Cada día mas participa el
marketing en el desarrollo de los negocios, al evolucionar en las empresas de la
simple venta de un producto o servicio. La dinámica del mercadeo se siente cada
día mas, y cada día mas pensamos en esta ciencia, inexacta y especulativa,
como una de las alternativas para afrontar exitosamente el futuro. El principio
que mueve el mercadeo, la satisfacción del consumidor – comprador, que es su
esencia misma y la razón de ser, nos impulsa a buscar permanentemente nuevas
alternativas, que además de cumplir con los preceptos básicos del marketing,
sean el punto de partida para un mundo cada vez mejor, en el cual el hombre se
sienta mas realizado como hombre y afronte el futuro con optimismo, siguiendo
los preceptos básicos del desarrollo sostenible.
Recordemos que el marketing es un
problema de percepciones, de la percepción que el cliente o consumidor tenga de
nuestros productos o servicios, entonces lo importante es la percepción que se
tenga sobre nuestro producto y servicio. La guerra del marketing se libra en la
mente de los clientes.
El mercadeo y los hombres de
mercadeo, tenemos la obligación con el hombre mismo de permitirle un mundo
mejor y es por ello que en múltiples ocasiones nos dicen somos irreverentes,
que creemos saber de todo y que incursionamos en los terrenos de todos. La
economía, las finanzas, la ingeniería, la administración ven como a cada rato
es incursionada por los hombres de mercadeo, deseosos de entregar soluciones
integrales que tomen las diferentes variables de la mezcla económica y las
pongan a vibrar de manera sincrónica y útil hacia los fines perseguidos.
Nunca podemos olvidar inmersos en
este mundo de la percepción, los productos, las marcas, la promoción, los
servicios, la comunicación publicitaria, la competencia, la comercialización,
la logística y todos los demás elementos que conforman la mezcla de mercadeo
que la meta de los dueños de las compañías es siempre una: las utilidades.
Para lograr un equilibrio entre
estos dos opuestos, contamos con herramientas definitivas y poderosas como la
creatividad, la innovación y la capacidad de soñar. Todo esto combinado con la
disciplina de tratar de pensar un poco mas adelante de donde están pensando los
demás. Con información incompleta poder diseñar estrategias bien
estructuradas.
Otros elementos importantes: la
lealtad y dedicación total a la misión que tenemos encomendada. Tener muy
clara la visión de nuestra empresa y mantener la orientación hacia ese logro
futuro.
Definitivamente, el marketing, o
mercadeo como ustedes lo quieran llamar, llega al mundo con el hombre mismo y se
quedo en el cómo uno de los impulsores del desarrollo del hombre mismo hacia
los siglos posteriores, sin embargo no podemos olvidar nunca las sabias palabras
del maestro Sun: "la defensa es para tiempos de insuficiencia, el ataque
para tiempos de abundancia. Los que se saben defender se esconden en las
profundidades de la tierra. Los que saben atacar maniobran en las alturas del
cielo. Así logran preservarse y alcanzar la total victoria".
Es también fundamental en esto
del mercadeo con la vista hacia el futuro las palabras del gran estratega
kenichi Omae opina: " Las empresas han comenzado ha aprender lo que las
naciones han sabido siempre, que en un mundo complejo, cambiante y lleno de
peligros es mejor trabajar en equipo. Las grandes potencias que operan por medio
de acuerdos se unen tradicionalmente a otras potencias similares a los propios.
El acuerdo (el poder de una alianza) es una parte importante del repertorio de
todo buen estratega y también es valido para los gerentes de empresas en el
ambiente competitivo actual."
Por Ignacio Gómez Escobar igomeze@geo.net.co