividad, la planeación de la sucesión y el cambio en la cultura
corporativa.
Además de contribuir al objetivo de
incrementar la ventaja competitiva, el departamento de personal también debe
cubrir objetivos de carácter social, funcional y personal. Los objetivos
sociales asumen en parte la forma de determinadas normativas legales. Los
objetivos funcionales añaden una dimensión profesional y ética a los desafíos
que enfrenta el administrador de recursos humanos. Y los objetivos de carácter
personal de cada integrante de la organización se hacen más importantes y
complejos a medida que disminuye la velocidad en el crecimiento demográfico de
la fuerza de trabajo y se incrementa su diversidad.
El especialista no puede perder la perspectiva
global, que subordina al departamento de recursos humanos al total de la
organización. Es el triunfo de la organización como un todo y no el del
departamento de personal, lo que constituye la prioridad absoluta. El logro de
los objetivos de la organización dependen también de poder servir a sus
integrantes mediante una filosofía proactiva.
Los departamentos de personal no pueden partir
de la base de que cuanto hacen está bien hecho. De hecho, incurren en errores y
ciertas políticas se hacen anacrónicas. Al verificar sus actividades, el
departamento de personal puede detectar problemas antes de que se conviertan en
serios obstáculos. Una evaluación de las prácticas del pasado y las políticas
actuales puede revelar enfoques que ya no corresponden a la realidad y que
necesitan cambiarse para ayudar al departamento a cumplir mejor su tarea de
enfrentar desafíos futuros.
La evaluación de las prácticas anteriores y
la investigación para identificar mejores procedimientos tiene importancia por
tres razones:
- El trabajo que desempeñe el departamento de personal tiene
importancia por las implicaciones legales que conlleva para la empresa.
- Los costos que genera la administración del personal son
muy significativos.
- Las actividades de la administración del personal guardan
una relación directa con la productividad de la organización y la calidad
del entorno laboral.
Beneficios que aporta la auditoría de la
administración de recursos humanos:
- Se identifican las contribuciones que hace el departamento
de personal a la organización.
- Se mejora la imagen profesional del departamento de
personal.
- Se aliena al administrador del personal a asumir mayor
responsabilidad y actuar en un nivel más alto de profesionalismo.
- Se esclarecen las responsabilidades y los deberes del
departamento.
- Se facilita la uniformidad de las prácticas y las políticas.
- Se detectan problemas latentes potencialmente explosivos.
- Se garantiza el cumplimiento de las disposiciones legales.
- Se reducen los costos en recursos humanos mediante prácticas
mejoradas.
- Se promueven los cambios necesarios en la organización.
Áreas que abarca la auditoría de la
administración de recursos humanos.
Cubre todas las actividades que lleva a cabo
este departamento, así como las actividades de personal que llevan a cabo los
gerentes de línea. Puede incluir a una división de la compañía o a toda la
organización. Proporciona retroalimentación sobre la forma en que los gerentes
de línea están cumpliendo sus funciones de personal, así como sobre el
desempeño de los especialistas del departamento encargado de esta materia.
Ángulos relevantes:
- Identificar a la persona responsable de cada actividad.
- Determinar los objetivos postulados por cada actividad.
- Verificar las políticas y los procedimientos que se
utilizan para el logro de esos objetivos.
- Efectuar muestreos de los registros del sistema de
información sobre el personal para determinar si se están aplicando
adecuadamente las políticas y los procedimientos.
- Preparar un informe especificando nuevos objetivos, políticas
y procedimientos.
- Desarrollar un plan de acción para corregir las
desviaciones en objetivos, políticas y procedimientos.
- Efectuar seguimiento del plan de acción.
Auditoría de las funciones de personal de los
gerentes de línea:
En una auditoría global de la situación de
personal de una compañía, se considera la manera en que los gerentes de línea
llevan a cabo su función de personal y la manera en que se aplican las políticas
y procedimientos. Si los gerentes ignoran alguna regla o no la cumplen, la
auditoría debe detectar esa irregularidad y proceder a aplicar medidas
correctivas. El cumplimiento de las obligaciones legales es especialmente
importante.
Auditoría del nivel de satisfacción de los
empleados:
A fin de evaluar la manera en que se están
atendiendo las necesidades de los empleados, el departamento de personal obtiene
información sobre niveles salariales, prestaciones, prácticas de los
supervisores, asistencia en la planeación de la carrera profesional y la
retroalimentación que los empleados reciben de su desempeño.
Técnicas de investigación para auditar la
administración de los recursos humanos.
Las actividades del departamento de personal
se evalúan mediante procedimientos de investigación derivados de los avances
logrados en las ciencias sociales, como la sociología.
El objetivo de la investigación del
departamento de personal es el mejoramiento de la administración de los
recursos humanos de la organización.
Enfoque comparativo:
El equipo de evaluación compara la división,
sección o departamento con otra entidad análoga, a fin de identificar áreas
de desempeño insuficiente. Este enfoque se emplea para la evaluación del
ausentismo, la tasa de rotación y los niveles salariales. También cuando se
está poniendo a prueba un nuevo sistema.
Consultoría externa:
Los estándares establecidos por el consultor
(o los derivados de las estadísticas que publican las revistas especializadas)
sirven como parámetro para el comité de evaluación.
Enfoque estadístico:
A partir de los registros existentes, el comité
de evaluación genera estándares estadísticos contra los cuales se evalúan
los programas y actividades. Suele complementarse con comparaciones hechas
respecto a información externa, que puede obtenerse por intercambio con otras
compañías o por referencia a estudios publicados en fuentes especializadas.
Esta información frecuentemente se expresa en forma de tasas.
Enfoque retrospectivo de logros:
Este método verifica las prácticas del
pasado, para determinar si las acciones se apegaron a los requisitos legales y
las políticas y procedimientos de la compañía. El comité de evaluación
examina documentos sobre contratación, compensación, disciplina y evaluación
del desempeño. El objetivo es garantizar la existencia de iguales normas y
procedimientos para toda la organización, así como el cumplimiento de las
disposiciones legales.
Evaluación por objetivos:
Se crean objetivos específicos, respecto a
los cuales puede medirse el desempeño. El comité de evaluación verifica los
niveles reales de desempeño y los compara con los objetivos fijados con
anterioridad.
Ninguno de estos enfoques puede aplicarse a
todas las actividades de administración de personal. Lo más común es que los
comités de evaluación empleen varias de estas estrategias.
El equipo de evaluación proporciona al
departamento de personal retroalimentación sobre los temas examinados y lo
mismo hace con los gerentes de línea y el personal en general. La
retroalimentación desfavorable conduce a emprender una acción correctiva que
mejora la contribución a todas las actividades de personal.
Instrumentos para efectuar investigaciones de
personal.
Existen varias técnicas para obtener
información sobre las actividades de administración de los recursos humanos.
Cada uno de estos elementos proporciona información parcial:
- Entrevistas:
los comentarios que
derivan de estas entrevistas ayudan al comité de evaluación a identificar áreas
que se pueden mejorar. Las críticas hechas por el personal pueden poner de
relieve las acciones que el departamento deberá emprender a fin de satisfacer
tanto las necesidades de los empleados como de la organización. La entrevista
de salida constituye otra fuente de información. Se llevan a cabo con los
empleados que abandonan la organización. Los comentarios del empleado se
registran en el momento en que se produce la separación y el comité de
evaluación estudia posteriormente el documento, para determinar (si las hubo)
las causas de insatisfacción, así como otros problemas.
- Encuestas de opinión:
también
se las denomina sondeos de actitudes. Las entrevistas consumen mucho
tiempo, son costosas y generalmente deben limitarse a pocas personas. Mediante
cuestionarios cuidadosamente preparados se puede obtener una descripción más
precisa del estado real de determinados aspectos de la organización.
Asimismo, es probable que los cuestionarios conduzcan a respuestas más
honestas y confiables. Son de especial importancia las tendencias que se
revelan en el curso de varias encuestas.
- Análisis de los registros de recursos humanos:
se llevan a cabo para asegurarse de estar cumpliendo las políticas de la
compañía y ciertos aspectos legales (de seguridad e higiene, evaluación de
las quejas de los empleados, evaluación de la compensación y de programas y
políticas).
- Experimentación de técnicas de personal:
permite la comparación entre un grupo experimental y uno de control en
condiciones realistas. Hay varios aspectos inconvenientes de la experimentación.
Muchos gerentes son renuentes a ella, debido al potencial de problemas en la
moral del grupo y a la posible desconfianza que se genera entre los no
seleccionados para participar en los programas. Los empleados que son parte de
los grupos experimentales pueden considerarse manipulados. El experimento
puede arrojar resultados que no sean totalmente claros o confiables, debido a
cambios en el entorno laboral o simplemente por el contacto diario y el
intercambio de información que puede ocurrir entre los grupos.
- Información externa:
las
comparaciones con otras organizaciones y con el entorno proporcionan
perspectivas para evaluar las políticas de la compañía. Ciertos datos
externos se pueden obtener con relativa facilidad, en tanto otros requieren
considerables esfuerzos. Los datos más difíciles de obtener se refieren a
información especializada sobre la competencia.
- Auditorías internacionales:
la
auditoría de las políticas de personal llevadas a cabo en otros países se
hacen especialmente difíciles por factores culturales, lingüísticos y
legales. Los auditores del país en que se encuentran las oficinas centrales
de la organización tienden aplicar en el exterior las mismas normas que en su
país. Esto puede traer problemas, si no se aplica con amplitud de criterios.
La dificultad básica estriba en identificar problemas de variación que no se
originan en la legislación local o en factores que escapan al control de la
gerencia (competencia local, leyes del país, idiosincrasia del personal).
El informe de auditoría:
El comité de evaluación se sirve de una
variedad de instrumentos y técnicas para determinar la forma en que se llevan a
cabo las actividades de personal.
Para que esta información resulte útil, se
compila en un informe global. El informe de auditoría constituye una descripción
general de las actividades de personal e incluye tanto recomendaciones como el
reconocimiento formal de las prácticas que están logrando su objetivo.
Contiene varias partes. Una se dirige a los
gerentes de línea, otra a los gerentes que tienen a su cargo funciones específicas
del departamento de personal y la parte final se dirige al gerente general del
departamento de personal. En el caso de los gerentes de línea, el informe
resume los objetivos de personal que se han postulado, así como las
responsabilidades y los deberes de cada gerente.
Entre las responsabilidades y deberes de los
gerentes de línea se cuentan la responsabilidad de entrevistar a los
solicitantes, capacitar a sus empleados, evaluar el desempeño, motivar a su
equipo de trabajo y satisfacer sus necesidades personales.
El informe identifica también los problemas
de personal. Se destacan las desviaciones respecto a las políticas vigentes y/o
disposiciones legales. Las prácticas insuficientes o erróneas se señalan en
el informe, junto con recomendaciones para solucionar los problemas.
Los especialistas que manejan aspectos específicos
de contratación, capacitación, compensación y otras actividades también
necesitan retroalimentación.
El informe puede contener también información
sobre las actitudes prevalecientes entre los gerentes de línea respecto a los
programas de personal, en ocasiones con información enriquecida mediante estadísticas
externas.
El informe dirigido al gerente de personal
contiene toda la información dada a los gerentes de línea y a los gerentes de
departamento de personal. Además de:
- Las actitudes entre gerentes de línea y empleados respecto
al desempeño del departamento de personal.
- Los objetivos del departamento y sus planes para
alcanzarlos.
- Los problemas de recursos humanos y sus implicaciones.
- Recomendaciones respecto a los cambios necesarios y la
prioridad de cada uno.
Mediante la información que contiene el
informe de auditoría, el gerente de personal puede lograr una perspectiva
amplia e integral de la condición de las funciones de personal de su empresa.
La evaluación permite establecer una
estrategia a futuro y sirve como punto de referencia para futuras evaluaciones.
El departamento de personal con filosofía
activa.
En la administración de recursos humanos es
necesario un equilibrio entre los objetivos de la compañía, las necesidades
sociales y las de los empleados. Las evaluaciones son necesarias, pero se
orientan al pasado.
Sin una orientación a futuro, los
departamentos de personal se tornan reactivos a las circunstancias, con lo cual
los problemas de menores dimensiones pueden convertirse en dificultades de gran
importancia. Se necesita una orientación de sistemas. Los especialistas en la
administración de recursos humanos deben considerar los objetivos de la compañía
y las necesidades de los empleados como parte del sistema total.
El equilibrio adecuado es un enfoque activo de
los recursos humanos:
- Enfoque práctico:
significa
adoptar una decisión a futuro, con el fin de anticipar los problemas antes de
que surjan.
- Enfoque de carácter humano:
debe
tratarse a los empleados con dignidad.
- Enfoque sistemático:
la
administración de personal tiene lugar dentro de un contexto mayor: la
organización y su entorno. El departamento sólo puede evaluarse respecto a
su contribución a la organización.
En los últimos años han salido a la luz
diferentes técnicas o sistemas que han sido diseñados para generar VALOR en
las funciones de la organización y optimizar sus resultados, obteniendo ventaja
competitiva como: TQM, sistema de calidad total, círculos de calidad y el
benchmarking.
El valor puede expresarse en términos de
calidad, costo, cantidad, reducción de tiempo o factores humanos.
El valor no es únicamente subjetivo, es
transitorio, ya que depende del juicio humano, y éste a su vez recibe del medio
ambiente influencias que están en permanente cambio. Es por esto que el valor
debe ser objeto de constantes revisiones.
El benchmarking debe estar dirigido a generar
valor para que llegue a ser una herramienta gerencial eficaz.
El benchmarking es un proceso continuo de
medición de productos, servicios y procesos que permite compararse con los
principales competidores o con aquellas compañías reconocidas como líderes en
la industria.
Se inicia con un análisis de las prácticas y
actividades existentes dentro de la organización, con el objetivo de entender
los procesos o actividades, para después identificar un punto de
referencia" o estándar externo, con el cual dicha actividad pueda ser
medida o comparada.
Un benchmark puede establecerse a cualquier
nivel de la organización, en cualquiera de sus áreas. El objetivo final es
simple: ser mejor que el mejor, es decir, alcanzar el nivel competitivo más
alto.
La búsqueda continua de la excelencia es el
objetivo central de las prácticas de benchmarking.
El punto de inicio en alcanzar la excelencia
es el cliente. Ya sea interno o externo a la organización, el cliente establece
sus expectativas sobre la calidad y es el juez último de la misma.
Un auténtico proyecto de benchmarking se
inicia cuando se plantean las siguientes preguntas:
- ¿cuál es el valor que obtendré al conocer este proceso?
- ¿Cuáles son las áreas de oportunidad dentro de mi
organización que permiten generar valor para mis clientes?
- ¿Qué es lo que pretendo lograr?
- ¿En dónde se genera el problema o la oportunidad en
costo, tiempo, cantidad, calidad o factores humanos?
No debemos confundir benchmarking con análisis
de la competencia, encuestas o mediones.
El análisis de la competencia no se lleva a
cabo a la vista de todos y muchas veces la información se obtiene de manera
clandestina. Éste es un proceso de mutua colaboración.
Como sustantivo, benchmarking significa un
punto de referencia y puede ser también la medida de un resultado o la
descripción de un proceso.
Cuando se usa como verbo, el termino se
refiere al proceso de obtener y compartir información con otras organizaciones
acerca del método que utilizan para ciertos proyectos.
Los benchmarkers identifican las
organizaciones que están haciendo algo excepcionalmente bien.
Benchmarking puede lograr:
- Estimular de una manera objetiva la revisión de procesos,
prácticas y sistemas.
- Descubrir y plegar las interconexiones entre las partes de
la organización.
- Despertar el sentido competitivo de las unidades mediocres.
- Proporcionar información específica externa sobre métodos
de operación.
- Originar preguntas e identificar de manera potencial los
mejores caminos para operar.
- Superar la barrera del síndrome "no fue inventado aquí",
para lograr el cambio.
- Dar soporte a los propósitos para hacer el cambio.
- Presentar una tarea común para mejorar los procesos.
El benchmarking no provee respuestas, sugiere
prioridades, o prescribe una acción.
Un exitoso proyecto de benchmarking produce
información, más que opiniones.
El benchmarking puede aplicarse a cualquier
proceso del que se disponga información, socios voluntarios y valor
significativo potencial.
Una vez que el proyecto ha sido completado, el
cambio generado tiene que ser institucionalizado, antes de que otro proyecto se
inicie.
Lo único que no puede medirse dentro de los
negocios son los conceptos. Los conceptos son invisibles, pero cada persona,
cada parte del trabajo o cada reacción humana son susceptibles de ser medibles.
La clave para medir el desempeño es hacer las
tareas visibles.
Las mediciones se aplican a todo lo largo de
un proyecto de benchmarking, desde analizar la práctica o el proceso hasta
calcular el valor agregado del cambio o impacto.
Los benchmarkers necesitan de la medición por
cuatro razones:
- Para saber dónde se encuentra el inicio.
- Para decidir si mejorar un proceso de trabajo permitirá
generar valor y cuánto será el valor agregado.
- Para calificar socios potenciales de benchmarking.
- Para monitorear y evaluar los resultados del esfuerzo
realizado en el benchmarking.
Uno de los rasgos distintivos del benchmarking
es que genera información externa que llega a convertirse en un indicador
comparativo de desempeño. Esto elimina la habilidad del personal interno que
desarrolla mediciones para protegerse a sí mismo y engañar a la compañía.
Debemos partir de la base de que nuestros
principales clientes y los más importantes, son todo el personal de la compañía,
al que debemos ofrecerle un servicio de calidad y máxima respuesta.
Para poder generar un proyecto de benchmarking
(ya sea interno o externo) el paso inicial es disponer de información
cuantitativa, medible, que pueda indicarnos cuáles son los resultados tangibles
que estamos obteniendo, para que con esta información estemos en condiciones de
compararnos objetivamente con nosotros mismos o con empresas de otro tipo.
Todas las organizaciones dependen de su
habilidad para obtener el mejor rendimiento de su inversión. Este éxito
depende de tres habilidades:
- Debemos tener la disposición de hacer nuestro trabajo.
Alcanzar los estándares no es suficiente, debemos sobresalir.
- Sobresalir en las áreas correctas. Esto es, enfocar
nuestra atención y energía en los asuntos que hagan la diferencia.
- El éxito depende de nuestra habilidad para cuantificar
nuestro desempeño y utilizarlo para obtener el máximo beneficio de éste.
Debemos enfocarnos en resultados, no en
actividades.
La efectividad implica algo más que
productividad. No es hacer algo bien, sino hacer bien lo importante.