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Analisis microeconomico del mercado de bienes alimentarios en la Region de Cienfuegos
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Enviado por Msc. Onelia Rosa Diez Valladares y Otro Autor
Código ISPN de la Publicación: EpZEEEypFZJWVJxAbj
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| Resumen: El mercado agropecuario. Breve resena. La elasticidad precio de la demanda. Elasticidad ingreso de la demanda. Elasticidad cruzada de la demanda. Resumen del analisis de la elasticidad.(V) |
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INTRODUCCIÓN:
El estudio que se presenta contiene un enfoque microeconómico
para el análisis del comportamiento del mercado de bienes de consumo, en
particular alimentarios, en la región de Cienfuegos en el que partimos de los
tradicionales supuestos de la microeconomía referentes a los agentes económicos:
los consumidores actúan racionalmente buscando la maximización de la
satisfacción (utilidad) que le proporciona el consumo de los bienes
alimentarios; pero también sometidos a la restricción presupuestaria. Por otro
lado, la racionalidad del productor - vendedor se da alrededor de la maximización
de los beneficios, es decir, la diferencia entre los ingresos y los costos de
producción. Estos supuestos, en el caso de nuestro país, tienen peculiaridades
que son también expresadas en el desarrollo de la tesis.
Este enfoque permite brindar un procedimiento para el análisis
y evaluación del mercado bienes de consumo, en particular alimentarios que no
es empleado en nuestro mecanismo económico y el cual brinda importantes
informaciones acerca de relaciones funcionales, interacciones y contradicciones
del comportamiento de este aspecto de la economía social que son de interés a
los efectos de la adopción de decisiones para incidir en los resultados del
crecimiento económico y orientarlo hacia los horizontes del desarrollo, sobre
la base de una acción eficaz en los mecanismos del mercado conjugados con la
regulación planificada que demanda la construcción de las bases del
socialismo.
El problema central que aborda el presente estudio es el
referido a la existencia de elementos científicos, compatibles con la
concepción del mundo que engendra el objetivo de la construcción de los
fundamentos socioeconómicos del tránsito al socialismo, para poder explicar y
predecir el comportamiento de las relaciones del mercado de bienes de
consumo, en particular alimentarios, y sobre su base, poder proyectar
estrategias de intervención que, con eficacia, permitan poner al servicio del
desarrollo socioeconómico el funcionamiento del espontáneo sistema de
relaciones del mercado.
El objetivo del estudio es aportar elementos en la explicación
del comportamiento del mercado de bienes de consumo, en particular,
alimentarios, en la región de Cienfuegos.
En el orden metodológico se recurre al método inductivo -
deductivo. La observación de los fenómenos económicos que se dan en este
mercado es el punto de partida para, mediante procedimientos inductivos,
formular las hipótesis sobre el comportamiento del fenómeno económico, y
mediante la deducción, formular las conclusiones y recomendaciones que deben
ser consideradas al respecto.
El procedimiento seguido en el estudio parte de un
esclarecimiento teórico conceptual del marco de referencia de la ciencia económica
alrededor del tema, con lo que se describe el modelo conceptual acerca del
problema, así como las peculiaridades de su expresión en su dimensión
nacional y territorial. Del análisis no puede escapar la política económica
en cuyo contexto funciona el problema objeto de estudio.
El examen de los datos estadísticos del aspecto económico
en que se apoya el funcionamiento del problema se presenta en forma de series
temporales, es decir, de un conjunto de mediciones de las variables involucradas
en el análisis, en diferentes puntos e intervalos de tiempo, lo que posibilita
la descripción detallada para las correlaciones posteriores.
En el estudio se recurre a los instrumentos analíticos que
brindan las matemáticas como herramientas auxiliares, así como a los
procedimientos geométricos para la descripción de las relaciones funcionales y
su representación visual, como partes del mismo.
A través del estudio se plantea la solución a las
siguientes hipótesis formuladas:
- Existe una ruptura entre la oferta y la demanda que, como desequilibrio,
explica la presencia de irregularidades presentes en el funcionamiento del
mercado agropecuario de la provincia de Cienfuegos.
- Los altos precios en el mercado no son un resultado explicable sólo por
la competencia entre oferentes.
- El precio es el referente de la competencia y no el producto ampliado
—servicio, calidad, etc.—, lo que expresa un hecho importante: que este
mercado agropecuario en el espacio de los bienes alimentarios no se
caracteriza aún como una relación estable, lo que presenta sus descargos
contra los consumidores.
- La empresa estatal, más potente en capacidades y recursos entre los que
se presentan a vender en el mercado agropecuario, encuentra en los precios
una base para altos ingresos que le permiten obtener fuentes de cobertura
para sus desequilibrios de gastos e ingresos.
El contenido del estudio se estructura de la siguiente
manera:
El primer capítulo presenta el resultado de la revisión
bibliográfica sobre el tema brindando el marco teórico sobre categorías como
mercado, oferta, demanda, elasticidad y factores que influyen en su
comportamiento, la elección en el mercado, equilibrio del mercado y otros
aspectos esenciales. También se aborda el papel que han jugado como reguladores
el mercado y la planificación en las diferentes economías: centralizada, de
mercado y de transición.
En el segundo capítulo se abordan algunas características,
problemas y desafíos a los que se ha enfrentado la economía agropecuaria
cubana, a partir de las estrategias trazadas en el país, para así valorar los
diferentes mecanismos a los que ha estado sometida la misma, lo que ofrece una
visión necesaria de los antecedentes del actual comportamiento.
En el tercer Capítulo se valoran los aspectos relacionados
con las características del mercado agropecuario en la provincia de Cienfuegos.
Se hace referencia a las bases para su funcionamiento, los tipos de bienes que
en él pueden ofertarse, y la forma de hacerlo, las personas y entidades que
pueden concurrir a dichos establecimientos, los impuestos a los vendedores y su
cuantía. Se enfrenta el análisis de las ventas del mercado desde su
surgimiento hasta septiembre de 1997, de los índices promedio de productos
seleccionados, el porcentaje de participación por agentes económicos, etc. Se
presenta el análisis microeconómico a partir de los coeficientes que miden la
sensibilidad de la cantidad demandada ante la variación de diferentes factores:
precios, ingresos o renta, así como del precio de los bienes relacionados.
Finalmente se relacionan las conclusiones propias del trabajo
y se brindan recomendaciones que se derivan del estudio y cuya consideración
puede contribuir a mejorar el funcionamiento del mercado agropecuario en la
provincia de Cienfuegos.
EL MERCADO AGROPECUARIO.BREVE RESEÑA
El mercado bienes de consumo, en particular, alimentarios,
entidad comercializadora y distribuidora, creada por el Decreto Ley No.
191 del 20 de septiembre de 1995 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros
es dictado en octubre de 1994 .
La finalidad declarada de la organización oficial de este
mercado es incorporar a la oferta nuevas fuentes para la satisfacción de las
necesidades y para estimular incrementos de las producciones agropecuarias con
destino al consumo de la población. En este sentido se crea un grupo de trabajo
en el Ministerio de la Agricultura que aborda la tarea de diseñar un sistema
integral, flexible, dinámico y libre de mecanismos burocráticos, que
permitiera brindar a todos los productores, con independencia de la forma de
producción a que se integre, la posibilidad de concurrir a un Mercado
Agropecuario más amplio y con precios liberados, entre otros incentivos económicos,
a partir del cumplimiento de las obligaciones contraidas con las entidades
estatales encargadas de abastecer las necesidades de consumo social.
Este mercado tiene los objetivos siguientes:
- Estimular la producción agropecuaria.
- Contrarrestar los efectos negativos del mercado negro.
- Posibilitar el acceso a productos que de otra forma no se
acopiarían por el Estado.
- Favorecer que los excedentes de renglones destinados de
autoabastecimiento sean comercializados por esta vía.
- Convertir el mercado en una opción para la población a
partir de que pueda adquirir determinados productos cuando los necesita.
Esto resultó una necesidad para asegurar el desplazamiento
de los bienes desde los productores hasta las consumidores y para incentivar el
crecimiento de la producción agropecuaria orientada a la satisfacción de las
necesidades de la sociedad. El funcionamiento del mercado oficializado, pero con
libertad para la realización de los excedentes de producción y ordenado bajo
la regulación del pago de un tributo al presupuesto, aparece como una vía,
económicamente aplicable, de garantizar el nexo indispensable entre los
productores y los consumidores, así como también de los diversos agentes económicos
que participan en la gestión vinculada a la actividad agropecuaria, la que
incluye al gobierno, a las empresas estatales, a los productores privados y a
las familias.
El Mercado de bienes de consumo, en particular, alimentarios,
se crea como la institución encargada de facilitar la comercialización y
permitir, oficialmente, a privados la venta de los productos mediante una red de
establecimientos a los que puedan concurrir, de forma organizada, los
productores. Funciona sobre la base de la autogestión económica y financiera ,
organizada por las Direcciones de Comercio de los Consejos de Administración
del Poder Popular. Estas estructuras determinan el número y la ubicación de
estos establecimientos en cada municipio, los que son destinados a la compra,
venta y prestación de servicios para que los productores o sus representantes
puedan realizar los productos agropecuarios, naturales o elaborados, a los
consumidores.
Para dirigir y controlar la actividad del Mercado
Agropecuario se designó un administrador que se encarga de la organización del
mismo, el que, junto a los trabajadores, cobrarán el salario básico
correspondiente al cargo que ocupen a partir de las utilidades que obtengan,
además de una estimulación adicional. La empresa a la que se subordina el
mercado no podrá disponer del fondo de estímulo de los trabajadores.
Las regulaciones prevén los productos que pueden ser
vendidos en el Mercado Agropecuario, así como quiénes pueden hacerlo y de qué
forma. En el Mercado Agropecuario podrán comercializarse los productos
agropecuarios que corresponden a:
- Los que excedan a la producción contratada. Se entiende
como producción contratada el surtido y los volúmenes indispensables de
productos que se determinen no solo para el consumo de la población,
hospitales, escuelas y otros centros sociales o de trabajo a los precios
establecidos, sino también los que se destinen para la exportación, turismo,
industria y semillas.
- La producción no contratada. Ella está constituida en lo
esencial por otros productos que no constituyen las producciones comerciales
fundamentales de los productores, ni se producen en detrimento de éstas y que
habitualmente no se suministran a las empresas de acopio. Los productos pueden
ser vendidos en su forma natural, elaborados o semielaborados, cumpliendo las
normas higiénicas establecidas.
Podrán acudir al Mercado Agropecuario:
-Las Empresas y Granjas Estatales.
-Las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) no
cañeras.
-Las Cooperativas de Crédito y Servicios (CCS) en
representación de sus asociados o parte de estos.
-Los Agricultores Pequeños.
-Las Empresas y Unidades Presupuestadas que produzcan en sus
áreas para el autoabastecimiento.
-Los productores de áreas entregadas para el
autoabastecimiento familiar.
- Los productores en patios y parcelas pequeñas.
- Las Empresas acopiadoras de la Unión de Empresas de Acopio
y sus Dependencias.
Las Empresas y Granjas Estatales, las UBPC, las CPA, las
Granjas del EJT, las Cooperativas de Crédito y Servicios y las Empresas que
produzcan para el autoabastecimiento, deberán designar sus representantes
vendedores para concurrir al mercado.
Los Agricultores Pequeños y los productores en áreas
entregadas para autoabastecimiento o patios y pequeñas parcelas concurrirán
individualmente.
Todos ellos acudirán al mercado con su debida acreditación.
El contrato se realiza sobre la base de un porciento, analizable en cada caso,
de posibilidades productivas iguales o superiores a las ya existentes para los
productos seleccionados en cada territorio cuya relación es propuesta por los
Delegados Territoriales del Ministerio de la Agricultura y los Directores
Provinciales de Comercio, y aprobados por el Consejo de la Administración
Provincial, quedando el resto para ser vendido en el Mercado Agropecuario.
Al productor que, teniendo los productos para cumplir las
entregas contratadas en el mes, los incumpla, se les impondrá una multa cuya
cuantía será el equivalente de multiplicar el volumen incumplido al mayor
precio del Mercado Agropecuario en el momento del incumplimiento. Esta medida
pretende desestimular la venta en el mercado de los bienes que debe
comercializar el Estado de modo centralizado.
Los precios de venta de los productos que se comercializan en
el Mercado son acordados libremente entre vendedores y compradores. Los
vendedores están obligados a abonar al Estado un impuesto del 15 % del valor
por el precio inicial de su producción, que se reduce a valores, del 10 % en
las cabeceras de la provincia y del 5 % en la capital, de modo que se incentive
la afluencia a los puntos de mayor concentración urbana y menor fuentes de
abastecimientos, además del pago por el uso del local y otros servicios que se
le ofrecen, los cuáles están en correspondencia con el área utilizada y el
tipo de servicio recibido.
El vendedor informará la cantidad de productos a vender con
su precio de venta, solicitando además los espacios, tarimas, medios de
alquiler, así como otros servicios que brinda el mercado
Los Consejos de Administración ejercen la supervisión y
control del funcionamiento del sistema del mercado, de conformidad con las
regulaciones dictadas, con independencia de las atribuciones y funciones específicas
que les correspondan a los organismos de la Administración Central del Estado
No puede ser objeto de venta en el mercado los siguientes
productos:
- carne de bovino (vacuno y búfalo),
- carne de equino (caballo, mulo y burro),
- lecha fresca y sus derivados,
- café,
- tabaco,
- arroz de los Complejos Arroceros.
En el funcionamiento de este mercado se ha establecido que el
vendedor o su representante tengan sus propios derechos y deberes conforme a las
regulaciones dictadas.
Los vendedores tienen el deber de presentar ante la dirección
del mercado agropecuario su identificación para poder vender en el mismo; deben
abonar el impuesto correspondiente, cumplir las normas higiénicas establecidas,
ofertar los productos manteniendo el mejor trato a la población, y entregar el
peso que se haya acordado con el comprador.
Además tiene el derecho de solicitar el cumplimiento de los
requisitos establecidos en el mercado y efectuar las gestiones necesarias para
poder vender sus productos
La evolución de las ventas en el mercado en el período
analizado muestra que la participación privada ha sido determinante en el total
de las ventas en los trimestres: octubre-diciembre /1994; enero-marzo/1995;
abril-junio/1995; julio-septiembre/1995; octubre-diciembre/1995;
enero-marzo/1996 (Ver anexo A)
A partir del II trimestre de 1996 hasta septiembre de 1997 se
observa el desplazamiento de la participación privada por la estatal siendo la
excepción el municipio de Cienfuegos que presentó el siguiente comportamiento:
|
Trimestres
|
Total de ventas
(MP)
|
Participación Estatal(MP)
(MP)
|
Participación Privada
(MP)
|
|
Abril-junio/96
|
2943.9
|
1175.0
|
1629.4
|
|
Julio-septiembre/96
|
2835.8
|
971.0
|
1799.8
|
|
Octubre-diciembre/96
|
3300.6
|
1209.0
|
2031.2
|
|
Enero-Marzo/97
|
3558.7
|
1117.7
|
2360.5
|
|
Abril-Junio/97
|
3651.6
|
1955.6
|
-
|
|
Julio-Sepriembre/97
|
4159.4
|
2250.2
|
-
|
Los impuestos y cobros se presentan proporcionalmente con la
estructura de la participación en las ventas de los diferentes sectores, siendo
los sectores estatales y privado los que ocupan indistintamente los dos primeros
lugares en la cuota de participación.
Peculiaridades para el análisis en los supuestos microeconómicos
Los tradicionales supuestos del análisis del mercado, que en
el presente estudio se emplean, tienen sus peculiaridades aplicados a las
condiciones del mercado funcionante en Cuba. Así la maximización de la
utilidad del consumidor está restringida por la estrechez del círculo de
opciones de bienes alimentarios que le presenta el mercado, dado por la
prohibición expresa a la venta de algunos renglones. También la presencia de
un grupo de productos alimentarios cuya distribución está centralmente
normada, aporta restricciones adicionales al mercado.
Las peculiaridades abarcan también a la restricción
presupuestaria que, dada por los ingresos personales, su formación está
sometida a regulaciones centralizadas para la inmensa mayoría de los
trabajadores empleados en el sector estatal, donde a lo largo del período de
funcionamiento del mercado agropecuario, han estado sometidos al efecto de la
política de congelación de salarios nominales que, acompañado de un proceso
inflacionario, impulsado por los excedentes de liquidez y por el déficit
presupuestario, han llevado a la reducción de los ingresos reales.
En el orden de los productores y comercializadores de bienes
alimentarios, los supuestos también muestran sus peculiaridades. Estos agentes
económicos son, a la vez, consumidores sometidos a las condiciones de los demás,
con la excepción de que al no ser empleados del sector estatal, sus ingresos
personales no sufren de la congelación de los salarios nominales, por lo que
tienen la posibilidad de expandir sus presupuestos a partir de buscar la
maximización del ingreso. Pero ello también es peculiar: los bajos niveles de
producción de los que inicia el mercado agropecuario, la avidez de los
demandantes por esos bienes y la baja tecnología con que se producen,
condicionan la insatisfacción de la demanda que provoca los elevados precios
que aún se mantienen, a pesar de una discreta tendencia al decrecimiento que se
observa.
No puede dejar de considerarse la parcialidad del
funcionamiento de este mercado en el sentido de que a él, dadas las
regulaciones vigentes, van los excedentes de producción que quedan después de
cumplir los compromisos con el acopio contratado por el Estado; la relación
mercantil aquí se da en el proceso de comercialización de los productos
agropecuarios finales prácticamente en dos mercados distintos que tienen poco
de común entre sí.
Por otro lado, la relación en el mercado oficial se da casi
exclusivamente con referencia a los productos finales; en lo tocante a la
reposición de los insumos, de las tecnologías, a los medios de trabajo,
instrumentos y aperos de labranza, etc., no se ha conformado una red de mercado
que satisfaga la demanda de los productores en estos bienes.
El entorno también aporta su efecto sobre las
peculiaridades: la segmentación de los mercados —artesanal, normado, en
divisas, de estímulos materiales de sectores o ramas, los autoconsumos, etc.,
etc.—, el mantenimiento de precios desproporcionadamente elevados en la red de
bienes industriales (tanto en divisas como en moneda nacional), la tasa de
cambio de la moneda nacional con la libremente convertible, que es desfavorable
al tenedor de pesos para acceder a la satisfacción de las necesidades de
consumo de una canasta en la que esos bienes compiten con los alimentarios, y
cuyos precios relativos se toman como referentes a los efectos de reconocer el
trabajo social invertido en su creación, son junto a otros elementos a tomar en
cuenta por las singularidades que aportan al funcionamiento del mercado y, por
tanto, condicionan la interpretación de los supuestos de partida para cualquier
análisis.
El conjunto de las peculiaridades anotadas puede estar en el
fundamento de la explicación al por qué la producción y comercialización de
bienes alimentarios no ha dado el paso hacia niveles de oferta que se aproximen
a los de demanda y que los precios se ubiquen en niveles de aceptabilidad que
lleven a la reducción de la carga presupuestaria que distingue a los alimentos.
En el análisis de la demanda de productos agropecuarios se
ha buscado caracterizar el grado de sensibilidad de ésta a las variaciones de
variables principales como son el precio y los ingresos de la población. Para
ello se ha procedido al análisis de los renglones más significativos, tanto
por su importancia para el consumo como por su peso específico en el volumen de
productos comercializados.
En la evaluación de la elasticidad de la demanda se ha
seguido la información trimestral y se correlacionan los niveles de demanda, a
partir de la cantidad vendida, con los niveles de precio, comparando trimestre a
trimestre los valores obtenidos, así como con las variaciones de los ingresos
monetarios de la población. El tiempo en que se enmarca el estudio va desde el
cuatro trimestre de 1994, momento de nacimiento del mercado agropecuario, hasta
el tercero de 1997.
LA ELASTICIDAD PRECIO DE LA DEMANDA
La elasticidad precio de la demanda es un coeficiente que
permite medir la sensibilidad relativa de la cantidad consumida de un artículo
ante los cambios en su precio, este coeficiente va a medir los movimientos a lo
largo de la curva. Dado que la curva de demanda tiene pendiente negativa, las
variaciones del precio y la cantidad son en sentido inverso, por ello la
elasticidad precio es negativa. Las variaciones de la demanda por variaciones
del precio son expresadas como correlaciones porcentuales, por lo que la unidad
en que son medidos los bienes no influye en la medida de la elasticidad.
Hay factores importantes que son condicionantes de la
elasticidad precio y es necesario tenerlos en cuenta para nuestro análisis:
- Naturaleza de las necesidades que satisfacen ese bien. Si es un
bien de primera necesidad, los valores de la elasticidad será reducidos
pues difícilmente se pueden dejar de consumir, las variaciones porcentuales
de Q (cantidad demandada) ante el cambio en un porcentaje de P (precio) serán
pequeñas. Los bienes de lujo se distinguen por una demanda bastante elástica,
pues los compradores pueden abstenerse de adquirir porcentajes altos del
bien por incrementos en una unidad porcentual de los precios.
- Disponibilidad de bienes que pueden sustituir el bien en cuestión.
Los bienes de fácil sustitución tienen una demanda más elástica pues
ante un incremento del precio los demandantes pueden sustituir la demanda
del bien en cuestión por algunos de sus sustitutos, mientras que los que
son inelásticos, por mucho que varíe el precio, los niveles de demanda prácticamente
no se modifican, o si lo hacen es en magnitudes muy pequeñas.
- Proporción de la renta gastada en el bien. Los bienes que tienen
una importancia considerable en el presupuesto de gastos tienden a tener una
demanda más elástica.
- Período de tiempo considerado. Cuanto mayor es el período de
tiempo más elástica será la demanda para la mayoría de los bienes, la
adaptación en la conducta de los compradores a los cambios en los precios
requiere de tiempo para que se ajuste a la nueva situación.
Cuando la Elasticidad precio es positiva —lo que contradice
la lógica de la correlación precio cantidad—, como se da en el análisis
nuestro en muchos casos, es que la ley de la demanda no se cumple. Esto en la
literatura es conocido como los bienes Giffen (sólo puede ser un bien
Giffen en un intervalo limitado por ello pudiera ser no valido para un bien en
toda la gama de precios).
Un bien Giffen, es aquél cuando a la baja de su
precio le corresponde la disminución de su demanda. En estos casos se dice que
la renta monetaria que antes era destinada a este producto, ahora se comparte
para comprar otros bienes. Por lo tanto la variación del precio actúa en
este sentido como variación de la renta. Incluso aunque la renta monetaria
permanezca constante, una variación del precio de un bien altera el poder
adquisitivo, y por lo tanto, la demanda. No es inverosímil desde el punto de
vista puramente lógico, aunque en un mercado expandido y saturado es muy poco
probable en el comportamiento del mundo real. Sin embargo ello suele ser común
en un mercado que está afectado por una amplia avidez de demanda que no
encuentra una cobertura a niveles aceptables de consumo, y donde regulaciones
administrativas restringen al libre juego de la demanda y la oferta, sobre todo,
si se presentan sustitutos alternativos. En fin, la presencia de bienes Giffen
es una expresión de distorsiones del mercado.
Por ejemplo: supongamos dos bienes que estamos consumiendo X1
y X2 y que actualmente consumimos 7 unidades de X1 y 7
unidades de X2 a la semana. Ahora baja el precio de X1. Si
seguimos consumiendo 7 unidades de X1 a la semana, nos quedará algún
dinero más para comprar más X2. De hecho, con el dinero adicional
que hemos ahorrado gracias a la reducción del precio de X1,
decidimos consumir aún más X2 y reducir el consumo de X1
y otros bienes, de ello resulta que, la reducción del precio de un bien puede
verse acompañada de la reducción de la cantidad demandada del mismo.
El producto que presentan valores de elasticidad precio menor
que la unidad clasifican como productos con demanda de elasticidad inelástica,
lo que significa que a las variaciones del precio en un 1 % le corresponde
afectaciones de las cantidades demandadas en una proporción porcentual menor.
Este coeficiente es de importancia para quien lleve un seguimiento de la oferta,
o pretenda dominar cómo proceder alrededor de una política de precios. Según
sea la elasticidad, la modificación en una dirección u otra del precio en un
determinado porciento, determinará el porcentaje de incremento o reducción de
las ventas, pudiéndose de ese modo predecir el comportamiento del ingreso total
(si aumentará, disminuirá o permanecerá inalterable). Ello puede ser una
herramienta importante también en manos del gobierno para conocer hacia donde
dirigir una política fiscal (impositiva o de subvención, de expansión o
restrictiva), en correspondencia con los objetivos macroeconómicos que se trace
Los productos que presentan elasticidad inelástica (Ver
Anexo H) son: en el primer trimestre de 1995 (I/95) con relación al cuarto de
1994 (IV/94) el arroz de consumo; en el II/95 con relación a I/95: hortalizas,
frijoles, cítricos; en el III/95 con relación a II/95, IV/95 con relación a
III/95 y en el I/96 con relación a IV/95 no hay ningún producto que presenta
este comportamiento; en el II/96 con relación a I/96: hortalizas, arroz de
consumo, frijoles, plátano, cítricos y cerdo en piezas; en el III/96 con
relación a II/96: aves en pie; en el IV/96 con relación a III/96: cítricos;
en el I/97 con relación a IV/96: arroz de consumo; en el II/97 con relación a
I/97: hortalizas, arroz de consumo, plátano, cítricos, aves en pie; y en el
III/97 con relación a II/97: ninguno presenta este comportamiento.
En este caso, cuando la demanda es inelástica el productor
puede aumentar el ingreso total aumentando el precio del artículo, aunque la
elevación del precio provoque la reducción de la demanda, con la consecuente
reducción del consumo de este artículo. El resultado sería una producción
menor y menores costos totales de producción. Con el ingreso total subiendo y
el costo total disminuyendo, la ganancia total que proporciona el producto
crece.
En este caso de productos agrícolas, cuando la demanda es
inelástica una mala cosecha se refleja en una disminución de la oferta, es
decir, un desplazamiento hacia arriba y la izquierda de la curva de oferta del
mercado de productos agrícolas. Esta disminución de la oferta provoca que suba
el precio de equilibrio como la demanda es inelástica el ingreso total de los
agricultores como grupo se incrementa.
Cuando existe este tipo de demanda los gastos totales de los
consumidores se mueven en sentido contrario a los precios, es decir, una
disminución en P, lleva a un incremento menor que compensado en X: el gasto
total (P*Q) disminuye.
Los productos que presentan valores de elasticidad precio
mayor que la unidad clasifican como productos con demanda de elasticidad elástica
ello significa que a las variaciones del precio en un 1 % le corresponden
afectaciones de las cantidades demandadas en una proporción porcentual mayor.
Los productos que presentan este tipo de elasticidad son (Ver
Anexo H): en el I/95 con relación al IV/94: tubérculos y raíces, hortalizas,
frijoles, plátano, aves en pie, cítricos, cerdo en piezas; en el II/95 con
relación I/95: arroz de consumo, plátano, cerdo en piezas, aves en pie, tubérculos
y raíces; en el III/95 con relación al II/95: aves en pie; en el IV/95 con
relación al III/95: tubérculos y raíces, hortalizas, arroz de consumo,
frijoles, plátano, cítricos, cerdo en piezas, aves en pie; en el I/96 con
relación al IV/95: tubérculos y raíces, hortalizas, arroz de consumo,
frijoles, plátano, cítricos, cerdo en piezas, aves en pie; en el II/96 con
relación al I/96: tubérculos y raíces, hortalizas, aves en pie; en el III/96
con relación al II/96: tubérculos y raíces, hortalizas, arroz de consumo,
frijoles, plátano, cítricos, cerdo en piezas;
En el IV/96 con relación al III/96: hortalizas, frijoles, plátano,
cerdo en piezas , aves en pie, tubérculos y raíces, arroz de consumo; en el
I/97 con relación al IV/96: tubérculos y raíces, frijoles, plátano, cítricos,
aves en pie, hortalizas, cerdo en piezas; en el II/97 con relación al I/97: tubérculos
y raíces, frijoles, cerdo en piezas;. en el III/97 con relación al II/97: tubérculos
y raíces, hortalizas, arroz de consumo, plátano, cítricos, aves en pie.
frijoles, cerdo en piezas.
ELASTICIDAD INGRESO DE LA DEMANDA
Para este análisis se tuvo en cuenta los ingresos de la
población en la provincia desde octubre/1994 hasta septiembre/1997 y a partir
de aquí calculamos los ingresos promedios para cada trimestre. (Ver Anexos I y
J).
La Elasticidad Ingreso de la demanda mide el cambio
porcentual en la cantidad comprada de un artículo en la unidad de tiempo debido
a un cambio porcentual dado en el ingreso de los consumidores, es decir, mide la
sensibilidad de la cantidad demandada ante los cambios en los ingresos
monetarios.
La elasticidad ingreso expresa los desplazamientos de la
curva de demanda.
Según el nivel de ingreso del consumidor la Elasticidad
renta para un bien es probable que varíe de manera considerable. Así un bien
puede ser un bien de lujo a niveles "bajos" de ingresos, un bien básico
a niveles "intermedios" y bien inferior a niveles "altos".
El hecho de que un bien sea inferior o no depende del nivel de renta que estemos
examinando. Es de esperar la posibilidad de que las personas muy pobres consuman
más un producto determinado cuando aumenta su renta. Sin embargo, traspasado un
determinado punto probablemente la variación de la renta pueda llevarle a
considerar como inferior aquél bien que antes le era indispensable, y consumirá
menos.
Los productos que presentan una elasticidad renta superior a
cero se consideran bienes normales. En el comportamiento real del mercado
agropecuario se presentan en esta clasificación, por trimestres, los
siguientes: II/95 con relación al I/95, frijoles; en el II/96 con relación al
I/96, plátano; en el II/97 con relación al I/97, cítricos.
Dentro de los bienes normales están aquellos cuya
elasticidad es superior a la unidad, los que clasifican como bienes de lujo. Los
básicos que son aquellos cuya elasticidad renta se encuentra en valores entre
cero y uno, de los cuales —cosa que llama la atención—, en la información
evaluada en el presente estudio, no hay ninguno clasificado como bien básico,
como se puede apreciar en el Anexo L.
Siendo los bienes del mercado agropecuario aquellos cuyo
destino natural es la satisfacción de las necesidades alimentarias —las que
clasifican en el orden de las necesidades primarias—, dentro de ellos, si bien
no aparecen bienes "básicos", sí aparecen bienes de lujo. Ellos son,
por trimestres, en el I/95 con relación al IV/94, hortalizas y frijoles, en el
II/95 con relación al I/95, aves en pie; en el III/95 con respecto al II/95,
hortalizas, frijoles, aves en pie; en el IV/95 con relación al II/95, tubérculos
y raíces, hortalizas, arroz, frijoles, plátanos, cítricos, cerdo en pieza y
aves en pie; en el II/96 con respecto al I/96, aves en pie; en el III/96 con
relación al II/96, hortalizas, frijoles, cítricos y aves en pie; en el IV/96
con relación al II/96, tubérculos y raíces, cítricos y cerdo en piezas; en
el I/97 con relación al IV/96, tubérculos y raíces, plátanos y cerdo en
piezas; en el II/97 con relación al I/97, hortalizas, plátanos y cerdo en
piezas; en el II/97 con respecto al II/97, tubérculos y raíces, arroz,
frijoles, plátanos, cerdo en piezas y aves en pie.
La presencia de una elevada cantidad de los principales
bienes que se comercializan en el mercado agropecuario como bienes de lujo es un
síntoma que expresa la distorsión que en ese mercado presentan las relaciones
económicas que le debieran ser "naturales", en tanto que la lógica
común se alarma con este comportamiento en bienes que satisfacen necesidades
primarias. No obstante, ello es comprensible si consideramos que lo que nos
muestra este hecho es la importante carga que es para el consumidor la adquisición
de los bienes para la satisfacción de las necesidades alimentarias, de tal modo
que los elevados precios que mantienen estos bienes, con la referencia antes señalada
de la inflación y los desproporcionados altos precios de los bienes de consumo
industriales, hacen que la demanda sobre ellos pueda ser modificada sólo a
condición de una elevación de la renta real del consumidor.
La elasticidad renta puede alcanzar valores negativos, lo que
evidencia que nos encontramos en presencia de bienes inferiores, ya que la
variación de su demanda es inversa al movimiento de la renta. Como tales se
comportan los anteriormente no relacionados como bienes de lujo, por trimestres
ellos son: I/95 con relación al IV/94, tubérculos y raíces, arroz de consumo,
plátano, cítrico, cerdo en pieza y aves en pie; II/95 con relación al I/95,
tubérculos y raíces, hortalizas, arroz, plátano, cítrico y cerdo en piezas;
III/95 con relación al II/95, tubérculo y raíces, arroz de consumo, plátano,
cítrico y cerdo en piezas; IV/95 con relación al III/95, no aparece ninguno;
I/96 con respecto al IV/95, tubérculos y raíces, hortalizas, arroz, frijoles,
plátanos, cítricos, cerdo en piezas y aves n pie; II/96 con relación al I/96,
tubérculo y raíces, hortalizas, arroz de consumo, frijoles, cítricos y cerdo
en piezas; II/96 con relación al II/96, tubérculos y raíces, arroz, plátanos
y cerdo en piezas; IV/96 con relación al III/96, hortalizas, arroz, frijoles,
plátanos y aves en pie; I/97 con respecto al IV/96, hortalizas, arroz,
frijoles, cítricos y aves en pie; II/97 con relación al I/97, tubérculos y raíces,
arroz, frijoles y aves en pie; en el III/97 con respecto al II/97, hortalizas y
cítricos.
El comportamiento apreciado aquí nos evidencia nuevamente el
hecho de que la carga que representan los bienes alimentarios en el presupuesto
para el consumo personal es elevada, ya que la presencia de un discreto
incremento de la renta —de la que en el período analizado no hay cambios
espectaculares, como puede apreciarse en el Anexo J—, hace que sí se
modifique la demanda de productos del mercado agropecuario, lo más probable,
por la posibilidad de adquirir otros bienes alimentarios que pueden ser
sustitutivos de los que se comercializan en el mercado objeto de análisis. Aquí
comienza a evidenciarse la presencia de nexos invisibles que se establecen entre
los distintos mercados, aun y cuando por el tratamiento oficial que se le pueda
dar, desde el punto de vista del mecanismo económico de la gestión en la
sociedad, estos mercados se hallen disociados el uno del otro.
Dado que en la vida real el consumo de bienes puede aumentar
o disminuir cuando aumenta la renta es tranquilizador saber que la teoría económica
prevé ambas probabilidades.
ELASTICIDAD CRUZADA DE LA DEMANDA:
La elasticidad cruzada de la demanda nos expresa cómo
afectan al comportamiento de la demanda de un bien las modificaciones de los
precios en otros bienes relacionados. En el análisis es preciso considerar no sólo
los números que ofrecen los cálculos acerca de la correlación de los bienes,
a partir de preceptos dietéticos, sino también las costumbres y la cultura común
que predomina en la sociedad. Cuando los valores de la elasticidad cruzada
resultan números positivos, los bienes son sustitutos, y los negativos refieren
bienes complementarios. El valor de cero significa que no hay vínculos que
correlacione a los bienes examinados, que en el análisis efectuado, ninguno se
comporta de ese modo.
En el análisis (Ver Anexo L) de la sensibilidad de la
demanda de arroz a las modificaciones del precio de los tubérculos y raíces se
aprecia que de los doce trimestres analizados, en siete se comportan como un
bien complementario; y en el análisis inverso en ocho aparecen como
complementarios. Al comparar el arroz con los frijoles, en nueve trimestres
aparecen como sustitutos, y a la inversa en seis trimestres aparecen como
sustitutos y en los restantes seis como complementarios. El análisis para cerdo
en piezas con respecto a aves en pie nos expresa que en siete trimestres se
comportan como sustitutos y en cuatro como complementarios, mientras que a la
inversa en nueve son sustitutos y en dos complementarios.
Como se puede apreciar, no siempre la realidad se desenvuelve
según se presupone. El arroz pudiera parecer como un bien que requiere del
frijol como complemento, sin embargo predomina su comportamiento como un bien
sustituto.
RESUMEN DEL ANÁLISIS DE LA ELASTICIDAD
El análisis de la sensibilidad de la demanda a los distintos
factores es de gran significado, tanto para los productores y comercializadores
de los bienes y servicios, como para el nivel jerárquico al que le corresponde
dictaminar sobre los términos de la política económica, bien sea fiscal o
monetaria.
La elasticidad precio de la demanda aporta información sobre
lo conveniente o no de proceder a una modificación de los precios, por el
efecto que puede acarrear sobre la demanda y, consecuentemente sobre los
ingresos que aportarán las ventas, según el desplazamiento de la demanda.
La elasticidad renta nos informa sobre el papel de un bien o
grupo de bienes en el ingreso de la población; pero también sobre cómo la
demanda puede aportar ajustes de precios según los niveles de ingresos de los
demandantes. Ello es significativo, sobre todo, en términos de la proyección
de la política económica de gobierno, sobre todo en términos de expansión o
contracción fiscal y en términos de oferta monetaria.
La presencia de una elasticidad precio preponderantemente elástica
hace evidente que cualquier medida que propenda a la reducción del precio de
los bienes puede llevar a un incremento de la demanda de tal modo que los
niveles de ingreso de los productores y comercializadores se incrementan. Lógicamente,
que esa medida no puede ser de tipo administrativa con una disposición que
ponga techo a los precios para que estos no se eleven, pues sus consecuencias
serían las inversas. Se trata de adoptar medidas que, al provocar la reducción
de los costos involucrados —bien sea de los insumos, o de los bienes y
servicios que entran en la formación del costo—, lleven a que el propio
productor y comercializador de los bienes, esté interesado en la reducción del
precio. Ello consecuentemente tributaría al incremento de la renta real de los
consumidores, sin la necesidad del lanzamiento de más dinero a la circulación,
y provocaría una mejor satisfacción de las necesidades de los consumidores,
con un consecuente incremento del nivel de vida y de bienestar material de la
población.
CONCLUSIONES
El mercado agropecuario contribuye a la satisfacción de las
necesidades alimentarias domésticas de la población en un monto que, aunque no
determinado en el presente estudio, no resulta nada despreciable. Esta
circunstancia hace necesario que se preste especial atención al comportamiento
que distingue a las relaciones en esta sensible área del bienestar popular, las
cuales —dado el retraso que presenta la oferta con relación a la demanda—
exigen de rigor técnico, lejos de cualquier empirismo por muy voluntarioso que
éste sea, para poder alcanzar en un breve plazo los resultados que puede
aportar en términos de crecimientos productivos, de rendimientos, de eficiencia
y de incidencia en la elevación del nivel de vida en general y alimentario en
particular de la población.
En el seguimiento al mercado agropecuario es preciso
considerar que, dado el efecto que otras formas organizativas del mercado tienen
sobre el consumidor, éste es más exigente y comienza a ser selectivo y, además,
cuenta con otras alternativas, estén estas o no a su alcance inmediato. Esto
hace que no sea posible considerar al consumidor del mismo modo que como se le
ha caracterizado tradicionalmente en condición de "usuario" desde el
mercado del comercio estatal.
Aunque la aparición del mercado agropecuario marca una
importante apertura a la cuestión de la elección a partir de la restricción
presupuestaria, todavía es muy estrecha la diversidad del surtido, a pesar del
discreto crecimiento que se le observa.
Si bien la cantidad nominal de oferentes es bastante
extendida para el volumen de actividad que se ejerce, por lo que son
clasificables en pequeños productores o intermediarios, estos se agrupan en dos
polos distinguibles: Estatal y Privado.
Dada la avidez de bienes de alimentación que está presente
en nuestra sociedad, conjugado con una relativa ausencia de recursos para la
producción, y sobre todo de incentivos, los bienes de consumo alimenticio
representen un gran peso de la renta disponible para el consumo. Por esta razón
ello es un elemento importante a considerar en los marcos de la definición de
políticas económicas, ya que una palanca fundamental, entre otras, para
provocar un crecimiento de la oferta de bienes —orientado a la elevación del
bienestar— en este mercado, reside en el incremento de la renta al nivel de
toda la sociedad. A ello pueden tributar medidas de expansión fiscal como puede
ser la elevación de los ingresos nominales de los empleados en el sector
estatal dentro de determinados límites, contrariamente de lo que se presume en
el sentido de que ello se traduciría en la elevación del exceso de liquidez.
El efecto de la diferenciación del sistema impositivo sobre
la oferta en el mercado ha producido un resultado favorable para estimular el
incremento de las ofertas en la capital de provincia, que cuenta con menos
posibilidades de oferta por poseer menos productores próximos al mercado de
realización.
Se aprecia, por el estudio realizado que en las épocas o
temporadas cíclicas de cosechas, su comienzo o terminación, marcan el
comportamiento de la oferta y la demanda. Sin embargo, ello no es la
condicionante de algunos fenómenos que se observan como son los cambios del
comportamiento del mercado en los finales de año, en particular en 1995, cuando
se manifiesta un nivel atípico de las principales variables involucradas en el
análisis, en particular la cantidad y el precio. En esos momentos los volúmenes
realizados se han incrementado sensiblemente por la presión administrativa
sobre empresas estatales para que, bien de su producción fundamental, en el
caso de las del sector agropecuario, o de la producción complementaria como los
autoconsumos de otras, participaran aportando a la venta de productos. Ello ha
tenido un efecto, en términos físicos de bienes realizados, nada despreciable;
pero el efecto económico que era de esperar —la reducción del precio y con
ello el incremento del ingreso real de la población— no se ha presentado,
como daría la lógica del mercado. Mas bien se observa o bien la conservación
del precio o un ligero incremento.
Lo antes apuntado hace ver que el mercado agropecuario para
la empresa estatal ha aparecido como un área donde se puede lograr equilibrar
su situación económico financiera, lo que puede llegar a convertirse —y de
hecho lo ha sido— en un recurso para cubrir insuficiencias en la eficiencia de
su gestión económica.
El comportamiento de algunos bienes como de lujo, así como
la presencia de fenómenos como los bienes Giffen y los valores negativos en la
elasticidad renta son expresión, en su conjunto, de la inmadurez que aún
caracteriza a esta relación de mercado casi recién surgida, pero también
evidencia el efecto de las irregularidades de las demás áreas del mercado en
la sociedad. Si bien no constituyen disposiciones que estén oficialmente
normadas para el mercado agropecuario —como la venta a un nivel de precios que
duplique el costo como el caso del mercado en moneda libremente convertible, o
como el cambio de monedas a un nivel que es más de 20 veces superior a la tasa
de cambio oficial o los precios "diferenciados" de las "ventas
liberadas", y otros—, ellos si afectan al comportamiento de las categorías
y variables del mismo como son los precios y las cantidades ofertadas.
RECOMENDACIONES
Resulta una necesidad para el funcionamiento del mercado
agropecuario en la dirección que tribute a la elevación de bienestar material
de la población que se despliegue una política económica activa orientada a
favorecer el desarrollo de las inversiones en la elevación de los niveles de
producción y rendimiento de la gestión económica y productiva en el sector de
la producción de alimentos. En esta dirección un aspecto a considerar como
criterio orientador es el referido a la distancia que se presenta entre las
necesidades en bienes de este mercado y los niveles que hoy están dispuestos a
ofertar los productores e intermediarios.
El completamiento de las relaciones del mercado en la
sociedad, con el aseguramiento de la comercialización de los bienes de inversión
que requiere la producción de alimentos —insumos como semillas certificadas,
abonos y fertilizantes, instrumentos de trabajo, tecnologías, créditos o préstamos
financieros, combustibles, bienes de capital, etc.—, pueden convertirse en un
importante incentivo para elevar los rendimientos y la oferta que tribute al
logro del equilibrio entre la oferta y la demanda.
La presencia de los elevados precios sobre los bienes
ofertados, en relación con los niveles de renta disponibles para el consumo de
los demandantes hacen preciso considerar la necesidad de que el mercado
agropecuario eleve sus niveles de eficiencia u reduzca los precios; pero ello
está vinculado al nivel de precios que poseen los bienes y el propio dinero en
los demás mercados de bienes, servicios y de activos financieros.
Tributar el desarrollo de una cultura de servicio dentro del
mercado agropecuario, en lo que las exigencias fiscales y sanitarias pueden
desempeñar un importante papel, son factores que provocan que el mercado
agropecuario pueda alcanzar un nivel de desempeño más elevado brindando un
mejor servicio al consumidor y buscando otros referentes de la competencia que
no sea exclusivamente el precio.
El despliegue de una política gubernamental tendente a la
elevación de la eficiencia de la empresa estatal, de modo que ello halle
reflejo en el crecimiento de la producción social y consecuentemente en los
niveles de la renta, es un factor de importancia para lograr el efecto necesario
en la reducción de los precios.
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PD: Se adjunta anexos con estos resultados en excel (Archivos
Elasticidad demanda y resumen de elasticidades
Autores: Msc. Onelia Rosa Diez Valladares
Dr. Jesús Rene Pino Alonso
EMAIL: onelia@ucfinfo.ucf.edu.cu
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Enviado por Msc. Onelia Rosa Diez Valladares y Otro Autor
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Publicado Wednesday 10 de December de 2003
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