Introducción
Toyota
empezó el desarrollo del sistema “Just in Time” a finales de los años
treinta e hizo progresos sustanciales en su realización en los años cincuenta
y sesenta. Durante estos años Toyota produjo menos automóviles que su
principal competidor, Nissan, y fue menos capaz de exhibir una línea amplia de
productos con eficacia de costes. El sistema ideado por Ohno ayudo a Toyota a
superar las desventajas inherentes a su menor tamaño. A Taiichi Ohno de Toyota
se le atribuye el desarrollo del sistema “Just in Time” (JIT) en los años
cincuenta y sesenta. El señor Ohno, escribe: “El sistema de producción de
Toyota nació de la necesidad de desarrollar un sistema para fabricar automóviles
de muchas clases diferentes en pequeños volúmenes con el mismo proceso”. en
los años cincuenta Toyota buscaba un sistema de producir mayores variedades de
automóviles sin ser ahogada por el aumento de costes.
Uno
de los objetivos inmediatos del señor Ohno y sus asociados en los años
cincuenta fue reducir el tiempo que se necesitaba para pasar la producción de
una pieza o modelo a otro. Si el tiempo de cambio podía ser reducido en buena
medida, los cambios podrían hacerse con más frecuencia. Podían fabricarse más
modelos, las longitudes de series podían acortarse, los stock minimizarse y los
trabajadores estarían inactivos menos tiempo. Los efectos negativos del aumento
de la variedad podían de tal modo ser reducidos.
Las
condiciones particulares del Japón en cuanto a su espacio físico, los recursos
naturales, y la ingente necesidad de generar productos de alto valor para poder
exportar y de tal forma poder adquirir los recursos para mantener a su población
y conservar la industria, hicieron de la necesidad de reducir al mínimo los
desperdicios una cuestión estratégica. Y la mejor forma de eliminar los
desperdicios era y lo sigue siendo, produciendo con la máxima calidad, al menor
coste, utilizando los menores tiempos de ciclo productivo, y limitando los
recursos ociosos.
Mejorar
la utilización de los insumos, disminuir las necesidades financieras, reducir
al mínimo los espacios físicos sólo podía lograrse mediante la calidad total
y su mejora continua.
El
“Just in Time” fue descubierto en Occidente durante los primeros años de la
década del ochenta. Aún hoy muchas empresas manufactureras occidentales se
encuentran en estado de sitio. Muchas de ellas se tambalean aún bajo el fuerte
impacto de los competidores nipones. La clave para la supervivencia de las
empresas está en la gestión de los procesos productivos. Por lo tanto si las
empresas occidentales quieren sobrevivir deberán tener como primera prioridad
la mejora de su gestión. Y fundamentalmente en su gestión de personal.
Las
empresas niponas eligieron cómo filosofía el Kaizen, lo cual implica la mejora
continua de los procesos a los efectos de lograr lo que ellos denominan el “dantotsu”
que significa “ser los mejores entre los mejores”.
Una visión clara de competitividad, ya que no se plantean ser los
mejores entre los mediocres, sino los mejores entre los mejores. Dentro
de ésta filosofía el JIT es un sistema que define la manera en que debería
gestionarse el sistema de producción.
El
sistema de producción “Just in Time” consiste en producir y servir
productos acabados justo a tiempo de ser vendidos, producir partes justo a
tiempo de ser ensambladas y formar los productos acabados, producir
semielaborados justo a tiempo de ser convertidos en partes o en otros
semielaborados, y comprar materias primas justo a tiempo de ser incorporadas en
el proceso de fabricación”. Se trata pues de considerar el flujo de producción en el
sentido inverso al tradicional. En el JIT es la demanda quien tira del proceso
productivo y es el personal que interviene en un determinado proceso quien ha de
acudir al proceso anterior para recoger las unidades necesarias en la cantidad y
momento adecuados.
El
JIT tiene cuatro objetivos esenciales que son:
·
Atacar los problemas fundamentales. El JIT sostiene que
tiene muy poco sentido enmascarar los principales problemas como los cuellos de
botella de la capacidad o proveedores de baja calidad. Es mucho mejor resolver
estos problemas fundamentales y evitar un estilo de dirección tipo “apaga
incendios”.
·
Eliminar los desperdicios (mudas). Entre los siete
desperdicios clásicos enumerados por Ohno tenemos:
I.
Sobreproducción
II.
Exceso de inventarios
III.
Movimientos innecesarios
IV.
Transporte interno
V.
Fallas de calidad y labores de reprocesamiento
y ajustes
VI.
Tiempos de espera
VII.
Fallas de diseño en los procesos
El JIT subraya que hay
que eliminar estas actividades para mejorar el funcionamiento global de la
empresa.
·
Buscar la simplicidad. Cualquier enfoque que se adopte debe
ser simple si se quiere ser eficaz. Los enfoques anteriores para la gestión de
la fabricación se basaban en una gestión compleja para un sistema de fabricación
complejo. En cambio, una aplicación “Just in Time” simplifica el flujo de
materiales y luego superpone un control simple.
·
Diseñar sistemas eficaces de identificación de problemas.
Para solucionar los problemas, éstos deben ser previamente identificados, en
tiempo y forma. El JIT incluye mecanismos que permiten detectar a tiempo dichos
problemas, siendo el SPC (Control Estadístico de Procesos) y la utilización
del Kanban las mejores herramientas.
Entre las normas kanban
tenemos:
·
No sobrepasar nunca el techo kanban
·
Controlar con kanbans todo el material
·
No dejar pasar ningún defecto conocido
·
Seguir el método FIFO (primero entrado – primero salido) en la cola
kanban.
·
Reducir los kanbans para descubrir problemas.
·
El cliente tira del material del proveedor.
·
Sólo material activo en el puesto de trabajo.
·
Todo tiene un sitio
Fundamentos del Just in Time
Las
ideas fundamentales en torno del cual gira el Just in Time como filosofía de
producción son:
·
La flexibilidad en el trabajo, que en japonés se denomina Shojinka,
y que implica adecuar el número y funciones de los obreros o personal a las
variaciones de la demanda.
·
El fomento de ideas innovadoras (Soifuku) por parte del personal,
a los efectos de lograr la mejora continua en los procesos productivos.
·
Y el Jidoka, que implica el autocontrol de los defectos por parte
de los propios procesos productivos para impedir la entrada de unidades
defectuosas en los flujos de producción.
O
sea, son tres los conceptos fundamentales a tener siempre presente:
·
Shojinka que implica flexibilidad en el trabajo.
·
Soifuku que significa la participación de los empleados
mediante las ideas innovadoras y creatividad.
·
Jidoka que representa el autocontrol de la producción por
parte del mismo personal.
La aplicación práctica de
estos conceptos se logra por medio de el uso del Kanban y del involucramiento de
los trabajadores en la gestión de los procesos productivos.
Para
poder operar dentro de una fábrica que utilice el JIT se necesita un sistema de
información simple, rápido y fiable en cuanto que los trabajadores son los que
en definitiva deciden la cantidad a producir en función del proceso siguiente y
no pueden perder el tiempo en descifrar complejos listados de datos ni
equivocarse ya que comportaría incrementar los stocks. Por tal motivo se hace
uso de un sistema de etiquetas denominado Kanban. Existen normalmente dos tipos
de Kanban, uno de transporte que indica la cantidad a recoger por el
proceso posterior, y otro de producción que indica la cantidad a
producir por el proceso anterior.
En
cuanto a la participación de los trabajadores, ello constituye un requisito
fundamental en las empresas que practican el “Just in Time”, y esencialmente
en el área de producción.
Es
absolutamente imposible llevar a la práctica un programa de JIT partiendo de
los paradigmas tradicionalmente aplicados por las administraciones occidentales
en cuanto a la gestión de los recursos humanos, pues el JIT requiere para su
pleno desarrollo de una total confianza en los trabajadores.
Eliminar desperdicios
Según
Fujio Cho de Toyota desperdicio es todo lo que no sea la cantidad mínima de
equipo, materiales, piezas, espacio, y tiempo del trabajador, que resulten
absolutamente esenciales para añadir valor al producto.
Es
muy común descubrir en empresas occidentales que los obreros utilizan el 5% de
su tiempo únicamente en actividades que añadan valor al producto, mientras el
restante 95% sólo agrega costo. De igual forma puede observarse material e
insumos que se encuentran el 95% del tiempo en las bodegas, o bien más de una máquina
generando artículos innecesarios o defectuosos.
Por
lo tanto para el “Just in Time” el desperdicio esta constituido por
cualquier cosa que no añade valor al producto. En las operaciones de una
empresa tradicional, el desperdicio se suele asociar con el desecho o el
reprocesamiento. En tanto que para el “Just in Time” la definición se
extiende a áreas que normalmente se consideran como costos de administración.
Además el concepto de desperdicio se extiende a los proveedores, ya que empresa
y proveedores constituyen una alianza de intereses.
La
lucha contra los desperdicios debe formar parte de una plan de acción sistemático
destinado no sólo a la detección y eliminación, sino también a su prevención.
Fases para la implementación del Just in Time
Primero
fase: Poner el sistema en marcha. Esta
etapa comprende la concientización, la educación preliminar de altos
directivos, gerencia media y sindicalistas, el análisis coste-beneficio, el
compromiso formal de la alta dirección en apoyar y dar vida / respaldo al
sistema y filosofía “Just in Time”, conformación del equipo de proyecto y
selección de la planta piloto.
Segunda
fase: Educación. El JIT implica un
importante cambio de filosofía, razón por la que la capacitación resulta a
todas luces esencial.
Tercera
fase: Mejoras en el proceso. Se
perfeccionan los procesos de fabricación a los efectos de generar lotes pequeños
en plazos de tiempo cortos. La mejora en los procesos implica tanto el rediseño
del layout, como la aplicación de sistemas destinados a reducir los tiempos de
cambio de herramientas o preparación de las máquinas, implantación de un
mantenimiento productivo total, la mejora en la calidad gracias a la aplicación
del TQM, conformación de Círculos de Control de Calidad y sistemas de
sugerencias.
Cuarta fase: Mejora del
control. El diseño simplificado de la fábrica
requiere de un control también simple, utilizándose para ello el sistema de
arrastre / Kanban, el cual permite de manera simple el “arrastrar” el
trabajo a través de la fábrica. El otro sistema a implementar es el Control
Estadístico de Procesos.
Quinta fase: Relaciones
con proveedor. Esta última fase permite la ampliación necesaria para que
el JIT abarque a todo el sistema. Mejorar las relaciones con los proveedores
implica un cambio gradual hacia un solo proveedor de gran volumen por cada
producto; lo cual debe hacerse con extremo cuidado para evitar caer en
vulnerabilidades.
Un modelo alternativo de
implementación comprende un total de siete fases, siendo éstas las siguientes:
1.
Concientización de la alta dirección.
2.
Conformación del equipo de implementación y programa de capacitación.
3.
Implantación inicial en la línea de manufacturas.
4.
Implantación del programa de control de calidad total.
5.
Conversión de la línea de producción al “Just in Time”.
6.
Interrelación con los proveedores.
7.
Evaluación del desempeño y estandarización de procesos.
Escollos a la implementación
Entre
los potenciales escollos de implementación del sistema tenemos:
- Falta de un compromiso
auténtico por parte de la alta gerencia.
- Un inadecuado e ineficaz
programa de estudio.
- Ayuda externa
inadecuada.
- Subestimar el trabajo a
desarrollar.
- Plazos de implementación
demasiado largo, que provocan una pérdida de entusiasmo, o bien demasiado
corta, no logrando una correcta puesta en práctica.
- Falta de cumplimentación
entre las mejoras del proceso y del control.
- Acelerar en demasía y
sin los debidos recaudos las nuevas alianzas con los proveedores.
- No darle la continuidad
al sistema, dado que este requiere de una continua mejora (kaizen).
Diez reglas fundamentales
I.
Iniciar el trabajo con el sistema “Just in Time” tan pronto como sea
posible. No esperar a que la empresa alcance un gran volumen de producción.
Cuando ese momento llega, los cambios al sistema son más dificultosos.
II.
No usar la excusa del bajo volumen para evitar la implantación del JIT.
El sistema funciona en cualquier entorno. No debe olvidarse que el volumen ideal
en el sistema de producción justo a tiempo es la unidad.
III.
Emplear manufactura repetitiva, programas diarios, kanbanes y métodos de
jalón diario. Al utilizarlos se evita la complejidad de las órdenes de trabajo
y los problemas se pueden detectar tan pronto como ocurren.
IV.
Los altos directivos deben involucrarse de inmediato. Su apoyo es
fundamental para el éxito del programa.
V.
Iniciar lo antes posible la capacitación y entrenamiento de los gerentes
medios, supervisores y trabajadores.
VI.
Los altos directivos deben involucrarse de manera activa en las
relaciones con los principales proveedores.
VII.
No comenzar con un programa global. Elegir un sector o área piloto. Si
se intenta hacer demasiado, el sistema no operará adecuadamente y los empleados
se sentirán frustrados y perderán el interés.
VIII.
Desarrollar los sistemas y procedimientos del “Just in Time” desde el
principio, procediendo luego a su revisación y mejora.
IX.
Desarrollar una serie de objetivos mensurables a los efectos de evaluar
el comportamiento del sistema.
X.
Cuando las metas son alcanzadas de manera consistente debe procederse a
establecer nuevas metas más exigentes.
ANEXO 1 – TIPOS DE
DESPERDICIOS – EJEMPLOS
Entre
los diversos tipos de desperdicios podemos enumerar los siguientes:
1.
Desperdicio en la línea de producción
- Reproceso
- Pobre
calidad de trabajo
- Bajo
rendimiento
- Inventarios
de seguridad
- Paros
en la línea debido a fallas en las maquinarias y equipos
- Ausentismo
- Descansos
muy prolongados
- Paros
en las líneas debido a faltantes de materiales
- Cambios
en el área de ingeniería
- Mano
de obra adicional en ensamble debido a productos pobremente diseñados
- Falta
de herramientas adecuadas
- Instrucciones
de ensamble poco claras
- Pobre
capacitación
- Pobre
distribución de la planta
- Tiempos
largos de arranque de maquinaria
- Materias
primas de mala calidad
- Exceso
de documentación
- Desechos
- Tiempo
ocioso de trabajo
2. Desperdicios en el
departamento de materiales
·
Inventarios de seguridad
·
Exceso de materiales
·
Materiales obsoletos
·
Inspecciones de materiales a la entrada
·
Costo excesivo de fletes
·
Pérdida en inventarios
·
Excesivo número de proveedores
·
Demasiadas órdenes de compra
·
Embarques tempranos o tardíos
·
Grandes instalaciones para almacenar inventarios
·
Viajes
·
Cuentas telefónicas
·
Discrepancias entre el conteo al recibir y las órdenes de compra
·
Mala protección contra impacto de cajas o tarimas
·
Falta de un plan de acarreo
·
Costos de faltantes
·
Pobres pronósticos y planeación de materiales
·
Demasiado regateo con proveedores
·
Cambio de proveedores
·
Documentación
·
Pronósticos pobres del Departamento de Ventas
3. Desperdicios que
involucran a proveedores
·
Partes de mala calidad
·
Embarques tardíos o tempranos
·
Grandes embarques
·
Discrepancias en el conteo de embarques
·
Reproceso
·
Pobre rendimiento en los procesos
·
Altos costos de ventas
·
Despachos urgentes
·
Discrepancias en la facturación
·
Fletes equivocados
·
Especificaciones pobres del producto
·
Excesiva especificación del producto
·
Exceso de comisiones sobre ventas
·
Mala protección contra impactos en cajas o tarimas
·
Mala predicción y cambios en el programa de producción
4. Desperdicios en
Ingeniería de Diseño
·
Documentación pobre
·
Diseño marginal
·
Demasiadas partes en el diseño
·
Demasiados proveedores para las partes ene el diseño
·
Diseño complejo para su ensamble
·
Diseño complejo para su prueba
·
Tolerancia en las partes demasiado laxa o demasiado estrecha
·
Se requiere de un proceso de manufactura complejo
·
Pruebas pobres antes de dejar salir a manufactura
·
Salida tardía
·
Partes y abastecedores no usados en diseños anteriores
·
Uso de componentes poco confiables
·
Alto costo de los materiales
·
Demasiadas configuraciones en el producto
·
Demasiados cambios en el área de ingeniería y reproceso
·
Demasiadas cédulas y niveles en los materiales
·
Producto no diseñado para un ensamble a toda prueba
·
Diseño de poca confiabilidad
·
Uso de partes de baja calidad
·
El diseño incluye características que los clientes no necesitan
ANEXO 2 – VENTAJAS DE LOS
TAMAÑOS DE LOTES PEQUEÑOS
Cuando se aprende a fabricar
de manera económica “uno menos cada vez”, los lotes menores permitirán a
la empresa:
- Mejorar los costes
debido a:
Incremento
del rendimiento de los activos en existencias.
Incremento
del rendimiento de la base de activos totales.
Reducción
de nuestra exposición a reelaboración
Necesidad
de menores volúmenes para alcanzar el punto de equilibrio.
- Mejorar los
niveles de calidad mediante:
Una
mayor rapidez en la realimentación sobre problemas de calidad.
Una
aceleración en la introducción de cambios técnicos.
- Aumentar la
agilidad en las entregas debido a:
Reducción
de los plazos de fabricación.
Aumento
de la frecuencia de acceso al equipo.
Aumento
de la flexibilidad de la composición de productos.
ANEXO 3 – RESULTADOS DE LA
REDUCCIÓN EN TIEMPOS DE PREPARACIÓN - EJEMPLOS
|
COMPAÑÍA
|
MAQUINA
|
ANTES
|
DESPUES
|
|
|
|
|
|
|
Toyota
|
Bulonadora
|
8
horas
|
58
segundos
|
|
|
|
|
|
|
Mitsubishi
|
Taladradora de seis
|
24
horas
|
2,7
minutos
|
|
|
ejes
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Arakawa
|
Prensa de 500 tn.
|
27
minutos
|
4,5
minutos
|
|
|
|
|
|
|
Toyoda
|
Forja en frío
|
32
minutos
|
7,5
minutos
|
|
|
|
|
|
|
Hitachi
|
Matrizadora
|
75
minutos
|
3
minutos
|
|
|
|
|
|
|
HP
|
Insertador de CI
|
30
minutos
|
3
minutos
|
|
|
|
|
|
|
Omark
|
Prensa
|
120
minutos
|
3
minutos
|
ANEXO 4 – Características
de un proveedor de nivel Just in Time
En materia de calidad:
- Envíe
la cantidad correcta.
- No
requiera inspección.
- Tenga un buen control de
procesos y comunique al cliente los cambios de diseño.
- Practique el control de
calidad total, de forma que se puedan eliminar de raíz las causas de los
problemas.
- Ofrezca servicios
plenos.
En cuanto a entregas
- Debe cumplir con los
plazos estipulados.
- El embalaje esté en
consonancia con lo que se requiere en el punto de utilización.
- Los plazos del proveedor
sean cortos y estables.
En relación al coste
- Los precios del
proveedor sean justos.
- Haya interés y acuerdo
a largo plazo entre clientes y proveedores.
Bibliografía
Just
in Time
– William Sandras – Ediciones S – 1989
Manufactura
Justo a Tiempo – Hernández
– CECSA – 1992
El
Sistema Just in Time y la flexibilidad de la producción
– Bañegil – Pirámide – 1993
Autor:
Mauricio Lefcovich
Consultor en Administración
de Operaciones y Estrategia de Negocios
E-mail:
mlefcovich@hotmail.com