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El rol de la especulacion en los mercados bursatiles
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Enviado por Lic. Eyelin Bello Caballero y otros autores
Código ISPN de la Publicación: EEAyAlVkAZLqrivWwq
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| Resumen: “Las fuertes convulsiones financieras que se han sucedido periodicamente desde el crack bursatil de 1987 (devaluaciones europeas, Baring Brothers, insolvencia en Japon, tequila mexicano, crisis asiatica) han popularizado la interpretacion de la crisis como... |
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INTRODUCCIÓN
“Las fuertes convulsiones financieras que se han sucedido periódicamente desde
el crack bursátil de 1987 (devaluaciones europeas, Baring Brothers, insolvencia
en Japón, tequila mexicano, crisis asiática) han popularizado la interpretación
de la crisis como un fenómeno primordialmente especulativo. Partiendo de la
crítica al "hinchamiento de la burbuja", se convoca a "disciplinar al capital
financiero" y a "controlar los movimientos especulativos internacionales".
El objetivo es impedir que el "capital industrial sano" continúe ahogado por la
"ociosidad financiera" de la "economía-casino". Es totalmente cierto que la
hipertrofia financiera ha crecido en las últimas dos décadas, debido a la crisis
y a la consecuente emigración de capitales hacia la actividad especulativa. Pero
lo más novedoso en este campo no es tanto la magnitud de las sumas en juego,
como el carácter primordialmente privado y sofisticado que están asumiendo todas
las operaciones.”
Lo expuesto anteriormente por Claudio Katz en su trabajo Como estudiar hoy al
capitalismo sirve de base para iniciar el presente trabajo, que está relacionado
con la especulación, específicamente la especulación financiera, que
indiscutiblemente es un fenómeno inherente a los mercados financieros.
Etimológicamente, él concepto de especulación, proviene del vocablo latino
especulo que significa espejo, por extensión este termino se aplica al concepto
de imagen, es decir al “no objeto”, a su reflejo, a lo no real, a lo falso. A
aquello que se parece pero que en definitiva “no es”.
En el ámbito de la economía la especulación es el ejercicio de cualquier tipo de
actividad económica cuyo objeto es solo la obtención de ganancias, sin mediar el
aporte de algún producto o servicio que incremente la riqueza de la sociedad. La
especulación no es otra cosa que la falsificación de las bases materiales que
sustentan la vida de la sociedad: el proceso productivo.
Ahora bien, como se dijo anteriormente en este trabajo trataremos
fundamentalmente la especulación financiera, es decir, la actuación que pretende
obtener beneficios en el mercado financiero por las diferencias previstas en las
cotizaciones, basándose en las posiciones tomadas según la tendencia esperada.
DESARROLLO
El termino especulación es conocido como la practica de comprar a precios bajos
con la intención de vender, posteriormente, a un precio mayor. La especulación
ha sido siempre criticada, en el lenguaje popular y en el discurso político,
como una ganancia fácil semejante a las del juego y el azar; también se la ha
hecho responsable -en especial cuando se une al acaparamiento- de producir el
alza de los precios y de perjudicar así al consumidor. De hecho, sin embargo, la
especulación es una práctica comercial normal que casi todo el mundo realiza de
un modo u otro y que sirve para regular indirectamente los mercados,
favoreciendo tanto al especulador como a los consumidores.
Si en un país determinado, por ejemplo, se obtiene una importante cosecha de
trigo, el precio tenderá a bajar y el consumo aumentará, produciendo una rápida
baja en las existencias de ese grano; al comprar a precio bajo para revender
luego, los especuladores crearán un stock o existencia del producto que luego
podrá abastecer al mercado cuando desaparezca el excedente temporal inicial. El
precio indudablemente subirá, pero habrá disponibilidad de ese cereal y, en todo
caso, el precio resultará menor que si no hubiese existido nadie que se dedicase
a la especulación. De esta manera la especulación resultará un mecanismo de
regulación espontáneo de los precios.
El especulador asume riesgos como cualquier inversor que interviene en el
mercado: compra con su dinero mercancías que supone aumentarán de precio, aunque
sin poder jamás tener certidumbre de ello. La no comprensión del sentido
económico de la especulación, aunada a la tendencia al intervencionismo
económico de las décadas pasadas, llevó a muchos gobiernos a un sistema de
precios controlados que, naturalmente, produjo serias distorsiones en la
asignación de recursos.
John Maynard Keynes reservaba el “termino especulación para la actividad de
prever la sicología del mercado y la palabra empresa, o espíritu de empresa, a
la tarea de prever los rendimientos probables de los bienes por todo el tiempo
que duren, opinaba que de ninguna manera es cierto que siempre predominen la
especulación por sobre la empresa. No obstante, a medida que mejora la
organización de los mercados de inversión, el riesgo del predominio de la
especulación aumenta”. Los instrumentos económicos puestos en práctica en
aquella época impedían el desarrollo desmesurado de los mercados de inversión.
El éxito de la actividad especuladora depende de varios factores. Uno de ellos
es la información, pero también es importante la valoración que realiza el
especulador a partir de la información disponible.
La probabilidad de que se produzca un ajuste en los tipos de interés afectará a
los tipos de cambio. Como es obvio, las acciones de los especuladores también
afectan al mercado, al ser uno de los determinantes de la demanda. Por ejemplo,
en 1992 algunos especuladores obtuvieron pingües beneficios vendiendo pesetas,
al considerar que esta moneda estaba sobrevaluada. La presión fue tal que la
peseta tuvo que devaluarse tres veces hasta alcanzar el nivel que los
especuladores consideraban adecuado.
Otras monedas, como la libra esterlina y la lira italiana, tuvieron que salirse
del mecanismo de tipos de cambios (MTC) del Sistema Monetario Europeo (SME). La
especulación en contra de algunas monedas estuvo a punto de acabar con el SME en
1993, provocando profundos cambios en el MTC. Aunque el término “especulación”
se utiliza a menudo con un tono peyorativo, no es más que un tipo de inversión
donde el agente asume riesgos de los que no se puede cubrir. A diferencia de
otros agentes económicos, los especuladores no tratan de evitar riesgos
acudiendo a los mercados de opciones y futuros para garantizarse una ganancia
mínima, evitando así las fluctuaciones de los tipos de cambios o de los precios
de las materias primas.
La Especulación Financiera
Dos son los ejes principales por los que transcurre la especulación financiera a
escala mundial. Los mercados de divisas y los mercados bursátiles.
Los Mercados de Cambios de Divisas
Todas las empresas exportadoras de todos los países del mundo, que venden bienes
y servicios locales en el extranjero, al final de cada ciclo operativo necesitan
convertir sus ingresos (dólares, euros, rublos, rupias etc) en la moneda de su
país de origen. En sus respectivos países las empresas deben pagar salarios,
materias primas, impuestos y prestaciones diversas, lo cual solo puede ser
satisfecho con dinero local. El caso inverso es el de los importadores, los que
obtienen dinero local y necesitan convertirlo en divisas para comenzar un nuevo
ciclo. Como producto de la necesidad de comprar y vender monedas que tienen los
agentes económicos ocupados de las importaciones, las exportaciones y las
inversiones en los distintos países, se origina un mercado de divisas o de
cambios. Mientras que las compras y las ventas de divisas se efectúen conforme a
las necesidades y al ritmo que lo requieren las actividades de estas empresas,
estas operaciones constituyen un elemento indispensable para el desarrollo de la
economía real. En estas condiciones no se puede hablar de especulación.
Existe especulación cuando la compraventa de divisas tiene por objeto la
obtención de utilidades al margen de la economía real. Existen diversas y cada
día mas variadas modalidades de especulación, (operaciones de ida y vuelta,
arbitraje, anticipación del tipo de cambio, productos derivados) etc.
Típicamente la especulación tiene por objeto el aprovechamiento de una coyuntura
particular durante la cual una misma divisa puede tener diferentes precios en
dos mercados distintos. Por ejemplo, esto es posible cuando en la ciudad de
Londres la Libra esterlina cueste 70 centavos de dólar, mientras que en París la
misma Libra cueste solo 60 centavos de dólar.
El especulador comprara Libras en París para venderlas en Londres. La operación
en cuestión no aporta riqueza alguna para la sociedad excepto para el
especulador, el que habrá recibido una utilidad de 10 centavos de dólar por cada
Libra esterlina vendida. La sobre oferta intempestiva de Libras en Londres actúa
en dirección de la devaluación de la Libra, originando una onda de inestabilidad
que afecta negativamente a todo el sistema económico del país. Con el objeto de
absorber el golpe los Bancos Centrales de los países se ven obligados a
sacrificar sus reservas para estabilizar nuevamente el precio de la moneda. Si
las proporciones de la especulación superan un volumen razonable de reservas
esto puede llevar a la quiebra del sistema con todas las consecuencias sociales
que esto significa. El mismísimo Banco de Inglaterra fue víctima de un ataque
especulativo.
El economista y premio Nobel de Economía James Tobin señala que, De los 1,3
billones de dólares cambiados cada día en el mercado financiero, muy pocos
tienen que ver con capitales productivos, que pasan del ahorro de un país a la
inversión en otro. Actualmente el mundo desarrollado transfiere a los países “en
desarrollo” unos 200 mil millones de dólares anuales. La mayor parte de las
transacciones de esos mercados monetarios constituyen operaciones especulativas
que no tienen ningún vinculo directo con las corrientes de inversión deseables.
No se trata de capital productivo que es el único capital que estos países
necesitan.
Los Mercados Bursátiles
Las Bolsas son mercados de valores donde se financian las empresas, esto es
posible a partir de la emisión de Obligaciones y Acciones. Las Obligaciones
constituyen préstamos que deben ser reembolsados a una fecha fija pagando un
determinado interés por el uso del dinero, por esto se denominan títulos de
renta fija. Una Acción constituye un titulo de propiedad de una empresa, la que
se divide proporcionalmente en función del numero de acciones entre los
accionistas, los beneficios en este caso no son garantizados, razón por la cual
se denominan títulos de renta variable. Dicho de un modo muy simple, la bolsa
constituye un lugar donde las empresas, pueden acudir para conseguir un préstamo
(obligación) o para conseguir asociados (acción).
Hasta este punto se le denomina Mercado Primario o de Emisión, y sirve para
canalizar el ahorro hacia la inversión. Hasta aquí no hay especulación.
El problema se plantea a partir del Mercado Secundario, o de renegociación, al
interior del cual se cobijan las operaciones especulativas. Por el hecho de que
cuando más buscada es una acción más aumenta su cotización, se originan compras
en masa para hacer subir las cotizaciones de determinado tipo de acciones para
luego venderlas una vez que hayan ganado más valor. Aquí también se produce una
ganancia sin aporte a la sociedad. Al hacer subir artificialmente el precio de
una acción ( sea esto intencional o no) no se aumenta la riqueza de la sociedad.
Es mas, cuando la cotización de las acciones se halla muy por encima del valor
de reposición del capital invertido (en la empresa), las ganancias reales solo
pueden descender y cuanto más estas desciendan, mayor será la dependencia de la
ganancia especulativa del ir venir de la bolsa.
La especulación se puede apreciar a través del crecimiento explosivo que se ha
observado en los mercados de acciones. A modo de ejemplo, se pueden citar las
cotizaciones de la bolsa de Nueva York, estas crecieron solo en un 25 % entre
los años 1965 a 1984 (cuando el crecimiento económico aun era alto) entre los
años 1985 y 1999 (cuando el crecimiento económico tendía a estancarse, bajo el
3.% anual) las cotizaciones de la bolsa lo hicieron en 1100 %. ¿Qué es lo que se
estaban repartiendo?
Debido a que el ritmo de crecimiento económico es incomparablemente inferior al
ritmo de crecimiento de las cotizaciones bursátiles, las expectativas de
ganancias solo pueden provenir de la redistribución de la riqueza existente. El
dinero futuro invertido en este proceso no puede ser otra cosa que “dinero
virtual”.
Especulación y mercado de capitales.
Gran parte de la operativa en el mercado de capitales, se hace con dinero que no
existe fuera de estos mercados. Se opera con dinero que se crea por estas
operaciones. Los broquers, operadores, especuladores,... de los mercados de
capitales y de divisas, operan a crédito de la misma manera que se consigue
crédito no formalizado en la economía real.
Tanto en la industria como en el comercio, se suministran productos y servicios
continuamente, pero estos productos y servicios se facturan periódicamente, de
la misma manera que nosotros conseguimos crédito de las empresas de suministro
(teléfono, agua, luz,...) que consumimos continuamente pero se nos factura
periódicamente.
Si un particular quiere comprar acciones o divisas lo normal es que el banco al
que encarga la compra le pida el depósito previo del importe de la operación o
le exigirá una autorización para cargar en la cuenta corriente el importe de la
operación y comprobará que tenga suficiente dinero, antes de hacer la operación.
En el mercado de capitales se opera de la misma manera que en la industria o el
comercio, los agentes de cambio y bolsa permiten a algunos clientes que operen
continuamente y les facturen las operaciones al final de un periodo determinado
(un mes, una semana, un día). A cada factura tan solo se liquida el diferencial
entre las compras y ventas del periodo, más los gastos de la operativa. Eso
permite grande volúmenes de transacciones y por tanto, a pesar de que
representan un riesgo no tan solo son aceptadas sino buscadas por las empresas
de cambio y bolsa y otros intermediarios financieros, porque reportan grandes
comisiones.
Esta operativa comporta una creación de dinero, que tan solo existe para esta
finalidad y que no tiene contrapartida material en ningún lugar. Este dinero
financiero, gracias a la aplicación interesada de la telemática, ha alcalzado un
volumen astronómico. Un estudio de Maurice Allais... cifraba en 38 veces más
alto el volume financiero que el valor de las mercancías que se venden
internacionalmente, estudios más recientes dicen que ya se supera más de 60
veces. Lo mismo podemos decir de la operativa a las Bolsas, donde el volumen de
las operaciones especulativas es muy superior al de las operaciones de
inversión.
Las comisiones y otros gastos que provoca este mercado más los beneficios que se
consiguen, se transforman en poder de compra que se utilizará en la economía
real. Tanto los gastos como la ganancias se transformarán en poder de compra de
servicios y productos de la economía real, y repercuten en un menor rendimiento
tanto de las inversiones como del trabajo de la economía real, porque tanto los
gastos como las ganancias de la economía financiera se transforman en poder de
compra que tan solo se puede materializar en la economía real.
Mientras las ganancias se mantienen dentro del mundo de las finanzas, lo único
que se produce es un incremento de dinero en la economía financiera, pero en el
momento en que parte de este dinero pasa a la economía real en forma de gastos o
beneficios materializados, están usurpando poder adquisitivo a la economía real,
porque los productos y servicios de la economía real no se pueden conseguir
dentro de la economía financiera.
Quien tiene dinero, quien es rico, puede tener crédito, con este crédito puede
conseguir beneficios dentro de la economía financiera y estos beneficios los
puede transformar en poder de compra real. De esta manera los ricos tienen
capacidad para apoderarse de lo que es de los demás y por lo tanto de los
pobres. No es extraño que cada vez los pobres sean más pobres y los ricos cada
vez más ricos.
Si el dinero conseguido mediante la especulación y la creación de dinero en la
economía financiera puede pasar a la economía real de los bienes y servicios, si
no se diferencia un dinero del otro o si son convertibles, si el dinero que se
ha creado o ganado mediante la economía financiera se puede hacer servir para
adquirir bienes y servicios, se está haciendo trampa, se está estafando, se está
robando.
El hecho de que esta práctica no tan solo sea posible sino que incluso sea legal
en el mundo actual, no es más que uno de los muchos fallos del sistema monetario
actual.
Este problema tan solo se podrá resolver con la implantación de una moneda
responsable que substituya a la moneda anónima actual.
Esto hoy es factible mediante la generalización de las tarjetas magnéticas
centralizadas en forma de cuentas corrientes a la autoridad monetaria. Tan solo
de esta manera se puede eliminar la especulación financiera y conseguir la
socialización de la creación del dinero que necesita el sistema.
La Necesidad de Control del Capital Financiero.
La inestabilidad de los mercados financieros es trasmitida a la “economía
real” (aquella que nos viste y nos alimenta) a través de la inestabilidad de los
cambios y de las cotizaciones bursátiles, esta inestabilidad constituye una de
las más importantes causas del alza de los intereses reales que frenan el
consumo domestico y las inversiones de las empresas, también profundizan los
déficit públicos e incitan, a los fondos de pensiones que manejan cientos de
miles de millones de dólares, a reclamar dividendos mas elevados a sus empresas.
Las primeras víctimas de esta partida de caza en pos de la ganancia son los
propios asalariados, cuyos despidos en masa hacen subir las cotizaciones
bursátiles de sus ex empleadores.
Sobre la base de la experiencia adquirida en las crisis anteriores, es posible
afirmar que “Los mercados financieros son intrínsecamente inestables. Imponer
disciplina de mercado significa imponer, inestabilidad y ¿Cuanta inestabilidad
puede asumir la sociedad?. La disciplina de mercado debe complementarse con otra
disciplina: el mantener la estabilidad en los mercados financieros debe ser un
objetivo explícito de la política publica.”
En ausencia de una política publica, hoy en día son las organizaciones
ciudadanas las que están asumiendo este desafío.
En respuesta a la inestabilidad y la precarización que implica el proceso de
globalización neoliberal, ATTAC junto a los Movimientos de Acción Ciudadana de
diversos países han levantado la Tasa Tobin como una medida eficaz para detener
el avance del “fundamentalismo de mercado” que amenaza con destruir, las fuentes
mismas de la vida y de la riqueza de la sociedad, “el hombre y la naturaleza”.
La Tasa Tobin es un impuesto que tiene por objeto disuadir al capital financiero
de participar en operaciones especulativas. Esta consiste en cobrar un pequeño
impuesto por cada operación de compra-venta de acciones en la bolsa y en las
operaciones de cambio de divisas. Debido a las sumas astronómicas que se
intercambian en estos mercados, el volumen de los impuestos recaudados al nivel
de cada país permitiría resolver los problemas más urgentes que plantea la
miseria en cada uno de ellos.
La Tasa Tobin constituye un tema de trascendencia universal, actualmente es
objeto de debate en los parlamentos de diversos países europeos entre los cuales
se puede citar a Finlandia, Francia, Alemania, Suiza, Gran Bretaña, Bélgica,
Irlanda, España y el parlamento Europeo, además de Australia, Canadá, Estados
Unidos, Brasil, Argentina y Chile.
Arbitraje y especulación
Tanto el arbitraje como la especulación son operaciones de compra/venta que se
realizan con el fin de obtener una plusvalía a corto plazo, independientemente
de la empresa en la que se está invirtiendo. Por eso, arbitrajistas y
especuladores no están muy bien vistos por la mayoría de los inversores, aunque
éstos últimos estarían dispuestos a practicarlo si dispusieran de la información
necesaria.
El arbitraje se produce cuando un valor se negocia en varios mercados y, por
circunstancias de carácter local, se produce una diferencia de precios. El
arbitrajista compra entonces donde está más barato y vende donde se cotiza más
caro, obteniendo con ello un beneficio. Aunque a primera vista sólo se ve el
lucro del arbitrajista, y de ahí su “mala fama”, lo cierto es que es útil para
el mercado porque ayuda a que los precios se compensen: si donde se encuentra
más barato entran más órdenes de compra, el precio subirá. Y, si donde resulta
más caro, se venden más acciones, el precio bajará.
Los especuladores también son “oportunistas” puesto que compran con la idea de
vender a muy corto plazo y obtener una plusvalía. El ajuste, en este caso, se
produce en el tiempo. Los especuladores entran y salen del mercado,
aprovechándose de que los precios han bajado y vendiendo cuando los precios
suben. Como en el caso del arbitraje, también resultan útiles puesto que hacen
que el mercado recupere con mayor velocidad su equilibrio. En cualquier caso,
una cosa es aprovecharse de la situación, por todos conocida, y otra es utilizar
información privilegiada. En ese caso, se trata de un delito y debemos
denunciarlo.
Arbitrajistas y especuladores son también inversores, aunque sus operaciones de
compra/venta se realizan a muy corto plazo y, como hemos visto, desempeñan un
papel importante en los mercados. Para poder realizar estas operaciones es
necesario estar muy bien informado y pendiente de los mercados, razón por la
que, en general, la mayoría de los pequeños inversores, que destinan una parte
de su ahorro a la Bolsa, realizan inversiones a largo plazo y no suelen actuar
como arbitrajistas y especuladores.
En todo caso, no está de más recordar que la inversión en Bolsa reporta a los
accionistas beneficios a través de tres vías: dividendos, derecho preferente en
ampliaciones de capital y plusvalías. Los obligacionistas, a su vez, además de
poder obtener rentabilidad a través de los intereses, pueden ganar dinero
liquidando sus valores y obteniendo una plusvalía.
Especulación en el mercado de futuro
Cuando se posee o se prevé detentar una posición firme de contado y no se adopta
cobertura alguna, también se está especulando. Dicha actuación debe calificarse
de especulación pasiva o estática, a diferencia de la anteriormente enunciada,
que se refiere a especulación activa o dinámica.
El elevado grado de apalancamiento financiero o "efecto leverage" que se
consigue en los contratos de futuros hace especialmente atractiva para el
especulador la participación en dichos mercados; por ello, quienes realizan
operaciones de carácter especulativo dinámico saben que el importante efecto
multiplicativo de las plusvalías va a resultar muy gratificante cuando se prevea
correctamente la tendencia de las cotizaciones.
Precisamente por el alto grado de apalancamiento que incorporan los contratos de
futuros y por su evolución de carácter simétrico respecto a la generación de
pérdidas y ganancias, los especuladores deben conocer que el mismo efecto
multiplicativo, pero en sentido inverso, se produce al prever erróneamente la
tendencia de las cotizaciones, siendo por ello conveniente adoptar medidas de
precaución como complemento de la operación especulativa.
La especulación es muy positiva para el buen funcionamiento del mercado, dotando
al mismo de mayor grado de liquidez y estabilidad, así como de un mayor grado de
amplitud, flexibilidad y profundidad en la cotización de los contratos. Debe
considerarse que la contrapartida negociadora de un especulador es, en numerosas
ocasiones, alguien que realiza una operación de cobertura.
En el cuadro nº 3 se presentan las principales operaciones especulativas
dinámicas, en función de la tendencia prevista, de la actuación a seguir en el
mercado de futuros y del objetivo perseguido por el especulador.
Cuadro III: OPERACIONES DE CARÁCTER ESPECULATIVO DINÁMICOTendencia
prevista(*) Actuación con futuros Objetivo
Alza inminente de los tipos de interés a corto plazo. Venta de contratos de
futuros sobre tipos de interés a corto plazo (EURIBOR) Conseguir el beneficio
correspondiente a la diferencia de precios de venta y compra, como consecuencia
del alza de tipos de interés que hace bajar la cotización del contrato de
futuros a un precio inferior al de venta.
Descenso inminente de los tipos de interés a corto plazo Compra de contratos de
futuros sobre tipos de interés a corto plazo (EURIBOR) Conseguir el beneficio
correspondiente a la diferencia de precios de compra y venta, como consecuencia
del descenso de tipos de interés que hace subir la cotización del contrato de
futuros a un precio superior al de compra.
Alza inminente de los tipos de interés a medio o largo plazo. Venta de contratos
de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional a tres o
diez años). Igual al supuesto de alza de los tipos de interés a corto plazo,
pero con diferente grado de sensibilidad al tratarse de tipos a medio o largo
plazo.
Descenso inminente de los tipos de interés a medio o largo plazo. Compra de
contratos de futuros sobre tipos de interés a medio o largo plazo (Bono nocional
a tres o diez años). Igual al supuesto de alza de los tipos de interés a corto
plazo, pero con diferente grado de sensibilidad al tratarse de tipos a medio o
largo plazo.
Alza inminente de las cotizaciones bursátiles, con la consiguiente variación
positiva del índice bursátil de referencia. Compra de contratos de futuros sobre
el índice bursátil. Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de
cotización del índice bursátil para la compra y la venta del contrato.El alza de
las cotizaciones bursátiles se traduce en una variación positiva del índice
bursátil y un incremento de la cotización del futuro.
Descenso inminente de las cotizaciones bursátiles, con la consiguiente variación
negativa del índice bursátil de referencia. Venta de contratos de futuros sobre
el índice bursátil. Conseguir el beneficio correspondiente a la diferencia de
cotización del índice bursátil para la venta y la compra del contrato.El
descenso de las cotizaciones bursátiles se traduce en una variación negativa del
índice bursátil y un descenso de la cotización del futuro.
(*) Caeteris paribus, se supone que todas las restantes magnitudes de la
economía permanecen constantes, si bien, debe considerarse que la curva de
rendimiento o estructura temporal de los tipos de interés se desplaza
homogéneamente para todos los plazos, manteniendo invariable su forma funcional
previa. Otras estrategias dinámicas de especulación muy utilizadas por
determinados fondos y sociedades de inversión son las denominadas asset
alocation y dinamic portfolio insurance, que consisten en la operativa mixta de
bonos con opciones y futuros sobre índices bursátiles.
CONCLUSIONES
Aunque la especulación es catalogada como muy positiva para el buen
funcionamiento del mercado, dotándolo de mayor grado de liquidez, estabilidad,
amplitud, flexibilidad y profundidad, y permitiendo recuperar con mayor
velocidad el equilibrio del mismo; no es menos cierto que esta acción es
perjudicial para la economía real, puesto que lo único que se produce es un
incremento de dinero en la economía financiera, pero en el momento en que parte
de este dinero pasa a la economía real en forma de gastos o beneficios
materializados, se esta usurpando poder adquisitivo a la economía real, porque
los productos y servicios de esta economía no se pueden conseguir dentro de la
economia financiera.
El hecho de que esta práctica no tan solo sea posible sino que incluso sea legal
en el mundo actual, no es más que uno de los muchos fallos del sistema monetario
actual.
BIBLIOGRAFÍA
1.-Katz Claudio, Cómo estudiar hoy al capitalismo.
2.-Martín, José Luis y Ruiz, Ramón Jesús: El inversor y los mercados
financieros. Ariel Economía.
3.-Muñoz A Leopoldo, ¿Porque la Tasa Tobin? ( parte 1)
4.-http://www.iberfinanzas.com
5.-http://www.eumed.net
6.-http://www.wanadoo.es
7.-http://www.alltheweb.com
AUTORES
Lic. Eyelin Bello Caballero
Graduada en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en
el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesora instructora del
Departamento docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de
Las Tunas, aspirante a Master en Finanzas por la Universidad de Oriente,
Santiago de Cuba.
e-mail: eyelinb@ult.edu.cu
MSc. Yaicel Rancel Díaz
Graduado en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en
el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesor instructor del Departamento
docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas,
Master en Finanzas por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
e-mail: peicer@ult.edu.cu
MSc. Eimyn Rizo Lorenzo
Graduada en julio del año 2002 en Licenciatura en Contabilidad y Finanzas en
el Centro Universitario de Las Tunas, Cuba. Profesora asistente del Departamento
docente de Contabilidad y Finanzas en el Centro Universitario de Las Tunas,
Master en Finanzas por la Universidad de Oriente, Santiago de Cuba.
e-mail: peicer@ult.edu.cu
Enviado por Lic. Eyelin Bello Caballero y otros autores
Contactar mailto:eyelinb@ult.edu.cu
Código ISPN de la Publicación: EEAyAlVkAZLqrivWwq
Publicado Thursday 6 de December de 2007
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