Resumen
Resumen
El
artículo aborda el origen del concepto competencia laboral y los diferentes
enfoques de este concepto tan controvertido y que tantos detractores y
defensores tiene en el mundo de la formación profesional. Se hace un análisis
del concepto visto como capacidad, conjunto o sistema de atributos, se toma
partido por definirlo como sistema de atributos. Además se hace una valoración
del concepto desde el punto de vista empresarial, como gestión de los recursos
humanos; desde el punto de vista psicológico como componente de la personalidad
y desde el punto de vista del diseño curricular, es decir ordenar los
contenidos de los curriculum no por asignaturas sino por competencias.
Palabras claves:
competencia; competencia laboral; competencia profesional
Introducción
En
el mundo impera una tendencia en la formación profesional: la formación por
competencias laborales. Cuba, no está ajena a los cambios que en las diversas
esferas de la vida, se producen en el mundo, por lo que se ha decidido a
implantar el método de formación por competencias laborales en la Educación Técnica
y Profesional, previa valoración de los resultados generales de la experiencia
que se realizó en dos institutos politécnicos de la Ciudad de la Habana: el
politécnico de alimentos “Ejército Rebelde” en la Lisa y el politécnico
de Química Mártires de Girón, en Playa.
Se
asume en el contexto cubano, como modelo del técnico medio competente, (Jiménez,
2003) aquel técnico que reúna los siguientes indicadores:
1. Poseer cultura política
2. Identificarse con la ideología de la Revolución
3. Tener cultura económica
4. Dominar las ciencias básicas y la lengua
materna
5. Poseer dominio de las habilidades y capacidades
rectoras
6. Solucionar los problemas profesionales y de la
vida que enfrente
7. Poseer una ética ambiental y humana en su
comportamiento
Estas ideas sobre la formación
tiene sus antecedentes en las ricas tradiciones pedagógicas de la escuela
cubana representadas por personalidades tan importantes como: Félix
Varela y Morales (1787-1853, José de la Luz y Caballero (1800-1862); José
Martí y Pérez (1853-1895), Enrique José Varona (1849-1933), etc. y por
hechos tan significativos como la fundación de las escuelas de amigos y amigas
(s-XVII, XVIII); la creación de la Universidad Popular José Martí (1923), la
Nacionalización de la enseñanza (1961), la Campaña de Alfabetización (1961)
y otra pléyade de educadores y hechos que han enriquecido la pedagogía cubana
actual y han aportado experiencias muy valiosas en la formación de las nuevas
generaciones lo que permite también asimilar experiencias de otros países,
ajustándolos al contexto cubano.
Hoy se preconizan principios de
profesionalización y fundamentalización de los contenidos, papel activo del
alumno ante el aprendizaje, interdisciplinariedad, el profesor como facilitador
del proceso, principio de integración escuela-empresa, el principio
estudio-trabajo, pilar fundamental de la educación cubana, como eslabones
esenciales necesarios en la formación. Se considera que la formación por
competencias es la materialización de estos principios, que hoy más que nunca,
ante una revolución científico-técnica y la informatización de la sociedad,
hacen necesaria este tipo de formación que no se contrapone a la formación por
objetivos, donde realmente se concreten estos principios.
1.1
Origen y surgimiento del concepto competencia
Aunque cercano a otros términos
manejados por la psicología, el concepto de competencia aparece en los años
70, especialmente a partir de los trabajos de McClelland en la Universidad de
Harvard, (Bolívar C, 2002)
Como consecuencia de los
trabajos de Bloom, (Vossio, 2002) surgió, en la misma década, un movimiento
llamado “Enseñanza basada en competencias”, que se fundaba en cinco
principios: Todo aprendizaje es individual; el individuo, al igual que cualquier
sistema, se orienta por las metas a lograr; el proceso de aprendizaje es más fácil
cuando el individuo sabe qué es exactamente lo que se espera de él.; el
conocimiento preciso de los resultados también facilita el aprendizaje y es más
probable que un alumno haga lo que se espera de él y lo que él mismo desea, si
tiene la responsabilidad de las tareas de aprendizaje.
El concepto de competencia laboral surgió en los años
ochenta con fuerza en países industrializados, como respuesta a la
urgencia de fomentar la formación de mano de obra y ante las demandas surgidas
en el sistema educativo y el productivo. El asunto que estos países
visualizaron no era sólo cuantitativo; sino también cualitativo: una situación
en la que los sistemas de educación-formación, ya no se correspondían con los
signos de los nuevos tiempos. La competencia laboral pretende ser un enfoque
integral de formación que desde su mismo diseño conecta el mundo del trabajo y
la sociedad en general, con el mundo de la educación.
Considerando que estos problemas se presentan
también y probablemente con mayor persistencia y gravedad en los países en
desarrollo, con el agravante de una menor disponibilidad de recursos para el
sistema educativo, “la aplicación de un sistema de competencia laboral en
esos países surge como una alternativa atractiva, al menos a primera vista,
para impulsar la formación y educación en una dirección que logre un mejor
equilibrio entre las necesidades de los individuos, las empresas y la sociedad
en general.” (Mertens, 1996: 1)
“La educación básica tiene un papel
esencial e indelegable en la preparación para el trabajo”. (Mertens, 1996:
38) Este planteamiento de Mertens es esencial en las instituciones de formación
profesional.
Las concepciones de formación, clásicas,
tradicionales, la analizan como la transmisión organizada y sistemática de un
conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que permiten al trabajador
una superación de sus calificaciones personales. (Mertens, 1996)
La aplicación de la formación
por competencias comienza en 1973 se instrumenta en una escuela de
Enfermería de nivel medio en Milwakee, Estados Unidos. En 1984 se aplica en un
colegio de enseñanza general de Canadá y se instrumenta en Escocia, Gran Bretaña.
(nivel obrero). En 1986 comenzó en nivel medio profesional en Québec,
Canadá. En 1988 se aplica en el nivel de técnico medio en Escocia, Reino
Unido. En 1993 se aplica de forma general en la formación básica y
preuniversitaria de Québec, Canadá. En la actualidad la educación basada en
competencias se aplica en numerosos países, entre ellos están: México.
Argentina, Canadá, Francia, Alemania, Australia, Gran Bretaña, Brasil, Chile y
otros de América Latina.
Acerca del concepto competencia laboral
En los inicios del tercer milenio, el mundo
acumula un enorme caudal de conocimientos y tecnologías, que
conjuntamente con los que están por descubrir, hacen imposible, que el hombre
pueda apropiarse de ellos, por lo que se necesita una educación que se base en
los pilares básicos: aprender a ser, aprender a hacer, aprender a aprender y
aprender a convivir; (Delors, 1996; Power, 1997)
Estos pilares están en correspondencia con las
raíces pedagógicas cubanas, pues el Héroe Nacional de Cuba, José Martí
expresó: "Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha
antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en
que vive: es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no
dejarlo debajo de su tiempo, con lo que podrá salir a flote; es preparar al
hombre para la vida."(Martí, 1976: 67) Este precepto martiano ha estado
vigente en la educación cubana desde los primeros días de enero de 1959.
En la literatura se habla de
competencias, competencias laborales o competencias profesionales, en
muchas ocasiones indistintamente. El criterio del investigador en este
sentido, es que el concepto competencia laboral engloba al concepto de
competencia profesional, porque lo laboral implica todo lo relacionado con el
mundo del trabajo, ya sea profesión u oficio. En determinados momentos de
este trabajo pueden encontrarse ambos términos, para respetar la fuente
donde se ha extraído la definición, por lo demás se utiliza el término
competencia laboral. El esquema siguiente describe el criterio del autor
al respecto:
Existen múltiples definiciones de competencias
(Cejas y Pérez, 2003) que pueden ser agrupadas de diferentes maneras, unos la
consideran una capacidad, por ejemplo:
En México el organismo CONOCER (Consejo de Normalización y Certificación de
la Competencia Laboral) define competencia laboral “capacidad
productiva de un individuo que se define y mide en términos de desempeño en un
determinado contexto laboral, y no solamente de conocimientos, habilidades,
destrezas y actitudes; éstas son necesarias pero no suficientes por sí mismas
para un desempeño efectivo. (Vargas, 2004:14)
“Capacidad
productiva de un individuo que se define y mide en términos de desempeño en un
determinado contexto laboral y refleja los conocimientos, habilidades y
destrezas y actitudes necesarias para la realización de un trabajo efectivo y
de calidad.” (Tamayo, 2003: 3)
“Aptitud de un individuo para
desempeñar una misma función productiva en diferentes contextos y con base en
los requerimientos de calidad esperados por el sector productivo. Esta
aptitud se logra con la adquisición y desarrollo de conocimientos, habilidades
y capacidades que son expresados en el saber, el hacer y el saber hacer. “
(Mertens, 2000: 50)
«La
capacidad real del individuo para abordar todas las tareas que componen un lugar
de trabajo (workplace). Los cambios... nos obligan a focalizar más en las
potencialidades del individuo para movilizar sus capacidades y desarrollar su
potencial en concreto y desarrollar situaciones laborales». La competencia
laboral es «la habilidad para desempeñarse conforme a los estándares
requeridos en el empleo, a través de un rango amplio de circunstancias y para
responder a demandas cambiantes». (IHCD, en Irigoín y Vargas,
2003: 45)
“Capacidad objetiva de un
individuo para resolver problemas, cumplir actos definidos y circunscriptos . El
hecho de disponer conocimientos y aptitudes o de emplearlas con un propósito
para expresar una capacidad que manifiesta un dominio exitoso sobre determinadas
tareas o situaciones problemáticas. (Fröhlich, en Cocca, 2003:2)
Las competencias aluden a
las capacidades adquiridas (conocimientos, actitudes, aptitudes, perspectivas,
habilidades) mediante procesos sistemáticos de aprendizajes que posibilitan, en
el marco del campo elegido adecuados abordajes de sus problemáticas específicas,
y el manejo idóneo de procedimientos y métodos para operar eficazmente ante
los requerimientos que se planteen (Lafourcade, en Cocca, 2003:2)
Es juicio del autor
que plantear competencia como capacidad o aptitud es una manera no adecuada,
algo simplificada de tratar el concepto debido a que “capacidad son las
particularidades o propiedades psicológicas de la personalidad que constituyen
una condición para la realización exitosa de una actividad dada. Las
capacidades son una posibilidad y el nivel de destreza o maestría en una u otra
actividad, una realidad” (Brito, en Cejas, 1998: 15)
Otros autores también la consideran una
capacidad (Universidad Nacional de San Juan, 2003; Moore, en Irigoín y Vargas,
2003; Pissinati, 2002; Brien, en Cocca, 2003; Argudelo, 2002;
Bertrand, en Briasco, 2001; Cordao, 2002; Arbizu, 2002; Desaulniers en
Vargas, Casanova, Montanaro, 2001; Vargas, 2003; Marelli, en Vargas,
Casanova, Montanaro, 2001; Graham en Tejada, 1999)
Otra tendencia es
considerarla una habilidad (Ansorena, 1996) o una operacionalización, es decir,
la ven de manera mecánica, por ejemplos las siguientes definiciones:
Competencias: Operaciones mentales, cognitivas, socioafectivas y psicomotoras que
necesitan ser apropiadas para la generación de habilidades específicas para el
ejercicio profesional (Brum V. J y M. R Samarcos Júnior, 2001: 37)
La competencia laboral es
«la operacionalización (mise en oeuvre), en situación profesional, de
capacidades que permiten ejercer convenientemente una función o una actividad».
(AFNOR, en por Irigoín y Vargas, 2003:44)
Competencia profesional: Es
la operacionalización, en situación profesional de capacidades que permiten
ejercer convenientemente una función o una actividad (Briasco, 2001:19)
Es criterio del autor de
este artículo que considerar competencia una operacionalización o una
habilidad es una manera muy simple de ver el concepto de competencia ya que la
reduce a pasos mecánicos.
Otra tendencia de la
definición es considerarla un conjunto de atributos, a continuación se ilustra
con ejemplos:
Una competencia es el
conjunto de comportamientos socioafectivos y habilidades cognoscitivas, psicológicas,
sensoriales y motoras que permiten llevar a cabo adecuadamente un papel, una
función, una actividad o una tarea. (Provincia de Québec en Vargas, 2004:15)
Competencia
laboral: Conjunto de conocimientos
teóricos, habilidades, destrezas y actitudes que son aplicados por el
trabajador en el desempeño de su ocupación o cargo en correspondencia con el
principio de Idoneidad Demostrada y los requerimientos técnicos, productivos y
de servicios, así como los de calidad, que se le exigen para el adecuado
desenvolvimiento de sus funciones.(Según la resolución ministerial 21/99 del
CETSS)
"El conjunto de saberes
(saber, saber hacer, saber estar y saber ser –conocimientos, procedimientos y
actitudes) combinados, coordinados e integrados en el ejercicio
profesional". El dominio de estos saberes le "hace capaz" de
actuar a un individuo con eficacia en una situación profesional. (Tejada,
1999:18).
“La competencia profesional es
una combinación de conocimientos, know how, experiencias y comportamientos que
se ejercen en determinado contexto; es constatable cuando se debe aplicar en
situación profesional y es validable a partir de ella”. (Zarifian, 1999:35)
Competencia es el
“conjunto de comportamientos, habilidades, conocimientos y actitudes que
favorecen el correcto desempeño del trabajo y que la organización tiene interés
en desarrollar o reconocer en sus colaboradores de cara a la consecución de los
objetivos estratégicos de la empresa”.(Alamillo y Villamor, en Bolívar,
C. 2002:2)
Otros autores también la
ven como conjunto o combinación (LeBoterf, en Irigoín y Vargas, 2003;
Rojas, en Irigoín y Vargas, 2003; Consejo Federal de Cultura y Educación,
Argentina, en Vargas, 2004; Boyatzis, 1982; Ravitsky, 2002)
Es criterio de este
investigador que reducirla a un conjunto de atributos, es una manera no dialéctica
de ver el concepto ya que no considera las interrelaciones entre las cualidades
que la forman.
Otra tendencia y a juicio
del autor muy acertada, es considerarla un sistema de atributos en estrecha
vinculación, se ve de una manera holística y dialéctica de comprender esta
definición más compleja y completa (Cejas y Pérez, 2003). A continuación se
presentan ejemplos:
“Una competencia, es un sistema
de conocimientos, conceptuales y de procedimientos, organizados en esquemas
operacionales y que permiten, dentro de un grupo de situaciones, la identificación
de tareas - problemas y su resolución por una acción eficaz” (performance =
actuación). (Tremblay, 1994: 16)
“La competencia se concibe
como una compleja estructura de atributos necesarios para el desempeño de
situaciones específicas. Es una compleja combinación de atributos
(conocimiento, actitudes, valores y habilidades) y las tareas que se tienen que
desempeñar en determinadas situaciones. Este, ha sido llamado un enfoque
holístico en la medida en que integra y relaciona atributos y tareas, permite
que ocurran varias acciones intencionales simultáneamente y toma en cuenta el
contexto y la cultura del lugar de trabajo. Nos permite incorporar la ética y
los valores como elementos del desempeño competente”. (Gonzci en Vargas,
2004: 10)
"La competencia
profesional es el resultado de la integración, esencial y generalizada de un
complejo conjunto de conocimientos, habilidades y valores profesionales, que se
manifiesta a través de un desempeño profesional eficiente en la solución de
los problemas de su profesión, pudiendo incluso resolver aquellos no
predeterminados". (Forgas J, 2003:4).
Se puede acercar un concepto
de competencia como la combinación integrada de conocimientos, habilidades y
actitudes que se ponen en acción para un desempeño adecuado en un contexto
dado. Más aún, se habla de un saber actuar movilizando todos los recursos.
(Irigoín y Vargas, 2002: 47)
La competencia profesional:
Es un sistema de conocimientos, habilidades, actitudes, valores, motivos,
aptitudes y capacidades que debe poseer el individuo para el desempeño
satisfactorio de su actividad laboral, comprometido con el proyecto social
cubano. (colectivo de autores del ISPETP, 2003)
A continuación se presentan
cinco definiciones que no se ajustan a los criterios seguidos anteriormente, y
que a juicio del investigador aportan a la etimología y comprensión del
concepto competencia:
"Las competencias
profesionales definen el ejercicio eficaz de las capacidades que permiten el
desempeño de una ocupación, respecto a los niveles requeridos en el empleo.
"Es algo más que el conocimiento técnico que hace referencia al saber y
al saber-hacer". El concepto de competencia engloba no sólo las
capacidades requeridas para el ejercicio de una actividad profesional, sino
también un conjunto de comportamientos, facultad de análisis, toma de
decisiones, transmisión de información, etc., considerados necesarios para el
pleno desempeño de la ocupación. (INEM, España, en Vargas, 2004: 14)
La competencia laboral es la
construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el desempeño
productivo en una situación real de trabajo que se obtiene no sólo a través
de la instrucción, sino también – y en gran medida- mediante el aprendizaje
por experiencia en situaciones concretas de trabajo. Cabe mencionar que la OIT
ha definido el concepto de "Competencia Profesional" como la idoneidad
para realizar una tarea o desempeñar un puesto de trabajo eficazmente por
poseer las calificaciones requeridas para ello En este caso, los conceptos
competencia y calificación, se asocian fuertemente dado que la calificación se
considera una capacidad adquirida para realizar un trabajo o desempeñar un
puesto de trabajo. POLFORM/OIT en Las 40 preguntas más frecuentes sobre
competencia laboral, 2000: 2)
Compleja integración de
atributos que imprimen énfasis a la capacidad humana para innovar, para
enfrentar el cambio y gestionarlo anticipándose y preparándose para él. Es más
que la suma de todos esos atributos es un sistema que resulta de la combinación,
interacción y puesta en práctica de dichos atributos en una situación laboral
real. (González Maura, 2004:4)
Posee competencia
profesional quien dispone de los conocimientos, destrezas y aptitudes necesarios
para ejercer una profesión, puede resolver los problemas profesionales de forma
autónoma y flexible, está capacitado para colaborar en su entorno profesional
y en la organización del trabajo.(Alemania en Las 40 preguntas más frecuentes
sobre competencia laboral, 2000: 2)
En el sistema inglés, más
que encontrar una definición de competencia laboral, el concepto se encuentra
latente en la estructura del sistema normalizado. La competencia laboral se
identifica en las normas a través de la definición de elementos de competencia
(logros laborales que un trabajador es capaz de conseguir), criterios de desempeño
(definiciones acerca de la calidad), el campo de aplicación y los conocimientos
requeridos. En este sistema se han definido cinco niveles de competencia
que permiten diferenciar el grado de autonomía, la variabilidad, la
responsabilidad por recursos, la aplicación de conocimientos básicos, la
amplitud y alcance de las habilidades y destrezas, la supervisión del trabajo
de otros y la transferibilidad de un ámbito de trabajo a otro. (National
Council for Vocational Qualifications NCVQ en Vargas, 2004:13)
De estos conceptos
presentados, se puede inferir que una competencia está a mayor
nivel que una habilidad, ya que la primera integra un conjunto de habilidades,
conocimientos, y comportamientos del individuo para desempeñar con éxito una
actividad dada. Dicho de otro modo una competencia integra: saber, saber hacer y
saber ser.
El autor de este trabajo
asume como concepto de competencia laboral:
Es el sistema de
conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes, capacidades, valores,
motivos que posee un individuo para la ejecución eficiente de su actividad
laboral con un resultado positivo en tiempo y calidad.
Los
puntos de vista de la competencia laboral
Al revisar la
literatura con respecto a la definición de competencias se puede ver que
los autores tienen diferentes posiciones respecto al concepto:
Un primer punto de vista es
como la gestión de recursos humanos, relacionada con la idoneidad y el desempeño
del trabajador, a continuación se muestra ejemplos:
" La noción de
competencia, tal como es usada en relación al mundo del trabajo, se sitúa a
mitad de camino entre los saberes y las habilidades concretas; la competencia es
inseparable de la acción, pero exige a la vez conocimiento. Una vieja definición
del diccionario Larousse de 1930 decía: “en los asuntos comerciales e
industriales, la competencia es el conjunto de los conocimientos, cualidades,
capacidades, y aptitudes que permiten discutir, consultar y decidir sobre lo que
concierne al trabajo. Supone conocimientos razonados, ya que se considera que no
hay competencia completa si los conocimientos teóricos no son acompañados por
las cualidades y la capacidad que permita ejecutar las decisiones que dicha
competencia sugiere.” Son entonces un conjunto de propiedades en permanente
modificación que deben ser sometidas a la prueba de la resolución de problemas
concretos en situaciones de trabajo que entrañan ciertos márgenes de
incertidumbre y complejidad técnica.(Gallard y Jacinto, 1995:60)
“Competencias es el nuevo
paradigma del empleo. Los atributos que debe disponer un trabajador para ocupar
un determinado puesto .......En las actuales condiciones de competitividad y
productividad el concepto de competencias se impone en lo que se refiere a la
formación y desarrollo de capital humano. El concepto de competencia busca
definir y evaluar las capacidades del trabajador según su desempeño en situación
de trabajo. La competencia laboral no es una probabilidad de éxito en la
ejecución del trabajo, es una capacidad real y demostrada. (Donna, 2001:2)
En la OIT, Ducci define la competencia laboral
como «la construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el
desempeño productivo en una situación real de trabajo que se obtiene no sólo
a través de la instrucción, sino también –y en gran medida– mediante el
aprendizaje por experiencia en situaciones concretas de trabajo» (Ducci, en
Guzmán e Irigoin, 2000:14).
“Las competencias son los conocimientos, las
aptitudes y el “saber hacer” movilizados; cuyo dominio debe poder
evidenciarse en una situación profesional dada”. (Confederación
Europea de Sindicatos, 2002:197)
“Las competencias «modernas»
no se enseñan en un curso solamente, sino que son el reflejo de un ambiente
productivo, empapado en la atmósfera de las empresas, en los códigos de
conducta y funcionamiento que operan en la realidad, en la incorporación de las
pautas de trabajo y de producción. En fin: sólo una propuesta donde se
articulan educación/formación, con trabajo y tecnología, en un adecuado
ambiente, puede ser el mecanismo por el cual se transmitan valores, hábitos y
comportamientos inherentes a las modernas competencias requeridas por
trabajadores, técnicos y profesionales en las actuales circunstancias históricas”.
(Mertens, 1996:51)
Competencia de empleabilidad
es un conjunto de capacidades esenciales para aprender y desempeñarse
eficazmente en el puesto de trabajo, incluyendo capacidades de comunicación y
relacionamiento interpersonal, de resolución de problemas y manejo de procesos
organizacionales y de organización de los propios comportamientos en función
de los requerimientos del puesto de trabajo. (OIT en Briasco, 2001:22)
Vargas (2001) en su artículo
"Las reglas cambiantes de la competitividad global en el nuevo milenio. Las
competencias en el nuevo paradigma de la globalización" realiza un análisis
interesante acerca de la utilización del término competencia en el ámbito
gerencial expresado en las definiciones anteriores y su significación desde una
perspectiva psicológica. En este sentido destaca que las competencias:
·
Son características permanentes de
las personas.
·
Se ponen de manifiesto cuando se
ejecuta una tarea o un trabajo.
·
Están relacionadas con la ejecución
exitosa de una actividad.
·
Tienen una relación causal con el
rendimiento laboral, es decir, no están asociadas con el éxito sino que se
asume que realmente lo causan.
·
Pueden ser generalizadas a más de
una actividad.
·
Combinan lo cognoscitivo, lo
afectivo, lo conductual.
En ese sentido, toma
especial relevancia el concepto de competencia laboral, entendida como la
capacidad productiva de un individuo que se define y mide en términos del
desempeño en un determinado contexto laboral, y no solamente de conocimientos,
habilidades o destrezas en abstracto; es decir, la competencia es la integración
entre el “saber”, el “saber hacer” y el “saber ser”. La competencia
laboral proporciona información sobre el capital intelectual que portan los
individuos, asegura si realmente éstos cumplen con el estándar de calidad
establecido por rama, industria o área ocupacional, y determina el nivel de
desempeño de la fuerza de trabajo. (Ibarra, 2000:99)
La nueva calificación “representaría la
conjunción de cuatro elementos básicos e individuales (habilidades,
conocimientos, creatividad y responsabilidades) requeridos por los trabajadores
de producción en los nuevos puestos de trabajo, junto a una cultura de
colaboración para poder operar en equipos de trabajo, círculos de calidad,
etc. (....)resumen los nuevos requisitos de calificación como facultades de
razonamiento, aumento en las capacidades cognitivas de percepción, de abstracción,
de resolución de problemas, de iniciativa del trabajador, del desarrollo de
capacidades de cooperación, en síntesis la necesidad de saber-ser combinado de
diferente manera, según el sector, el saber, el saber-hacer, y el saber-ser”
(Carrillo e Iranzo, en Sepúlveda, 2002:14)
Competencia laboral es la descripción de las
grandes tareas independientes que realiza un trabajador en su puesto de trabajo.
Es, a la vez, la suma de pequeñas tareas llamadas subcompetencias. La totalidad
de las competencias es la descripción total de las tareas de un puesto de
trabajo. (INATEC, en Vargas, Casanova, Montanaro, 2001:25)
Competencia laboral es la capacidad de desempeñar
efectivamente una actividad de trabajo movilizando los conocimientos,
habilidades, destrezas y comprensión necesarios para lograr los objetivos que
tal actividad supone. El trabajo competente incluye la movilización de
atributos del trabajador como base para facilitar su capacidad para solucionar
situaciones contingentes y problemas que surjan durante el ejercicio del
trabajo. (Vargas, Casanova, Montanaro, 2001: 33)
Competencia laboral, en singular, es esa mezcla
de conocimientos, habilidades, destrezas y comprensión, movilizados para
desarrollar eficazmente un trabajo. Competente, en singular, es quien ha
demostrado esa capacidad en un contexto y resultados laborales bien
identificados. (Vargas, Casanova, Montanaro, 2001:33)
Se define a la “competencia profesional
”como un conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes, que un
sujeto combina y utiliza para resolver problemas relativos a su desempeño
profesional, de acuerdo con criterios o estándares provenientes del campo
profesional. (Programa Formujer, 2003: 16)
Otras
autores también asumen este punto de vista empresarial son Cuesta (2001);
Cocca, (2003); Wordruffe, (1993); Sladogna (2000); Bunk, (en Vargas,
Casanova, Montanaro, 2001); Ferrer (2002); Bolívar (2002); Reis (en
Mertens, 1996); Arbizu, (2002); Barrios (2000); Spencer y Spencer (1993);
Páez (2002)
Otro criterio, que a juicio
del investigador complementa la definición de competencia es considerarla como
componente personológico del individuo, los siguientes ejemplos ilustran el
planteamiento:
"Una configuración
psicológica compleja que integra en su estructura y funcionamiento
motivacionales, cognitivas y recursos personológicos que se manifiestan en la
calidad de la actuación profesional del sujeto, y que garantizan un desempeño
profesional responsable y eficiente" (González Maura, 2002:6)
De forma general se reconoce
que la competencia es una categoría psicológica que integra determinados
componentes figurativos, procedimentales, actitudinales y personológicos en
función de lograr un desempeño eficiente en un contexto concreto de actuación,
tal como se destacó previamente. (Castellanos B y otros, 2003:5)
Ahora bien, al entender las competencias
laborales como una construcción social de aprendizajes significativos y útiles
para el desempeño productivo en situaciones reales de trabajo, los que se
obtienen no sólo a través de la educación formal, sino también, y en gran
medida, mediante el aprendizaje por la experiencia, resulta ser un enfoque
necesario de aplicar en la administración del Estado, en favor de sus políticas
de modernización. (González Soto, 2002:1)
Un último criterio es ver la competencia
laboral desde la escuela, es decir, en los diseños curriculares, los siguientes
ejemplos son ilustrativos:
En síntesis el concepto de
competencia que se introduce, crecientemente, en las propuestas educativas de
esta época, representa un modelo derivado del antiguo –y ahora superado-
concepto de calificación, y remite a saberes, habilidades y actitudes
individuales anteriormente no tomados en cuenta, para el desempeño laboral. El
sistema educativo orientado por el concepto de competencias es un sistema que
puede hacer frente a los desafíos de competitividad
(competencia/competitividad) contenidos en la nueva organización mundial del
trabajo. (Sepúlveda, 2002:15)
“En efecto, según
Roegiers, algunos autores han advertido que el traspaso del concepto de
competencias al mundo de la educación induce a la idea de que un curriculum
basado en competencias es canal de un modelo de desarrollo económico y social
que tiende a substituir valores tales como la ciudadanía social, la igualdad y
la solidaridad por la competitividad. En ese sentido, los programas que se
estructuran en términos de competencias, constituyen una tentativa por
reproducir a nivel del sistema educativo, la ideología que domina actualmente
en el mundo económico. “(Sepúlveda, 2002:20)
Competencia es la capacidad para actuar con
eficiencia, eficacia y satisfacción sobre algún aspecto de la realidad
personal, social, natural o simbólica». Cada competencia es así entendida
como la integración de tres tipos de saberes: «conceptual (saber),
procedimental (saber hacer) y actitudinal (ser). Son aprendizajes integradores
que involucran la reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje (metacognición)».
(Pinto, referenciado en Irigoín y Vargas, 2002:45)
Competencias son las
«características personales (conocimientos, habilidades y actitudes) que
llevan a desempeños adaptativos en ambientes significativos». (Masterpasqua,
en Irigoín y Vargas, 2002:45)
Según Ravitsky (2002) las
consecuencias de las competencias son:
• Es imposible medir la
competencia, excepto en el puesto de trabajo.
• La formación inicial
tiene una ambición más amplia que es de preparar el joven a enfrentar el
futuro. Por eso, la formación inicial debe dar más conocimientos que lo
necesario a corto plazo
• El concepto de
competencia debe ser visto de una manera dinámica (capacidad a enfrentar nuevas
situaciones de trabajo, a adaptarse, desarrollo de la autonomía)
Dr Aragón (2002) plantea:
La necesidad de
establecer un modelo cubano de formación por competencias, basado en nuestro
modelo de Escuela Politécnica y en nuestro modelo de graduado, que posea
cultura política, económica, preparación fuerte en las ciencias básicas y
una formación profesional básica.
Las competencias tienen que
ser integradoras de conocimientos, habilidades, actitudes y capacidades, tienen
que ser competencias para formar al hombre para la vida, no competencias para
formarlos para un puesto de trabajo.
No formar un graduado
trabajador desechable que una vez concluido su ciclo productivo planificado,
quede desamparado en el mundo del trabajo. No formar máquinas sino hombres para
la vida.
El autor de este artículo
comparte criterios de ambos investigadores.
La noción de competencia
tiene muchas acepciones, pero todas ellas tienen cuatro características en común,
aspecto que el investigador también asume.
La competencia: (Rico, 2003)
·
Toma en cuenta el contexto. El
contexto esta constituido por un conjunto de situaciones reales en donde deberán
ejercerse las competencias.
·
Es el resultado de un proceso de
integración. Un objetivo de aprendizaje no es lo mismo que una competencia. El
objetivo de aprendizaje es lo que el profesor espera que el estudiante sea capaz
de hacer al final del curso, es un dispositivo para la enseñanza. La
competencia identifica los resultados esperados por el mercado de trabajo, en términos
del nivel de dominio de las tareas y funciones profesionales, donde se integran
los conocimientos, las habilidades y las actitudes.
·
Está asociada con criterios de
ejecución o desempeño. Los criterios de desempeño siempre se establecerán
previamente a la instrucción e identifican los indicadores de evaluación que
determinan el éxito en el dominio de la competencia, en armonía con los
requerimientos del mercado de trabajo.
·
Implica responsabilidad. En la
Formación Profesional Basada en Competencias, el estudiante es el responsable
de su aprendizaje. El tiempo que tarde en alcanzar el dominio de una competencia
depende de la gestión que haga del mismo.
De todos estos conceptos y criterios se puede
inferir que existen tres puntos de vista sobre el concepto de competencia:
Punto de vista empresarial.
La competencia vista en el desempeño eficiente del trabajador.
Punto de vista psicológico.
La competencia como una conformación psicológica compleja, que implica
componentes motivacionales y afectivos del sujeto.
Punto de vista del diseño
curricular. ¿Cómo formar un profesional con los conocimientos, procedimientos
y actitudes requeridos para ocupar el espacio que le corresponde en la
sociedad.? Es decir, la estructuración curricular y didáctica del sistema de
conocimientos, habilidades, valores, aptitudes, actitudes, motivos que debe
poseer un individuo para ejecutar sus tareas y su labor con el mínimo de
requisitos exigidos en el contexto laboral, desde la visión de la escuela.
Pero los tres puntos de vista unidos darán una
visión más integral, una visión holística de esta definición tan compleja y
tan controvertida. (Cejas y Pérez, 2003)
Formación
por competencias
La formación basada en competencias (FBC)
puede ser entendida como un proceso abierto y flexible de desarrollo de
competencias laborales que, con base en las competencias identificadas, ofrece
diseños curriculares, procesos pedagógicos, materiales didácticos y
actividades y prácticas laborales a fin de desarrollar en los participantes,
capacidades para integrarse en la sociedad como ciudadanos y trabajadores.
(Irigoín y Vargas, 2003:67)
Se puede concebir a la
Formación Profesional Basada en Competencias como un programa en el que los
resultados esperados (competencias) y los objetivos de aprendizaje (indicadores
y evaluación) son especificados anticipadamente por escrito. Además, cada uno
de estos componentes está visiblemente vinculado con un proceso de enseñanza.
Es necesario, entonces,
definir que se entiende por formación por competencias:
La formación
por competencias es una manera de estructurar el proceso educativo, que
contribuye a proporcionar conocimientos, habilidades, hábitos, valores,
actitudes, motivos, donde el individuo alcance un desarrollo del pensamiento y
formaciones más amplias y profundas que traen como resultado un desempeño
efectivo de su labor
Diseño curricular por
competencias laborales:
Un diseño por competencias laborales es aquel
diseño, que se estructura didácticamente respetando lo que un individuo
necesita saber, hacer y ser, según las normas de la profesión para la que se
está formando, observando su preparación para la vida, se forman personas, no
se fabrican máquinas.
Por lo que hay que tener en cuenta los
siguientes elementos:
·
No se puede perder de vista la
perspectiva humanista desde el punto de vista martiano (hay que formar para la
vida no para un puesto de trabajo): intelectual; humanista; utilitario; sociopolítico.
·
Debe formarse con una cultura
general y técnico profesional integral.
·
Valorar los recursos humanos no
solo como un conjunto de conocimientos y habilidades, sino además de seres
humanos
·
La integración plena de ese
trabajador a esa sociedad
·
Las necesidades y exigencias
socioeconómicas del país
·
Desarrollar en la formación más
procedimientos y actitudes y potenciar el conocimiento
·
Una mayor integración escuela –
entidad productiva
¿Se
forma un “super-técnico” mediante un diseño curricular por competencias
laborales?
Evidentemente no, pero sí se puede
formar un persona más integral, mejor preparada para la vida porque en el
proceso de formación por competencias, se demanda que haya una conjugación
entre los conocimientos, los procedimientos y las actitudes (entiéndase
actitudes como el saber ser y actuar de la persona, con un enfoque humanista y
martiano del sujeto) que el individuo debe poseer para enfrentar su vida futura
y nunca como una infalible herramienta de producir y de competir.
Conclusiones
Como se describe
anteriormente el concepto competencia laboral, tiene diferentes puntos de vista:
el empresarial, el psicológico y el curricular. Algunos consideran el concepto
como capacidad, otros como conjunto de atributos (conocimientos, actitudes,
habilidades, valores), otros como habilidad y otros como sistema de atributos,
es criterio del autor que:
Competencia laboral es
el sistema de conocimientos, habilidades, actitudes, aptitudes, capacidades,
valores, motivos que posee un individuo para la ejecución eficiente de su
actividad laboral con un resultado positivo en tiempo y calidad.
No obstante, después de
debatido los planteamientos del artículo, puede como dice un famoso periodista
y animador de la televisión cubana: saque Ud. sus propias conclusiones.
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