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Perspectivas de integracion de Venezuela en Tiempos Globales
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Enviado por Lic. Jorge Escobar Fernández
Código ISPN de la Publicación: EEuEkVVlpAZONReShq
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| Resumen: El concepto de integracion se ha ido retroalimentando en los ultimos cincuenta anos en base a las experiencias obtenidas tanto politica, social como economica y comercialmente en America, Europa y el lejano oriente; por lo que puede plantearse en tres modalidades: el concepto institucional, el geoeconomico y el geoestrategico. |
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El concepto de integración se ha ido retroalimentando en los últimos cincuenta años en base a las experiencias obtenidas tanto política, social como económica y comercialmente en América, Europa y el lejano oriente; por lo que puede plantearse en tres modalidades: el concepto institucional, el geoeconómico y el geoestratégico.
Institucional: Proceso dinámico y evolutivo en el cual dos o más países convienen en ceder parte de su soberanía con la meta de ampliar sus espacios territoriales en el intercambio de bienes, productos y servicios, basados en los principios de ganar/ganar . Siendo su objetivo general el elevar el nivel de generación de riquezas en su territorio y con ello, la calidad de vida de su población.
Geoeconómico o funcional de Integración: La integración nace de una necesidad funcional, en que cada uno de los estados que decide integrarse, lo hace porque ve en ello una oportunidad de aumentar el bienestar de sus ciudadanos o simplemente por una cuestión de interés nacional.
Geoestratégico de Integración: Mecanismo a través del cual un Estado amplía sus espacios a fin de lograr un mayor posicionamiento geopolítico.
Pero estas tres definiciones están determinadas puntualmente por el espacio y el tiempo.
En cuanto al espacio, Joseph Nye, plantea cuatro condiciones que él estima como claves a todo proceso de integración, las cuales influyen en la naturaleza del compromiso original y la subsiguiente evolución del proceso integracionista. Estas condiciones son las siguientes:
1.- Simetría o igualdad económica de unidades: Las diferencias o similitudes de algunos indicadores como el ingreso per capita y el tamaño de los potenciales participantes en el proceso integracionista medido por el PNB total, parece ser de importancia relativa mayor en los procesos de integración entre estados menos desarrollados, que en el caso de estados altamente desarrollados.
2.- Valor de la complementariedad de los factores: El nivel en que los factores financieros, políticos y sociales dentro de las entidades que se integran piensan igual, es de considerable importancia, por tanto dependerá mucho de las élites el grado de integración al que se quiera llegar.
3.- Existencia de pluralismo: Mientras mayor es el pluralismo en todos los estados miembros, mejores son las condiciones para la integración.
4.- Capacidad de los estados miembros de adaptarse y responder: Cuanto más alto es el nivel de estabilidad interna de las unidades y mayor el grado de gobernabilidad, más probable es que puedan participar eficazmente en una unidad integracionista mayor.
Para analizar el tiempo de integración, nos apoyaremos en la tesis que plantea Holzmann quien postula la existencia de tres tiempos distintos dentro de un proceso de integración, cada uno con diferentes grados de avance:
1. Tiempo político, definido a partir de la conformación de una voluntad política manifiesta de los estados con capacidad de concretar efectivamente una integración con objetivos comunes.
2. Tiempo jurídico-institucional, definido a partir de la estructuración formal de esquemas de integración que dan la necesaria institucionalización jurídica al intercambio comercial; y
3. Tiempo económico, definido por la velocidad del intercambio de los factores productivos nacionales..
Pero tendríamos que analizar igualmente, las variables de tiempo y espacio que se plantean para Venezuela en este proceso de mundialización:
El escenario integracionista de Venezuela es una estrategia geopolítica desarrollada sobre una plataforma ideológica identificable con los movimientos de extrema izquierda internacionales que tuvieron vigencia durante la segunda mitad del siglo XX.
El punto es que para que un país tenga una Política de Estado seria, dinámica y evolutiva tiene que cumplir con las siguientes premisas:
l 1.- Una integración real necesita de un proyecto político capaz de sostenerla, ya que la integración económica y social afecta necesariamente a entidades políticas soberanas.
l 2.- La integración es un fenómeno esencialmente político cuyas consecuencias son económicas y sociales.
l 3.- No se puede desarrollar un proceso de integración sin la participación de los entes económicos y sociales presentes en la sociedad venezolana.
Para dichas premisas se requiere de gobernabilidad; entendida esta última como la capacidad de manejo de las demandas sociales y de los mecanismos de legitimación política, que tiene las áreas de tomas de decisiones de los poderes del Estado.
La gobernabilidad se relaciona con la necesidad de dotar a la democracia de una adecuada viabilidad estratégica y de un adecuado procesamiento de los conflictos sociales.
Realidades Geopolíticas en el Siglo XXI y sus Escenarios
El nuevo siglo proyecta un desarrollo más profundo y más amplio de Integración; con características y condiciones diferentes, donde nos encontramos a un mundo Tripolar compuesto por las siguientes áreas: El Lejano Oriente: China, Japón, Taiwán y el sur/este asiático. El Europeo: La Unión Europea y los países euro/asiáticos. El Americano: Norte, Centro, Sur América y el Caribe.
En el Polo Americano nos encontramos con dos vertientes: Los países que miran hacia el Pacífico, los cuales han desarrollado una posición de consenso con las estrategias norteamericanas (Chile, Perú, Ecuador, Colombia, los países centroamericanos y México), cuyas características se resumirían en: Sus políticas internacionales se orientan hacia factores geoeconómicos de integración, suscriben acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos y están alineados en una posición favorable a la geoestrategia norteamericana y por consiguiente, a los principios del ALCA.
En esta vertiente, se plantea un modelo abierto de integración, caracterizado por una interdependencia impulsada por el comportamiento del mercado, acompañada de acuerdos de carácter preferencial y por la elevación de la competitividad, imprimiendo un dinamismo a la economía nacional con la readecuación de la estructura productiva.
La otra vertiente sería la del modelo cerrado de integración. En este modelo, estarían incluidos los países que miran hacia el Atlántico: Han desarrollado una posición de disenso con las estrategias norteamericanas (Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela y países de la Cuenca del Caribe) cuyas características son las siguientes: Sus políticas internacionales se dirigen hacia factores geopolíticos de integración, se orientan hacia nuevos escenarios antropocéntricos, caracterizados por una aproximación sur/sur y tienen serios cuestionamientos a los principios del ALCA.
Como expresarían Brunn y Yanarella: “Se tratan de forma especial los problemas de las ideologías territoriales, o si se prefiere, el significado del territorio para los actores políticos y, adicionalmente, conceptos como los de "sentido del lugar", "territorialidad" o "nacionalismo territorial" se constituyen en los ejes básicos del análisis.”
En los modelos cerrados de Integración, los parámetros estarían dados por la dependencia de las exportaciones de productos primarios, proceso de industrialización basado en mercados nacionales fuertemente protegidos y nuevas corrientes comerciales sin afectar las existentes.
Basados en estos escenarios, la Venezuela de la nueva centuria está orientada hacia un modelo cerrado de integración. ¿Serán éstos los principios del llamado socialismo del siglo XXI?
¿Hacia dónde va Venezuela?
Factores Internos:
Analicemos las características que se presentan en Venezuela en la actualidad y cuya conclusión reafirma la hipótesis del proceso de integración cerrado:
En primer lugar tenemos una dependencia en las exportaciones de productos primarios. El petróleo y la escalada de precios extraordinaria que ha tenido en los últimos cinco años, ha desarrollado una sujeción estructural de la economía venezolana al hidrocarburo. De mantenerse la curva de Hubert, quién vaticina un ciclo de alzas y bajas de los precios cada 10 años, estamos justamente en la cresta de la ola y a partir de este momento, se iniciaría un descenso significativo del costo del barril.

Segundo: el proceso de industrialización degenerándose ante una economía de puertos. Gracias a los ingresos extraordinarios petroleros y a las medidas de controles de divisas, licencias, restricciones y escenarios políticos adversos a las inversiones tanto nacionales como extranjeras, nos encontramos con que la planta industrial venezolana se reduce a pasos agigantados y las importaciones son cada día más intensas.
Tercero: Sustitución de mercados/objeto tradicionales y emblemáticos por factores de principios. La estrategia geopolítica que desarrolla el Estado ha determinado que la única posibilidad de liderizar un proceso extranacional es atacando con vehemencia a los Estados Unidos, acercarse a países tercer mundistas que tradicionalmente están alejados de los países desarrollados y por último, establecer una cabeza de playa en los países menos favorecidos del hemisferio a través de una nueva formulación geoeconómica; todo esto basándose en un sólo factor: la facilidad petrolera y el exceso de dinero generado por la misma. El petróleo ha sido transformado de factor geoeconómico a geopolítico.
En cuanto a la gobernabilidad requerida para que este proceso sea serio, prolongado y evolutivo; en los últimos siete años, el régimen ha sabido desarrollar una estrategia exitosa de alinear todos los componentes de los poderes públicos para que no exista ningún disenso en la orientación hacia las metas propuestas por el primer mandatario, llegando a una zona crítica de la legitimidad democrática basada en la independencia de los poderes.
Factores Externos:
Desde el inicio del año 2000, la aproximación al régimen de Fidel Castro ha sido totalmente abierta hasta el punto de hablarse de una confederación cubano/ venezolana y la conceptualización de un modelo neosocialista basado en el modelo caribeño como solución a los problemas sociales y económicos que viven los pueblos tercer mundistas, encabezado y propulsado hacia el resto de los países latinoamericanos por el Presidente Chávez. Este escenario incluye una clara intervención en los procesos internos de los países, a través de financiamiento económico y asesoramiento directo a movimientos y/o personalidades que se identifican con su línea política, utilizando las misiones diplomáticas venezolanas acreditadas en esos territorios como centro de operaciones. Ya son frecuentes las declaraciones de personas no gratas a funcionarios diplomáticos venezolanos y su correspondiente expulsión del país receptor.
Venezuela, en su afán de posicionamiento subregional, se enfrenta a dos países latinoamericanos que tradicionalmente han tratado de liderizar la orientación geopolítica latinoamericana. Son ellos México y Brasil.
México ha desarrollado desde la mitad del siglo pasado una estrategia orientada a proyectar la imagen de hermano mayor de las naciones hispano/parlantes del hemisferio. Al principio su política fue diseñada para establecer una diferenciación notoria con su vecino del norte, al punto de mantener relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba en los años más críticos de la guerra fría.
En los años 70s volvía su mirada hacia Latinoamérica y emprendía conjuntamente con Venezuela un programa de cooperación energética conocido con el nombre del Pacto de San José.
Posteriormente y luego del efecto tequila, hubo una aproximación hacia los Estados Unidos en el área comercial, que culminó con la suscripción del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y que hasta el presente le ha proporcionado resultados satisfactorios e iniciándose el nuevo milenio su política exterior se hace más ambiciosa en busca del liderazgo definitivo de la América Latina.
Los últimos mandatarios de la hegemonía del PRI mexicano y sobre todo, con la asunción a la primera magistratura del opositor Vicente Fox, se profundiza esta estrategia y será la IV Cumbre de las Américas celebrada entre los días 4 y 5 de noviembre de 2005 en la ciudad turística argentina de Mar del Plata, el escenario donde México y Venezuela se enfrentan definitivamente.. Hay que recordar que el lema oficial de la cumbre era “Crear Trabajo para Enfrentar la Pobreza y Fortalecer la Gobernabilidad Democrática”; sin embargo, terminó primando la discusión sobre el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
La estrategia desarrollada fue todo un fracaso. Conjuntamente con la Cumbre de las Américas, se realizó la III Cumbre de los Pueblos, también conocida como la anticumbre, allí se escucharon reiteradamente las consignas No a Bush y No al ALCA, y se hizo hincapié en la Alternativa Bolivariana para América (ALBA). La cumbre terminó con una marcha encabezada por Diego Armando Maradona, ex-jugador de fútbol argentino; Hugo Chávez, presidente de Venezuela; Adolfo Pérez Esquivel, argentino, Premio Nobel de la Paz de 1980; Silvio Rodríguez, cantautor cubano; Manú Chao, cantante y activista francés; Evo Morales, activista cocalero boliviano y ahora presidente de su país; y las Madres de Plaza de Mayo, todos éstos, en repudio de la presencia del presidente estadounidense en suelo argentino.
Se quería meter en un solo saco el sentimiento antiyanki, el ALBA y el ALCA, para consolidar la primacía de la figura del presidente Chávez a nivel hemisférico. Hay que revivir aquellas dos frases pronunciadas por él: “Llevamos una pala para enterrar el ALCA” y “Es un cachorro del Imperio”, las cuales definían claramente las metas que quería alcanzar, cosa que no logró.
Ante estas realidades, México define una estrategia para cimentar su posición:
– Toma la posta de EEUU en el ALCA y se convierte en su promotor y principal vocero dentro de la sub-región.
– Plantea la sustitución del principio de consenso en las Cumbres de las Américas por el de mayoría. “El que no desee pertenecer a cualquier mecanismo de desarrollo tiene toda la libertad de retirarse” – Vicente Fox.
– Marca posición con la política Chávez
– Acercamiento con los países centroamericanos por el acuerdo Puebla/Panamá para minimizar los efectos de la política petrolera de Venezuela.
– Amplia sus escenarios hacia el Lejano Oriente: Su presencia en la APEC se convierte en un peldaño para su liderazgo regional.
– Es el país con mayor número de tratados comerciales bilaterales en América Latina (84 de 190 países en el mundo)
En cuanto a Brasil, el presidente Lula plantea una estrategia orientada más hacia el factor neoeconómico que hacia el geopolítico, con las siguientes características:
– Mantiene una política económica expansionista, a pesar de su bajo perfil.
– Su factor comercial está deslindado de su proyección política regional.
– Es indispensable para mantener su planta industrial, captar y liderizar mercados emergentes.
¿y Venezuela qué?
• “Llevamos una pala para enterrar el ALCA” Hugo Chávez Frías.
• A pesar del Acuerdo de Caracas y Petrocaribe, todos los países caribeños se alinean con la continuación del ALCA.
• “En la CAN no hay nada que buscar” Hugo Chávez Frías.
• Ingreso al Mercosur como miembro pleno político.
Estos cuatro elementos nos configuran las estrategias que está diseñando Venezuela en el concierto hemisférico de las naciones.
En cuanto al primero, la verdad es que esa pala no sirvió de nada; es más, la formulación de nuevas políticas comerciales hemisféricas se han consolidado desde la reunión de Mar de Plata, con acuerdos bi y multilaterales de los países latinos con los Estados Unidos. Primer fue el Cafta con República Dominicana, más recientemente Colombia. Brasil fue la siguiente estación del Presidente Bush en su periplo latinoamericano, después de Argentina donde asistió a la Cumbre de las Américas. Ecuador y Perú están finiquitando sus rondas de negociaciones respectivas con el gigante del norte. Argentina y Uruguay están más próximos que nunca con los yankis y Chile ya lleva unos cuantos años con el tratado de libre comercio con Estados Unidos. En definitiva a pesar de que no se pudieron adelantar muchos temas del ALCA en Mar de Plata, se han profundizado los lazos comerciales entre la mayoría de los países al sur del río Grande y los Estados Unidos.
Venezuela comienza a sentir los efectos de esta estrategia. El ministro venezolano de Comercio Exterior, Gustavo Márquez, en declaraciones dadas al diario El Universal de Caracas el día 16 de febrero de 2006, señalaba que “hasta en un 40% podría verse afectado el comercio entre Venezuela y Colombia, si el vecino país suscribe el TLC con Estados Unidos. Pareciera que ya en el alto gobierno se comienza a entender que la geoeconomía va de la mano con la geopolítica pero ninguna puede atropellar a la otra.
Más adelante expresa el ministro que “los tratados de libre comercio perforan las normativas de la CAN” en lo referente a aranceles a terceros y acuerdos de integración. ¿Y por qué el gobierno venezolano no observó esto cuando desarrollaba su aproximación a MERCOSUR?
Ya el gobierno venezolano se está dando cuenta que aislarse del devenir histórico pautado por la hegemonía dominante que en este hemisferio es Estados Unidos, no traen réditos positivos o se crean nuevos escenarios que hay que determinar, evaluar, seleccionar y decidir antes de dar un paso hacia un esquema geo/económico/político diferente.
Es el modelo del personaje que llega a la estación del ferrocarril y plantea tres escenarios.
1.- Pararse frente a la locomotora para tratar de detenerla a la fuerza.
2.- Quedarse en el andén para que otros entren y ver qué sucede y
3.- Quedarse en el andén y ver cómo se va el tren.
El tren es el mecanismo de integración que se está presentando en América. En el primer escenario estaría localizada Venezuela. Brasil y Argentina están en el segundo escenario y Cuba le corresponde el tercero.
El petróleo como recurso estratégico
• Planteamiento:
El planteamiento geoestratégico que desarrolla el gobierno venezolano es sustituir el suministro de petróleo a los Estados Unidos, diversificando los mercados. Por principios ideológicos, esto se ha convertido en el principal elemento casi de principio del proceso neosocialista; pero veamos cuales escenarios se nos plantean.
· Escenarios:
o Si contabilizamos los esfuerzos de Venezuela de sustituir las exportaciones hacia el norte, nos encontramos con que hasta ahora, no llega a medio millón de barriles los colocados en nuevos mercados tales como Cuba, el caribe y sur América.
o El resto de los mercados internacionales están “amarrados” por convenios de compras a futuro con otros países productores y resultaría bien difícil y muy costoso revertir esos compromisos para adquirir petróleo venezolano.
o El único mercado al que se pueden dirigir los 2.6 millones de barriles diarios que se exportan a EEUU, es a China.
Ahora bien, China tiene unas características gracias a las cuales le será muy difícil adquirir el inmenso volumen del hidrocarburo venezolano. La primera es que la capacidad de refinación instalada es de 900.000 barriles diarios. O sea que mal podrían adquirir a corto o mediano plazo la producción venezolana Segunda: Sus planes están orientados a desarrollar fuentes alternas de energía y se tiene que considerar los siguientes factores:
· Es el mayor productor de carbón mineral del mundo
· La represa hidroeléctrica de las “tres gargantas” sobre el río Yangtzé es 5 veces más grande que la de Aswan, por lo que su generación hidroeléctrica sera fabulosa.
Con estas características se hace bien difícil por no decir imposible que le pase por la cabeza de los dirigentes chinos el comprar grandes volúmenes de petróleo venezolano; de todos modos vamos a analizar algunas realidades:
– El incremento en la compra de petróleo en el 2004 fue de 34%, pero en el 2005 fue de un 4%
– El acuerdo petrolero Venezuela/China suscrito en Caracas el 16/11/05 fue por 160.000 barriles diarios entre crudo y subproductos refinados.
– La Orimulsión es una alternativa viable para China, pero no se contabiliza dentro del volumen de exportación de petróleo crudo. O sea, el bitumen es un factor competitivo del petróleo venezolano.
Nuevos escenarios
• El eje sur, ¿mantendrá su posición de apoyo a Venezuela en el enfrentamiento a EEUU?
• Liderizará Venezuela la sub-región?
• Nos deslastraremos de la dependencia petrolera de los EEUU?
Todos estos escenarios están en pleno desarrollo , los resultados son muy difíciles de predecir, pero todo depende de que el gobierno nacional tome las decisiones correctas, tras un estudio deslastrado de influencias políticas y configurando el problema en todas sus dimensiones. Eso si, hay que tener bien claro que para desarrollar una nación en el siglo XXI tiene que estar participando activamente en los procesos de integración, sean regionales, hemisféricos o mundiales.
AUTOR:
Por: Lic. Jorge Escobar Fernández
Jescobarf@cantv.net
Enviado por Lic. Jorge Escobar Fernández
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Código ISPN de la Publicación: EEuEkVVlpAZONReShq
Publicado Wednesday 1 de March de 2006
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