Toda organización que posea un departamento o
gerencia de Auditoría Interna, deberá hacer de ésta y sus procesos algo
eficaz y eficiente a los efectos tanto de mejorar los rendimientos de dicha
empresa, como así también consolidar su posición competitiva en el mercado.
La operatoria de la
auditoría interna deberá estar determinada claramente por los resultados
concretos de un análisis de coste – beneficio, de manera tal de apuntar con
precisión a aquellos aspectos de mayor nivel de riesgo y que comprometan en
mayor medida el flujo de fondos para la organización.
El kaizen como proceso
de mejora continua centrado en la eliminación sistemática de desperdicios,
enfocada a la estandarización de los procesos y con claro empeño en lograr
orden, simplicidad y auto-disciplina debe apuntar a servir a la Auditoría
Interna a los efectos de la mejora de los procesos que le son propios, como a
servir de guía y objetivo para la mejora de los procesos y actividades
auditadas.
Así pues tenemos la
obligación de parte de la Auditoría Interna de mejorar sistemáticamente sus
propios procesos, cómo así también apuntar al mejoramiento continuo de los
controles internos y de los procesos organizacionales.
Sí repasamos las
principales atribuciones de la Auditoría Interna nos encontramos con aspectos
tales como:
·
Comprobar que todos los niveles de la organización acatan el orden establecido
mediante políticas, normas, leyes, reglamentos, convenios y contratos.
·
Evaluar las políticas establecidas en cuanto a si se identifican con los
objetivos empresariales.
·
Evaluar la eficacia de los niveles ejecutivos en la conducción de sus
respectivas áreas.
·
Evaluar las operaciones, procesos, sistemas, actividades y juzgar respecto a su
efectividad.
·
Evaluar en todos los niveles de la organización la forma en que se aprovechan
los recursos, tales como: tiempo, materiales, financieros, económicos, humanos
y las oportunidades.
·
Evaluar los riesgos potenciales e informar acerca de ellos.
·
Verificar la existencia y aptitud de los Planes de Contingencia.
En cada uno de estos
atributos se podrá ver con total claridad la necesidad de aplicar el Kaizen
como forma de mejorar la evaluación, como así también la calidad de los
procesos y actividades auditadas.
La detección,
prevención y eliminación de los diferentes y variados tipos de desperdicios y
despilfarros son una de las principales obligaciones de la Auditoría Interna,
como así también de todos y cada uno de las áreas y sectores de la organización.
Eliminar y por sobre todas las cosas prevenir la ocurrencia de diversos tipos de
desperdicios implica no sólo evitar la pérdida de recursos, sino además
afianzar y consolidar el flujo de fondos, lo cual permite mejorar el valor económico
y patrimonial de la empresa.
En la medida en que la
Auditoría Interna mediante su accionar evite la pérdida de recursos debido
tanto a falencias en los procesos, como a la comisión de ilícitos estará
colaborando de tal forma a mejorar los resultados de la organización.
Apuntar a mejorar los
procesos y actividades, mostrando y demostrando los desperdicios por la no
generación de valor agregado o la pérdida sistemática de recursos materiales,
financieros y humanos es una de las principales obligaciones de una Auditoría
Interna capaz de servir a las nuevas empresas de alta competitividad.
Para ello la Auditoría
Interna deberá comprometerse con el enfoque de la Auditoría Operativa,
haciendo para ello uso de nuevas herramientas de diagnóstico, análisis y gestión.
Deben ser removidos
los paradigmas que hasta ahora imperaban en la mente y la acción de los
auditores internos, haciéndolos más flexibles y adaptables a las nuevas
exigencias del mercado y de la tecnología.
Dentro de este cambio
de paradigmas la Auditoría Interna debe pasar a servir y formar parte activa
del proceso de Planeación Estratégica, guiando los controles, relevamientos y
evaluaciones del control interno en función de los objetivos, valores y
misiones de la organización en su conjunto y de la Auditoría Interna en
especial.
Entre las actitudes de
las Auditorías Internas, no compatibles con los esquemas y funcionamiento de
las organizaciones competitivas tenemos:
·
La existencia de controles repetitivos, careciéndose de innovación.
·
La falta de mejora continua a los efectos del funcionamiento del área de
auditoría, como de las áreas auditadas.
·
La falta de creatividad e imaginación a la hora de auditar y controlar.
·
Hacer de las labores de auditoría un servicio para el Jefe o Gerente de Auditoría
en lugar de servir a los sectores auditados y a la organización en su conjunto.
·
Falta de rapidez en los informes, sobre todo de las áreas auditadas a los
efectos de corregir la situación lo más pronto posible.
·
Apuntar a las personas en lugar de hacerlo con los procesos y sistemas.
·
Falta de pensamiento sistémico, orientado a los procesos y apoyado en datos y
hechos comprobables estadísticamente.
·
La no utilización del Control Estadístico de Procesos para verificar la
capacidad de funcionamiento de los procesos, y detectar cuando las falencias
detectadas son propias del funcionamiento del sistema (aleatorios) y cuando son
producto de causas especiales, y por lo tanto factible de análisis para su
corrección inmediata.
·
Ausencia o muy endeble trabajo en equipo dentro de la Auditoría, como así
también falta de integración a la empresa con un claro compromiso de trabajo
en equipo.
·
Falta de visión y misión que permita a la Auditoría Interna un compromiso
total con los objetivos estratégicos de la organización y su plena participación
en el logro de las ventajas estratégicas.
·
Falta de una capacitación continua de su personal, cómo así también
comprometerse a auditar las necesidades de capacitación del activo más valioso
que tiene una organización que son sus recursos humanos. Una organización
cuyos conocimientos técnicos no se actualizan y por lo tanto se degradan ante
el paso del tiempo y los cambios, ve desvalorizarse día a día su Capital
Intelectual, y con ello las posibilidades de generar ingresos positivos en el
futuro. Pregúntese cuantas Auditorías Internas o Externas analizan y auditan
tal cuestión, y luego examine la gravedad de tal circunstancia.
·
No se auditan debidamente el resguardo de los derechos intelectuales sobre
marcas, procesos y productos.
·
No se audita la calidad de los sistemas de información, evaluando la capacidad
de permitir un eficaz y eficiente monitoreo de la evolución de la empresa y su
relación con el entorno.
·
No se auditan los desperdicios, calculando además los costes que ellos implican
para la organización.
·
No se adopta una clara política y medidas tendientes a la prevención.
·
No se monitorea y evalúa la existencia y funcionamiento de los sistemas de
mantenimientos de máquinas, equipos, instalaciones, y software.
·
No se evalúan convenientemente los diversos tipos de riesgos y las medidas
preventivas adoptadas, cómo por ejemplo en materia de seguridad y calidad.
·
No se evalúan, dentro del marco de la evaluación de desperdicios, los tiempos
perdidos o excesos en los plazos de ejecución de las actividades o procesos.
·
No se evalúa la lealtad de empleados, clientes y accionistas, dada la
fundamental trascendencia que ello tiene para el valor patrimonial presente y
futuro del ente.
Los factores antes
enunciados son validos también para la Auditoría Externa. De que sirve
informar a terceros acerca del valor patrimonial e ingresos de una organización,
si no se informa además de la caída en las ventas, de la alta rotación de
clientes, de la continua pérdida de personal, y la desvalorización constante
de los bienes de capital por falta de mantenimiento, o de los altos riesgos
asumidos por la organización por la falta de políticas claras y contundentes
en materia de seguridad y calidad.
Dentro de este marco
es que cobra vida y mayor vitalidad la necesidad imperiosa de una mejora
continua en los procesos de revisión como así también la obligación de
observar la generación de una mejora continua en los procesos internos de la
empresa que aseguren una rentabilidad consistente.
Bibliografía:
La auditoría interna
en el proceso administrativo – Genaro Soriano Guzmán – Editorial CENAPEC
Estrategia Kaizen –
Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com
- 2003
Auditoría Interna –
Un enfoque sistémico y de mejora continua – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com
- 2004
Kaizen – Mauricio
Lefcovich – www.monografias.com -
2004
La Gestión del Riesgo
– Mauricio Lefcovich – www.degerencia.com
- 2004
La Auditoría Interna
y los Planes de Contingencia – Mauricio Lefcovich - www.ilustrados.com
- 2004
Autor:
Mauricio León Lefcovich
Consultor de Empresas
E-mail:
mlefcovich@hotmail.com